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jueves, 30 de diciembre de 2010

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO II DE NAVIDAD. CICLO A

II NAVIDAD. CICLO A.
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
Al principio existía la Palabra.

Según la hipótesis actualmente más aceptada, nuestro Universo comenzó con una Gran Explosión (Big Bang). De esto haría, más o menos, unos 14 mil millones de años.

Y antes del Big Bang, ¿qué había? Esto todavía no lo pueden responder los científicos. Es más: algunos piensan que esta pregunta es incoherente. Sería como preguntar qué hay 10 kilómetros al norte del polo Norte. Evidentemente, esta pregunta no tiene sentido porque si cuando llegamos al Polo Norte continuamos caminando adelante en realidad ya vamos hacia el Polo Sur. Del mismo modo, es posible que la pregunta "¿Qué había antes del Big Bang?" no tenga sentido. Con el Big Bang todo empieza, incluso el espacio y el tiempo. Evidentemente, desde la ciencia, no podemos preguntar qué había antes del tiempo. Aunque solemos imaginar el "tiempo" linealmente recto, quizás tiene forma de circunferencia sin comienzo ni final.

Cuando el evangelio de Juan nos dice que "al principio existía la Palabra" no nos quiere decir ni cuándo, ni dónde, ni cómo comenzó el Universo sino por qué comenzó. No es una pregunta científica sino filosófica y religiosa.

Las preguntas científicas son sobre lo que existe, sobre lo que es objetivo (los objetos). Pero el ser humano se hace también otras preguntas que no son sobre las cosas sino sobre el sentido de las cosas, el sentido del Universo y el sentido de si mismo. Son preguntas subjetivas ya que su respuesta depende también de las decisiones de la persona o sujeto que las hace. Afortunadamente, las cosas no tienen sentido sino que es el hombre quien se lo da.

¿Por qué el ser humano se hace esta clase de preguntas?

De una manera u otra, cuando empezamos a ser adultos, nos damos cuenta que estamos "al volante de nuestra vida", nos damos cuenta que nuestra vida, más o menos, "está en nuestras manos".

Es cierto: no todo está en nuestras manos. En buena parte somos un producto de la historia y otras circunstancias. Sin embargo, nos damos cuenta de que precisamente todo esto que se ha "producido" en nosotros nos hace capaces de decidir qué queremos hacer de nuestra vida. Así, podemos decidir dar o no dar un sentido a nuestra vida, y si decidimos darle sentido, tendremos que decidir todavía qué sentido le damos.

Y es cuando hemos decidido dar sentido a nuestra vida que, como contrapunto, nos preguntamos también de dónde venimos, por qué y para qué existimos. Nos damos cuenta de que podríamos no existir, pero existimos. ¿Por qué?

Y la pregunta se ensancha más allá de nosotros: ¿Por qué existe el Universo? ¿Por qué existe algo en vez de la nada? ¿Por qué los humanos podemos darnos cuenta de todo esto?

En este punto, hay que reconocer que éstas son, en cierto modo, unas "preguntas trampa" porque sólo "tienen" respuesta si nosotros se la "damos".

Hoy, desde la Ciencia, se habla mucho de "casualidad". Desde el análisis de lo que conocemos, podemos comprobar que todo lo que existe podría haber sido de otra manera. Contrariamente de como se pensaba hace unos años, las leyes físicas inherentes a la materia no predeterminan que las cosas sea como son. Todo podría ser de otra manera totalmente diferente. Por eso la Ciencia actual ha incorporado una palabra que antes era considerada no científica: casualidad. Podemos comprobar que existen leyes físicas, pero, que sean éstas y no otras, es pura casualidad. Más aún: Su realidad física más profunda es indeterminada, por lo que es de una uo de otra según el momento de nuestra mirada.

Hay personas que caen en el error de entender esta "casualidad" como una "causa" con entidad propia que explica el origen del Universo. Pero lo que quieren decir los científicos con esta palabra es exactamente lo contrario: que este Universo que de hecho existe no se explica por sí mismo. Se produce (fluye) así, pero podría ser totalmente diferente.

