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martes, 25 de octubre de 2011

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO XXXI DE ORDINARIO. CICLO A.

actualización 2014
DOMINGO XXXI DE ORDINARIO
CICLO A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA.

NOTA: Este año (2014) la Liturgia se salta este domingo ya que pasa delante la celebración de los "Fieles Difuntos". Sin embargo aquí lo tenéis, ya que su lectura puede resultar interesante.
Los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) nos presentan la obra de Jesús como un viaje de Galilea a Jerusalén. Jesús va a Jerusalén para purificar el Templo que los poderosos habían convertido en una cueva de ladrones. El enfrentamiento directo con los Grandes Sacerdotes llevará a Jesús a ser condenado a muerte.
Pero el evangelista Mateo, antes de comenzar el relato de la pasión–muerte–resurrección, pone en boca de Jesús una larga serie de recomendaciones a sus discípulos. Diríamos que es su testamento espiritual. Muy probablemente, estas recomendaciones que Mateo pone en boca de Jesús vienen sugeridas por la situación que vivían algunas comunidades cristianas, sobre todo judías. El evangelio de Mateo fue escrito después del año 70, cuando los ejércitos de Roma ya habían destruido Jerusalén, y de su Templo no quedaba piedra sobre piedra. Esto provocó que algunos pensaran que las nuevas comunidades cristianas debían ser las sustitutas del antiguo Judaísmo. Esto les llevaba a imitar, de alguna manera, el estilo o las formas de los antiguos jerarcas de Jerusalén. Es muy posible que hubieran aparecido ya los primeros intentos de "jerarquización" de las comunidades cristianas.
Si esto es así, hay que reconocer que el evangelista Mateo deslegitima radicalmente este intento; y lo hace poniendo en boca de Jesús unas palabras directas y claras: "Entre vosotros no ha de ser así". Y, para que no haya posibilidad de malentendidos, lo repite por activa y por pasiva, concretando al máximo: "No llaméis a nadie …" y "Vosotros no os dejéis llamar …". Las comunidades cristianas no deben jerarquizarse, sino que deben ser ámbitos de comunión fraternal. "Todos vosotros sois hermanos".
Hay, sin embargo, algo que se debe ser tenido en cuenta: aquello que enseñan los Maestros de la Ley y los Fariseos puede ser verdadero, porque proviene de Moisés. Jesús no niega ni se opone a la Ley de Moisés. El mal está en la forma de comportarse, porque dicen y no hacen. Por lo tanto, "no hagáis como ellos".
MENSAJE
El mensaje de la Biblia comienza en Moisés en forma de Ley, y llega a su plenitud con Jesús en forma de Comunión fraternal entre iguales. En esta comunidad de iguales, si alguien se enaltece será humillado; igualmente, si alguien se humilla, será ensalzado.
RESPUESTA
Varias veces, en encuentros de diálogo, alguien ha hecho esta pregunta: ¿Es que no leen los evangelios, los obispos y el Papa? La pregunta viene provocada por el hecho de que, en las autoridades eclesiásticas, se contradicen directamente las palabras de Jesús. Expresiones como "Santo Padre", "Excelencia", "director espiritual", "rector", … aplicadas a los seguidores de Jesús, son explícitamente prohibidas por él. ¿Cómo es, pues, que siguen tan vivas?
Seguramente que la fuerte crisis en la que ha entrado la Iglesia institución, no se debe tanto al laicismo de nuestra sociedad como a la incongruencia de mucha gente de iglesia, entre lo que decimos y lo que hacemos. Una vez más, el evangelio nos pide conversión; no sólo de los jerarcas, sino de todos. A los jerarcas les dice: "No os dejéis llamar maestros …"; pero también a todos se nos manda: "A nadie deis el nombre de padre en la tierra, …".
PREGUNTAS para el diálogo.
  1. La comunión a la que nos invita el Evangelio conlleva vivir con alguna forma de comunidad. Las comunidades tienden a organizarse y a jerarquizarse. ¿Cómo evitáis el peligro de que nos advierte el Evangelio?
  2. En nuestras sociedades laicas se legitima el Poder en nombre del Pueblo (Democracia). ¿Consideráis que la Iglesia podría organizarse en forma de democracia?
  3. ¿Cómo imagináis el futuro de la Iglesia si un día llegara a superar el clericalismo?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)