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lunes, 16 de enero de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO III DE ORDINARIO. CICLO B.


III DOMINGO DE ORDINARIO.
CICLO B.
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 
Después de que Juan fue encarcelado …
Sorprendentemente, el encarcelamiento del Precursor no anula el proceso sino que se convierte en la oportunidad de comenzar la misión de aquel de quien el mismo Juan había dicho: "después de mí viene el que es más poderoso que yo …" .
"Ha llegado la hora". Con el encarcelamiento de Juan, se ha cumplido el tiempo. En el evangelio de Lucas se utiliza una expresión similar, aunque dentro de un marco simbólico diferente: (Mientras estaban allí, a María) "se le cumplieron los días" (Lucas 2,6).
Estamos en un "tiempo" (en un "proyecto", según el Evangelio de Juan) que se va cumpliendo. Mala noticia para los que están anclados en situaciones de privilegio, las únicas en las que tendemos a "anclarnos". Buena noticia para todos aquellos (y somos multitud!) que esperamos, deseamos y estamos dispuestos a apuntarnos al PROYECTO-HOMBRE ("Reino de Dios"). Ha llegado la hora de dejar atrás una forma de vida insostenible en sí misma, pero mantenida como consecuencia de la opresión de unos sobre otros.
Galilea.
Galilea es el contrapunto de Jerusalén. La obra de Jesús "comienza" en Galilea y "termina" en Jerusalén.
Galilea hacía frontera con pueblos no judíos. Los mismos galileos eran considerados, desde la Capital, sólo como medio-judíos. "Galilea de los gentiles" le llama el Evangelio de Mateo (Mateo 4,15). Está centrada en su lago ("mar" dice el evangelio, para establecer una clara referencia al "mar Rojo", de gran significado en la vida de Israel). Aquí todo el mundo era, más o menos, "pescador", y a la vez todos, más o menos, estaban "tocados" por la crueldad del lago cuando venían temporales. En todas las tierras donde hay un lago se encuentran leyendas de dragones y monstruos que devoran y exigen vidas humanas para tragar.
Os haré pescadores de hombres …
Esta frase puede ser que se entienda mal porque hoy todo el mundo quiere "pescar": los comercios quieren pescar clientes, los partidos políticos quieren pescar votantes, los diarios quieren pescar lectores, las sectas quieren pescar adeptos, las religiones quieren pescar fieles …
Jesús no funda ninguna nueva religión para la que busque pescar nuevos adictos.
El "reino de Dios" no es una nueva religión sino una forma de relacionarnos los unos con los otros que genera un ESPACIO APTO PARA LA VIDA.
El monstruo del "lago", que engulle a los humanos, es la Muerte, destino oscuro de todos los humanos.
Convertirse en "pescadores de hombres" significa cambiar este destino por un horizonte de VIDA (la Buena Nueva de Dios, en lenguaje religioso). Los evangelios nos presentan a Jesús como el primer hombre "pescado" y "guía de pescadores de hombres".
"Venid conmigo" …
¿Quién es el que dice que Jesús no buscaba clientes o seguidores?
Notemos en primer lugar cuán diferente es este relato del que leíamos el pasado domingo, del evangelio de Juan. Son tan diferentes que alguien podría pensar que si uno es correcto, el otro deberá ser falso.
Pero hay que recordar una vez más que los evangelios no son crónicas de hechos objetivos sino relatos, creados por las diferentes Comunidades, con experiencias, lenguajes y simbolismos distintos, que, más tarde, alguien ordenó y puso por escrito. Así nacieron unos TEXTOS suficientemente exitosos como para que otras comunidades los fueran adoptando como GUIÓN para expresar y celebrar la propia fe. Y hay que reconocer que los cuatro EVANGELIOS que han llegado hasta nosotros, si son mínimamente entendidos, pueden ser considerados auténticas OBRAS DE ARTE en sí mismos.
Para entenderlos bien, lo primero que hay que hacer es darse cuenta de que lo que tienen en común no son tanto unos HECHOS OBJETIVOS como un MENSAJE TRANSFORMADOR, para expresar que se sirven de experiencias y de hechos, singulares o colectivos, del "Jesús-histórico" o del "Jesús-continuado" en la Comunidad.
El "lenguaje" del Evangelio de Marcos es muy distinto al del Evangelio de Juan, y sin embargo uno y otro nos ofrecen el mismo MENSAJE.
En el relato que hemos leído hoy Jesús llama directamente a sus primeros discípulos. Llama a "hermanos", porque su llamada es a "la hermandad". Son dos parejas de "hermanos": dos con nombres griegos, los otros dos con nombres judíos. Entre todos son cuatro: el número que simboliza universalidad (por aquello de los cuatro puntos cardinales).
La respuesta de los llamados es inmediata, pero hay un "detalle" que nos avisa de que, de entrada, estos primeros discípulos no son tan buenos discípulos como podría parecer.
Por dos veces se repite que "abandonan": primero las redes, después, a su padre y a los jornaleros de la barca. Con esta expresión no se quiere indicar la radicalidad del seguimiento a Jesús sino una forma equivocada de hacerlo. Esta expresión se repite en el último encuentro (según el evangelio de Marcos) de Jesús con los discípulos. En el momento álgido de la vida de Jesús, cuando se dispone a enseñarles, con su propio ejemplo, a ser "pescadores de hombres", nos dice el evangelio que todos le abandonaron y huyeron (Marcos 14,50). Ninguno de ellos fue testigo de la muerte-resurrección de Jesús. A la hora de la verdad, el grupo de los discípulos desaparece. Afortunadamente es sustituido por el grupo de las mujeres (Marco 15,50). Sólo ellas contemplan la muerte de Jesús. Sólo ellas verán, en la tumba, el lugar donde le habían colocado. Sólo ellas reciben el mensaje que lo cambia todo: "Vosotros buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado, ha resucitado, no está aquí". Sólo a través de ellas los discípulos serán reconvocados: "Id a decir a los discípulos y a Pedro: él (Jesús) va delante de vosotros hacia Galilea; allí le veréis, tal como os dijo" (Marcos 16,6).
Los discípulos deberán "repetir curso". Le han acompañado como líder cuando él les invitaba como hermanos. Para "seguir a Jesús" no hay que abandonar a nadie, y menos al padre y a los compañeros de la barca. Ni siquiera las redes, dado que son llamados a ser "pescadores" de hombres.
Nota. El evangelio de Marcos no contiene "relatos de apariciones" de Jesús resucitado. Acaba con el testimonio y el encargo del "joven vestido de blanco" que ven las mujeres "sentado a la derecha del sepulcro". Más tarde, alguien pensó que esto era un final incompleto, y lo "completó" con unas apariciones de Jesús, inspiradas en el evangelio de Lucas. La intención debería ser buena, el resultado, no tanto. El relato original de Marcos tiene una gran fuerza para sugerir la CONTINUACIÓN de la vida de Jesús en la "COMUNIDAD DE LA HERMANDAD" que él ha inaugurado.
MENSAJE. 
Aunque con un lenguaje distinto, el mensaje es el mismo que el del domingo anterior: El "tiempo de Juan" se ha cumplido y llega el "tiempo de Jesús" ("Reino de Dios"). Se nos muestran a los primeros discípulos, pero también se nos avisa del peligro de no seguir a Jesús correctamente. El seguimiento de Jesús no supone el abandono de nadie. O dicho al revés: el abandono de alguien lleva finalmente a abandonar Jesús.
RESPUESTA. 
Si el MENSAJE es el mismo del domingo pasado, también la RESPUESTA podría ser la misma. Eso ya depende de cada uno o de cada comunidad.
También puede expresarse de esta otra forma:
La mayoría de los humanos, si no todos, empezamos nuestra vida consciente y activa, siendo de alguna manera "seguidores de Juan". Es decir: seguidores de una RELIGIÓN (o NO-RELIGIÓN), polarizados por unos "VALORES" que nos permiten juzgar a los demás y sentirnos un poco (o bastante) superiores a ellos; fieles a unas "PRÁCTICAS" que nos permiten considerarnos miembros del grupo de las "personas buenas", en contraposición "a los que no son como nosotros" …
Pero será una suerte ("BUENA NUEVA") para nosotros, y también para los demás, si un día descubrimos a Jesús (el Hombre) que nos dice: "Ven conmigo". Es decir: descubrir que sólo el HORIZONTE-HOME da valor a nuestra vida. Todo lo demás (religiones, ateísmos, constituciones, valores, compromisos de clase, compromisos políticos, etc.) nos sirve sólo en la medida en que encaja en el HORIZONTE-HOMBRE.
Dicho brevemente con palabras del mismo evangelio: "No es el hombre para el "sábado" sino el "sábado" para el hombre" (Marcos 2,27).
A veces la iglesia nos pone en el calendario una semana de oración por la UNIÓN DE LAS IGLESIAS.
Debo confesar que, cada vez más, me siento incómodo en esta oración por la UNIDAD.
¿Quién ha dicho que estamos separados? Por más que busque y rebusque, no encuentro en mí nada que me separe o me haga sentir separado de cualquier otra persona, sea de la religión que sea o sin religión. La unidad es una DON DE ORIGEN. Incluso desde la Ciencia actual nos dicen claramente que todos los humanos y todos los vivientes venimos de una sola y primera vida inicial. Incluso en lo más material somos "hermanos de las estrellas". Si la religión nos separa, es que aún consideran que "el hombre es para el sábado", y no al revés. Todavía estamos en el "tiempo de Juan" y no hemos descubierto a Jesús (el HOMBRE).
Somos diferentes, pero las diferencias no nos separan si no las convertimos en divisiones. Esto lo decide cada uno. Si yo no lo decido, mis diferencias no me separan de nadie. La UNIDAD no hay que buscarla: ya está, y está en la misma raíz de nuestro ser. Es la separación lo que podemos "decidir". Pues, ¡no la decidamos!
¿Cómo se puede REZAR POR LA UNIDAD mientras continúa la decisión de considerarnos separados?
Nada nos separa de nadie si no decidimos separarnos. Y si alguien nos dice que estamos "separados", es necesario no hacerle caso. Y si alguien nos dice que no podemos celebrar la comunión con unos u otros, es necesario no hacerle caso.
El supuesto "problema de la unidad" es simplemente una cuestión de Poder. Una falsa idea de autoridad puede llevar a considerar "separados" a aquellos que "no obedecen". Pero se trata de una falsa separación, fruto de una falsa idea de autoridad. LA AUTORIDAD es un SERVICIO, y nadie tiene derecho a imponer a otros sus servicios. La autoridad no es el principio de la unidad sino un servicio de comunión.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Hoy es frecuente oír decir: Otro mundo es posible. ¿Consideráis que hay puntos en común entre esta frase y el mensaje de Jesús? 
  2. Un buen compañero resumía así el Evangelio: "Se acabó la hora de las INSTITUCIONES y ha comenzado la hora del HOMBRE". ¿Cómo lo veis vosotros? ¿Qué consecuencias podéis sacar? 
  3. ¿Qué diferentes consecuencias se derivan de entender a la AUTORIDAD como principio de unidad o como servicio de comunión? 

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)