Traductor

miércoles, 8 de febrero de 2012

Relectura - Jesús y los Enfermos (2/3)



(Continúa el diálogo del pasado domingo)

Víctor    O sea: según tú, Jesús tenía un poder de convicción tan grande que hacía creer a la gente que estaba curada sin estarlo realmente. 
Marta    Si lo entiendes así, es que no me he explicado bien. Es evidente que la fe es una cuestión mental, pero eso no quiere decir que sea sólo mental sin ser también real. Hay un punto que siempre me ha hecho pensar: cuando Jesús se presenta resucitado a los discípulos, lo primero que hace es enseñarles las heridas de la crucifixión. Es decir: el Resucitado mantiene las heridas que le habían provocado la muerte. ¿Qué se quiere decir con esto? Pienso que Jesús no cura sino que salva. O mejor: su mensaje despierta en nosotros una fe que salva. Tu fe te ha salvado. ¿Por qué no dice: tu fe te ha curado? 
Víctor    Para un enfermo, ser salvado debe ser lo mismo que curarse, que es lo que realmente necesita 
Marta    … Acabas de decir la palabra que buscaba: "Necesita".

¿Sabes?: Ya hace tiempo que voy descubriendo que Jesús no se dedicaba a satisfacer las necesidades sino a superarlas. En realidad no curaba sino que salvaba. Y sólo puede salvarnos si no nos agarramos a nuestras necesidades, como, por ejemplo, la necesidad de estar enfermos. 
Víctor   ¡Niña!: Si no te explicas mejor … 
Marta   ¡Sí, hombre, sí! Cada vez lo veo más claro: no es una cuestión de poder sino de sintonía. Jesús no tiene un poder especial para curar, sino que provoca sintonía con la Vida. Y cuando nos sentimos en sintonía con la Vida, en cierto modo los males dejan de ser males. De hecho la curación es quitar un mal que afecta a una parte de la persona. En cambio la salvación es de la totalidad del ser. 
Víctor    También las enfermedades afectan a la toda la persona. Si tienes una pulmonía, todo tú estás enfermo. Y no serviría de nada que alguien te "salvara", si no te cura de aquella pulmonía. 
Marta   … Jesús se presenta con las heridas… Esto debe tener un significado muy profundo… ¿Sabes una cosa?: Siempre me han sorprendido aquellas personas (y son muchas) que, tras un grave accidente o de haber perdido un hijo o de una desgracia importante, tienen más fe que antes. ¿Por qué? ¿Por qué a menudo, cuando alguien se está muriendo, manifiesta más fe que quienes le acompañan? 
Víctor    Porque no sabe afrontar la muerte, y necesita aferrarse a su fe, aunque sea una ilusión. 
Marta   Esto no es lo que yo he visto. Cuando murió tu madre, la única persona que estaba tranquila y serena era ella; ¡era la única que no "necesitaba" nada! 
Víctor    Todos rezábamos para que se curara, pero no se curó … 
Marta    Todos menos ella. ¿Te acuerdas?: Sólo pedía una cosa: que, después de ella, os llevarais bien todos los hermanos. 
Víctor    Mi madre era una santa. 
Marta   Es otra forma de decir salvada. 
Víctor    Pero no se curó … 
Marta    Es lo que estoy descubriendo. Curar y salvar son dos cosas diferentes. A veces buscamos la curación sin querer la salvación. ¡Grave equivocación! Curar es lo que intentan los médicos. Salvarse es entrar en sintonía con la Vida. 
Víctor    Pero, repito: ¿de qué sirve esta "salvación" si no hay curación?! 
Marta    Y … ¿de qué sirve la curación si no hay salvación? 



Esta entrada fue hecha en el año 2012, en el que había 7 domingos entre Navidad y Cuaresma.
En los años que sólo haya 6 domingos, si es de interés leer el final de la conversación, debe pulsarse aquí.



Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)