Traductor

lunes, 20 de junio de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO. CICLO A.



Fiesta del Corpus Christi. CICLO A.
Por Cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA.

Esta fiesta tiene un nombre realmente extraño. Quizá por eso popularmente continúa utilizándose su nombre latino "Corpus", ya que así no suena tan raro.
El lenguaje en torno al "cuerpo y la sangre de Cristo" ha pasado a ser tan retorcido que o no dice nada o provoca rechazo. Todavía recuerdo el gesto espontáneo de un niño que su madre llevó a la parroquia con el objetivo de acabar de convencerle para que hiciera la Primera Comunión. Ante mí, y con un lenguaje tomado por el hecho de estar hablando con un "cura", la madre le dijo: "Hijo, haciendo la comunión, Jesús vendrá a tu corazón". El niño cruzó enseguida los brazos ante su pecho, por un simple instinto de autoprotección.
La fiesta del Corpus constituye una cierta repetición del Jueves Santo. En las discusiones del Concilio Vaticano II algunos propusieron suprimirla, pero se mantuvo en atención a su gran popularidad.
Los orígenes de la fiesta hay que buscarlos en el siglo XII como reacción a algunos teólogos que ponían en duda la presencia real de Jesús en el pan y el vino eucarísticos. Se optó por la exuberancia de las formas. Se consideraba una forma de ayudar a la fe impactando los sentidos. Por ello, lo más popular de la Fiesta de Corpus era la Procesión, cuanto más espectacular mejor y con la participación de los prohombres de la ciudad.
Hoy cuesta encontrar sentido a esta fiesta. Seguramente ha sido un muy buen acierto convertirla en el "Día de Cáritas". (→ mensaje).
El evangelio de hoy resulta expresamente provocador, como se reconoce en el propio texto cuando dice: "Los judíos se pusieron a discutir …". "Comer la carne y beber la sangre" …
A veces se ha insistido tanto en el realismo de estas palabras que se han entendido en un sentido antropofágico o canibalesco.
De entrada, permitidme hacer una doble consideración:
1ª. Estas palabras fueron escritas más de 50 años después de la muerte de Jesús. Por lo tanto, era imposible comer su carne…
2ª. Es prácticamente seguro que no se trata de unas palabras de Jesús, recogidas en el evangelio de Juan, sino de unas palabras que el evangelista pone en boca de Jesús, y que pretenden expresar la realidad más profunda de la VIDA: de la vida de Jesús y de la vida de cualquier persona auténticamente humana.
También el evangelio de Lucas utiliza un lenguaje similar cuando dice que, al nacer Jesús, María le puso en un pesebre. No se trata de ninguna forma de canibalismo. Se trata de afirmar, con un lenguaje extremadamente claro, que los humanos podemos hacer de nuestra vida un alimento para los demás. Cualquier padre o madre, sentado en la mesa, podría coger el pan y, enseñándoselo a sus hijos, decirles: esto es mi vida.
Los padres "gastan" o "dan" su vida convirtiéndola en todo lo que necesitan sus hijos para poder vivir y crecer. No es una cuestión de "milagros" sino de amor.
"Mi carne es verdadera comida". Esto es verdad en cualquier persona que ama de verdad.
Es la experiencia de que nuestra vida puede pasar de "vida obtenida" a "vida entregada", y que ésta es la vida auténtica, aquella que ya no incluye la "muerte", la Vida eterna o vida divina.
La vida entregada de Jesús se muestra visible cuando hay alguien que la recibe. Los que la reciben se convierten así en el nuevo "cuerpo de Cristo".
La comunidad cristiana no debe querer retener sólo para ella misma la vida entregada de Jesús. Toda la razón de ser de la Comunidad cristiana es disfrutar, celebrar y ser testigo de la bondad y de la maravilla de la vida entregada.
Los discípulos de Jesús nos encontramos cada semana para comer este alimento. "Comer", aquí, significa también asumir, hacer nuestra, esta forma de vivir. Ir a comulgar sin asumir que nuestra vida se haga también alimento para los demás, sería un engaño peligroso, como ya lo advirtió San Pablo a los Corintios (→ 1ª Carta a los Corintios, capítulo 11,27).
MENSAJE
Prescindiendo de los textos y volviendo a la fiesta del Corpus, su mensaje tradicional era muy "humano" para la exhibición que permitía, pero no era demasiado cristiano.
Actualmente, la vinculación de esta fiesta con lo que representa CÁRITAS nos permite recuperar el mensaje profundo y radical de la Eucaristía.
  CÁRITAS nos lleva a redescubrir el significado real del "Cuerpo de Cristo".
"Tanto amó Dios al mundo que le ha dado a su Hijo Único". En Jesús se muestra el amor del Dios encarnado. Se ha hecho "carne de nuestra carne". En el hombre–Jesús, toda la humanidad es "cuerpo de Cristo". Sólo quedamos excluidos si "salimos de la humanidad", situándonos por encima de ella. Todo lo que signifique "dominio sobre los demás" queda excluido del "cuerpo de Cristo".
Cabe recordar aquí aquel texto maravilloso del Concilio: "Alegrías y esperanzas, tristezas y angustias de los hombres de hoy, los pobres sobretodo y de todos los que sufren, son también las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente humano que no tenga que encontrar eco en sus corazones.” (Inicio de la Constitución pastoral).
El evangelio de Mateo es aún más contundente: "Os aseguro que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis" (Mateo 25, 40).
RESPUESTA
El cambio que ha experimentado la fiesta del Corpus puede orientar nuestra propia respuesta y la de la parroquia.
Se trata de irnos apartando del frecuente y variado exhibicionismo religioso e ir redescubriendo la única imagen de Dios y de Jesús que el propio Evangelio nos propone: el rostro del otro, sobretodo cuando ese "otro" es víctima de alguna forma de poder.
Los evangelios han querido que la imagen venerable de Jesús en la Cruz fuera, para siempre, inseparable de la de los demás "condenados" que le acompañaban.
PREGUNTAS para el diálogo
  1. Cuando escuchamos la expresión: "El cuerpo de Cristo", ¿qué nos imaginamos realmente?
  2. Si conocéis o recordáis el lenguaje que se utiliza para la Primera Comunión de los niños, ¿creéis que es adecuado comunicar su verdadero significado?
  3. Cuando la nuestra era una "sociedad cristiana", eran consideradas normales ciertas formas de exhibicionismo religioso. ¿Qué dosis de exhibicionismo queda todavía entre nosotros especialmente inadecuado en una "sociedad laica"?

Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)