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jueves, 28 de junio de 2012

Nueva Evangelización? - Referencia a "Dios"?

Cuadro de Dali en el que, si se mira de cerca,
representa una figura femenina mirando el mar,
 pero cuando se mira de lejos, es el rostro de Abraham Lincoln 
Concilio ☞ Evangelios ☞ Jesús ☞ El Hombre ☞ El Padre.
 
Jesús es el Hombre. El Padre de Jesús es el Padre de los humanos.
Según los Evangelios, el Hombre no es fruto de un proyecto propio, sino de un proyecto de Dios. También es cierto que el Hombre no es un simple "producto" o "criatura de Dios". El proyecto de Dios incluye que el hombre se autorrealice desde su propia libertad. Por lo tanto, el Hombre es, de hecho, también un fruto de sí mismo. Diríamos que, de alguna manera, Dios se ha retirado a fin de que el Hombre pueda ser y sentirse autor de sí mismo (Es decir: persona). La "ausencia de Dios" experimentada por el Hombre, deja "espacio" a la libertad inicial.
Pero esta "ausencia experimentada de Dios" es sólo funcional, ya que también es cierto que "en Él vivimos, nos movemos y somos", como dice San Pablo, repitiendo un aforismo antiguo (Hechos 17,28).
En el Museo Dalí de Figueres hay una pintura que, si se mira de cerca, representa una figura femenina mirando el mar, pero cuando se mira de lejos, es el rostro de Abraham Lincoln.
Con el Hombre pasa algo parecido, pero al revés: cuando nos acercamos, vemos en él el rostro de Dios. Evidentemente, aquí "acercarse" no tiene un sentido físico sino afectivo. Significa acercarse a las personas concretas abandonando las "protecciones", "disfraces", "barreras", "distancias", etc., que nuestro miedo o el egoísmo ponen entre ellas y nosotros.
Ver al hombre como rostro de Dios es lo que "evangeliza" nuestra vida. A menudo hablamos de la evangelización en sentido activo, objetivo: como algo que nosotros podemos hacer. Pero, antes de evangelizar, hemos sido evangelizados: como un don recibido que transforma positivamente nuestra vida. Aproximarnos al prójimo y sentir en él el Apoyo de nuestra existencia (el rostro de Dios), es la mejor "buena nueva" que nos puede llegar.
En un encuentro en que se hablaba de estos temas, un compañero comentaba la dificultad de ver a Dios en personas deformadas, lisiadas, etc. El comentario era muy pertinente. Y aún se podría ampliar hablando de personas crueles, dominadoras, egoístas, etc. Pero, no es la perfección o la virtud humanas lo que se convierte en "imagen" de Dios. Tampoco es nuestra "bondad" lo que nos permite ver a Dios en el tullido o en el "pecador". Es el propio hombre, en su materialidad, que es visto, cuando nos hacemos cercanos, como un Absoluto a respetar. En realidad, no es una "imagen" de la divinidad, sino su presencia. Una presencia que sitúa, en nuestra vida, un horizonte abierto. Sin esta "presencia", nuestra vida permanecería cerrada, pura biología. La imagen de Dios no es una visión que se sobrepone al hombre concreto, sino que es el mismo hombre concreto que se convierte, para quien se acerca suficientemente, en presencia liberadora. "Liberadora", porque sólo la presencia humana abre ante nosotros un espacio que hace posible salir de la cáscara inicial.
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 25 de junio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XIII DE ORDINARIO. CICLO B.

 

DOMINGO XIII DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

 

PROYECTO DE HOMILÍA. 
 
El evangelio de hoy, en su versión larga, nos presenta dos relatos, unidos de manera que no sea posible separarlos; por eso uno estáempotradoen el otro.En los dos figura el número "12", que es el número que identifica a Israel comopueblo elegido(por aquello de las 12 tribus) y que, en este caso, tiene también otro significado, como veremos después.
Jesús, después de su acción liberadora en tierras paganas (relato que no queda recogido en el Misal), regresa a tierras judías. La situación de la comunidad judía viene representada por dos figuras femeninas contrapuestas: una niña, hija del Jefe de Sinagoga, y una mujer ya adulta, con pérdidas de sangre. Sobre la situación de estas dos figuras, las valoraciones que hacen Jesús y la gente son muy distintas.
Con relación a la "niña", según su padre y su gente, está a punto de morir, y de hecho consideran que ya ha muerto antes de que Jesús llegue. En cambio, según Jesús, sólo duerme. Se hace notar que tiene 12 años, lo que significa el momento en que una niña pasa a ser mujer: un momento de plenitud. No hay que "curarla" ni "resucitarla" sino "despertarla" y "alimentarla".
"Alimentarla". Este detalle es muy significativo. Se trata de la hija de un Jefe de Sinagoga. En la Sinagoga se enseña la ley de Moisés, y esta Ley es también llamada "pan del cielo", "alimento espiritual".
Esta niña, que ya ha llegado a los 12 años, es imagen del Pueblo Elegido, para el que, en un primer momento (infancia), la Ley es un alimento suficiente. Pero este alimento ya no sirve para la vida adulta. Alimentada sólo con la Ley, cuando la niña (Israel) llega a los 12 años (madurez) ya no tiene suficiente vitalidad. El Jefe de Sinagoga no dispone de ningún otro alimento, pero Jesús le dice: "Ten fe y no tengas miedo".
Jesús da la mano a la niña y le dice: "Chica, levántate". De momento, la mano y la palabra de Jesús confortan a la chica, que se levanta enseguida y se pone a caminar. Ahora, el alimento que la confortará ya no será la ley. ¿Cuál será? Aún no es la hora de hablar de este tema, pero con esta escena el evangelista nos prepara para cuando Jesús tome el pan y diga: "Tomad, esto es mi cuerpo" (Marcos 14,22). Dicho más simplemente: el alimento para vivir en plenitud no es la Ley sino el Amor. El Amor entregado y el Amor recibido. Comunión. Mientras no llegue este momento, nadie debe decir nada sobre lo que ha sucedido con la chica, porque todavía nadie es capaz de interpretarlo correctamente. Todavía no se ha visualizado, en Jesús, la plenitud del Amor recibido y la respuesta del Amor entregado.
La Ley es buena para menores, pero si nos mantenemos bajo su yugo cuando ya somos adultos, puede ser fatal.
En contraposición con la niña que ya empieza a ser mujer (12 años), Marcos nos presenta también una mujer adulta, de la que también se dice que ya hace 12 años que tiene pérdidas de sangre. En la menstruación, la Ley declaraba impura a la mujer.
"Impureza" significa marginación: no podía relacionarse con los demás ni podía asistir a la Sinagoga; si tocaba a alguien o alguien la tocaba, también quedaba impuro. Son los efectos de la Ley, especialmente dura para la mujer adulta. Una situación trágica que no tiene solución, en el marco de la ley. Al contrario: para la Ley, la mujer no puede ser nunca realmente adulta. Para Jesús, la "pérdida de sangre" en sí misma no es ninguna impureza sino signo de plenitud. Vida ofrecida. Los "médicos" que, siguiendo la Ley, también la interpretan como enfermedad, no la pueden curar.
Finalmente, la mujer decide romper con la Ley y tocar a Jesús. Intuye que, si consigue tocarle, aunque sea sólo la ropa que lleva, no será su impureza legal que contagiará Jesús, sino que será la salud de Jesús que llegará también a ella.
Esta es la novedad de Jesús: no da leyes que declaran puro o impuro, sino que nos hace descubrir la fuerza de la Vida. "Hija, tu fe te ha salvado. Queda libre de tu enfermedad y vete en paz".
Jesús nota que ha salido de él una energía hacia la mujer, pero declara que es la fe de la mujer la que la ha salvado. Muchos otros, de entre la multitud apelotonada en torno a Jesús, le están "tocando", y no sucede nada. No tienen suficiente fe.
No se trata de un "milagro" sino de fe, la cual ha permitido a la mujer ser atrevida. El contacto físico, símbolo de comunión, prohibido por la Ley, la ha salvado. Como en el caso del leproso (Marcos 1,41), el contacto físico (comunión) salva.  
De la niña se dice que se puso a caminar. A la mujer adulta se le dice que se vaya en paz". El Éxodo hacia la Libertad no se detiene en la Ley. Hay que ir más allá: hasta el Amor. Sólo allí está la PLENITUD DE LA VIDA.
MENSAJE. 
En las dos escenas no se trata de "milagros" (en el sentido actual) sino de la fuerza de la vida que camina hacia la VIDA.La Ley puede ser el impulso inicial para que nos pongamos en marcha, pero no es eltérmino.Eltérminoes la comunión, desde la libertad y la generosidad.Es la consecuencia de aquello que ya nos dice muy claramente la 1ª Lectura:Dios no creó al Hombre (hombre y mujer) para la muerte sino para la Vida.
RESPUESTA. 
Tenemos tendencia a "mantenernos en la Ley"; a permanecer en actitudes religiosamente infantiles.Parece más seguro.
De hecho, comenzamos en la infancia.Sea cual sea laTradición religiosaohumanísticaen que hayamos empezado, siempre comenzamos "alimentados" por laLey.Pero, sea cual sea laTradicióna la que pertenecemos, siempre llega el momento de los "12 años"; de "dejarde ser niña y convertirse enmujer", es decir: de pasar de laLeyal Amor.
A nivel de Iglesia, el Concilio Vaticano II no desmontó el "transatlántico"(usando ellenguajedel pasado domingo XII) pero botólasbarcas, no desmontó la "torredemarfil", pero abriópuertas y ventanas.Nos repitió las palabras de Jesús a Jairo: "Confíay no tengas miedo".¿Nos reiremos del Concilio, como se rieron de Jesús, cuando nos dice que nuestra sociedad no está espiritualmentemuerta sino que duerme?¿Seremos capaces de reconocer que eladormecimientode nuestra sociedad puede ser debido en buena parte a que no le hemos dado elalimentoadecuadopara unavida adulta?
La necesidad de buscar un alimento más sólido se está mostrando en muchísimas personas.Incluso algunas, decepcionadas delalimentoque han recibido en la Iglesia, buscan en otrasTradiciones Religiosas.Es importante esta actitud de búsqueda, y ojalá encuentren lo que buscan, sea donde sea.Es lo que hicieron Jairo,Jefe deSinagoga, y la Mujer conpérdidas de sangre("mujer adulta"): a pesar de que Jesús fue rechazado por los dirigentes de la Sinagoga (Marcos 3,6), ellos rompen los dictámenes de la su Religión y acuden a Jesús; acuden al “Hombre”.Aceptan y ejercen su "adultez" tomando la iniciativa de buscar por sí mismos el alimento que necesitan.Y es que, además de llegar a los "12 años", para ser realmente adultos, también hay que decidirlo.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Pensando en vosotros mismos y en las personas que conocéis, el mensaje que habéis recibido en la Iglesia, ¿os resulta suficiente para alimentar vuestra vidaadulta?Más directamente: ¿os sentís adultos, como miembros de la Iglesia?
  2. Hay personas detradición cristianaque encuentran sualimentoen otrastradiciones religiosas.¿Qué opináis de este hecho?
  3. Encontrar el alimento adecuado para una vida adulta, ¿depende sólo delmensajepropio de cada religión, o también de la actitud profunda de cada uno?
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