¿Por qué existe el Universo?

Las Religiones en general son fruto de una experiencia vital, mucho más rica y global que el conocimiento científico. Es la convicción íntima de formar parte del Universo. Esta experiencia vital y profunda nos sugiere una respuesta que se ha ir "tejiendo "durante miles años de simbiosis con todo lo que nos rodea. Con lenguajes diferentes, con mitos más o menos significativos dentro del propio ámbito cultural, la humanidad ha ido "dando forma de respuesta" a una intuición (no científica, pero profundamente implantada en lo más profundo de nosotros mismos): que las cosas no existen por pura casualidad.

Con ello no se niegan las conclusiones de la Ciencia sino que se va más allá, porque el conocimiento científico es bastante limitado a la hora de conectar con el mundo que nos rodea.

¿Por qué existe el Universo?

En el evangelio que hemos leído, Juan nos ofrece una "respuesta" (evidentemente no científica) con un lenguaje de gran belleza y solemnidad..

"Al principio existía la Palabra".

Aquí "Palabra" se puede entender como "Proyecto".

"Al principio" no quiere decir el momento del Big Bang. No se refiere al tiempo sino al "porque del tiempo". Es como si dijera: todo, incluido el tiempo, empezó porque había un proyecto. Un proyecto que estaba en "Dios", ya que no hay proyecto sin "alguien" que lo proyecte.

Es cierto: "A Dios nunca nadie lo ha visto". Pero a medida que se va realizando en nosotros el "proyecto", desde el proyecto vamos descubriendo proyecto y "Proyector".

 ¿Y, cuál es este proyecto?

Atención, porque aquí el evangelio dice algo muy grande! El proyecto era "Dios".

El proyecto de Dios es crear un ser en el que derramarse hasta divinizarlo, hasta hacerlo "Dios". No otro "Dios", sino Alguien que participe de su misma Vida, como el fuego funde un hierro no haciendo otro fuego sino vertiendo en él toda su calor.

Todo empezó con un proyecto.

Era un proyecto de Dios

y "Dios" era el proyecto.

Todo lo demás es "realización del proyecto".

El proyecto "Dios" no puede ser como proyectar una máquina. Una máquina es un simple producto. En cambio, "Dios" sólo puede ser fruto de una respuesta libre y generosa.

Pensemos en lo que pasa entre nosotros: no es lo mismo cuando un ingeniero proyecta y realiza una máquina, que cuando unos padres "proyectan" un hijo. El proyecto de los padres no consiste en "producir" un ser viviente sino en engendrar un hijo que, a partir de la vida inicial que le han dado, vaya haciéndose, descubriendo y acogiendo libremente la vida y el amor de los padres, hasta llegar a participar de ellos en plenitud.

El proyecto de Dios no es la grandiosa maquinaria del Universo sino la VIDA. Y no cualquier vida, sino una vida que va creciendo hasta hacerse inteligente y capaz de descubrirse a sí misma como una vida que está dentro de un proyecto de VIDA.

La VIDA es el horizonte. La VIDA es la luz de los vivientes que ya han alcanzado la capacidad de conocerse a sí mismos.

"Dios envió un hombre llamado Juan". Juan quiere decir: don de Dios.

Era un testigo.

Juan representa a los miles y miles de humanos de sensibilidad suficiente afinada para darse cuenta de que estamos "dentro de un proyecto de vida ", digamos profetas, gurús, sufíes, místicos ... Son testigos avanzados de la "Realidad" cuando muchos todavía no lo han descubierto (Hebreos 1,1).

Estos testimonios, con todas sus limitaciones y defectos, no son unos soñadores sino testigos de una cosa muy real: "Existía la Verdadera Luz".

Esta vida-luz puede ser acogida o no. A los que lo acogen, les es concedido ser hijos de Dios.

Hay un "hombre" que ha acogido tan plenamente esta vida-luz que, en él, la vida-luz ha tomado forma humana. En él la vida-luz se ha hecho carne; ha encarnado.

