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lunes, 31 de enero de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO V DE ORDINARIO. CICLO A


DOMINGO V DE ORDINARIO - CICLO A.
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
El evangelio de hoy es continuación del pasado domingo. Forma parte del sermón de la montaña, que comienza con las bienaventuranzas. Recordemos el escenario: "Al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y los discípulos se le acercaron. Entonces se puso a hablar, enseñándoles…"

Jesús enseña a las multitudes.¿Quiénes son, estas multitudes? El evangelista lo dice inmediatamente antes: "le presentaron a todos los que estaban enfermos, a los afectados por diversas enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos, y él los curaba. Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán "(Mateo 4,24).

Así pues, las multitudes están formadas por toda clase de enfermos, por las personas que los acompañan y por otros que se añaden. Las palabras de Jesús son realmente sorprendentes e, incluso, escandalosas. Primero les dice que los pobres, los hambrientos, los perseguidos…son Bienaventurados. Después, dirigiéndose directamente a quienes tiene delante, les dice: Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo. ¡Increíble! Seguramente muchos de ellos antes habían tenido que sentirse que eran "la vergüenza de la sociedad", "una mancha en la familia" o una "carga para la comunidad",… Y ahora resulta que este hombre que ha subido a la montaña (lugar de la presencia humanizadora de Dios) les dice que ellos son ¡la sal de la tierra y la luz del mundo!

Sois la Sal...

No les dice: "Deberíais ser la sal de la tierra" sino "Sois la sal de la tierra". Hay una diferencia importante entre las dos afirmaciones. Recuerdo que, en una conversación, un compañero hacía notar las muchas injusticias y males que hay en nuestra sociedad, otro hizo notar que también hay muchísimas personas buenas, sencillas, que se desviven por los demás. Entonces un tercero añadió: y son éstas las que sostienen el mundo.

Vosotros sois la de la tierra. Hay mucha corrupción en nuestro mundo, pero si aún es habitable es gracias a la multitud de empobrecidos y despreciados que, abnegadamente, han hecho de su vida un servicio a los demás.

Hay mucha amargura y mal gusto en las relaciones humanas, pero si aún no se han colapsado es porque hay una multitud de perseguidos que, a pesar de todo, ponen dulzura y buen gusto.

Como ocurre con la sal, las personas que hacen viable nuestro mundo no se ven ni salen en la tele ni son noticia en los Diarios, pero sostienen el mundo.

Sois la Luz…

Tampoco se dice, de entrada, que "deben ser la luz del mundo", aunque luego sí que se insinúa.

La metáfora de la Luz, en nuestro mundo de tantas luces, podría ser malentendida. En catalán distinguimos entre "la Luz" y "las luces". Las luces son objetos o instrumentos para hacer luz. Las luces se ven y, si las miras, te deslumbran. En cambio la Luz no se ve, pero nos permite ver a los demás y las cosas.

Jesús dice a las multitudes: vosotros sois la Luz del mundo. La multitud no es una gran cantidad de luces, es la realidad iluminada donde todo se hace visible, y donde las buenas obras muestran la presencia siempre activa de Dios.

Un pueblo sobre una montaña…

Literalmente, una "ciudad sobre una montaña". Es una referencia directa a Jerusalén, la ciudad construida sobre el monte Sión.

Igualmente, la "luz que alguien enciende", aparte de ser una acción doméstica diaria, es también una alusión a la menorá, candelabro de siete brazos que ardía continuamente en el templo de Jerusalén. De ellos (de la ciudad y su templo) se decía que eran la "Luz de los pueblos" (Isaías 60,3). La torre del santuario era dorada para reflejar con fuerza los rayos del sol (como ocurre todavía hoy con la cúpula dorada de la Mezquita de Omar, construida en el mismo lugar del antiguo Templo).

