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jueves, 2 de diciembre de 2010

El testimonio de Raimon Panikkar

Raimon Panikkar y Alemán falleció el pasado 26 de agosto. Pienso que es una noticia que nos debería ayudar, a todos, a saber convivir con quienes no piensan como nosotros, en una sociedad laica y plural. Como sabe mucha gente Panikkar, hijo de padre hindú y de madre catalana, dijo tras su primer viaje a la India, en 1955: "Partí cristiano, me descubrí hindú y vuelvo budista, sin haber dejado de ser cristiano ".

Murió al día siguiente que el hermano Jordan, monje de Solius, me dejara un libro con la recomendación entusiasmada: "Léelo, que te gustará". El título del libro es Peregrinaje al Kailasa y el centro de uno mismo, que escribió él mismo, Panikkar, junto con Milena Carrara, amiga y compañera del camino a la montaña sagrada del Tíbet.

Es un libro escrito con mucha sencillez -lejos del lenguaje a menudo complicado de Panikkar- y lleno de lucidez sobre la vida, con lo que tiene de sufrimiento y de belleza. La sensibilidad femenina da otro tono, quizá de intimado y ternura, que nos hace descubrir un Panikkar más cercano, más parecido a nosotros. Haciendo camino ambos hacia la cima, Milena le ayuda a hacer flotar las contradicciones de su larga vida; aunque, además, se toquen temas tan difíciles de expresar con nuestro lenguaje. Me refiero a formular con palabras la experiencia o percepción de la realidad y de la propia vida, de la relación con el otro y con el mundo. El camino hacia una vida humana de plenitud se encuentra en el núcleo de todas las religiones, de toda espiritualidad y de cualquier humanismo integral. Nadie tiene la exclusividad de la verdad, ni ninguna religión es superior a las otras. La mejor -religión, humanismo o lo que sea- será aquella que nos haga más humanos, más compasivos: compartir, sufrir con los demás. Vivir es convivir, es ponerse en situación de apertura, de diálogo y de comunión con los demás y con el mundo.

"Todo lo que recibimos nos es dado para que a nuestra vez lo podamos dar según nuestras capacidad", leo en el libro mencionado. Dicho de otro modo: vivir es recibir y dar, como la inspiración y la expiración. Recibimos la vida como un don, y nos hacemos merecedores en la medida que la damos.

Los fundamentalistas de la Iglesia católica han acusado al filósofo y teólogo de "relativista"y de utilizar el "sincretismo religioso y cultural", porque -según ellos- sólo hay una verdad absoluta que no admite duda o interpretación, que no sea la que hace la jerarquía católica: la vaticana o la de los "vaticanillos". En cambio Panikkar decía: "No hay nada absoluto en este mundo relativo".

Y nuestro Padre Pere Torras se pregunta, admirado, si todavía hay quien cree que sólo se puede ser humano dentro de la institución eclesial !!!

Por suerte, entre nosotros también hay aquellos que continúan con coherencia la obra de Raimon Panikkar: el padre Jaume Angelats -bien conocido entre los guixolencs-, y los autores -el Padre Pere Torras de Vilartagues, entre otros- y las comisiones que presentan la Agenda latinoamericana, que este año lleva el título: "¿Qué Dios? ¿Qué religión? "

Que descanse en paz Raimon Panikkar con nuestro agradecimiento por enseñarnos a vivir. Su capacidad de reflexión y su espíritu de tolerancia resto para siempre entre nosotros.

Por el Ángel Jiménez
extraído de: