Traductor

jueves, 29 de marzo de 2012

Relectura - ¿Vacaciones? (1/3)



(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgado, que puede ser útil o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)

Ya conocemos a Víctor y a Marta. Ella, creyente y colaboradora de la parroquia; él, agnóstico por decisión propia. Hoy se han discutido de una forma poco habitual en ellos a raíz de las vacaciones de Semana Santa: él quiere salir de viaje, ella no quiere dejar colgada a la parroquia.
Marta    Pero, ¡¿qué te cuesta dejar para más tarde este dichoso viaje?! Estos días, en la parroquia quedan sólo cuatro gatos. Estar, es una forma de colaborar. Además: ir de viaje unos días como estos … ¡no lo hemos hecho nunca!
Víctor    Pues, ¡precisamente porque no lo hemos hecho nunca! ¡Siempre he cedido yo! ¡¿Por qué no puedes ceder ti, esta vez?! ¡Parece que estés más casada con la parroquia que conmigo!
Marta    Esto es hacerme chantaje. No tienes ningún derecho a hablar así.
Víctor    ¡Yo hablo como quiero! ¿Quieres que te diga claramente lo que sucede? ¡Pues escúchame bien!: ¡No aguanto eso que llamáis Semana Santa! ¡Todo es comedia! De pequeño fui monaguillo. Sí: era divertido: jugábamos a estar tristes y a estar contentos. Ahora era hora de cantar, ahora de llorar, ahora tocar campanas de alegría; ahora matracas para matar judíos. ¡Toda la semana era una comedia! Jesús, ahora es el rey del mundo, y luego un condenado a muerte, ahora hace una cena de amigos, y luego es abandonado por todos, ahora lo entierran, y después resucita. ¡¿Por qué tanta tristeza si ya sabéis que resucitará?! Todo es comedia: ahora toca reír; ahora toca llorar.

La auténtica Semana Santa no está ni en las iglesias ni en las procesiones. Está en la calle, con la gente que sufre. Hay mucha gente que sufre, maltratada, crucificada, abandonada, anulada … ¡Las cárceles del país están llenas! ¡Me repugnan estos Cristos de exhibición! Las dolorosas de madera maquillada, y gente llorando detrás suyo. ¡Que miren el mundo real, y encontrarán los crucificados de verdad! Pero a estos, nadie les ve, nadie les llora…

Marta miraba fijamente a su marido excitado.
Le contemplaba mientras él iba vaciando su bilis amarga, acumulada durante mucho tiempo. Y entendió que no debía interrumpirle, para que su catarsis fuera completa. Progresivamente iba creciendo en ella una inmensa ternura hacia aquel hombre que ahora mostraba toda su rebeldía contra tanta incongruencia de nuestro mundo, contra tanta mentira, contra tanta comedia.

Víctor interpretó mal esa mirada de ternura, y continuó:

– ¡Y no me mires así, como si te diera lástima!
Ahora ya sabes por qué no quiero participar en estas ceremonias y procesiones. ¡Me repugnan! ¡No las aguanto!

Marta tuvo que hacer un gran esfuerzo para no correr a abrazarle fuertemente y mostrarle su admiración por aquella vomitada de rebeldía. Pero sabía que su gesto habría sido mal interpretado, como había sido mal interpretada su mirada de ternura. Por eso simplemente se levantó y fue hacia la ventana. Miraba lejos, hacia el horizonte. Dejó que lo que había escuchado atentamente fuese encontrando lugar adecuado en su interior. Después, sin volverse, dijo serenamente:
Marta    Nunca había escuchado un sermón de Semana Santa mejor.
Víctor    ¿Te has enfadado? ¡Lo tenía que decir …!
Marta   (Girándose hacia Víctor) ¡¿Cómo quieres que me enfade si lo que acabas de decir "con tanta rabia" son las palabras más cristianas que he escuchado nunca?! Te lo digo de verdad: el mejor sermón.
Víctor    ¿Sermón? … Sólo me he desahogado. Y bastante mal, por cierto. Perdona.
Marta    No. Para mí ha sido un sermón, y de los buenos. De los que convierten. De los que nos hacen más humanos.





¿A dónde vamos de viaje?
Víctor    "¿De viaje?" ¡Ah, no! Ahora no me hagas sentir "vencedor". ¡Esto no era ninguna guerra!
Marta    Cierto: no ha sido ninguna guerra, ni yo me siento "derrotada". Me siento "convertida". Te propongo una cosa: salir de viaje, pero no de vacaciones, sino para encontrarnos con crucificados reales, de estos de quien tú hablabas.
Víctor    ¿Un viaje solidario?
Marta    Llámale solidario, o solitario, o compartido, o aprovechado …¡No importa el nombre! Una cosa que no sea ni comedia, ni tampoco una fuga
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)