Las palabras de Jesús son realmente provocadoras para sugieren un cambio en lo que de verdad es la Sal y la Luz del mundo: ya no es la religión con el templo sino la multitud. O mejor: la comunidad, que es la misma multitud cuando sus miembros aceptan ser Sal y Luz

MENSAJE
Si la sal no sala…

Ser Sal y ser Luz no es ni un privilegio ni algo que nos desmarque de la multitud. La multitud es el ámbito de su acción. Cada uno de nosotros dejaría de "Sal" si abandonaba la multitud; dejaría de ser Luz si pretendía convertirse en una lámpara por encima de los otros. Aquí será bueno recordar que el mismo Jesús recibe el Espíritu Santo precisamente cuando se hace "multitud" mezclándose con los que hacían cola para ser bautizados (Mateo 3,13).


RESPUESTA

Ser multitud, o mejor, ser comunidad conlleva no ponerse ni por encima ni por debajo ni al margen de nadie. Dentro de la comunidad humana todos somos mutuamente, los unos para los otros, Sal y Luz. Y no pretendamos ser Luz para nadie si a la vez no nos dejamos iluminar por ese alguien.

Y si las circunstancias nos llevan a vivir la comunión formando comunidades concretas más pequeñas, hay que estar muy atentos para que esto sea para vivir y servir mejor a la comunión, que siempre es universal. Al margen de esta comunión sólo podemos ser "sal que no sala" o "luz puesta bajo una medida que la tapa".

PREGUNTAS para el diálogo

Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
  1. ¿Es posible que en nuestra sociedad, y en nuestra Iglesia, haya un exceso de exhibicionismo, que deslumbra en vez de ayudar a ver?
  2. ¿Es posible que en nuestra sociedad, y en nuestra Iglesia, haya un exceso de inhibicionismo, que se traduzca en falta de luz?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Extraído de:

lunes, 24 de enero de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO IV DE ORDINARIO. CICLO A


DOMINGO IV DE ORDINARIO - CICLO A.
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
Litúrgicamente estamos al año A, que tiene como evangelista preferente a Mateo.

El evangelio de Mateo, según los expertos, fue escrito en el ámbito de unas comunidades cristianas formadas sobre todo por judíos.Quizá por eso, la figura de Jesús es presentada como un nuevo Moisés, el promotor (en nombre de Dios) de Israel como pueblo elegido.

El evangelio de hoy es el de las bienaventuranzas, que son el inicio del sermón de la montaña.

En el evangelio de Mateo las bienaventuranzas ocupan el mismo lugar que ocupaban los 10 mandamientos de la Ley que promulgó Moisés para el Pueblo de Israel.Como Moisés, también Jesús "sube a la montaña", la que representa el "lugar del encuentro con Dios".

Hay, sin embargo, importantes diferencias entre Moisés y Jesús:

- Moisés sube solo a la montaña para recibir de Dios las "tablas de la Ley" (Éxodo 19,20 y 20,18), mientras Jesús sube a la montaña "y los discípulos se le acercaron".

- Moisés "baja de la montaña" tras recibir la Ley para darla al Pueblo que esperaba abajo, en cambio Jesús "se sienta en la montaña" y da su Mensaje a la multitud que, se supone, está también en la montaña.

-Sobre todo cambia el lenguaje: ya no se trata de "mandamientos" sino de "bienaventuranzas".

Hay que reconocer que las bienaventuranzas usan un lenguaje contradictorio ya que en el fondo vienen a decir: "Bienaventurados los infelices".

Sin embargo, esta contradicción es la respuesta a otra contradicción, y si "dos negaciones, afirman", también podemos decir que "dos contradicciones, tienen sentido".Aquí sirven para anunciar una buena noticia.

El mensaje de Jesús no va dirigido a una sociedad neutra, sino a una sociedad contradictoria: está hecha de pobres y de ricos; de esclavos y de dominadores; de personas dignas y de personas indignas, de buenos y malos;…Y la contradicción está en que, a pesar de haber riquezas para todos, hay pobres porque hay ricos demasiado ricos. Aunque la libertad es para todos, hay esclavos porque algunos esclavizan a sus compañeros. Aunque la dignidad pertenece a todos los seres humanos, hay algunos que son declarados indignos por los que establecen criterios injustos de valoración.

