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miércoles, 25 de enero de 2012

RELECTURA - LA GRANJA DE LOS LOBOS.


(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgado, que puede ser útil o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)
"¿Por qué te metes con nosotros ...?"
En un valle donde la caza empezaba a escasear, una banda de lobos solucionó su problema organizando una gran Granja de mamíferos, sobre todo ovejas. La Granja estaba suficientemente bien organizada como para que la mayoría de animales pudieran sobrevivir y reproducirse según un plan bien establecido. De esta forma, nunca faltaba alimento para los lobos. Estos también formaban parte de la Granja: eran los dirigentes, los educadores y los vigilantes. Todo funcionaba muy bien, y los diferentes animales, según las noticias dadas por los propios lobos, estaban contentos de formar parte de aquella granja moderna y eficaz.
Es cierto que, alguna vez, alguno se rebelaba. Pero el sistema era lo suficientemente eficaz para contrarrestar estos intentos, y normalmente eran los propios internos quienes condenaban a aquellos descontentos inoportunos.
Pero una vez hubo un cordero que había estado muy atento a todo lo que sucedía. Se daba cuenta de que la mayoría de aquellos animales no podían soñar ni dar sentido a su vida. Vio que en ese lugar había mucho orden pero poca felicidad. Y decidió dedicarse a cambiar esa situación frustrante. Lo estuvo pensando bastante tiempo, hablando discretamente con otros compañeros, intentando hacer entender que allí los animales eran sólo piezas de una maquinaria, sin ninguna posibilidad de vivir las capacidades de su propia vida. Pronto comprobó que el problema estaba sobretodo en la pereza de los propios animales: pereza para pensar, para examinar la realidad, para darse cuenta de cómo había quedado su vida, de cómo habían renunciado a vivir para conformarse con SOBREVIVIR. Vio claramente que para despertar a los compañeros era indispensable que ellos mismos tomaran conciencia de su dignidad y desearan una Vida más plena.
Por eso un día, estando en la escuela donde se enseñaba a asimilar y a cumplir fielmente la Ley de la Granja, decidió intervenir. Llegado el momento oportuno, se levantó para hablar. "Ha llegado la hora de levantar el vuelo", comenzó diciendo.
Sus palabras sorprendieron a todos porque no les hablaba, como siempre, es decir, sobre todo lo necesario para el buen "funcionamiento" de La Granja, sino sobre los anhelos más profundos de sus corazones, y sobre cómo podían satisfacerlos. Todos los presentes le escuchaban entusiasmados.
Los maestros de la escuela vieron enseguida que, si no intervenían, podrían perder el control de la situación. Así pues, se le enfrentaron directamente. "¿Por qué te metes con nosotros? Tú eres un infiltrado. Eres un vendido a los enemigos de la Granja, y ahora pretendes destruirnos". Y lo expulsaron del aula, declarándolo peligroso para el resto, e indigno de convivir con ellos.
Pero lo que había dicho aquel cordero llegó a lo más profundo del corazón de muchos y despertó sentimientos que habían quedado dormidos. Algunos empezaron a pensar si no tendría razón. Quizás sí que sus vidas podían tener un horizonte que la Granja les escondía. Las palabras de aquel cordero consciente comenzaron a transformar sus corazones, como la levadura transforma la pasta de harina. Algunos comenzaron a sentir el sabor de la LIBERTAD. Y está claro: cuando se ha probado la libertad, ya no es posible volver atrás …
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)