Hablo de Jesús. Jesús es, para quienes tienen ojos para ver, el hombre-muestra; el Hombre en quien ya podemos ver, como en un esbozo avanzado, en qué consiste el "Dios proyectado" o "Dios engendrado".

En Jesús descubrimos cómo podemos ser nosotros y también como es el Autor del Proyecto. Descubrimos que "Dios es Amor que se derrama". Y de esa plenitud que se derrama, nosotros vamos recibiendo vida y más vida, hasta la VIDA.

Mientras aún somos "pequeños", el proyecto se adapta a nuestra pequeñez y nos llega en forma de Ley, una Ley que nos hace crecer y que nos hace mirar hacia la plenitud. Pero la plenitud, no nos llega por la Ley sino por el Espíritu que nos asocia a Jesucristo, "Dios engendrado", "Dios Hijo único del Padre".

El evangelio de hoy es un Himno a la palabra. Aquí "palabra" significa aliento, viento, proyecto, espíritu, energía, fuerza, creatividad, eficacia ... Quizá también podríamos decir energía positiva, como gusta a mucha gente de hoy día.

MENSAJE

El mensaje es el mismo que se ha ido repitiendo durante toda la Navidad, expresado ahora no tanto con un lenguaje cotidiano sino con un lenguaje de altos vuelos. Por eso el evangelista Juan suele ser representado por un águila.

Estamos en una "Historia" que responde al "proyecto de Dios de compartir su vida con nosotros". Somos invitados a incorporarnos, desde la libertad, a la "Familia divina".



RESPUESTA

También la respuesta puede ser la misma que nos pide el conjunto de las Fiestas de Navidad, y de todo el evangelio. Podemos decir sí y podemos decir no. La invitación nos ofrece la oportunidad de decir sí. Es la respuesta de María: "Que se cumplan en mí según tu palabra" (tus proyectos).

Decir sí, no significa decir sí a todo el envoltorio cultural con el que suele llegarnos la "invitación". Decir sí significa acoger con corazón abierto el amor con que Dios nos ama.

PREGUNTAS para el diálogo

Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
  1. En nuestra sociedad laica muchas personas responden sí a la invitación de Dios sin usar lenguaje o formas religiosas. Comente algunos ejemplos.
  2. El lenguaje religioso en una sociedad laica deja de ser significativo. ¿Qué hacéis para vivir el significado real de estas fiestas, más allá del folclore popular que se mantiene en nuestra sociedad?
  3. ¿Existe el peligro de que la celebración tradicional y folklórica de estas Fiestas rellene falsamente el deseo profundamente humano de dar sentido a nuestra vida?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Extraído de:

REFLEXIONES DOMINICALES. SANTA MARIA, MADRE DE DIOS. CICLO A

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
Año Nuevo.

Aparte de la fiesta de la virgen, hoy celebramos la entrada al Nuevo Año. Sobre este punto es especialmente iluminadora la 2ª lectura. Es corta pero densa. Nos habla de la plenitud de los tiempos.

La idea de la plenitud de los tiempos es importante en la Biblia. Antes de llegar a la plenitud, está el camino que va desde "nacidos bajo la Ley" hasta "hijos".

Todos empezamos "bajo la Ley", sea la "Ley de Moisés" o "El Evangelio" entendido de una manera legalista.

Es cierto que, después de Cristo, la Ley ya no forma parte del mensaje, pero se encuentra incrustada en nuestro corazón hasta que no nos abrimos al Espíritu que nos hace hijos. Como nos dice San Pablo: "Ahora bien, mientras el heredero es menor de edad, aún siendo dueño de todo, en nada difiere de un siervo" (Gálatas 4,1).

El Evangelio de hoy vuelve a ser lo que ya se leyó en Navidad en la misa del alba añadiendo la notificación de la circuncisión de Jesús al cabo de ocho días. Nos recuerda una vez más la importancia del "pesebre": es lo que identifica Jesús. Jesús es alimento, y por eso su lugar es un pesebre.