Es en este mundo contradictorio que Jesús declara que Dios está a favor de los desfavorecidos.

Y, claro, con el peso de Dios en el platillo de los insignificantes, la balanza se invierte. Como nos dice San Pablo en la segunda Lectura: Dios "ha escogido a los que el mundo tiene por débiles y los que, a los ojos del mundo, son gente de clase baja, gente de la que nadie hace caso, para destituir a quienes son algo…".También María ya lo había proclamado: "Derriba los poderosos de sus tronos y exalta a los humildes" (Lucas 1,52).

Y esta es el "buena noticia" de Jesús. Es así como "funciona" el Reino que él anuncia y hace presente.

En las bienaventuranzas contradictorias, Mateo añade tres normales (que no se encuentran en el texto paralelo de Lucas, 6,20): Bienaventurados los misericordiosos… Bienaventurados lo que tiene puro su corazón… Bienaventurados los pacíficos… Posiblemente intente así que el número de las bienaventuranzas sugiera mejor el paralelismo que se intenta con los 10 mandamientos.

Bienaventurados los pobres de espíritu…

La expresión "pobres de espíritu" se presta a interpretaciones diversas. Quizás aquí Mateo quiere dar un toque de realismo: en un mundo dividido entre pobres y ricos, puede pasar que uno pertenezca a la clase de los pobres, pero deseando el modo de ser de los ricos. Serían pobres "con espíritu de ricos".En estos casos, no se puede sentir la felicidad que Jesús proclama.


MENSAJE

El mensaje se podría resumir en una frase más o menos así: Bienaventurados los infelices, porque, si le aceptan, tienen a Dios de su parte.


RESPUESTA

Acoger un mensaje como este no es fácil, ya que contradice directamente nuestras tendencias más primarias. Sin embargo, nos abre horizontes alentadores una vez hemos descubierto los proyectos de Dios sobre la Humanidad. Es imposible comportarse como hijo cuando todavía uno tiene espíritu de siervo. Pero cuando se ha descubierto y aceptado el don de la filiación, ya no se puede vivir como sirviente, y es fácil y gozoso ser hijos en el Hijo, aunque conlleve ser felices (bienaventurados) en un mundo contradictorio. "Ser feliz y esparcir felicidad" es la respuesta lógica al hecho de participar de la Felicidad de Dios.

PREGUNTAS para el diálogo

Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
  1. ¿Vives felizmente, de acuerdo con tu participación de la Felicidad de Dios?
  2. Ciertamente, ¿hay realmente algo que nos pueda impedir de verdad ser felices y esparcir felicidad?¿Qué cosa?¿Por qué?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Extraído de:

lunes, 17 de enero de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO III DE ORDINARIO. CICLO A

DOMINGO III DE ORDINARIO - CICLO A.
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
El evangelio de hoy tiene dos partes bien diferenciadas (El Misal da opción a leer sólo la primera o ambas ).


La PRIMERA PARTE constituye el final de la presentación que Mateo hace de Jesús. La identidad de Jesús viene señalada por su misión, y esta misión-identidad se expresa sobre todo con el lenguaje de los lugares. Se nos desvela quién es Jesús diciéndonos que nació en Belén, que fue llamado de Egipto, que se instaló en Nazaret, que fue al Jordán y al desierto de Judea. También en el relato de hoy son varias las referencias a lugares, y siempre con un comentario parecido a "para que se cumpliera lo que anunciaba el profeta ...".

