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jueves, 26 de abril de 2012

Relectura - En un grupo de niños de catequesis … (3/6)



(Con RELECTURA intentaré, si puedo, expresar, con un lenguaje diferente, alguna de las ideas de un relato evangélico o fiesta. Quisiera ser una especie de "traducción" no de conceptos sino de esquemas mentales. Soy consciente de que se trata de algo arriesgado, que puede ser útil o estorbar. Imagino que habrá algunas de algo acertadas y otras muy desacertadas, pero me hace ilusión poner mi granito de arena al esfuerzo de tanta gente que ya hace tiempo también se dedican a este trabajo absolutamente necesario y urgente. Pido al posible lector una tolerancia benevolente. Que cada uno lo juzgue como le parezca más oportuno)
La Lámpara que habían encendido los días anteriores seguía teniendo cera. Por eso la volvieron a encender. Les gustaba hacer la clase de catequesis en torno a una llama viva. Recordando las palabras que había dicho la catequista en el encuentro anterior, continuaron las preguntas para entender un poco más la resurrección.
Niño/a Lo de los "ojos del corazón" no lo entiendo. ¿Cuáles son los ojos del corazón?
Catequista Es una frase hecha, es una forma de expresarnos. Cuando amamos, nuestra vida va tomando la forma de vida entregada o vida resucitada, y desde esta vida entregada podemos "ver" la vida entregada de las personas que han amado o resucitado. Por lo tanto: "ojos del corazón" significa aquello que podemos ver cuando amamos.
Niño/a Sigo sin entenderlo. ¿Qué podemos ver con los ojos del corazón?
Catequista Os lo explicaré con un ejemplo muy claro. Si vais a ver un partido de fútbol notaréis que los aficionados ven a los jugadores de formas muy distintas. ¿Cómo puede ser esto? Es que, además de con los ojos de la cara, cada aficionado ve el partido también con los ojos del corazón. Cada aficionado ama a su equipo, y eso le hace ver las cosas buenas y no ver las malas. Y, como el equipo que él ama está luchando contra un rival, los ojos del corazón también le llevan a ver todo lo malo del rival y a no valorar las buenas.
Niño/a Eso sí que lo entiendo. ¡El Barça es el mejor!
Catequista Lo ves como el mejor, porque lo amas.

Si decidimos amar a todos, enseguida nos daremos cuenta de que hay muchas, muchísimas personas buenas, y que son precisamente ellas las que hacen vivir al mundo. Veremos (con los ojos del corazón) que aquellos que han gastado por completo su vida para construir un mundo mejor no han perdido su vida sino que, en forma de vida entregada, continúan "viviendo" en el mundo que ellos han ayudado a construir.
Niño/a Si han gastado del todo su vida, aunque sea para construir el mundo, se habrán quedado sin vida. ¿Cómo pueden seguir viviendo?
Catequista Es un poco difícil de explicar esto. Y también es difícil de entender para vosotros: porque aún sois muy jóvenes.
Niño/a Yo la he entendido muy bien, señorita. Es como lo que ocurre con mis padres.
Catequista Y, ¿qué ocurre con tus padres?
Niño/a Como trabajan mucho y se cansan mucho, y a veces sufren, yo un día les pregunté por qué lo hacían. Y mi padre me dijo que lo hacían por mí, para que yo fuera muy feliz. Entonces yo les dije que no lo hicieran; que buscaran ser felices ellos. Y, ¿sabe, señorita, que me respondieron? …
Catequista "Que lo que les hacía más felices a ellos era precisamente que tú fueras feliz".
Niño/a ¿Y cómo sabe que me dijeron eso?
Catequista Porque esto lo sabemos todos los padres …

Y ahora me gustaría que nos explicaras por qué se parecen esta respuesta de tus padres y lo que yo os estaba explicando.
Niño/a Es lo mismo. Mis padres, aunque a veces sufran, son felices si yo soy feliz. Y, claro: yo siempre soy feliz porque ellos saben mucho de hacerme feliz. Me gustaría vivir mucho tiempo … para ellos.

Sucede lo mismo con los que aman el mundo. Y como el mundo durará siempre …

¿Verdad que es esto lo que nos quería decir, señorita?
Catequista Pues, sí. Y no sabes lo feliz que me hace que lo hayas entendido tan bien!
Niño/a Señorita: ¿Los políticos aman al mundo? Mi padre dice muchas veces que hay políticos que nos hacen daño …
Catequista La Política es el arte de saber convivir. Como todos convivimos, todos somos, de alguna manera, políticos. Somos buenos políticos si ayudamos a convivir bien, somos malos políticos si dificultamos la convivencia. También escogemos a algunas personas para que se dediquen directamente a solucionar problemas de convivencia. Podríamos llamarles políticos profesionales. Son buenos, si buscan el bien de los pueblos, sin aprovecharse ni abusar de la confianza que se les ha dado, si no, son malos.
Niño/a ¿Jesús era político?
Catequista En el país en donde vivía Jesús, a los políticos a menudo les llamaban pastores del pueblo. Jesús hizo notar que había pastores que se aprovechan del pueblo para vivir mejor ellos. De estos dijo que eran ladrones y bandoleros. También hay pastores que dedican toda su vida a servir al pueblo, y dan la vida por el pueblo. Es lo que Jesús hizo. Por eso, como había dado plenamente su vida por el pueblo, mucha gente empezó a llamarlo el Buen Pastor.
(Continuará).
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)