Se hace notar que los pastores encuentran a Jesús con María y José. Son ellos quienes nos lo ofrecen acostado en el pesebre. Este gesto hace visible lo que constituye la realidad más profunda de la vida humana según el Evangelio: "vivir" significa "dar vida". El alimento es el signo más clásico de la vida-que-se-da.

"María con José y el niño en el pesebre" es como una diapositiva estática que los pastores pueden contemplar. Sorprende que en esta escena sean precisamente los pastores los únicos que se mueven, hablan y provocan admiración. Esto es sorprendente porque, según los entendidos, los pastores, como grupo, eran considerados gentuza vulgar, ladronzuela y mentirosa. Pero fueron los únicos que recibieron el mensaje, porque estaban velando de noche.

... velando de noche.

De estas palabras no debemos deducir que Jesús naciera físicamente durante las horas de la noche. Los Evangelios no son una crónica. Evidentemente aquí "noche" tiene una gran carga simbólica. Dado que Jesús es la "luz" (Lucas 2,32), sólo podía nacer "en plena noche". Pero con él se acaba la "noche". Los pastores ven esta "luz" porque estaban velando (Lucas 2,9). Con ellos ha comenzado la gran "inversión" (vuelco) que había señalado María en el Magníficado: "Dispersa los soberbios de corazón, derriba a los poderosos de sus tronos y exalta a los humildes".

Cuando tuvieron que circuncidarle ...

A través del ritual de la Circuncisión, los chicos ritualmente pasaban a ser ciudadanos del propio Pueblo. Por más que los evangelios nos presenten Jesús como "el hombre-muestra", también insisten en que es una persona concreta y singular, hijo de unos padres concretos, y ciudadano de un Pueblo concreto.

Los Evangelios no son una "biografía de Jesús" ni un relato teórico sobre el Ser humano, sino un relato que se inspira en personas concretas de carne y hueso, con nombre propio, y también con vínculos concretos con una colectividad concreta . Cada ser humano es único en sí mismo, pero no es un solitario. Es hijo de la Madre-Tierra, que le ha engendrado a través de la vida de un Pueblo y de una Familia concretos.


MENSAJE

Vivimos en el tiempo. Mejor dicho: somos "temporales". O aún más exacto: "Empezamos siendo temporales". Estamos marcados por el tiempo, pero estamos llamados a superar el tiempo.

El tiempo es una idea que nos hemos creado los humanos para medir los cambios en las personas y en las cosas. Cambiamos continuamente. Los cambios a veces son sólo cuantitativos, pero, a veces, son cualitativos. Por ejemplo: si ponéis una cazuela de agua al fuego, su temperatura va cambiando cuantitativamente hasta los cien grados, a partir de aquí, el agua hace un cambio cualitativo: se vuelve vapor, y ya depende de otras leyes físicas.

Así también nosotros: empezamos pequeños y vamos creciendo, hasta que hagamos un cambio cualitativo: ser adultos. La diferencia es importante, es como, si yendo en coche, pasamos de ser pasajeros a ser el conductor.

También en el aspecto religioso empezamos infantiles, pero estamos llamados a ser adultos. En la medida que somos adultos, nos hacemos capaces de recibir el don de Dios ya no en forma de ley sino en forma de vida.


RESPUESTA

Nacemos y crecemos siguiendo las leyes de la biología (y de la sociología). Pero para ser realmente adultos necesitamos la decisión libre y consciente (y valiente) de aceptar el don de Dios: la filiación..

PREGUNTAS para el diálogo

Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
  1. Los Evangelios nos muestran la dimensión universal de Jesús, pero también insisten en su particularidad: era judío. ¿Cómo vivís esta doble dimensión humana: ser fieles a la Humanidad y al propio pueblo? ¿Es posible ser ciudadano del mundo abandonando las propias raíces?
  2. Por decisión del Concilio Vaticano II, esta fiesta de hoy debe ser considerada la más importante de las fiestas dedicadas a María. ¿Qué aspecto de María resalta más el evangelio de hoy?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Extraído de:

REFLEXIONES DOMINICALES. SAGRADA FAMILIA. CICLO A

LA SAGRADA FAMILIA
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
La geografía como lenguaje religioso.

