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viernes, 22 de junio de 2012

Nueva Evangelización? - Referencia al Hombre

 

 

Concilio ☞ Evangelios ☞ Jesús de Nazaret ☞ El Hombre.
 
La nueva evangelización mira hacia el Concilio. El Concilio señala los Evangelios. Los Evangelios señalan Jesús de Nazaret. Hay que dar un paso más, porque Jesús de Nazaret, según los Evangelios, señala al Hombre. "Aquí está el Hombre" (Juan 19,5).
Este paso es importante. Incluso me atrevería a decir que debería ser el objetivo directo de la nueva evangelización, ya que ha sido un punto demasiado descuidado. Quizás no se trate de un simple "descuido" sino de un hecho que manifiesta que la sintonía de muchos cristianos con el Evangelio a menudo se queda a medio camino.
Los Evangelios nos presentan a Jesús como una parábolade la Humanidad. En él se nos presenta una radiografía del ser humano. Es por este motivo, que quedarse en un Jesús individual sería perderse lo esencial del mensaje evangélico. Los mismos Evangelios nos advierten clarísimamente de este peligro en el comportamiento de los Doce discípulos, que sirven de contrapunto. Ellos miraban a Jesús, pero no veían, en él, al Hombre. Por este motivo, en el Calvario, a la hora suprema del Hombre, no estaba ninguno de ellos. Es más: los Evangelios Sinópticos les implican a todos en la traición de Judas cuando hacen notar que era "uno de los Doce". Sólo la experiencia de un mesías identificado con el Hombre, les permitirá "entender" a Jesús.
Los Cristianos hemos dedicado grandes monumentos a Jesús, solemnísima fiestas, magníficas catedrales, etc.,  … pero no somos plenamente evangelizados si no llegamos al Hombre; a los hombres de carne y huesos que nos encontramos por el camino de la vida, y con quienes convivimos. Recordemos la parábola del Samaritano (Lucas 10,30 ss)
El Año de la fe que comenzará el próximo 11 de octubre, terminará con una fiesta que es muy ambigua: Jesucristo, rey de todo el mundo. Es una fiesta ambigua porque venimos de una historia en la que, mientras se proclama a Cristo "rey", se ha menospreciado a muchos humanos, y también porque, en un mundo religiosamente plural, esta expresión puede generar importantes recelos.
Hay que reconocer que el fundamentalismo es una tentación permanente. Los Evangelios (como cualquier otro escrito sagrado) pueden ser utilizados como base de un fundamentalismo siempre posible, pero lo podría ser también la propia persona de Jesús si la entendemos desconectada de los humanos, especialmente de aquellos que más sufren deshumanización. En realidad, los Evangelios nos presentan a Jesús como una parábola de la humanización de los deshumanizados.
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)