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miércoles, 4 de enero de 2012

RELECTURA - Rompiendo dogmas.



(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgado, que puede ser útil o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)


"Vio que el cielo se rasgaba".
Samuel y John han coincidido en el avión que va de Barcelona a Tel-Aviv, y han comenzado un largo diálogo.
John O sea, que tú eres judío … 
Samuel Sí. Me siento judío al cien por cien. Pero también soy ateo. 
John Es normal. Pienso que, para un judío, ser ateo es lo lógico. 
Samuel ¿Cómo? ¿Por qué dices esto? ¡Todo el mundo piensa lo contrario! 
John Es posible. Pero yo creo que lo que ha permitido a los Judíos mantenerse como pueblo, es precisamente la Biblia. Y la Biblia es, en alguna forma, el libro más antirreligioso y ateo que conozco. 
Samuel ¿La Biblia un libro antirreligioso? ¡Pero, si sólo habla de Dios! 
John El pueblo judío es religioso, como lo son todos los pueblos. La palabra "Dios" forma parte de la misma estructura de su lenguaje. Pero, ¿qué dice, la Biblia, sobre "Dios"? Dos cosas: la primera es que no debemos tener ningún otro "dios" fuera de él. Y la segunda es que de Él no podemos hacer ninguna imagen para venerarlo, y ni siquiera se puede utilizar su nombre para nada. Eso sería "idolatría", una idolatría declarada el peor pecado, porque es la madre de todos los demás pecados. 
Samuel Veo que conoces bien la Biblia. ¿Eres judío, tú también? ¿Y también, ateo? 
John No. Soy americano, y me considero cristiano. 
Samuel ¡Cristiano! … ¿Y hablas así? Los Cristianos han perseguido mucho a los Judíos … 
John Es verdad. Hay cristianos fanáticos, como también hay judíos fanáticos, y americanos fanáticos, y políticos fanáticos, y deportistas, y científicos, y filósofos fanáticos … No es ni la Religión, ni la Ciencia ni la Filosofía … lo que persigue o hace daño a los otros, sino el fanatismo. El fanatismo lo corrompe todo. 
Samuel Creer que Jesús fue el Cristo, también es un fanatismo. 
John Ninguna Fe es fanatismo. Pero toda Fe puede ser tomada por los fanáticos. El fanatismo lo ponen algunos humanos por añadidura. Precisamente por eso me confieso seguidor de Jesús. Él fue asesinado por los fanáticos. En realidad, lo condenaron porque denunciaba todo fanatismo, fuera de los sacerdotes del templo, de los romanos dominadores o del pueblo que se dejaba engañar. 
Samuel ¿Jesús no fue también un fanático? 
John Él fue asesinado. Fanáticos lo son los que asesinan. Hay una afirmación en el evangelio de Marcos que la encuentro extraordinaria: Jesús, después de ser bautizado por Juan, vio rasgarse el cielo. ¿Te imaginas? El cielo se rasgaba. Todos los fanáticos tienen una ideología, unas razones supremas, unas verdades intocables, unos valores eternos, unos dogmas indiscutibles… Son su "cielo". Ejercen su fanatismo como un acto de culto a su "cielo". Sólo cuando el "cielo" se desgarra, podemos ser realmente humanos. 
Samuel Nunca había reflexionado sobre eso. 
John Pues ha habido muchos judíos entre los más grandes "desgarradores" de los cielos que nos fabricamos. Pienso en S. Freud: su descubrimiento del Inconsciente rasgó el "cielo" de muchísimos "comportamientos normales"; o C. Marx: sus análisis sociales rasgaron el "cielo" de mucha "justicia" totalmente injusta. Incluso A. Einstein, con su Teoría de la Relatividad, ha rasgado el "cielo" de pretendidas "verdades indiscutibles". 
Samuel "Vio rasgarse el cielo" … Estas palabras expresan exactamente mi experiencia personal. 
John Y la mía. A los 25 años decidí ser ateo. Lo consideraba mi última y definitiva conquista. Alrededor de los 60 he ido descubriendo que mi ateísmo era sólo otra ideología, un "cielo" que me había fabricado, y que se me iba rasgando rápidamente. Al principio me asusté. Después fui comprendiendo que llamarse ateo o creyente podía expresar actitudes exactamente iguales: "cielos" que nos fabricamos para protegernos, o para imponernos. 
Samuel ¿Y ahora, qué? 
John ¿Sabes como continúa, el evangelio de Marcos? Dice que, después de ver rasgarse el cielo, Jesús oyó una voz que le decía: Tú eres mi Hijo, mi amado, en ti me complazco. 
Samuel ¡Extraordinario! 
John A mí también me lo parece. Ahora ya sabes por qué quiero pasar un tiempo en la tierra de Jesús. 
Samuel Para vosotros, es Tierra Santa. 
John No es por eso. Pienso que, para sentir determinadas palabras, es necesario encontrarse en situación de peregrino. Aquello del desierto, ¿sabes?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)