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miércoles, 28 de septiembre de 2011

RELECTURA - La Política del Reino.


(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgada, que puede servir o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno). 
"El Reino de Dios os será quitado y será dado a un pueblo que lo hará fructificar". 
1. Pedro es un hombre impetuoso, activo, generoso. Sin buscarlo, siempre acaba siendo el líder de los que se agrupan con él. Pocas ideas, pero claras y seguras. Ahora, con sus compañeros, ha constituido un nuevo partido para defender la identidad de su Patria. Él, por su Patria, daría la vida. 
2. Es el líder indiscutible de su partido político, pero tiene una espina clavada: Su mujer no está de acuerdo con sus métodos. Aunque se quieren mucho, no se ponen nunca de acuerdo en las formas. Ella, después de escucharle sinceramente, siempre termina diciéndole: Pedro: no vas bien. Pero él piensa: Y, ¿qué sabe ella de estas cosas?
3. Así han pasado unos años. Pero hoy Pedro está del todo deprimido. Unos resultados no suficientemente buenos en las últimas elecciones han provocado que se haya cuestionado su liderazgo. Y en el último congreso del partido haya sido sustituido. 
4. Clara, su mujer, le encuentra sentado en el sofá, delante de la tele apagada, y rodeado de periódicos sin abrir. El golpe ha sido duro, pero ella intuye que, finalmente, su Pedro está maduro para nacer de nuevo. Más que de esposa, tendrá que hacer de madre, para ayudar a este hombretón, ahora derrotado, a reconciliarse con la Vida. Pero no como antes. Ella conoce bien a Pedro, e intuye que el "fracaso" de ahora le habrá hecho capaz de aprender la lección. Por eso se le acerca y se sienta a su lado, encima de los periódicos que aún no ha abierto. 
Clara ¿Decepcionado? –Le dice con voz amiga. 
Pedro Decepcionado y enfadado. 
Clara Tenía que llegar, ese momento. 
Pedro Estás contenta, ¿verdad? Nunca me has apoyado, tú. 
Clara Te doy mi apoyo ahora. Antes, ni tú lo necesitabas ni yo habría sabido como dártelo. 
Pedro Has ganado. Tal vez debí haberte escuchado antes. 
Clara Ni yo he ganado ni tú has perdido. Los hombres muy a menudo veis la vida sólo como una lucha, y si no sois vencedores, ya os dais por vencidos. 
Pedro Lo que más me fastidia es ser traicionado por los propios compañeros. 
Clara ¿Traicionado? "Todo vale en la guerra". Y esto vuestro es una guerra, por muy "civilizada" que pueda parecer. 
Pedro ¡Tantos esfuerzos para nada! 
Clara ¡No! No han sido para nada. ¡A ti te han servido de mucho! Han servido para que puedas vencerte a ti mismo. 
Pedro ¿Qué quieres decir? 
Clara La Política funciona según la ley del más fuerte. La Democracia no cambia esta ley, sólo la hace un poco menos violenta. Lo que es realmente importante es ser capaz de sustituir la ley del más fuerte por la ley del más débil, como ocurre en las familias. En las familias, el niño, el enfermo, el derrotado, … son el centro de la familia. 
Pedro ¿Sugieres que abandone la Política y me dedique a hacer de hermanita de los pobres? 
Clara Siempre hacemos política. Las hermanitas de los pobres hacen más y mejor política que muchos políticos… 
Pedro En concreto, ¿qué sugieres? … Estando políticamente fracasado, ¿qué puedo hacer? 
Clara Políticamente no has fracasado sino madurado, aprendiendo la lección más importante para un hombre, sea político o no. Haz Política, pero decidido a no buscar nunca el Poder. Veremos qué pasa! A lo mejor inventas algo mejor que lo que tenemos ahora!… 
Pedro Yo siempre he hecho política como un servicio. 
Clara Estoy segura. Pero el Poder y el Servicio son como el agua y el aceite: no se mezclan nunca, aunque lo intentes. Ahora ya lo has comprobado… 
Pedro ¡Ya lo creo que lo he comprobado! Una comprobación dura… Reconozco que si todo eso me escuece tanto es porque he valorado más el Poder que el Servicio. Pero, ¿cómo se sabe cuando se actúa por Servicio y no por Poder? 
Clara Es muy fácil: si se hace política de arriba abajo, es Poder, si se hace de abajo arriba, es Servicio. Pasa como en los árboles: la savia sube de las raíces a las hojas. Una vez allí, recibe el beso del sol y los mimos de los vientos, y se vuelve al terreno de donde ha salido. 
Pedro Tengo que volver “al terreno” 
Clara Es en el único lugar desde donde nuestra vida se convierte en  servicio. 
Pedro ¿Me ayudarás? 
Clara Hace tiempo que te estoy esperando en “el terreno”… 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)