viernes, 22 de junio de 2012

Nueva Evangelización? - Referencia al Hombre

 

 

Concilio ☞ Evangelios ☞ Jesús de Nazaret ☞ El Hombre.
 
La nueva evangelización mira hacia el Concilio. El Concilio señala los Evangelios. Los Evangelios señalan Jesús de Nazaret. Hay que dar un paso más, porque Jesús de Nazaret, según los Evangelios, señala al Hombre. "Aquí está el Hombre" (Juan 19,5).
Este paso es importante. Incluso me atrevería a decir que debería ser el objetivo directo de la nueva evangelización, ya que ha sido un punto demasiado descuidado. Quizás no se trate de un simple "descuido" sino de un hecho que manifiesta que la sintonía de muchos cristianos con el Evangelio a menudo se queda a medio camino.
Los Evangelios nos presentan a Jesús como una parábolade la Humanidad. En él se nos presenta una radiografía del ser humano. Es por este motivo, que quedarse en un Jesús individual sería perderse lo esencial del mensaje evangélico. Los mismos Evangelios nos advierten clarísimamente de este peligro en el comportamiento de los Doce discípulos, que sirven de contrapunto. Ellos miraban a Jesús, pero no veían, en él, al Hombre. Por este motivo, en el Calvario, a la hora suprema del Hombre, no estaba ninguno de ellos. Es más: los Evangelios Sinópticos les implican a todos en la traición de Judas cuando hacen notar que era "uno de los Doce". Sólo la experiencia de un mesías identificado con el Hombre, les permitirá "entender" a Jesús.
Los Cristianos hemos dedicado grandes monumentos a Jesús, solemnísima fiestas, magníficas catedrales, etc.,  … pero no somos plenamente evangelizados si no llegamos al Hombre; a los hombres de carne y huesos que nos encontramos por el camino de la vida, y con quienes convivimos. Recordemos la parábola del Samaritano (Lucas 10,30 ss)
El Año de la fe que comenzará el próximo 11 de octubre, terminará con una fiesta que es muy ambigua: Jesucristo, rey de todo el mundo. Es una fiesta ambigua porque venimos de una historia en la que, mientras se proclama a Cristo "rey", se ha menospreciado a muchos humanos, y también porque, en un mundo religiosamente plural, esta expresión puede generar importantes recelos.
Hay que reconocer que el fundamentalismo es una tentación permanente. Los Evangelios (como cualquier otro escrito sagrado) pueden ser utilizados como base de un fundamentalismo siempre posible, pero lo podría ser también la propia persona de Jesús si la entendemos desconectada de los humanos, especialmente de aquellos que más sufren deshumanización. En realidad, los Evangelios nos presentan a Jesús como una parábola de la humanización de los deshumanizados.
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 19 de junio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES. NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA

 

Nacimiento de San Juan Bautista
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

 

PROYECTO DE HOMILÍA. 
 
El lenguaje de este evangelio viene constituido, como siempre, por las palabras que usa, pero también por la misma figura de Juan.Los evangelios nos hablan de Jesús.¿Por qué, pues, todos ellos nos presentan también la figura de Juan?La respuesta parece clara: es una manera de indicarnos que Jesús no debe entenderse como persona aislada que aparece de repente, como las setas.Jesús es "el hijo del hombre", hijo de la Humanidad, en conexión con toda la historia precedente, y más concretamente con la historia del Pueblo de Israel.Juan y Jesús, no deben entenderse como figuras paralelas sino consecutivas, la una tras la otra: Juan precede y prepara a Jesús, Jesús continúa y complementa a Juan.Juan y Jesús visualizan la totalidad de la historia humana y de cada persona humana.Empezamos siendo como Juan, pero estamos llamados a ser como Jesús.O dicho más sencillamente: empezamos niños, bajo normas y leyes, … pero estamos llamados a convertirnos en adultos y libres: hijos en el Hijo.
Y ese es el significado de las palabras y los ritos que hemos leído.
En primer lugar encontramos una expresión solemne: "Cuando se cumplió el tiempo". Nuestra Historia está formada por diferentes tiempos: empezamos siendo bebes, después nos hacemos niños, después adolescentes, mayores de edad, y llegamos a la madurez. Juan marca el límite de una etapa, y su trabajo es anunciar la nueva y definitiva: aquella que inaugurará Jesús: la PLENITUD (Lucas 14,17 ss). Parecía imposible llegar a la "madurez" de la que hablaba la Biblia: Zacarías e Isabel son ya viejos y estériles. Pero, he aquí que han tenido un hijo, y, además, el que marca el final de una etapa que estaba destinada a preparar la definitiva (>dudas de Zacarías. Lucas 1, 18ss). De aquí la gran alegría.
La discusión sobre el nombre es muy significativa. Querían ponerle el nombre de su padre para conectar así con toda la tradición anterior. Pero la "tradición" tiene valor e importancia porque mira hacia Jesús; apunta hacia la Plenitud. Por eso el hijo de Zacarías e Isabel no debe llevar un nombre que le haga mirar hacia atrás sino hacia adelante. "Tiene que llamarse Juan". "Juan" significa "don de Dios". En este caso no quiere indicar que él sea "el don de Dios", sino que su misión será hacer descubrir al Pueblo de Israel que ya está presente aquel que es realmente el "don de dios", que es Jesús.
Que Zacarías lo tenga que escribir en unas "tablillas", es una forma de recordar las "tablas de la Ley". Toda la Ley (los famosos 10 Mandamientos) mira hacia Jesús. Interpretarla de otra forma, como harán los maestros de la Ley condenando a Jesús (Lucas 22,66 ss), será un abuso y una desobediencia a la misma.
En el relato se destaca la sorpresa, admiración y alegría de la gente. "¿Quién será, este chico?, Todo el mundo se preguntaba”. Es una manera de indicar que la presencia del "precursor" despierta la esperanza de todo el pueblo. De alguna forma el protagonista de todo es el pueblo de Israel. Como pueblo elegido, Israel es también el "precursor" de Jesús, que inaugura la plenitud del Hombre.
Puede sorprender el final del relato de hoy: "El chico … vivió en el desierto hasta el día que se manifestó a Israel". Él es sacerdote, porque era hijo de un sacerdote. Su lugar sería, pues, Jerusalén, al servicio del Templo. En cambio, vivirá en el desierto. Es para indicar que el "templo" definitivo no es el Templo de Jerusalén. Es sólo un templo-precursor. La presencia, ya actual pero aún desconocida, de Jesús, hace que el "Precursor" no se tenga que dedicar al Templo sino que inicie un nuevo éxodo hacia la nueva Tierra Prometida. Su lugar será en el Jordán, el río que separa el Desierto de la Tierra Prometida. Allí coincidirán Juan y Jesús. Juan, para indicar a todos la presencia de Jesús; Jesús, para inaugurar la nueva Tierra Prometida, bajo un cielo abierto y con el testimonio solemne del propio Dios: "Tú eres mi Hijo, mi amado, en ti me he complacido" (Lucas 3,22). Ya no será necesario ningún "templo", porque Jesús mismo, el Hombre, será el "lugar" de la presencia de Dios.
MENSAJE. 
Nuestra vida tiene forma de historia: tiene un origen pequeño y camina hacia una Plenitud, como don de Dios.En este proceso, a veces hay cambios cualitativos, como pasar de "Juan" a "Jesús".Es como pasar de la niñez a la mayoría de edad.
RESPUESTA. 
¿Cómo saber que ha llegado el momento de uncambio cualitativoen nuestra vida?El concilio Vaticano II puso de moda una expresión feliz: "Estar atentos a losSignos de los tiempos".Los tiempos no sólopasan; son también palabras.Marcan las etapas de unproyecto divinoque se va realizando.Convivimos en un mundo donde las personas, los hechos, las circunstancias, los momentos, los acontecimientos, etc., … nos "hablan" y nos permiten descubrir elmomentopara larespuesta generosa.No es lo mismo vivir "antes de Cristo" que "después de Cristo".No es lo mismo vivir antes del Concilio o después.Es normal vivirinfantilmentecuando se tienen cuatro años, pero no, cuando se tienen veinte.En el camino de nuestra fe, necesitamos pasar del "templo" a la nuevaTierra Prometida,donde el Hombre es el "lugar" en donde Dios nos espera, y en donde le podemos encontrar.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. El proceso desde el infantilismo hacia la madurez propia de las personas individuales, ¿se puede aplicar también, de alguna forma, a las comunidades?
  2. Vuestra comunidad cristiana, ¿impulsa o frena vuestro proceso hacia la mayoría de edad en la fe?
  3. Repasando vuestra vida de fe, ¿descubrísmomentos especialesde crecimiento hacia la madurez personal?¿Cuáles?
 
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

jueves, 14 de junio de 2012

Nueva Evangelización? - Referencia a Jesús

 

Concilio ☞ Evangelios ☞ Jesús de Nazaret.
 
Aunque sea con motivo del 50 aniversario del comienzo del Concilio, la Nueva Evangelización hace relación directa al Evangelio. Y no sólo por razón del nombre, sino sobre todo porque el Concilio es un dedo que señala al Evangelio.
Pero, cuidado: también el Evangelio es un dedo!!! Un dedo que señala a Jesús de Nazaret. Algunas veces se dice que el Cristianismo es una de las "religiones de libro", indicando así la importancia que tienen los textos sagrados y, más concretamente, los Cuatro Evangelios. Pero sería un grave error convertir los textos sagrados en el fundamento de la fe cristiana. El único fundamento de la fe cristiana es Jesús. Quedarse en los Evangelios como si fueran portadores de una Revelación de Dios, o de una Sabiduría superior, o de una Ley divina, etc., nos haría caer en el fundamentalismo. No sería la primera vez. En nombre de los Evangelios o de la Revelación se han cometido crímenes atroces. El mismo Jesús fue condenado y muerto en nombre de la "Ley de Dios". Nosotros tenemos una ley, y según esa ley este hombre debe morir (Juan 19,7).
El objetivo de los Evangelios es dibujarnos el rostro de Jesús. Con esto no quiero decir que los Evangelios sean una biografía de Jesús. Una biografía no nos serviría de mucho. Los Evangelios no nos narran los hechos y las palabras de un hombre extraordinario llamado "Jesús", sino que nos muestran el "hecho" HOMBRE en la persona concreta de Jesús. Un hombre crucificado, que es un escándalo para los judíos y, para los griegos un absurdo. Pero es poder y sabiduría de Dios para todos los que son llamados, tanto judíos como griegos (1ª a los Corintios 1,23 s). Es decir: es un escándalo para la gente religiosa y para los sabios un absurdo. Conviene no descuidar esto.
Cada día la actividad del Concilio comenzaba con la solemne entronización del Libro de los Evangelios. Era una ceremonia cargada de simbolismo, y también de contradicción. Aquel magnífico y artístico LIBRO, entronizado entre las esbeltas columnas del grandioso baldaquino de bronce, de Bernini, bajo la soberbia cúpula de Michelangelo, difícilmente podía hacer pensar en el Crucificado de hace dos mil años. La grandiosa, magnífica y rica basílica del Vaticano no parece el lugar más adecuado para entronizar unos Evangelios que nos presentan un Jesús "entronizado" sólo en la cruz, entre otros condenados, sobre el Calvario.
Los Evangelios contienen parábolas preciosas, sentencias de una gran sabiduría, críticas radicales, consejos vivificadores, discursos de una gran densidad, narraciones ejemplares, respuestas a situaciones difíciles de la vida, etc. Pero todo esto son pinceladas para dibujarnos el rostro de Jesús. Si descuidásemos este hecho, un fundamentalismo más o menos disimulado estaría al acecho.
La Nueva Evangelización no puede quedarse en enseñar, difundir o predicar los Evangelios, sino que debe llegar a dibujarnos y a dibujar, a la mayor perfección posible, el rostro del Crucificado-resucitado. "Crucificado" y "resucitado": las dos cosas a la vez. El resucitado sigue siendo el crucificado y la resurrección no anula la crucifixión. En los relatos evangélicos, El Resucitado se hace visible a los discípulos enseñándoles precisamente sus llagas mortales. Estas llagas no son una rémora incómoda de los sufrimientos pasados, sino su signo de identidad. No sólo el Resucitado es la misma persona que fue crucificada, sino que su identidad más propia la constituyen aquellas llagas a través de las cuales dio su vida. Son la expresión de una vida entregada.
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 11 de junio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XI DE ORDINARIO. CICLO B.


DOMINGO XI DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 
En las Lecturas de este domingo, en primer lugar, hay que fijarse en el contraste entre lo que se dice, como una promesa del profeta Ezequiel, en la 1ª Lectura y la realidad del reino que nos presenta la 2ª parábola del evangelio que hemos leído. Ezequiel habla del brote altivo que corona el cedro,… Extenderá sus ramas, dará fruto, y se hará un cedro magnífico. En cambio la parábola de Jesús habla del reino como un grano de mostaza, la más pequeña de las semillas, pero que una vez sembrada, se pone a crecer, y acaba siendo más grande que todas las hortalizas. Ser más grande que las hortalizas no significa ser como un cedro del Líbano (árbol gigantesco). En ambos lugares se habla de pájaros que pueden asentarse a la sombra de las ramas, pero no es lo mismo asentarse bajo las ramas de un gran cedro que entre las ramas de un arbusto como la mostaza. ¿O quizás, sí? Un águila puede posarse en las ramas de un cedro, no en las de un arbusto, pero los humildes y pequeños pajaritos están más seguros entre las ramas de un arbusto que dentro del grandioso ramaje de un cedro con la peligrosa compañía de las grandes aves rapaces.
En un mundo de grandes y pequeños, los pequeños suelen ser "devorados" u oprimidos… Israel siempre ha sido un pueblo pequeño entre grandes. Pensaba que la única forma de triunfar era intentar hacerse también grande. Sus profetas alimentaban esta esperanza. Pero Jesús enseña que los planes de Dios no van en ese sentido. El proyecto de Dios es una Humanidad de hermanos, sin grandes ni pequeños. Los cedros no son plantación de Dios sino el resultado de una historia humana cargada de violencias y de injusticia.
La 1ª parábola nos visualiza el plan de Dios: un campo en que un hombre ha sembrado con buena semilla, y que de noche y de día, mientras él duerme o está salvo, la semilla germina y crece sin que él sepa cómo. La tierra, sola, produce primero los tallos, luego las espigas y finalmente el trigo granado dentro de las espigas. Entonces, cuando el grano ya está a punto, se va a segar, porque ya ha llegado el tiempo de la siega.
La "siega" significa que el grano plantado no ha de competir con los otros para ver quién es más importante. Toda la plantación será recogida y llevada a casa. Toda la "cosecha" es invitada a participar en la propia vida del Sembrador. El huerto en donde están sembradas las semillas no debe convertirse en un campo de batalla, sino en el espacio mimado y protegido para que nazca y crezca una gran y exuberante variedad de Vida.
Las parábolas sugieren, pero cada uno debe completarlas desde su propia experiencia y opción. Pero, quién decide ser discípulo, las debe entender de acuerdo con lo que quiere decir el Maestro. Por eso el relato de hoy termina diciendo que Jesús "… en privado lo explicaba todo a los discípulos".
MENSAJE. 
Jesús expone el proyecto de Dios, pero cada uno lo entiende según sus disposiciones. Quien aspira a ser "cedro" no puede aceptar vivir en un simple huerto. El plan de Dios no se enuncia hablando magistralmente como de algo que está fuera de nosotros. El "reino de Dios" está en nosotros, y nosotros estamos en él. Encajar en él bien o mal depende de las pretensiones de cada uno. Es según la actitud de cada uno que es posible entenderlo o no; disfrutarlo o no.
RESPUESTA. 
No se puede hacer un huerto debajo de un cedro, o de un abeto y de un simple pino. Son árboles que segregan sustancias nocivas para los otros vegetales. En cambio se puede plantar un huerto con una higuera o un olivo o una parra… Sus frutos combinan espléndidamente. ¿No habéis disfrutado nunca de una buena rebanada de pan con tomate, con buen aceite y con higos y / o uvas? ¡Una delicia!
Vivimos conviviendo. Pero sólo convivimos de verdad si cada uno entiende su vida particular como un servicio a la Vida compartida. Es aquello que llamamos comunión, y que engendra comunidades.
Quizás en el jardín de nuestra Iglesia hay demasiados pinos, abetos y cedros
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Nuestra Iglesia actual aparece ambivalente: con grandes "cedros" y también con muchísimos pequeños "arbustos" como la mostaza. ¿A qué os apuntáis?
  2. En el evangelio hemos leído que de noche y de día, mientras el sembrador duerme o está salvo, la semilla germina y crece sin que él sepa cómo. ¿Qué comentario os sugiere esto aplicándolo al proceso de vuestra vida y de vuestra fe?
  3. Poniendo el ejemplo del grano de mostaza, ¿no se desvaloriza mucho nuestra vida? ¿En qué ponéis el valor de la vida?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 6 de junio de 2012

Nueva Evangelización? - Evangelios


Con este título inicio una nueva serie de reflexiones. Querrían ser un granito de arena a la iniciativa de Benedicto XVI de celebrar, a partir del próximo 11 de octubre (50 aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II) un "Año de la fe" con el lema NUEVA EVANGELIZACIÓN. La Fiesta de Pentecostés, parece un buen momento para iniciar esta nueva tanda de Reflexiones Previas.
B. Los DOCUMENTOS del Concilio.
Los Documentos tenían una finalidad muy concreta, expresada con una palabra italiana que se puso de moda: aggiornamento, que significa "ponerse al día". Con relación a la mentalidad ambiental, la Iglesia se había quedado atrás en muchos e importantes aspectos. Así pues, había que ponerse al día. Sin embargo, también hay que decir que al día siguiente de proclamarse los diferentes documentos ya hubiera sido conveniente actualizarlos, porque la Historia avanza constantemente.
Los Documentos del Concilio nacieron en un momento en que había la necesidad de superar una etapa. Las diferentes mentalidades pactaron unos textos en un clima de diálogo en el que cada uno cedía algo a favor del consenso. Pero, como textos pactados, si faltara el espíritu que los inspiró, podrían volverse peligrosos para un aggiornamento continuado de la Iglesia.
Los Documentos son los que son y dicen lo que dicen. Cincuenta años después del Concilio, y con los grandísimos cambios que ha habido en la Sociedad y en la Iglesia, algunos de aquellos documentos, leídos hoy, pueden resultar incluso decepcionantes. Algunos de los más significativos, como por ejemplo la CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA DE LA IGLESIA, ponen de manifiesto su génesis complicada: propuestas, nuevas propuestas, correcciones, más correcciones, añadidos, aclaraciones… Si lo lee alguien poco iniciado en el lenguaje religioso le podrá parecer el juego de los disparates. El conjunto de los documentos dice tantas cosas que todo el mundo puede encontrar en ellos aquello que busca.
Alguien entendió el Concilio como un abrir puertas y ventanas de la torre de marfil en que se había convertido la Iglesia Católica. Es una buena imagen. Ahora, gracias al Concilio, todo el mundo puede saber que la Iglesia tiene puertas y ventanas que se pueden abrir y cerrar. Pero también quien quiera o necesite torres de marfil con puertas bien cerradas, o palacios confortables, lo podrá legitimar con palabras conciliares.
Sin embargo, hay algo que nadie puede olvidar: El Concilio nos hace mirar hacia el Evangelio. Este es el propósito de todos y cada uno de sus documentos, y de cada una de sus afirmaciones.
El Evangelio parece claro: somos peregrinos, en una Iglesia peregrina, y en una Humanidad peregrina. Podemos caminar con sólo una tienda de campaña a la espalda, y entrar o salir según convenga. Dentro o fuera han dejado de ser un problema de conciencia para convertirse en una simple cuestión funcional. "No es el hombre para la Iglesia sino la Iglesia para los hombres".
Esta fue la gran aportación del Concilio y sus Documentos. Y es irreversible. Es cierto: quien quiera cerrar puertas, podrá encontrar las palabras necesarias para legitimar sus actos. Pero también encontrará un dedo que señala permanentemente hacia el Evangelio. Y quien escuche el Evangelio no podrá evitar la llamada a la Libertad, y es una Libertad creciente.
El HECHO y los DOCUMENTOS. Las dos cosas. Los Documentos los tenemos impresos en papel y se pueden editar y reeditar. El Hecho se va transmitiendo de persona a persona, de comunidad a comunidad, porque el espíritu conciliar es obra del Espíritu de Dios que va conduciendo la Historia humana suavemente y con eficacia.
Pero también podemos ser impermeables a estas cosas. Vista la situación actual, podría ocurrir que este AÑO DE LA FE y la NUEVA EVANGELIZACIÓN, aun con referencias constantes a los documentos del Concilio, se hiciera con resistencia al espíritu. En Cataluña hicimos una buena y notable experiencia de este espíritu en el Concilio de la Iglesia catalana. Sin embargo, la forma humillante como el Hecho y las Conclusiones fueron tratados por la Conferencia Episcopal Española y la Curia Romana dejó bien claro que, en estos ámbitos, del espíritu del Concilio no debe quedar apenas nada.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 4 de junio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES. EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO. CICLO B.


EL CUERPO DE CRISTO.
CICLO B.
Por cerezo Barredo
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PROYECTO DE HOMILÍA. 
Nota:
La importancia del CORPUS estaba básicamente en el carácter popular de la Fiesta. Aquí, sobre la fiesta, repito, en parte, lo que ya escribí en los APUNTES del año pasado (Año A).
La Fiesta.
Esta fiesta tiene un nombre realmente extraño. Quizá por eso popularmente continúa usándose su nombre latino "Corpus", ya que así no duele a los oídos.
El lenguaje en torno al "CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO" ha pasado a ser tan retorcido que o no nos dice nada o nos provoca rechazo.
Corpus constituye una cierta repetición del Jueves Santo. En las discusiones del Concilio Vaticano II algunos propusieron suprimir esta fiesta, pero se mantuvo en atención a su gran popularidad. "Popularidad", no en sentido bíblico sino puramente sociológico, al menos entre nosotros.
Los orígenes de esta fiesta hay que buscarlos en el siglo XII como reacción a algunos teólogos que explicaban la Eucaristía de una forma que, a otros, no les gustaba porque veían una negación de la presencia real de Jesús en el pan y el vino. La "reacción" llevó a la exuberancia de las formas. Se consideraba una forma de ayudar a la fe, impactando los sentidos. Por eso, lo más popular de la festividad de Corpus era la Procesión, cuanto más espectacular mejor y con la participación de los prohombres y símbolos de cada ciudad.
Hay que reconocer que la "espectacularidad" a menudo ha acompañado las celebraciones eucarísticas. Pensamos, no sólo en las procesiones de Corpus, sino también en las "grandes misas", Primeras Comuniones, etc.
Es cierto que la Eucaristía es la fuente y el culmen de la vida cristiana, pero que se haya transformado en un gran espectáculo, nos debería hacer recapacitar. ¿No será que con el espectáculo se pretende compensar el vacío con que a menudo es vivida?
Hoy cuesta encontrarle el sentido a esta fiesta. Seguramente ha sido un buen acierto convertirla en el "DÍA DE CÁRITAS".
Evangelio.
"Cuando se sacrificaba el cordero pascual" …
El evangelio de Marcos, como los otros sinópticos, utiliza el simbolismo de la fiesta judía de Pascua para poner en evidencia la "novedad" de Jesús. La Pascua de los judíos está centrada en la muerte del cordero pascual, el cual se convierte en "alimento" del "Pueblo de Dios" que camina hacia la Libertad ("Éxodo"). Había que comer en grupos suficientemente numerosos en proporción a la abundancia del alimento.
Los discípulos preguntan a Jesús donde "preparar el lugar" para comer el cordero. No se habla de "preparar el cordero". Todo el relato está construido para que quede claro que Jesús es el cordero. "Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo". De este modo, la muerte de Jesús toma un nuevo significado: "entregar la vida", como expresión máxima de amor. En cuanto al "lugar", la respuesta de Jesús "describe" una sala como aquellas que las primeras comunidades utilizaban en sus reuniones. Comunidades de "bautizados". Nótese la indicación de seguir a un hombre que lleva un cántaro de agua.
"Esto es mi cuerpo".
A veces se ha insistido tanto en el realismo de estas palabras que se han entendido en un sentido antropofágico o canibalesco.
Es prácticamente seguro que no se trata de unas PALABRAS DE JESÚS, sino de unas palabras que el evangelista pone en boca de Jesús, y quieren expresar la realidad más profunda de la VIDA. Para los Humanos, VIVIR de verdad es hacerse alimento para los demás.
El evangelio de Lucas usa un lenguaje similar también al comienzo, cuando, al nacer Jesús, dice que María le puso en un pesebre. No se trata de ninguna forma de canibalismo. Se trata de afirmar, con un lenguaje extremadamente claro, que los humanos podemos hacer de nuestra vida un alimento para los demás. Cualquier padre o madre, sentado en la mesa, podría también tomar el pan y, enseñándoselo a sus hijos, decir: Esto es mi vida. No es que el pan se "convierta" en el cuerpo de Jesús, sino que Jesús se transforma en "pan",es decir, en "alimento". Igualmente los padres "gastan" y "entregan" su vida convirtiéndola en todo lo que necesitan sus hijos para poder vivir y crecer. No es una cuestión de "milagros" ni de "misterio", sino de amor.
"Mi cuerpo es pan". Esto es cierto en cualquier persona que ama de verdad.
La "PASCUA de Jesús" ya no es comer un cordero sino "pasar" de la VIDA obtenida a la VIDA QUE SE ENTREGA.
Esta VIDA ENTREGADA de Jesús se hace visible cuando hay alguien que la RECIBE ("come"). Los que la reciben se convierten así en el nuevo "CUERPO DE CRISTO".
MENSAJE. 
El mensaje del Evangelio de hoy es el mismo que el del Jueves Santo, y de toda la Semana Santa: podemos hacer de nuestra vida una "vida que se entrega", y así nos "conectamos" a la VIDA-QUE-SE-ENTREGA (es decir: DIOS = PADRE).
Actualmente, la vinculación de esta fiesta con aquello que representa CÁRITAS nos permite recuperar el SIGNIFICADO profundo y radical de la Eucaristía.
"Tanto amó Dios al mundo que le ha entregado a su Hijo Único". Jesús, haciéndose alimento para los demás, realiza y nos hace visible el amor de Dios. En la Eucaristía, cada participante se alimenta y se hace alimento para los demás. A partir del Hombre-Jesús, toda la humanidad va convirtiéndose en "Cuerpo de Cristo". Sólo quedamos excluidos si "salimos de la humanidad" situándonos por encima de ella. Todo lo que signifique "dominio sobre los demás" queda excluido del "Cuerpo de Cristo".
Hay que recordar aquí aquel texto maravilloso del Concilio: "Joyas y esperanzas, tristezas y angustias de los hombres de hoy, los pobres sobretodo y de todos los demás que sufren, son también las joyas y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente humano que no tenga que encontrar eco en sus corazones". (Inicio de la Constitución pastoral).
El evangelio de Mateo es aún más contundente: "Os aseguro que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicisteis" (Mateo 25, 40).
RESPUESTA. 
El cambio que ha experimentado la fiesta del Corpus puede orientar nuestra propia respuesta y la de la comunidad.
Se trata de irnos apartando del frecuente y variado exhibicionismo religioso y de la espectacularidad, e ir redescubriendo la única imagen de Dios y de Jesús que el Evangelio nos propone: el ROSTRO DEL PRÓJIMO, sobre todo cuando este "prójimo" es víctima de alguna forma de poder.
No olvidemos que los Evangelios han querido que la imagen venerable de Jesús en la Cruz fuera, para siempre, inseparable de la de los demás "condenados" que le acompañaban. No existe "el Crucificado" sin "los crucificados".
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. ¿Qué pensáis de las "exhibiciones eclesiásticas" que a menudo hacemos con motivo de Misas nuevas, ordenaciones de obispos, Confirmaciones de Adultos, Misas multitudinarias, etc.?
  2. ¿El funcionamiento y la actividad de las Cáritas parroquiales, no queda a menudo demasiado desligado de la VIDA de la comunidad parroquial? Dicho de otro modo: ¿A qué se debe que los "clientes" de Cáritas constituyan una "comunidad distinta" en relación con la "comunidad parroquial"?
  3. ¿Pensáis que el progresivo empobrecimiento de las parroquias puede ayudar a que la acción de Cáritas sea cada vez menos un "servicio de beneficencia" y se convierta en un "servicio de comunión"?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)