Este lenguaje de los lugares sirve para presentar un Jesús íntimamente vinculado a la vida y a la historia de su Pueblo y de la Humanidad. Es una manera muy elocuente de presentar a Jesús como personificación de la Humanidad ("hijo del Hombre").
Las referencias locales de esta primera parte resultan bien extrañas si las entendemos territorialmente. Primero se nos dice que, a pesar de volver a Galilea, Jesús no se instala en su pueblo, Nazaret, sino en Cafarnaún porque estaba "cerca del lago" (literalmente "cerca del mar"). El "rebrote" ("nazareno") ya ha crecido lo suficiente como para abandonar el ámbito de cultivo donde ha crecido y ser trasplantado junto al mar. Cerca del mar significa un horizonte abierto. Jesús se instala en los límites: entre el Pueblo elegido y la amplia Humanidad del otro lado del Jordán. El río Jordán se utiliza para significar el límite entre Judíos y Paganos. Es significativa la referencia al País de Zabulón y Neftalí, que geográficamente estaban en este lado del Jordán, pero teológicamente están al otro lado, porque son regiones fronterizas paganizadas ("Galilea de los Paganos"). Jesús, entre Judíos y Paganos, será para todos luz que resplandece ...

Convertíos ...

"Convertíos, que el Reino de los cielos está cerca". Estas palabras coinciden con las que proclamaba Juan Bautista (Mateo 3,2). Las palabras son las mismas, pero el lugar es diferente. Joan las proclamaba en Judea, para los Judíos, Jesús las proclama en los límites, de cara al mar abierto, para todos.

Cuando Juan había sido encarcelado ...

Mateo "juega" con la palabra encarcelado. "Cuando Juan había sido encarcelado" indica el momento en que la Religión fundamentada en el Templo de Jerusalén queda ella misma prisionera  y convertida en cárcel para sus fieles, reproduciendo la esclavitud que el pueblo había sufrido en el antiguo Egipto. Por eso Mateo nos presenta a Jesús como un nuevo Moisés que inicia un nuevo éxodo. Los "beneficiarios" de este nuevo Éxodo ya no serán un pueblo concreto que sale del país concreto donde eran esclavos, sino todos los oprimidos que busquen la libertad.

La SEGUNDA PARTE del evangelio de hoy nos presenta el primer núcleo que hará visible el Reino que llega. Son "pescadores" llamados a ser pescadores de hombre. Dos parejas de hermanos. Mateo vuelve a jugar con las palabras para indicar que el nuevo Reino está constituido por "hermanos".

Posiblemente también se quiere una hacer referencia al número "5" (4 discípulos + Jesús) que es la cifra del Espíritu y de la Universalidad, en contraste con el "12", cifra de Israel, Pueblo elegido particular. A pesar de todo, este "Pueblo particular" más tarde también será reconstituido, para que el nuevo Reino universal no excluya de ninguna manera el reino preparatorio (Mateo 10,2).

Pescadores de hombres ...

Esta expresión resulta sospechosa hoy en día: son tantos los grupos que intentan pescar clientes y fidelizarlos! Pero en el evangelio esta expresión tiene un significado totalmente diferente e incluso contrario. En realidad "pescar hombres" significa sacarlos, liberarlos de la mar de servidumbres donde se ahogan tantos y tantos seres humanos: servidumbres religiosas, sociales, económicas, familiares, burocráticas, de protocolo ... El significado de "pescar hombres" viene indicado por lo que sigue: (Jesús) iba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas, predicando la buena nueva del Reino y curando entre la gente toda enfermedad.

Y si continuáramos leyendo, las palabras que siguen son aún más explícitas: "Su llamada se extendió por toda Siria. Le trajeron todos los que estaban enfermos, los afectados por diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos, y los curaba. Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán ". Estos son los "hombres pescados". Y son "pescados" para ser "bautizados".

Hay una gran inclusión invertida entre las primeras palabras que Jesús dirige a sus discípulos y las últimas al final del evangelio. Las primeras hablan de "pescar hombres" (sacar de la mar de servidumbres). Las últimas hablan de "bautizar" (que literalmente significa "sumergir"). Sumergir todos los pueblos en el nombre (en la Vida) del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28,20).