Actualmente la geografía es sobre todo una ciencia, una ciencia muy exacta gracias a la facilidad de los desplazamientos ya una gran cantidad de técnicas que nos permiten un conocimiento muy real (científico) de los diferentes lugares.

Esto puede convertirse en un inconveniente a la hora de interpretar la Biblia, y más concretamente en los Evangelios, donde los lugares son utilizados sobre todo como lenguaje.

El evangelio de hoy está formado por dos fragmentos centrados en dos lugares que sirven como lenguaje para decirnos cosas importantes sobre Jesús y, por tanto, sobre la Humanidad.

"He llamado de Egipto a mi hijo".

Para los judíos, Egipto suscita dos sentimientos importantes y contrapuestos:
  • a). "Egipto" es salvación.
    • Jacob (que también recibe el nombre de "Israel") y sus hijos, en tiempo de hambre extrema, tuvieron que ir a Egipto para adquirir el alimento necesario. Allí se encontraron con la agradable sorpresa de José, el soñador, que era virrey del país. Aunque José había sido vendido por sus hermanos, él, que era un hombre justo, los acogió en Egipto junto con su padre.
  • b). "Egipto" es servidumbre.
    • Después de José, y ante la prosperidad de los descendientes de Jacob, los reyes de Egipto comenzaron a oprimir a los Israelitas hasta convertirlos en esclavos. Pero Dios llamó a Israel a la libertad, y por eso les hizo salir de Egipto (Éxodo).
Pero, fuera de Egipto, los Israelitas no dejaron de ser esclavos, sino que continuaron sometidos a los opresores surgidos de su propio pueblo y otros pueblos.
    Jesús, israelita, nace sometido y perseguido. José lo salvará llevandolo a Egipto. Después, desde Egipto, emprenderá un nuevo éxodo hacia la libertad.
      Aunque ya habían muerto los que buscaban a Jesús para matarlo, el país de Israel continuaba siendo tierra de esclavitud. Por eso José llevará a Jesús a Galilea. Galilea estaba en la periferia de Israel donde la esclavitud, proveniente sobre todo de la Capital, no era tan fuerte.
        Dentro de Galilea, los componentes del nuevo éxodo se instalan en Nazaret.

        Nazaret.

        La palabra "Nazaret", y más concretamente "nazareno", suena casi igual que otra palabra muy significativa para entender a Jesús, y que en nuestra lengua podríamos traducir por "rebrote" o "vástago". Israel (parábola de toda la Humanidad) forma un pueblo llamado a la libertad, pero, de hecho, casi siempre había vivido sometido a alguna forma de esclavitud. Como un árbol de tronco cortada, no había podido dar los frutos de libertad que llevaba en su interior. Pero los profetas habían anunciado que rebrotaría. "La cepa de Jesé cortada sacará un rebrote; nacerá un vástago de sus raíces" (Isaías 11,1). Los evangelios nos presentan a Jesús como este "rebrote" que los profetas habían anunciado. Sobre todo el evangelio de Juan "juega" con esta palabra cuando hace comenzar la Pasión de Jesús en un "huerto", y los soldados buscan apoderarse de "Jesús, el nazareno" ("Jesús, el rebrote"). Después de la Cruz, este "rebrote" será "enterrado" (plantado) en un sepulcro que también está en un "huerto" (Juan 18,1 y 19,41), lugar idóneo para rebrotar.Según el evangelio de Juan, lo que han hecho los agentes de la pasión-muerte de Jesús es trasplantar el "rebrote" desde el Huerto de Getsemaní (Israel) al Huerto del Calvario (lugar universal).

        Hay comentaristas que relacionan "nazareno" también con otra palabra que suena de una manera muy parecida, y que significa "salvado". Mateo presentaría así Jesús también como Nuevo Moisés, "salvado" de sus perseguidores. De ahí vendría la referencia a la Muerte de los Inocentes (Mateo 2,16), decretada por "Herodes", el nuevo "faraón" que, en tiempos de Moisés, habían decretado la muerte de los bebés Israelitas (Éxodo 1,22).


        MENSAJE

        "He llamado de Egipto a mi hijo". "Le llamarán Nazareno". El evangelista, sirviéndose del significado de estos lugares, ha creado un relato literario (seguramente no histórico) destinado a presentar a Jesús como el nuevo Moisés y el nuevo Israel que inicia el Éxodo definitivo hacia la libertad. Él es también el "rebrote" que pone de manifiesto toda la fuerza vital remanente de la Humanidad, aunque a menudo parezca una cepa vieja y estéril, incapaz de dar frutos de bondad.


        RESPUESTA

        Estos fragmentos del evangelio de Mateo, junto con las otras Lecturas, han sido escogidos para presentarnos el ejemplo de la Sagrada Familia. Las peripecias de José, María y Jesús, y la manera de responder, pueden ser para nosotros una fuente de inspiración para responder con acierto a la tarea compartida de abonar y hacer nacer y crecer los "rebrotes" de Vida Nueva que continuamente surgen en nuestra vieja Humanidad.

        PREGUNTAS para el diálogo

        Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
        1. Cada Cultura ha ido creando su modelo de familia. Hoy, la mezcla de Culturas puede hacer difícil la comprensión y la aceptación de ciertas costumbres diferentes. ¿Qué es lo que, en su opinión, es necesario "salvar"? ¿En qué os fundamentáis para considerarlo así?
        2. El relato de hoy nos presenta a Jesús como un emigrante desde el principio. La emigración ha provocado un lenguaje que distingue entre ciudadanos y forasteros. ¿Consideráis correcto este lenguaje? ¿Lo utilizáis?

        Por el Padre Pere Torras
        Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
        Sant Feliu de Guíxols (Girona)
        Extraído de:

        REFLEXIONES DOMINICALES. NAVIDAD. CICLO A

        NAVIDAD. CICLO A.
        Por Cerezo Barredo
        http://servicioskoinonia.org/cerezo/dibujosA/

        El fragmento del evangelio que se nos propone para esta Misa del Alba parece un simple relato de transición. A pesar de ello, podemos encontrar varios "detalles" de una significación realmente importante.

        Protagonismo de los pastores.

        Según los conocedores de la sociedad judía de aquel tiempo, los pastores eran considerados una clase de gente vulgares, mentirosos, rateros, ... En cambio el relato evangélico resalta una cualidad importante: velaban, guardando de noche su rebaño. Da la impresión de que eran los únicos que estaban despiertos, y por eso fueron también los únicos a quienes los ángeles pudieron comunicar la buena nueva del nacimiento de Jesús. Esto los convierte en los únicos testigos de un hecho singular: un niño acostado en un pesebre.

        Con esto no se quiere decir que Jesús naciera físicamente durante la noche. Recordemos que los evangelios no hacen la crónica de un hecho sino que construyen un relato para presentarnos una buena nueva, para "sentirla" hay que estar despierto, como lo suelen estar los que están siempre expuestos a peligros de toda clase 

        ... puesto en un pesebre ...

        El evangelista Lucas resalta mucho este "detalle" del pesebre. Es precisamente este "detalle" lo que confirma a los pastores la verdad del mensaje que han recibido. "Encontraron a María y a José, con el niño en el pesebre". Y también: "Todo se lo encontraron como les habían anunciado".

        Es también este "detalle" lo que provoca que todo el mundo que lo oía se admiraba de lo que decían los pastores.

        De ello resulta una situación sorprendente: los primeros "testigos" humanos que dan fe de la buena nueva del nacimiento de Jesús son gente que todo el mundo consideraba no digna de crédito. (Notemos que pasará algo parecido con la buena nueva de la resurrección de Jesús: las únicas que recibirán el anuncio de los ángeles serán un grupo de mujeres (Lucas 24,1-12). Y sabemos que, en la sociedad judía, precisamente el testimonio de las mujeres no era aceptado como válido).


        MENSAJE

        Haciendo un juego de palabras, podríamos decir que el mensaje de hoy nos invita a creer a unos testigos que la sociedad considera increíbles, pero que son los únicos que han comprobado con sus propios ojos lo que nos dicen.

        Quizás esto se podría decir también de esta otra manera: para recibir la buena nueva de Jesús tenemos que escuchar y fiarnos de los despreciados por la sociedad.


        RESPUESTA

        En el relato que hemos leído se tiene la impresión de que incluso María y José aprenden, sobre Jesús, de lo que explican los pastores. María guardaba todas estas cosas en su corazón y los meditaba. Y esta podría ser también nuestra respuesta: conservar en el corazón y meditar lo que sobre el Hombre nos dicen los marginados de la sociedad. Y es que los marginados normalmente deben estar muy atentos y despiertos para vivir y sobrevivir, y por eso se dan cuenta de muchas cosas humanas desapercibidas para el resto.

        PREGUNTAS para el diálogo

        Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
        1. Las Fiestas de Navidad han entrado tanto en el folclore de nuestra sociedad que han acabado desbordándose por todos lados. ¿Qué pensáis hacer para ir recuperando la buena nueva de la Navidad?
        2. María "pone" Jesús en un pesebre como un gesto profético que prefigura el momento en que Jesús dirá: Mi cuerpo es pan ... mi sangre es bebida ... Dada la crisis actual, qué gesto profético podríamos hacer los cristianos?

        Por el Padre Pere Torras
        Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
        Sant Feliu de Guíxols (Girona)
        Extraído de:

        viernes, 17 de diciembre de 2010

        REFLEXIONES DOMINICALES. ADVIENTO IV. CICLO A

        IV ADVIENTO. CICLO A.
        Por Cerezo Barredo
        http://servicioskoinonia.org/cerezo/dibujosA/
        Vino al mundo ...

        El evangelio que hemos leído es un relato extraordinariamente elaborado donde cada palabra y expresión tienen un doble nivel de significado: un significado superficial, casi biológico, pero que es usado como lenguaje de un segundo significado profundo, de gran contenido.

        En la expresión "Jesús, el Mesías, vino al mundo de esta manera ", las palabras "vino al mundo", usadas en lugar de "nació", tienen una doble intención: afirmar la universalidad de Jesús, y poner en paralelo el nacimiento de Jesús con el "nacimiento" de Adán (el primer hombre en el lenguaje simbólico-religioso de los Judíos).

        Este paralelismo Jesús - Adán viene reforzado por la referencia al Espíritu Santo. Jesús, como Adán, no nace por la fuerza fecundadora de un varón sino por la fuerza del Espíritu. Recordemos el segundo relato de la Creación: "El Señor Dios formó al hombre con polvo de la tierra (" humus "> humano). Le infundió el aliento ("espíritu") de vida, el hombre se convirtió en un ser vivo "(Génesis 2,7). Es decir: un "muñeco de barro", por el espíritu, pasa a ser un "hombre viviente".

        Así pues, el nacimiento de Jesús es explicado a partir del "nacimiento" de Adán.

        Pero Jesús no es "otro" Adán. Adán "nació" de la tierra ("humus"), y por la fuerza del Espíritu se hizo un ser viviente y Humanidad. Cuando la Humanidad es capaz de plenitud, el Espíritu hace que nazca Jesús. La Humanidad está personificada en María. Por María, Jesús es hijo de la Humanidad, por el Espíritu, Jesús (y la Humanidad) es hijo de Dios.

        Por José, Jesús es hijo de Israel.

        Es importante la figura de José, hijo de David. El Evangelio de Mateo comienza con la genealogía de Jesús por vía de José, y, según esta genealogía, Jesús es también cien por cien judío.

