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jueves, 27 de octubre de 2011

RELECTURA: Democracia.


"Pero vosotros no os dejéis llamar maestros"… 
La palabra democracia, como es evidente, viene de la unión de dos palabras griegas: "Demos" (Pueblo) y "Kratos" (Poder, fuerza, gobierno). 
Como sistema político, muchos consideran que la Democracia es una cosa buena. Por el contrario, también es muy famosa aquella sorprendente afirmación de Winston Churchill, un demócrata reconocido y de categoría, que en 1947 afirmaba con contundencia: "La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás formas que se han probado hasta el momento". Esta frase suele ser repetida cambiándola un poco: "La democracia es la forma de gobierno menos mala"
Los "problemas" de la democracia vienen de cada una de las dos palabras que la forman: 
A). Demos (pueblo):
¿Qué pueblo? La Humanidad no está organizada por Pueblos sino por Estados. Y no hace falta ser un gran conocedor de la Historia para saber que los Estados no son fruto de un pacto sino que, directa o indirectamente, son fruto de las guerras. En pocos casos coinciden Pueblo y Estado, en la gran mayoría de los casos, los Estados incluyen, de buen grado o por la fuerza, a diferentes Pueblos, enteros o fragmentados. 
Dado que la palabra "Pueblo" es bien acogida, los Estados se la han apropiado para legitimarse, y a menudo la toman en exclusiva. En todo caso, cuando hablan de democracia o de que "el Pueblo manda", asumen que Pueblo son sólo ellos. Así, una gran cantidad de Pueblos que no son Estado quedan sujetos a "mayorías ajenas" formadas por los Estados. Esto provoca que se den situaciones oficialmente "democráticas", pero realmente "antidemocráticas" y perversas. Es por ello que la Democracia, aplicada a los Estados, es una contradicción en sí misma. 
B). Kratos (poder):
La segunda palabra de democracia es conflictiva en sí misma. Es suficiente un mínimo de sensibilidad para darse cuenta de que las relaciones de poder siempre deshumanizan. El Poder deshumaniza a quien lo impone y a quién es víctima. Aunque, según el Evangelio, hay una diferencia importante, a saber: quien es inhumano porque se impone no tiene otro "remedio" que convertirse, en cambio, quien es víctima de deshumanización, tiene a su favor la acción humanizadora de Dios, que actúa a pesar de todas las reacciones en contra. 
La frase de W. Churchill debería ser tomada más en serio. La democracia, como sistema político, no es buena. Cierto: hay que buscarla y protegerla, porque es la forma de gobierno menos mala, pero con eso no basta: si no es buena, es necesario irla corrigiendo constantemente. 
Desgraciadamente, parece que hoy entre nosotros, y en comparación con medio siglo atrás, crece y se pone de moda una dureza de corazón que lleva a comportamientos profundamente antidemocráticos (contrarios al Pueblo real), perpetrados en nombre de la Democracia. Conviene protegerse de estos flujos antidemocráticos, vehiculados por unos medios de comunicación potentísimos, pero ciegos. Una vez un compañero, en plena calle, dejó unos prismáticos a un niño de unos cinco años. El niño miró… y echó a correr hacia la acera: resulta que vio una moto que se le echaba encima, aunque la moto estaba a más de 50 metros… Los medios de comunicación son como unos prismáticos, máquinas de multiplicar que convierten en grandes (e insolubles) problemas normales de la convivencia cotidiana. La diferencia entre nosotros y el niño de los prismáticos es que él enseguida recuperó la visión real, en cambio nosotros, tenemos la "mente secuestrada" por la deformación de la información. Para corregir la democracia, o para avanzar hacia una democracia real, como decimos actualmente, hay que empezar por dos cosas: recuperar la capacidad de ver claro y superar la dureza de corazón que ha ido generando en nosotros una presentación distorsionada de la realidad. 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 25 de octubre de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO XXXI DE ORDINARIO. CICLO A.

actualización 2014
DOMINGO XXXI DE ORDINARIO
CICLO A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA.

NOTA: Este año (2014) la Liturgia se salta este domingo ya que pasa delante la celebración de los "Fieles Difuntos". Sin embargo aquí lo tenéis, ya que su lectura puede resultar interesante.
Los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) nos presentan la obra de Jesús como un viaje de Galilea a Jerusalén. Jesús va a Jerusalén para purificar el Templo que los poderosos habían convertido en una cueva de ladrones. El enfrentamiento directo con los Grandes Sacerdotes llevará a Jesús a ser condenado a muerte.
Pero el evangelista Mateo, antes de comenzar el relato de la pasión–muerte–resurrección, pone en boca de Jesús una larga serie de recomendaciones a sus discípulos. Diríamos que es su testamento espiritual. Muy probablemente, estas recomendaciones que Mateo pone en boca de Jesús vienen sugeridas por la situación que vivían algunas comunidades cristianas, sobre todo judías. El evangelio de Mateo fue escrito después del año 70, cuando los ejércitos de Roma ya habían destruido Jerusalén, y de su Templo no quedaba piedra sobre piedra. Esto provocó que algunos pensaran que las nuevas comunidades cristianas debían ser las sustitutas del antiguo Judaísmo. Esto les llevaba a imitar, de alguna manera, el estilo o las formas de los antiguos jerarcas de Jerusalén. Es muy posible que hubieran aparecido ya los primeros intentos de "jerarquización" de las comunidades cristianas.
Si esto es así, hay que reconocer que el evangelista Mateo deslegitima radicalmente este intento; y lo hace poniendo en boca de Jesús unas palabras directas y claras: "Entre vosotros no ha de ser así". Y, para que no haya posibilidad de malentendidos, lo repite por activa y por pasiva, concretando al máximo: "No llaméis a nadie …" y "Vosotros no os dejéis llamar …". Las comunidades cristianas no deben jerarquizarse, sino que deben ser ámbitos de comunión fraternal. "Todos vosotros sois hermanos".
Hay, sin embargo, algo que se debe ser tenido en cuenta: aquello que enseñan los Maestros de la Ley y los Fariseos puede ser verdadero, porque proviene de Moisés. Jesús no niega ni se opone a la Ley de Moisés. El mal está en la forma de comportarse, porque dicen y no hacen. Por lo tanto, "no hagáis como ellos".
MENSAJE
El mensaje de la Biblia comienza en Moisés en forma de Ley, y llega a su plenitud con Jesús en forma de Comunión fraternal entre iguales. En esta comunidad de iguales, si alguien se enaltece será humillado; igualmente, si alguien se humilla, será ensalzado.
RESPUESTA
Varias veces, en encuentros de diálogo, alguien ha hecho esta pregunta: ¿Es que no leen los evangelios, los obispos y el Papa? La pregunta viene provocada por el hecho de que, en las autoridades eclesiásticas, se contradicen directamente las palabras de Jesús. Expresiones como "Santo Padre", "Excelencia", "director espiritual", "rector", … aplicadas a los seguidores de Jesús, son explícitamente prohibidas por él. ¿Cómo es, pues, que siguen tan vivas?
Seguramente que la fuerte crisis en la que ha entrado la Iglesia institución, no se debe tanto al laicismo de nuestra sociedad como a la incongruencia de mucha gente de iglesia, entre lo que decimos y lo que hacemos. Una vez más, el evangelio nos pide conversión; no sólo de los jerarcas, sino de todos. A los jerarcas les dice: "No os dejéis llamar maestros …"; pero también a todos se nos manda: "A nadie deis el nombre de padre en la tierra, …".
PREGUNTAS para el diálogo.
  1. La comunión a la que nos invita el Evangelio conlleva vivir con alguna forma de comunidad. Las comunidades tienden a organizarse y a jerarquizarse. ¿Cómo evitáis el peligro de que nos advierte el Evangelio?
  2. En nuestras sociedades laicas se legitima el Poder en nombre del Pueblo (Democracia). ¿Consideráis que la Iglesia podría organizarse en forma de democracia?
  3. ¿Cómo imagináis el futuro de la Iglesia si un día llegara a superar el clericalismo?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


miércoles, 19 de octubre de 2011

RELECTURA: El retorno de lo sagrado.


Jesús fue condenado por las autoridades religiosas. ¿Cuál era su crimen? Haber puesto al mismo nivel el primer mandamiento y el segundo, haber puesto en paralelo el amor a Dios y el amor al prójimo. Esto, a juicio de los defensores de los derechos de Dios, era una blasfemia que había que castigar. 
Con ocasión de un entierro, se encontraron un cura y un amigo suyo. Hablaron poco pues la ceremonia estaba por comenzar. Pero la conversación podría haber continuado, más o menos, de esta forma:

Amigo  La gente necesita a la religión. Cuando muere alguien, quieren ver al cura, y "vestido" de cura. La gente quiere ritos. 
Cura   Es cierto. Esto se ve también en muchos jóvenes de hoy: como ya no han tenido que emanciparse de la religión, ahora encuentran en ella un cierto exotismo interesante. Ocasionalmente, el lenguaje misterioso de la religión les encanta, y mejor si no la entienden. ¡Vuelve el latín! 
Amigo  Pero hay sacerdotes, sobre todo los mayores, que eso no lo quieren entender. Y, ¿qué sucede? Que la gente se va a las otras religiones, o se lo monta a su manera. ¡Os estáis perdiendo a la juventud! Fíjate: en las parroquias no hay ningún joven, en cambio en la Jornada Mundial de la Juventud había más de un millón. ¡Y muchos curas “progres” criticando esto!… 

Cura   Mezclas las cosas: una cosa es el retorno de lo sagrado, y otra cosa muy distinta es la misión o el trabajo del sacerdote. ¿Cuál debería ser la actitud del cura ante el retorno de lo sagrado? Dicho más directamente: ¿El cura debe aprovechar el retorno de lo sagrado para hacer clientes, o se debe mostrar crítico, porque eso, lo sagrado, es algo muy ambivalente? 
Amigo  Estas disquisiciones no van conmigo. La gente es mucho más simple: quieren, necesitan lo sagrado, y vosotros formáis parte de lo sagrado. Por eso os piden ceremonias religiosas. Las cosas son así. 
Cura   Hay muchas formas de ser cura. Yo no soy "parte de lo sagrado" tal como lo entiende mucha gente. Se supone que un cura es discípulo de Jesús. Pues bien: no descuides que Jesús fue condenado por los sacerdotes y los defensores de lo sagrado. 

Amigo  Mira: yo, de Historias, no sé. Lo que veo es que en todas las Religiones hay personas sagradas, dile sus sacerdotes, gurús, imanes o brujos. La gente os necesita, y por eso os busca, sobre todo en situaciones límite… 
Cura    Jesús no hizo ni sacerdotes ni gurús ni brujos… Al contrario. La gran aportación de Jesús es mostrarnos que no hay cosas sagradas y cosas impuras o profanas. Toda la realidad es sagrada: toda vida es sagrada, todos los humanos somos sagrados,… porque todo es fruto de un proyecto de amor del mismo Dios. Si entendemos lo "sagrado" como algo distinto del mundo normal, separado, especializado, exótico,etc., puede resultar muy peligroso. 
Amigo  Decir que "todo es sagrado" es como decir que nada es sagrado, ya que no habría diferencia con lo profano. 
Cura    Por eso muchos no creen en nada sagrado. Si esto es una reacción contra la división que a menudo se ha hecho entre personas sagradas y normales, entre lugares sagrados y lugares profanos, o entre tiempo sagrados y tiempos normales,… estoy totalmente de acuerdo. 
Amigo  Si los sacerdotes (o algunos sacerdotes) está de acuerdo en que lo sagrado no existe, ¿a qué os dedicáis? 
Cura   Yo puedo responder sólo por mí. No me siento nada llamado a dedicarme a lo sagrado, entendido como un mundo aparte. O mejor: dadas las circunstancias, me gustaría saber liberar a todo el mundo de las posibles necesidades, dependencias o servidumbres sagradas. Es lo que hizo Jesús, según ese relato de la Samaritana: Jesús no le ofrece agua para satisfacer su necesidad sino que le da un agua para saciar definitivamente su necesidad de beber. (Juan 4, 13). Me gustaría ayudar a saciar esta "necesidad de sagrado" de la que tú me hablas. 
Amigo  No hace ningún daño la "necesidad de sagrado"! 
Cura   Sí que lo hace: crea dependencias, y estas dificultan la plena y gozosa comunión con todos, con todos los vivientes y con todo el Universo. Y mantiene en nosotros una necesidad que nos deshumaniza. ¿Te parece poco?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 17 de octubre de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO XXX DE ORDINARIO. CICLO A.

actualizado 2014

DOMINGO XXX DE ORDINARIO
CICLO A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA.

La electricidad no se ve. Una forma de saber si hay corriente es ver si una bombilla se enciende. 
El primero de los mandamientos es amar a Dios. Pero a Dios no le vemos. La mejor forma para saber si se ama a Dios es ver si amamos al prójimo, a quienes sí podemos ver. 
A Jesús le preguntan cuál es el mandamiento más importante de la Ley. 
Esta pregunta se la hacen conjuntamente los fariseos y los saduceos "para ponerlo a prueba". Resulta extraño que quieran ponerle a prueba con una pregunta tan fácil, la respuesta a la cual la sabían de memoria todos los judíos. 
El evangelio de Mateo nos describe el clima tenso entre Jesús y los responsables religiosos. Estos ya han decidido eliminarlo, pero, por miedo al pueblo, necesitan que Jesús “meta la pata” en alguna respuesta comprometedora. 
Esta es la tercera pregunta que le hacen, dado que en las dos primeras no le han podido sorprender
Pero, ¿dónde está la trampa de esta pregunta tan sencilla y clara?
Sorprende la solemnidad que Mateo pone en esta escena: reunidos todos juntos fariseos y saduceos, y para hacerle la pregunta buscan un "doctor de la Ley". Es una exhibición de autoridad y pretenden someter a Jesús a un examen. "¿Cuál es el mandamiento más importante?"
Ellos están convencidos de que Jesús responderá correctamente. Así podrán "cogerlo en sus propias palabras", ya que le podrán replicar: si el amor a Dios es el más importante de los Mandamientos, ¿por qué tú rompes este mandamiento no respetando el sábado, día sagrado dedicado a Dios, ni respetas "nuestro" Templo, tocas personas impuras, comes con pecadores, criticas a los sacerdotes, etc.?
Pero esta réplica no la pudieron dar porque Jesús respondió a la pregunta que le hacían, y un poco más. Ellos le preguntaban por el primer y más importante de los Mandamientos; Jesús les responde el primero y el segundo. Añade el segundo porque este "segundo mandamiento" no es secundario, ya que es el reflejo del primero. 
Nadie puede mostrar que "ama a Dios", a quien no ve, si no ama al prójimo, a quien puede ver (1ª carta de Juan 4, 20). Por eso, curar en sábado, es decir: trabajar para el prójimo en el día dedicado a Dios, visualiza el amor a Dios; acoger a los "pecadores", visualiza el amor a Dios; liberar al pueblo de un "templo" que se ha vuelto opresivo, visualiza el amor a Dios;… 
Esta pregunta era realmente comprometedora para un Jesús tan dedicado a hacer el bien al prójimo. Pero Jesús "ha superado la prueba" y ha aprobado "el examen"; y a la vez les ha hecho ver que ellos, a pesar de ser "doctores de la Ley", no interpretaban correctamente la ley.
MENSAJE
El mensaje de este evangelio lo podríamos expresar con unas palabras del mismo Jesús a la gente, escritas un poco más adelante: "Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. Haced y observad todo lo que os digan, pero no hagáis como ellos, porque dicen y no hacen. Preparan cargas pesadas e insoportables y las ponen sobre los hombros de los demás, pero ellos no quieren ni moverlas con el dedo” (Mateo 23, 1-4). 
El primer y el segundo mandamiento no son dos mandamientos sino las dos caras de un solo y único mandamiento. No se puede hablar de uno sin incluir el otro. Y en todo caso, el cumplimiento del segundo es la prueba del cumplimiento del primero.
RESPUESTA
No hay nunca incompatibilidad entre el amor a Dios y el amor al prójimo. "Cumplir con Dios" no puede ser excusa para no "cumplir con el prójimo". (Podéis leer: Mateo 15, 4-7). 
Los auténticos actos religiosos, de una forma u otra han de ser actos de amor hacia el prójimo
Hay diferentes formas de amar. A Dios lo amamos recibiendo y acogiendo su amor. Al prójimo le amamos ayudándole y dándole lo que necesita. 
Pero también, a veces, la forma de amar a alguna o a algunas personas será acoger su amor, o sea: dejarnos amar por ellas. El verdadero amor es humilde, sabe recibir. De hecho, Dios hace visible su amor por cada uno de nosotros sobre todo a través de las personas que nos aman. Por eso, por ejemplo, el matrimonio es un sacramento. En la pareja, cada uno es para el otro "sacramento del amor de Dios hacia él o ella"
Amar significa entrar en el circuito del amor. Una bombilla no se enciende si está cortado cualquiera de los dos hilos por donde entra y sale la corriente eléctrica. En cualquier dirección en que se corte el circuito del amor, ya no hay amor. 
PREGUNTAS para el diálogo.
  1. En nuestra liturgia, en nuestro culto a Dios, ¿se hace suficientemente explícito el amor al prójimo?
  2. Cuando se dice de una persona que es practicante, ¿qué se quiere decir?: ¿Que asiste a los actos religiosos o que ama al prójimo?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


jueves, 13 de octubre de 2011

RELECTURA: Las Palabras: Manipulación Mediática.


(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgado, que puede ser útil o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)
"…Planearon la manera de sorprenderle en alguna PALABRA comprometedora."
1. El Evangelio de Juan comienza: "En el Principio existía la palabra…". Esta expresión hace referencia a los inicios de la Obra de Dios: "En el Principio … la tierra era caos y confusión … y el espíritu (aliento, palabra) de Dios se cernía sobre las aguas. Dios dijo: …"(Génesis 1, 1). 
La palabra pone orden en el Caos y "nace" el Universo (Uni-verso). El Universo, en la visión bíblica, nace por la fuerza de la palabra. Pero esta fuerza también puede destruirlo. 
2. Hemos creado unos medios potentísimos para decir o imponer palabras. Los que disponen de estos medios pueden cambiar el mundo. Pueden construirlo o destruirlo. Quien domina las palabras domina nuestras vidas. Con una sola palabra se puede salvar o hundir a un hombre, o a un pueblo, porque las palabras son el "material" con que construimos nuestros pensamientos. 
3. En los llamados países democráticos existe la libertad de expresión. Esto quiere decir que todos tienen la posibilidad de decir sus palabras. Pero, en el guirigay de la vida real, esto sirve de poco, ya que nadie puede escuchar otras palabras que las que vomitan los altavoces más potentes. Recuerdo que, de joven, durante la Fiesta Mayor había ido a las Ferias. Los potentes altavoces de algunas atracciones hacían imposible hablar con nadie. Igualmente ocurre en nuestro mundo: no sirve de nada el derecho de expresión si no dispones de un potente altavoz, o que alguien quiera escuchar directamente tu palabra. Pero para escuchar una palabra elegida, es necesario liberarse de los altavoces que ensordecen. 
4. Cada día recibimos un diluvio de palabras que convierten en imposible pensar por nosotros mismos. Esto anula la Libertad, aunque nos hablen de libertades. Las palabras nos llegan de fuera y entran por nuestros sentidos; van al cerebro y llegan al corazón. Aquí devoran nuestra mente y nuestra libertad, y se disfrazan con su piel. Cuando salen al exterior, las exhibimos pensando que son cosa nuestra, contentos y engañados, e inconscientemente esclavos. Pensamos que disponemos de palabras para entendernos y para entender la realidad, pero sólo tenemos palabras inyectadas en nuestro cerebro desde fuera. 
5. Si alguien, clarividente, examinara alguna de "nuestras" palabras, quizá también podría preguntar, como en el evangelio del próximo domingo: ¿De quién es la figura y el nombre que está inscrito en ellas? Quizá entonces nos daríamos cuenta con sorpresa de que "nuestras” palabras llevan la imagen y la inscripción del locutor más poderoso. Nos las ha infiltrado como un servicio de información, pero son la "pantalla virtual" que sustituye a la visión objetiva de la realidad. 
6. Es urgente salvarnos las palabras, como diría Salvador Espriu. Para conseguirlo, necesitamos recuperar el silencio interior (y exterior). El silencio interior es el jardín donde se cultivan y florecen aquellas palabras que nos pueden liberar. Pero no nos engañemos: el precio de la Libertad puede ser muy alto. Para Jesús de Nazaret, el precio fue su propia vida, porque los enemigos de la Libertad siempre encontrarán alguna palabra para podernos condenar. 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 11 de octubre de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO XXIX DE ORDINARIO. CICLO A.

actualizado 2014
DOMINGO XXIX DE ORDINARIO
CICLO A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA.

Cuando Jesús hizo su entrada mesiánica en Jerusalén y purificó el templo, las autoridades religiosas le preguntaron con qué autoridad hacía todo aquello. Jesús no les respondió la pregunta, pero les hizo descubrir cuál era la situación, explicándoles tres parábolas. El resultado de estas parábolas fue que las autoridades decidieron eliminarle.
Jesús era un hombre pobre e indefenso, pero gozaba de la estimación del pueblo. Esto hacía peligroso eliminarle por las buenas, y prefirieron la estrategia de hacerle hablar de cuestiones comprometedoras. El evangelio de Mateo recoge tres de estas cuestiones: la primera se la ponen los fariseos, que en este caso se alían con sus competidores herodianos; la segunda, los saduceos (esta no está recogida en el Misal); y la tercera, conjuntamente fariseos y saduceos (La leeremos el próximo domingo).
La primera cuestión es la que nos presenta el evangelio de hoy.
Era realmente una cuestión comprometedora en del ámbito judío.
En la religión judía, el pecado más grave, permanentemente denunciado por los profetas, era la idolatría. Pagar impuesto al César o Emperador Romano, era considerado por muchos un acto idolátrico ya que la inscripción que había en las monedas romanas trataba explícitamente al César de "divino". Pagarle tributo era como darle culto.
Además, el impuesto al César era la expresión más clara, odiosa y humillante de la sujeción de Israel a un Poder extranjero.
Si Jesús declaraba no lícito pagar este tributo, los herodianos podían denunciarle fácilmente a las autoridades romanas que, en estas cuestiones, no se andaban con chiquitas. Si respondía que era lícito pagar, los fariseos podían acusarle de idólatra, y automáticamente se enemistaría con la gente del pueblo.
Jesús no respondió a la pregunta sino que obligó a los inquisidores a ponerse en evidencia ellos mismos cuando les pidió que le enseñaran la moneda con la que había que pagar el impuesto al César. Porque resulta que Jesús no tiene ninguna de estas monedas. En cambio ellos sí que las utilizan y se benefician. Jesús hace que sean ellos mismos quienes digan de quién son y qué dicen aquellas monedas que ellos conocen bien. Si resulta que las mismas monedas ya indican que son del César, la conclusión es clara: "Dad al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios".
Queda claro lo que es del César, porque "las cosas del César" llevan su marca.
Evidentemente del César son el poder, el dinero, las leyes, … Pero resulta que ellos con su templo también tenían poder, dinero, leyes … El César era un poder, y el Templo era un poder. Y este es en realidad el conflicto.
Jesús no entra en este conflicto. Jesús quiere salvar al hombre, y eso significa liberarle de cualquier clase de Poder.
El Poder es el anti-hombre. Cuando dice: "dad a Dios lo que es de Dios" no significa que haya unas cosas que pertenecen a Dios y otras que pertenecen al César.
Dios, que es el creador de todo, tiene un proyecto de amor para con el Hombre. El Poder es el anti-proyecto.
El proyecto de Dios es la Vida. La obra del Poder es mantener la muerte en la ecuación. El proyecto de Dios es la Libertad. Al Poder le gustaría mantener la esclavitud.
Los que hacen la pregunta tienen y utilizan monedas con la marca del César; pertenecen al anti-proyecto. "Dad al César lo que es del César"; como si les dijera: "Dado que habéis elegido la esclavitud, sed esclavos; pero no mezcléis a Dios en todo esto, porque lo que es de Dios va por otros derroteros".
MENSAJE
Hay dos reinos: el reino de César y el Reino de Dios. No son dos reinos que se reparten el mundo, sino que el uno es la negación del otro. El dinero, los impuestos y tributos, … pertenecen al César, y, de hecho, a todos se nos imponen. No obstante, si nos hacemos ciudadanos del Reino de Dios, asumiremos "otros valores" que nos permitirán relativizar de tal manera los "valores del César" que ya no nos privarán de la Libertad ni de la verdadera Vida, aquella que no depende "de los que sólo pueden matar el cuerpo" (Mateo 10,28. Véase también Juan 14,30).
Este domingo, tercero de octubre (2008, y también el 2014) se celebra el Día Mundial de las Misiones. Estamos jugando con fuego cuando unimos tan estrechamente "misiones" y "dinero", porque –no lo olvidemos– el dinero siempre lleva la "marca del César".
RESPUESTA
Este evangelio ha sido leído desde hace mucho tiempo en el seno de una Iglesia "casada con el Poder". Desde esta situación, a veces se ha querido ver en las palabras de Jesús un criterio para dilucidar qué pertenece al César (al Poder civil) y qué pertenece a Dios (al Poder eclesiástico). Es una grave equivocación, que tiene carácter blasfemo. Por parte de la Iglesia, en este punto, ha habido un grave abuso del nombre de Dios.
En la medida que en la Iglesia hay Poder, dinero, leyes, burocracia, … es "reino del César", aunque sea en rivalidad con "el otro César".
Hay que reconocer que, en diferentes aspectos, la imagen externa y pública de la Iglesia lleva la marca del "César". Por ello, la respuesta urgente que se nos pide es una verdadera y auténtica conversión.
No es suficiente que el Papa Pablo VI renunciase a la tiara pontificia, la triple corona símbolo del triple "Poder" (!). El mimetismo con la sociedad civil mantiene a la Iglesia en una situación en la que cuesta descubrir nuestra pertenencia al Reino de Dios.
Es una tarea difícil, porque estamos tan acostumbrados a entender la Iglesia como una "sociedad trabada con vínculos jerárquicos", que no sabemos ni imaginarla de otra manera.
La verdad es que si tenemos que ser una sociedad parecida a la civil, sólo estorbamos en el mundo actual. ¡Ya tenemos suficiente –y de sobra– con la sociedad civil!
No es misión de la Iglesia ser un contrapoder. La Iglesia es servicio. Sólo servicio: desde el amor, desde la libertad que permite dar también la túnica a quien nos reclama el manto (Lucas 6,29).
¿Cómo sería una Iglesia sin Poder?
Podría parecer una pregunta que deben responder los especialistas y la jerarquía. Quizás sí, pero no sólo ellos. En realidad, quien está en mejor situación para realizar y ayudar a construir una iglesia sin Poder, somos las comunidades que estamos en la base. Cada parroquia, cada comunidad, tiene que encontrar su forma. "Cuesta mucho hacer girar un transatlántico, pero, para girar una barquita, es suficiente un golpe de remo".
¡Y es necesario –mejor aún, imperativo– dar el golpe de remo! Sin miedo; por fidelidad a la misión que hemos recibido; por amor a nuestro mundo que necesita ver otras maneras de entender la vida; por solidaridad con los hermanos que les cuesta liberarse del "templo con Poder".
Ya que celebramos el Día de las Misiones (2008 ó 2014), el evangelio de hoy nos ayuda a descubrir la auténtica dimensión misionera de la Iglesia. Jesús, para realizar su misión,se encarnó". Es decir: se hizo un hombre como nosotros. Como misioneros, no tenemos por finalidad "convertir a los demás" para hacerlos “de los nuestros" sino ser testigos del Amor de Dios "encarnándonos" en aquellos a los que nos sentimos enviados. Propiamente, el misionero, en ambientes no cristianos, no busca "convertir a los demás" sino "convertirse a los demás". San Pablo da ejemplo cuando dice que se hacía "judío con los judíos, … griego con los griegos, … débil con los débiles, …" (1 ª Corintios 9,19-23).
PREGUNTAS para el diálogo.
  1. ¿Consideráis que Estado e Iglesia son, como a veces se dice, dos sociedades independientes, autónomas, paralelas, con áreas propias?
  2. En el funcionamiento de vuestra comunidad, ¿hay mimetismo en relación a la administración civil? ¿Qué opináis? ¿No os importa?
  3. ¿Qué opináis con relación al paralelismo que existe en algunos puntos: libros de Nacimientos y de Bautizos; matrimonio civil y religioso; Cáritas y servicios sociales; etc.?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


lunes, 10 de octubre de 2011

Un aliento para los decepcionados con la Iglesia.


Actualmente hay mucha decepción con la Iglesia Católica institucional. Se está dando una doble emigración: una exterior, personas que abandonan sencillamente la Iglesia, y otra interior, las que permanecen en ella pero no la sienten ya como un hogar espiritual. Continúan creyendo a pesar de la Iglesia.

No es para menos. El papa actual ha tomado algunas iniciativas radicales que han dividido el cuerpo eclesial. Ha asumido un camino de confrontación con dos importantes episcopados, el alemán y el francés, al introducir la misa en latín; ha articulado una reconciliación rebuscada con la Iglesia de los seguidores de Lebfrevre; ha vaciado las principales intuiciones renovadoras del Concilio Vaticano II, especialmente el ecumenismo, negando absurdamente el título de «Iglesia» a las Iglesias que no sean la Católica y la Ortodoxa; siendo cardenal se mostró gravemente permisivo con los pedófilos; su relación con el sida roza los límites de lo inhumano.

La Iglesia Católica actual se ha sumergido en un invierno riguroso. La base social de apoyo al modelo anticuado del actual papa está formada por grupos conservadores, más interesados en las realizaciones mediáticas, en la lógica del mercado, que en proponer un mensaje adecuado a los graves problemas actuales. Ofrecen un «cristianismo-lexotán» apto para calmar conciencias angustiadas, pero alienado frente a la humanidad sufriente.

Urge animar a estos cristianos en vías de emigración con lo que es esencial en el cristianismo. No lo es seguramente la Iglesia, que no fue objeto de la predicación de Jesús. Él anunció un sueño, el Reino de Dios, en contraposición al Reino de César; Reino de Dios que representa una revolución absoluta de las relaciones, desde las individuales hasta las divinas y cósmicas.

Leonardo Boff
Teólogo, filósofo, escritor, profesor 
y ecologista brasileño.
El cristianismo apareció primeramente en la historia como movimiento y como el camino de Cristo. Es anterior a su sedimentación en los cuatro evangelios y en las doctrinas. El carácter de camino espiritual significa un tipo de cristianismo que posee su propio curso. Generalmente vive al margen y, a veces, a distancia crítica de la institución oficial. Pero nace y se alimenta de la fascinación permanente de la figura y el mensaje libertario y espiritual de Jesús de Nazaret. Inicialmente considerado como «herejía de los Nazarenos» (Hechos 24,5) o simplemente «herejía» (Hechos 28,22) en el sentido de «grupillo», el cristianismo fue adquiriendo autonomía hasta que sus seguidores, según los Hechos de los Apóstoles (11,36), fueron llamados «cristianos».

El movimiento de Jesús es ciertamente la fuerza más vigorosa del cristianismo, más que las Iglesias, por no estar encuadrado en instituciones ni aprisionado en doctrinas y dogmas. Está compuesto por todo tipo de gente, de las más variadas culturas y tradiciones, hasta por agnósticos y ateos que se dejan tocar por la figura valiente de Jesús, por el sueño que anunció, un Reino de amor y de libertad, por su ética de amor incondicional, especialmente a los pobres y a los oprimidos, y por la forma como asumió el drama humano, en medio de humillaciones, torturas, y su ejecución en la cruz. Presentó una imagen de Dios tan íntima y amiga de la vida que es difícil prescindir de ella hasta por quien no cree en Dios. Mucha gente dice: «si existe Dios, tiene que ser como el Dios de Jesús».

Este cristianismo como camino espiritual es lo que realmente cuenta. Sin embargo, de ser un movimiento pasó muy pronto a ser una institución religiosa con varios modos de organización. En su seno se elaboraron las distintas interpretaciones de la figura de Jesús que se transformaron en doctrinas y fueron recogidas por los evangelios oficiales. Las Iglesias, al asumir carácter institucional, establecieron criterios de pertenencia y de exclusión, doctrinas como referencia identitaria y ritos de celebración propios. Quien explica tal fenómeno es la sociología, no la teología. La institución vive siempre en tensión con el camino espiritual. Lo óptimo es que caminen juntos, pero eso es raro. Lo decisivo es, en todo caso, el camino espiritual. Éste tiene futuro y anima el sentido de la vida.

El problema de la Iglesia romano-católica es su pretensión de ser la única verdadera. Lo correcto es que todas se reconozcan mutuamente, pues todas ellas revelan dimensiones diferentes y complementarias del mensaje del Nazareno. Lo importante es que el cristianismo mantenga su carácter de camino espiritual. Él puede sustentar a tantos cristianos y cristianas frente a la mediocridad e irrelevancia en la que ha caído la Iglesia actual.

extraído de 

miércoles, 5 de octubre de 2011

RELECTURA: El Estado del bienestar.


(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgada, que puede servir o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)
"… ¿Cómo has entrado sin traje de fiesta?"
1. La sala de fiestas y el banquete para todos, del evangelio de hoy, nos pueden sugerir lo que, en el lenguaje actual, llamamos el Estado del Bienestar. Todo el mundo está invitado. Y también: todo el mundo tiene derecho a él. 
2. Pero la parábola tiene dos partes, ambas sorprendentes. Los primeros invitados no quieren ir porque… tenían otras ocupaciones. Los segundos invitados –"invitad a todos… buenos y malos"–, llenan la sala, pero hay que llevar "traje de fiesta", y alguien no lo lleva. 
3. Aplicando esto al Estado del Bienestar, podríamos también decir: es para todos, pero hay que llevar traje de fiesta. 
Es realmente digno de admiración que hayamos sido capaces de crear una sociedad en la que la enseñanza sea gratuita, y lo sea también la atención médica y los hospitales públicos; que, si perdemos el trabajo, podamos cobrar el paro; que podamos vivir dignamente trabajando 40 horas de las 168 que tiene la semana, y con un mes de vacaciones. Y sobre todo es admirable tener una pensión de jubilación que permita una vejez despreocupada. Y abrir el grifo, y que salga agua, o que pulsamos un botón y se enciendan las luces… El Estado del bienestar es sencillamente una maravillosa maravilla. 
4. Pero es necesario el traje de fiesta. El "traje de fiesta" significa "pensar en los demás", y pensar en ellos con generosidad. El Estado del Bienestar sólo es posible si nace de una mayoría generosa. Generosidad no sólo a la hora de pagar el coste del bienestar sino también a la hora de beneficiarse, evitando los abusos. Es cierto que, una vez instaurado, el Estado del bienestar se convierte en un derecho para todos, pero sigue siendo fruto de una generosidad consensuada. Si se pierde la generosidad, desaparece el derecho y se agota el bienestar. 
Y este es su punto más delicado, que puede convertirse en un problema insoluble. Un problema que lo va carcomiendo por dentro, como las termitas de las vigas de madera, hasta provocar su colapso. 
5. El Estado del bienestar es para todos, pero no llega igualmente a todos. De una forma u otra, va apareciendo una línea de separación entre quienes disfrutan más y los que no lo disfrutan tanto. Debido a esta línea, cada vez más personas piensan que a ellos no les llega suficiente bienestar. Todos tenemos derecho a la sanidad pública, pero si voy a Urgencias a las dos de la madrugada, y me encuentro que no abren hasta las ocho, siento mi derecho no respetado. Hay un servicio de basura, pero si el camión hace ruido frente a nuestra casa a las cuatro de la madrugada, no respeta mi derecho al descanso. Hay escuela gratuita, pero si no puedo llevar a mi hijo a la escuela concreta que yo quiero, siento conculcado mi derecho. Existe el derecho de huelga, pero si me toca hacer servicios mínimos, no es respetado mi derecho
6. Son tantos los derechos que nos corresponden en un Estado del bienestar, que muchos, por un motivo u otro, se sitúan al otro lado de la línea divisoria considerando que, en comparación con los demás, no reciben suficiente "dosis" de bienestar. Y eso se convierte fácilmente en una "buena excusa" para descuidar la generosidad… hasta que el Estado del bienestar se colapsa. 
7. Dada la forma de ser de los Humanos, el Estado del bienestar también genera malestar. Como dice un compañero mío que se ha marchado a otro país: "No me gustan los Estados del bienestar, porque es donde hay más gente que se queja". ¿Tendrá razón?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)