Vemos más claramente los dos extremos de esta inclusión invertida:
Primeras palabras de Jesús a sus discípulos:
a) Venid conmigo,
b) y os haré pescadores de hombres ".
Últimas palabras de Jesús a sus discípulos:
b) Id a todos los pueblos ... bautizándolos ...
a) Yo estoy con vosotros ...
Haciendo un juego de palabras, diríamos: Somos "pescados" de un mar de esclavitudes para ser "inmersos" en el mar de la Vida divina.


Inmediatamente dejaron las redes ...

Sorprende la prontitud de la respuesta de los cuatro primeros "pescados". Es para poner de manifiesto el anhelo de ser pescados que había en tiempos de Jesús (y siempre). Son tantas las servidumbres que ahogan nuestra vida! Ante la oferta de Jesús, la primera pareja de hermanos abandona inmediatamente las redes en el mar, y sigue a Jesús.

También la segunda pareja de hermanos. De ellos nos dice que estaban repasando las redes. Por eso no las abandonan. Estas redes alegóricamente ya están "repasadas" y preparadas para la nueva pesca. En cambio, abandonan la barca con el padre. Aquí "el padre en la barca" representa la vinculación con el pasado, con la Tradición inhibidora del propio Pueblo. El Reino que formarán quienes se dejen "pescar" será una realidad nueva, una nueva Humanidad con Dios mismo por "padre". Y una nueva barca donde quepa todo el mundo ...

MENSAJE


El mensaje viene directamente expresado por las palabras de Jesús: "El Reino de los cielos está cerca". El reino de los cielos se acerca cuando la propia religión institucional se nos vuelve cárcel. El encarcelamiento de Juan provoca que Jesús empiece a actuar. Juan anunciaba la acción de Jesús, pero también la retrasaba, como el paternalismo retrasa la emancipación.

Parece que hoy hay una situación bastante parecida a la del tiempo de Jesús. Se respira en el ambiente el anhelo de un Reino Nuevo. Las Religiones (y otras Instituciones clásicas) se nos han hecho pequeñas y nos oprimen como un traje que se ha encogido. La sociedad, a pesar de su gran capacidad para ofrecer toda clase de bienes, se está convirtiendo para muchos en un mar que nos marea y esclaviza, de la que queremos ser liberados. Tantas libertades, y tan poca Libertad! Tantas posibilidades de vivir bien, y tantas agresiones a la convivencia!

RESPUESTA


También la respuesta nos viene directamente indicada en el mensaje de Jesús: "Convertíos".

¿Convertirnos? Y eso, ¿qué quiere decir en la práctica?

Cada uno deberá ir descubriéndolo. Conlleva "pasar" del "tiempo de Juan" al "tiempo de Jesús". O dicho de otro modo: de una religión centrada en la Ley a una fe centrada en la Libertad que hace posible el Amor. Posiblemente esto nos pida abandonar tantas redes como tenemos tiradas; abandonar la "barca con el padre", que se nos ha quedado pequeña.

PREGUNTAS para el diálogo

Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
  1. Aplicada a nuestro ambiente, ¿qué incluye y qué excluye la frase de Jesús: "Os haré pescadores de hombres"?
  2. ¿Cómo actualizaríais la respuesta de los discípulos: "Ellos abandonaron la barca y a su padre, y se fueron con Jesús"?
  3. De Jesús se dice que "curaba toda enfermedad". ¿Qué explicación de las siguientes le parece más acertada?
  • Era un médico extraordinario.
  • Tenía poder sobre las personas y sus enfermedades.
  • Convencía a los enfermos de que ya estaban curados (sugestión).
  • Iluminaba la vida. Así los "males", dentro del conjunto de la vida, ya no eran males.
  • Otra explicación.

    Por el Padre Pere Torras
    Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
    Sant Feliu de Guíxols (Girona)
    Extraído de:

    lunes, 10 de enero de 2011

    REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO II DE ORDINARIO. CICLO A


    DOMINGO II DE ORDINARIO - CICLO A.
    Por Cerezo Barredo
    http://servicioskoinonia.org/cerezo/
    Antes de comenzar la primera serie de domingos del tiempo ordinario con la lectura continua del Evangelio de Mateo (año a), el Misal intercala un fragmento del evangelio de Juan. Recordemos que el Cuarto Evangelio no tiene año propio porque es demasiado diferente de los otros tres, llamados sinópticos.