        Mateo quiere resaltar este punto para que quede claro que Dios es fiel al Pueblo Elegido. La universalidad de Jesús no excluye la singularidad de Israel como Pueblo Elegido. Al contrario: precisamente la elección de Israel tenía por finalidad preparar la plenitud de la Humanidad en Jesús. En Jesús quedan cumplidas las promesas hechas a Israel. "Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el profeta"

        No tengas miedo de recibir a María por esposa ...

        El relato insiste en dos puntos aparentemente incoherentes entre sí:
        • José es el esposo de María, y María es su esposa.
        • Jesús nace de María, pero no por la fuerza fecundante de José.

        Mateo no hace biología, sino que usa el lenguaje biológico para comunicar un mensaje religioso.

        No hay que interpretar mal este mensaje. José ve que María "pertenece" a los planes de Dios. Como era un hombre justo, decide retirarse de la vida de María para no estorbar. De ninguna manera debe entenderse esto como si José pensara que María había estado con otro hombre. En este caso, la justicia de la Ley judía le habría obligado a denunciar su esposa. En cambio, desde el inicio del relato queda claro que José sabe que María espera un hijo por obra del Espíritu Santo. No hay que hablar de "dudas de José" sino de una decisión: porque era un hombre justo, decide no meterse donde no le llaman.

        Pero resulta que sí se lo piden. En esta historia, también él tiene su misión como esposo y como padre. "Tú le tienes que poner el nombre de Jesús, porque él salvará de los pecados a su pueblo". Jesús es cien por cien "humano" por vía de José y María, pero el evangelista quiere comunicarnos una buena noticia: Jesús, hijo del Hombre, es también hijo de Dios. Y como tal es también el "primogénito" de la nueva Humanidad.

        "Jesús" y "Emmanuel".

        Dos nombres para poner de relieve toda la realidad de este niño que va a nacer:
        • Jesús (= Josué), porque salvará a su pueblo de sus pecados.
        • Emmanuel ("Dios con nosotros"), porque en él se nos hace visible (la ternura de) Dios.


        MENSAJE

        El relato de hoy no pretende darnos datos biográficos sobre unas personas particulares sino descubrirnos, a través de Jesús-Mesías, la realidad más profunda de la humanidad: nacidos de la Tierra, vamos creciendo a través de las generaciones hasta ser capaces de recibir la plenitud del Espíritu que nos permite ser plenamente humanos participando de la vida de Dios.

        Para participar de la vida de Dios, evidentemente, no sirve la fuerza fecundante del Poder (representado por el varón). Es Dios mismo quien "lo engendra" en nosotros con la fuerza fecundante de su Espíritu (Amor).

        No se trata de Biología. Se trata de un lenguaje para expresar la acción de Dios que nos permite dar a nuestra vida una nueva dimensión. Es como cuando un buen músico "engendra" una sinfonía excelente con las vibraciones sonoras "generadas" por los instrumentos pertinentes. Un instrumento, por perfecto que sea, es incapaz por sí solo de engendrar ninguna melodía, pero en manos de un buen músico puede hacer maravillas.



        RESPUESTA

        Seguir el ejemplo de José. "José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, tomó a María como esposa".

        Cada uno de nosotros es invitado a "tomar la Humanidad como esposa", y a poner todas nuestras capacidades al servicio de la vida que ella constantemente genera, hasta la plenitud de Dios (Efesios 3,19).

        En cada uno de nosotros hay de alguna manera la maternidad de María y la paternidad de José para continuar engendrando, con la fuerza del Espíritu, aquella humanidad plena según los proyectos de Dios.

        PREGUNTAS para el diálogo

        Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
        1. Superando una visión biológica, ¿qué cambio representa, en las relaciones humanas, la virginidad de María y de José?
        2. En este relato, Josep representa los vínculos con la tradición, y María la capacidad de apertura al futuro. ¿Cómo vivís, en su proceso humano y espiritual, esta doble dimensión?
        3. ¿Pensáis que el mensaje del evangelio de hoy tendrá, o podrá tener, alguna influencia en su manera de celebrar la Navidad de este año? ¿Cual?

        Por el Padre Pere Torras
        Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
        Sant Feliu de Guíxols (Girona)
        Extraído de: