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martes, 24 de abril de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO IV DE PASCUA. CICLO B.


DOMINGO IV DE PASCUA.
CICLO B.
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 
Sorprende la radicalidad de las palabras que el Evangelio de Juan pone en boca de Jesús. La expresión "Yo soy el buen pastor" corresponde a unas palabras anteriores (no leídas hoy) en que Jesús declara que "todos los que han venido antes de mí son ladrones y salteadores" (Juan 10,8). Como si dijera: hasta ahora no ha habido auténticos "pastores", sino aprovechados y explotadores. En cambio, "yo soy el buen pastor" porque "el buen pastor da la vida por sus ovejas".
Antes había dicho: "Yo soy la puerta de las ovejas". Hasta Jesús no había existido "puerta" para acercarse a las ovejas, y los que de hecho se acercaban, era para aprovecharse (No entraban por la "puerta" sino que asaltaban el corral).
Que Jesús sea la puerta de las ovejas significa que la única forma correcta y legítima de acercarse es compartiendo con ellas la propia vida. Acercarse a ellas para mandar, dirigir, adoctrinar, colonizar, convertir, aprovecharse, … es ser ladrón o bandolero.
"Dar la vida por las ovejas" es la misión que Jesús ha recibido del Padre. Por eso Jesús conoce y es conocido por el Padre. Llamamos "padre" a aquel que es la fuente de nuestra vida. Jesús, dando la vida por las ovejas, también las conoce y es conocido vitalmente por ellas.
Dando la vida, Jesús no es sólo modelo del auténtico PASTOR sino también modelo del auténtico SER HUMANO, creado a imagen y semejanza de DIOS-PADRE.
"Tengo otras ovejas, que no son de este redil…"
La traducción del Misal queda muy ambigua cuando traduce con una misma palabra, "rebaño", dos palabras que en el original griego tienen significados diferentes: "aulés" (que significa corral, cercado, etc.) y "poimen" (que significa rebaño). Después de que los discípulos de Jesús hemos formado, de hecho, una nueva Religión (la Religión Cristiana), sería un error entender estas palabras de Jesús en el sentido de que todos deberían formar parte de esta Religión constituyendo "un solo rebaño con un solo pastor". Las palabras que el Evangelio de Juan pone en boca de Jesús no tienen un significado confesional o de pertenencia religiosa, sino humano. La traducción se podría hacer así: "Tengo otras ovejas que no son de este corral. También las tengo que conducir yo, y obedecerán mi voz. Entonces habrá un solo rebaño con un solo pastor".
Hay diferentes "corrales" (Es decir: Religiones, Culturas, Pueblos, etc.). Desde cada corral se puede escuchar la voz de Jesús. La "voz de Jesús" no es exclusiva de una determinada religión, sino que invita a todos los humanos a relacionarnos entre nosotros dando cada uno su vida por los demás. Es así como se forma un solo rebaño, es decir: una SOLA HUMANIDAD, unida por los vínculos de la generosidad. Y también habrá un "solo pastor": Jesús, no siendo entendido como fundador de una determinada Religión sino como aquel que (en nuestro lenguaje) personifica a "todo hombre" que se ofrece "vida que se entrega".
Nada impide que existan diferentes "corrales", es decir: diferentes Culturas y Religiones, y que tengamos diferentes Esquemas mentales y Lenguajes. Lo que importa es constituir un solo "rebaño" (una sola Humanidad) en que las DIFERENCIAS no sean utilizadas para separar sino para unir. Así, las DIFERENCIAS se convierten en motivo de diálogo, de colaboración y de mutuo enriquecimiento.
Esto excluye toda intención proselitista o colonizadora. En sí mismas, las Religiones no son ni verdaderas ni falsas. Son LENGUAJES. A través de ellas expresamos lo que tenemos en el corazón: podemos tener sentimientos alienantes e injustos, o sentimientos de fidelidad a Dios y al Hombre. Los distintos comportamientos religiosos serán buenos o malos según aquello que el corazón exprese. Por ello, en los Evangelios, "convertirse" no significa cambiar de Religión sino cambiar de corazón, abriéndolo a los demás.
NOTA.
El lenguaje "pastor/ovejas" es muy claro, pero puede resultar un poco peligroso. Jesús no reclamó nunca el título de "pastor", ni nunca consideró las otras "ovejas". Fue la Comunidad cristiana que, una vez vivida la experiencia de la RESURRECCIÓN DE JESÚS, fue aplicándole aquellos títulos que mejor expresaban su fe en Él: "Señor", "Buen Pastor", "Camino, Verdad y Vida", "Luz", etc. Estos títulos concretan la expresión fuerte de "Yo soy", que es el nombre del propio Dios:"Yhavé"="Yo soy".
La Comunidad Cristiana, aplicando a Jesús nombres divinos, ni le deshumaniza ni le "diviniza" como si existieran dos Dioses. Es una forma de expresar que los HUMANOS estamos invitados a participar de la Vida misma de Dios, y que la plenitud de esta participación ya se ha hecho visible en el Hombre-Jesús.
Este lenguaje aplicado a Jesús de ninguna forma pretende legitimar que existan categorías distintas entre los hermanos o miembros de la Comunidad. En concreto, no sirve para establecer dos niveles: "pastores" y "ovejas". En todo caso, todos somos pastores, porque todos damos la vida, y todos somos ovejas, porque todos recibimos la vida, de Jesús y unos de otros. Y de este intercambio nadie debe quedar excluido, aunque no sea de nuestro corral.
MENSAJE. 
Vivir dando y recibiendo la vida, desde la libertad y excluyendo toda servidumbre, es lo que nos hace auténticamente "humanos", discípulos e imitadores del Hombre (para nosotros, personificado en Jesús). Ningún otro nombre, de aquellos que confiere el mundo (rey, dirigente, pastor, maestro, dueño, señor, padre, etc.) nos ha sido dado para poder realizarnos ("salvarnos". 1ª Lectura. Compare también con Mateo 23,8).
RESPUESTA. 
Nuestra respuesta, en este caso, podría ser doble:
  1. Vivir en la confianza de estar acompañados por un buen pastor, el cual no está pendiente de aprovecharse del rebaño sino de cómo ayudar a todas y cada una de las ovejas. Los relatos evangélicos, que nos presentan el ejemplo de Jesús, son una auténtica "guía para nuestra vida", interpretados desde la vivencia de la "vida que se entrega" (Comunidad)
  2. Parece que entre nosotros ha habido un auténtico abuso de la palabra "pastor" para crear categorías entre las ovejas. Hay que corregirlo. El componente de pasividad, implícito en la idea de "ovejas", no concuerda con el concepto de personas adultas, llamadas a ser imágenes del Dios-Creador.
La fidelidad al Único Pastor nos urge a repensar las relaciones personales dentro de nuestra Iglesia para que sean realmente de fraternidad. Y esto debe hacerse tanto por parte de quienes aún somos considerados "pastores", como por los que aún se empeñan en considerarse sólo "ovejas".
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Existen las autoridades civiles. A veces también se habla de las autoridades eclesiásticas. ¿Qué diferencias hay entre estas dos clases de autoridad?
  2. En las comunidades que tienen asignado un cura, ¿éste es un subalterno del obispo para hacer lo que el obispo dispone, o es un enviado del obispo para servir a la vida de la comunidad? Dicho de otro modo: ¿la OBEDIENCIA del cura debe ir dirigida directamente "al obispo" o "a (la vida de) la Comunidad"?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)