    El Cuarto Evangelio, como los Sinópticos, hace comenzar la vida pública de Jesús con el testimonio de Juan Bautista, pero, a diferencia de los Sinópticos, no establece ningún contacto directo entre Juan y Jesús. Es su manera de expresar lo mismo que ya vimos en el evangelio de Mateo: el contraste, dentro de la continuidad, entre el Precursor y Jesús.

    Este es el Cordero de Dios ...

    El Cuarto Evangelio fue escrito en los inicios del siglo segundo, cuando las comunidades cristianas ya habían alcanzado una cierta consolidación y habían ido creando un lenguaje propio para expresar y celebrar su fe. Presentar a Jesús como el Cordero de Dios supone haber ya entendido y asumido el significado de su muerte resurrecciosa.

    La expresión "Cordero de Dios", en el evangelio de Juan, debe entenderse en el sentido del Cordero pascual. El cordero pascual no es un "chivo expiatorio" sino el cordero que se hace alimento para un pueblo que ha aceptado caminar hacia la Libertad.

    Jesús no "carga" con el pecado del mundo sino que lo "quita". Quita el pecado porque ha recibido la plenitud del Espíritu. Pecado y Espíritu se contraponen como la Oscuridad y la Luz. Así como la simple presencia de la Luz quita la oscuridad, también la simple presencia del Espíritu quita el pecado. Jesús es el primogénito de la Humanidad adulta porque tiene la plenitud del Espíritu. Esta plenitud no es un privilegio personal. Él no tiene el Espíritu para quedárselo en exclusiva sino para darlo.

    El Espíritu es el Amor. Y la naturaleza del Amor es darse. Por eso aquellos que reciban el Espíritu, siempre será para darlo, y así quitar el pecado. El testimonio de Juan a comienzos del Cuarto Evangelio incluye las palabras de Jesús del final: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los desactivéis, les quedarán desactivados "(Juan 20,23. Traducción corregida).(Ver los apuntes del segundo Domingo de Pascua, 7. Año B).

    Yo no sabía quién era ...

    Es sorprendente esta declaración repetida que el evangelista pone en boca del Bautista. Contiene un mensaje extraordinariamente profundo, a menudo olvidado. Jesús no tiene rasgos humanos especiales que lo identifiquen. De entrada es "desconocido". Especialmente después de su muerte, el Resucitado se presenta en forma de "desconocido" (Lucas 24,16. Juan 21,4). Para reconocerlo hay que practicar la acogida hacia los desconocidos.

    En el relato de hoy, Juan Bautista afirma y repite: "Yo no sabía quién era". Literalmente: "yo tampoco sabía quién era". Este "tampoco"hace referencia al profeta Samuel que había recibido el encargo de ungir (mesías = ungido) como rey de Israel uno de los hijos de Jesé, pero no sabía quién era. Desfilaron todos los hermanos ante el profeta, pero no encontraba el elegido. Por eso Samuel tuvo que preguntar: ¿No hay ningún hermano más? Entonces le hablaron del más pequeño, que había llevado el rebaño a pastar. Y resulta que él, David, era el elegido (1 Samuel 16, 1-13). El mismo relato dice: "Desde aquel día el espíritu del Señor se apoderó de David". David fue "el ungido" por antonomasia. Por eso, de Jesús, se dirá que es hijo de David.

    Como Samuel, también Juan fue enviado para identificar al que había de bautizar en Espíritu Santo. "... vine a bautizar con agua para que él se manifestara a Israel". "Yo no sabía quién era, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: «Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y permanece sobre él, ese es quien bautizará con Espíritu Santo ". Según esto, la "misión" del Bautista no es bautizar sino, practicando un bautizo de agua, señalar el que bautiza en Espíritu.

