Traductor

lunes, 2 de enero de 2012

Fiesta de los Reyes Magos - Epifanía


Epifanía.
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 
La Fiesta de los Reyes o Epifanía es una repetición de la Navidad.
Aquí se puede ver la fuerza de las PALABRAS. Aunque las palabras son creadas por nosotros, una vez creadas tienen su propia dinámica, y nos impulsan a hacer o pensar de acuerdo con las palabras que hemos creado o que nos han impuesto.
Resulta que, en la parte occidental del Imperio Romano, el solsticio de invierno se celebraba con una fiesta que se llamaba "Navidad del Sol invicto". Cuando se cristianizó el Imperio, esta fiesta se convirtió en la "Navidad de Jesús", con unas celebraciones centradas en el Nacimiento y la Infancia de Jesús, ya que "navidad" significa "nacimiento". En cambio, en la parte oriental del Imperio, el solsticio de invierno se celebraba con una fiesta que se llamaba "Epifanía del Sol". "Epifanía" significa "manifestación". Cuando se cristianizó, se convirtió en la Epifanía de Jesús o la Epifanía del Señor. La celebración no tenía nada que ver con el nacimiento o infancia de Jesús sino con aquellos relatos evangélicos donde se manifestaba más claramente su divinidad. En concreto, el evangelio del día de la Epifanía era el del Bautismo de Jesús, al comienzo de su vida pública, cuando Dios mismo manifiesta quien es realmente Jesús: Una voz dijo desde el cielo: "Este es mi Hijo, mi amado, en quien me complazco" (Mateo 3,17).
Trasvase de fiestas.
Pronto la fiesta occidental de la Navidad pasó a celebrarse también en Oriente, y la fiesta oriental de la Epifanía fue incorporada a nuestro Navidad, aunque cambiando un poco: el relato del Bautismo de Jesús se desplazó el domingo siguiente, y para el día de la Epifanía se escogió el relato de infancia que hemos leído sobre los "Magos de Oriente". Así, entre nosotros, la fiesta de la Epifanía quedó incorporada a la celebración del Nacimiento y Niñez de Jesús, y comenzó a denominarse también La fiesta de los Magos o los Tres Reyes.
El relato de los Magos.
El evangelio no habla ni de "reyes" ni de "tres" sino de unos "magos". Esta palabra es muy significativa, ya que los magos en general, entre los judíos, eran personas consideradas sospechosas de idolatría, ya que se dedicaban a la observación de las estrellas, y las estrellas eran divinizadas.
Con el Relato de los Magos, el evangelio de Mateo establece un contrapunto entre los "magos" y los "sumos sacerdotes y escribas". Éstos, a pesar de disponer de las Escrituras que hablan del Mesías, no se dan cuenta de nada ni están atentos al nacimiento del rey de los judíos. En cambio, fuera de Israel, donde sólo contaban con el lenguaje "sospechoso" de las estrellas, lo han conocido y responden con generosidad.
Según la mentalidad popular, cada persona tiene su estrella (está conectado a las realidades superiores). Evidentemente, para las personas que tienen una misión más importante, su estrella brilla más. Los Magos, atentos al lenguaje del cielo, han visto como se levantaba una estrella muy importante, tan importante que van a rendir homenaje a su "propietario".
Pero se han equivocado en algo: han pensado que una persona importante había de nacer en un lugar importante: Jerusalén, la capital del país. Allí no les ha llevado la estrella sino su forma de pensar. Sólo cuando salen de Jerusalén, vuelven a ver la Estrella. Y sienten una gran alegría: ahora han descubierto que la importancia de ese "niño" no tiene nada que ver con los poderes constituidos. Cuando regresen, ya no lo harán por Jerusalén.
Este relato resulta sorprendente visto desde nuestra cultura actual, ya que hemos perdido del todo el lenguaje de las estrellas. La gran mayoría de la gente no las conoce nada, y muchos ni se han parado a contemplarlas de noche. Es cierto que mucha gente mira los horóscopos, y los astrólogos están de moda… Pero yo hablo de mirar el cielo y contemplar las estrellas, no de mirar las páginas de los periódicos…
A pesar de todo, no hay que preguntarse de qué estrella o cometa o meteorito habla el relato evangélico. Los evangelios no hacen Astronomía (ni Astrología!) Sino "Buena Noticia". Es un relato confeccionado a partir del lenguaje popular de la época, enriquecido con "tradiciones y promesas" extraídas de la Biblia. Un relato creado para comunicar un mensaje importante.
El Relato de los Magos, exclusivo del evangelio de Mateo, es difiere mucho del Relato de los pastores, exclusivo del evangelio de Lucas, pero tienen en común que tanto los magos como los pastores velaban, estaban atentos, y tenían un corazón generoso.
En cada país la Fiesta de Reyes ha tomado una determinada forma popular. Entre nosotros se ha cedido el protagonismo a los niños y a nuestro anhelo, más o menos disimulado, de recuperar la "inocencia". Pero debo confesar que no me resulta nada fácil encontrar la parte positiva de tanta movida en relación con una ficción. Me refiero a las cabalgatas oficiales, con autoridades implicadas para hacer más "creíble" la "piadosa mentira". Quizás se trata simplemente de una muestra más de la tendencia actual a entender la vida como un espectáculo.
MENSAJE. 
Dios se nos manifiesta en Jesús (Epifanía). Y se manifiesta a todos los hombres. Los magos representan a todos los otros pueblos que, a pesar de no ser considerados "Pueblo elegido", tienen su forma de conocer y responder. Como hemos leído en la 2ª Lectura, "desde ahora, por el Evangelio, todos los pueblos, en Jesucristo, tienen parte en la misma herencia, forman un mismo cuerpo y comparten la misma promesa".
No cuenta ser fiel de una religión o de otra (o de ninguna). Lo que cuenta es la respuesta que damos al Hombre, que se ha convertido en la "manifestación" de Dios.
RESPUESTA. 
La distracción primero, y la hostilidad después (de los sacerdotes y escribas del "Pueblo elegido), nos debe servir de aviso. Hay una tendencia en cada pueblo a considerarse en alguna forma "pueblo elegido", como hay también la tendencia en toda Religión a considerarse "la verdadera Religión". Pero el relato del evangelio de hoy nos deja claro que lo que cuenta es estar atentos para ver cómo se levanta "la estrella" de cada ser humano, y estar dispuestos a rendirle homenaje con nuestros dones.
La respuesta contraria viene representada por Herodes, que ve "rivales" en cada persona que no está bajo su control, e intenta eliminarles.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. En otras épocas se había creído que nuestra Religión era la verdadera y, consecuentemente, las demás eran falsas o menos verdaderas. ¿Qué pensáis en la actualidad?
  2. En nuestro entorno la Fiesta de Reyes genera mucha ilusión, pero también mucha desilusión. ¿Qué comentario os merece esto?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)