    Este es el Hijo de Dios.

    La expresión es fuerte, pero no hay que entenderla ni en un sentido mitológico ni en un sentido puramente individual. Los dioses de la Mitología son versiones agrandadas de sentimientos, pasiones y capacidades humanas. Ellos, como nosotros, tienen hijos, y esposas, y celos y amor o rencor. Pero el Dios del Evangelio "no lo ha visto a nadie", ni nos podemos hacer ninguna imagen.

    Es la convivencia lo que nos permite hacer de la realidad humana una vivencia de comunión. Cada presencia humana es una invitación a hacer en nosotros un "hueco" para acogerla. La presencia acogida rompe nuestros "límites" y nos hace sentir conectados. Como dice un verso extraordinariamente sugerente de David Jou, en su "Cant espiritual", "Limito contigo, y no me acabo en ninguna parte ". Cada tú, cuando nos abrimos, se  nos vuelve TU.

    Hijo de Dios quiere decir que, en Jesús, la Humanidad se siente inundada por la Vida, una Vida que "vive" derramándose hacia afuera, como tan materialmente se expresa en el pan y el vino puestos sobre la mesa. Es la "vida" del alimento, la cual es visible en la vitalidad de quienes lo comen..

    MENSAJE

    "Yo no sabía quién era". En el ámbito de la Iglesia, quienes tienen encomendado un servicio concreto son bien conocidos: sacerdotes, obispos, papas, ... Pero aquel a través del cual nos puede llegar el Espíritu no es conocido de antemano, y puede ser cualquier persona , sea cual sea la valoración que de ella haga la sociedad o la misma Iglesia: un pobre o un rico, un sabio o un ignorante, un niño o un adulto, un débil o un fuerte, un religioso o un ateo; ... El Espíritu es imprevisible cuando funcionamos con criterios sociales.

    RESPUESTA

    Estar atentos para saber ver y aceptar a aquel sobre quien va derramándose el Espíritu.

    ¿Cómo se hace esto? Cada uno debe irse entrenando. La experiencia nos dice que, si tenemos buena voluntad, nuestro "nariz" se va afinando progresivamente para descubrir la presencia activa del Espíritu en las personas. Confianza en las capacidades recibidas, junto con la humildad para corregir, si intuimos que nos hemos equivocado.

    PREGUNTAS para el diálogo

    Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
    1. ¿Crees posible que la llamada falta de vocaciones sacerdotales sea una gran oportunidad para la renovación de nuestras iglesias y de nuestra Iglesia?
    2. Repasando nuestra vida, ¿encontráis personas concretas que han sido para vosotros vehículos del Espíritu?
    3. ¿Qué querrá decir la expresión de Juan "Detrás de mí viene uno que ha sido colocado delante de mí, porque existía antes que yo"? ¿Antes y Después tienen un significado cronológico o se refieren a la misión de cada uno?

    Por el Padre Pere Torras
    Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
    Sant Feliu de Guíxols (Girona)
    Extraído de:

    miércoles, 5 de enero de 2011

    REFLEXIONES DOMINICALES. BAUTISMO DE JESÚS


    BAUTISMO DE JESÚS - CICLO A.
    Por Cerezo Barredo
    http://servicioskoinonia.org/cerezo/
    Los tres evangelios sinópticos hacen empezar la vida de pública de Jesús con el relato de su bautismo. La escena que describen es similar, pero cada uno de ellos tiene algún detalle propio y exclusivo.

    Mateo es el único evangelista que expresa la negativa de Juan a bautizar a Jesús: "Soy yo el que necesito que tú me bautices. ¿Cómo es que tú vienes a mí? ", y la respuesta de Jesús:« Accede ahora ... ".

    Juan y Jesús se han encontrado. Pero el evangelista quiere poner de manifiesto el contraste entre los dos. Ya antes, Juan había expresado este contraste: Yo os bautizo con agua ... pero el que viene detrás de mí ... os bautizará en Espíritu Santo y fuego (Mateo 3,11). El bautismo (que significa baño) con agua es puramente externo, el bautismo con Espíritu nos cambia por dentro. El bautismo de agua significa recibir una Ley que externamente nos indica el camino de la bondad, el bautismo del Espíritu nos hace buenos por dentro.

    Conviene que cumplamos ...

    ¿Qué es lo que conviene que cumplan Juan y Jesús? Por parte de Jesús, seguramente no se trata del hecho material de ser bautizado sino de la solidaridad con todos aquellos que hacen cola para ser bautizados confesando sus pecados. Y es precisamente esta solidaridad lo que pone de manifiesto el no pecado de Jesús (que haría innecesario su "bautismo con agua"). Esta situación se visualiza diciendo que el cielo se abrió y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y venía hacia él. La solidaridad plena con los humanos derriba el "muro" que separa la tierra del cielo y deja el paso libre para que nos llegue el Espíritu de Dios.

    El Espíritu de Dios bajaba ...

    ¿Qué es este Espíritu de Dios? St.. Mateo ya nos ha hablado antes cuando nos ha dicho que José vio que María había concebido por obra del Espíritu Santo (Mateo 1, 18). En los Evangelios, el Espíritu es la fuerza creadora-generadora de Dios. Dios no lo podemos ver, pero podemos "sentir" su acción creadora porque nosotros mismos somos el fruto. Ya Adán, personalización de la génesis de la Humanidad, fue vivificado por el Espíritu (aliento) de Dios (Génesis 2,7).

    Tú eres mi Hijo ...

    Conviene entender bien esta expresión. Jesús, por su solidaridad con todos los humanos, se ha convertido en el primogénito de una nueva Humanidad, en que todos estamos representados en la medida de nuestra propia solidaridad. En Él, es a todos que nos dice: tú eres mi Hijo amado. Evidentemente, no se trata de una filiación "biológica" sino de la naturaleza misma del Amor. El Amor genera amor, como la Luz genera claridad, si hay ojos para mirarla.

    MENSAJE

    A todas y a cada una de las hojas llega la savia de un árbol, pero con la condición de que estén unidas a él. Las hojas que se han separado, tanto si vuelan por los aires impulsadas por el viento como si están en contacto directo con la madre-tierra, están muertas.

    Así también, a todos los humanos se nos dice "tú eres mi hijo", pero la vida de Dios sólo nos llega por el camino de la solidaridad con todos los hombres, y con todos los vivientes. Somos hojas del gran Árbol de la Vida.

    RESPUESTA

    Por ignorancia, por orgullo o porque alguien nos destaca, tenemos el peligro de considerarnos de alguna manera separados del resto de los humanos: por encima, por debajo o al margen. La única respuesta válida es la que Jesús da a Juan Bautista: "Accede por ahora a bautizarme (Literalmente" Déjame hacer, ahora "). Conviene que cumplamos así todo lo que Dios quiere ". Y lo que es bueno de hacer es ponerse a la cola con los demás.

    PREGUNTAS para el diálogo

    Estas preguntas no pretenden hacer descubrir la respuesta "correcta" sino simplemente provocar un diálogo que ayude cada participante a ir construyendo su respuesta. Pueden haber varias respuestas correctas.
    1. ¿Practicáis hacia alguien el "culto a la personalidad", como intenta hacer Juan hacia Jesús? O, al revés: ¿Aceptáis de alguien alguna clase de culto a vuestra persona?
    2. ¿Pensáis que en nuestra sociedad o en nuestra Iglesia hay situaciones aceptadas de culto a la personalidad?
    3. Si las palabras "Tú eres mi Hijo" se nos dicen a todos, ¿quiere decir que Dios tiene muchos hijos, o hay que entenderlo de otra manera? ¿De cuál?
    Por el Padre Pere Torras
    Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
    Sant Feliu de Guíxols (Girona)
    Extraído de: