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lunes, 25 de junio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XIII DE ORDINARIO. CICLO B.

 

DOMINGO XIII DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

 

PROYECTO DE HOMILÍA. 
 
El evangelio de hoy, en su versión larga, nos presenta dos relatos, unidos de manera que no sea posible separarlos; por eso uno estáempotradoen el otro.En los dos figura el número "12", que es el número que identifica a Israel comopueblo elegido(por aquello de las 12 tribus) y que, en este caso, tiene también otro significado, como veremos después.
Jesús, después de su acción liberadora en tierras paganas (relato que no queda recogido en el Misal), regresa a tierras judías. La situación de la comunidad judía viene representada por dos figuras femeninas contrapuestas: una niña, hija del Jefe de Sinagoga, y una mujer ya adulta, con pérdidas de sangre. Sobre la situación de estas dos figuras, las valoraciones que hacen Jesús y la gente son muy distintas.
Con relación a la "niña", según su padre y su gente, está a punto de morir, y de hecho consideran que ya ha muerto antes de que Jesús llegue. En cambio, según Jesús, sólo duerme. Se hace notar que tiene 12 años, lo que significa el momento en que una niña pasa a ser mujer: un momento de plenitud. No hay que "curarla" ni "resucitarla" sino "despertarla" y "alimentarla".
"Alimentarla". Este detalle es muy significativo. Se trata de la hija de un Jefe de Sinagoga. En la Sinagoga se enseña la ley de Moisés, y esta Ley es también llamada "pan del cielo", "alimento espiritual".
Esta niña, que ya ha llegado a los 12 años, es imagen del Pueblo Elegido, para el que, en un primer momento (infancia), la Ley es un alimento suficiente. Pero este alimento ya no sirve para la vida adulta. Alimentada sólo con la Ley, cuando la niña (Israel) llega a los 12 años (madurez) ya no tiene suficiente vitalidad. El Jefe de Sinagoga no dispone de ningún otro alimento, pero Jesús le dice: "Ten fe y no tengas miedo".
Jesús da la mano a la niña y le dice: "Chica, levántate". De momento, la mano y la palabra de Jesús confortan a la chica, que se levanta enseguida y se pone a caminar. Ahora, el alimento que la confortará ya no será la ley. ¿Cuál será? Aún no es la hora de hablar de este tema, pero con esta escena el evangelista nos prepara para cuando Jesús tome el pan y diga: "Tomad, esto es mi cuerpo" (Marcos 14,22). Dicho más simplemente: el alimento para vivir en plenitud no es la Ley sino el Amor. El Amor entregado y el Amor recibido. Comunión. Mientras no llegue este momento, nadie debe decir nada sobre lo que ha sucedido con la chica, porque todavía nadie es capaz de interpretarlo correctamente. Todavía no se ha visualizado, en Jesús, la plenitud del Amor recibido y la respuesta del Amor entregado.
La Ley es buena para menores, pero si nos mantenemos bajo su yugo cuando ya somos adultos, puede ser fatal.
En contraposición con la niña que ya empieza a ser mujer (12 años), Marcos nos presenta también una mujer adulta, de la que también se dice que ya hace 12 años que tiene pérdidas de sangre. En la menstruación, la Ley declaraba impura a la mujer.
"Impureza" significa marginación: no podía relacionarse con los demás ni podía asistir a la Sinagoga; si tocaba a alguien o alguien la tocaba, también quedaba impuro. Son los efectos de la Ley, especialmente dura para la mujer adulta. Una situación trágica que no tiene solución, en el marco de la ley. Al contrario: para la Ley, la mujer no puede ser nunca realmente adulta. Para Jesús, la "pérdida de sangre" en sí misma no es ninguna impureza sino signo de plenitud. Vida ofrecida. Los "médicos" que, siguiendo la Ley, también la interpretan como enfermedad, no la pueden curar.
Finalmente, la mujer decide romper con la Ley y tocar a Jesús. Intuye que, si consigue tocarle, aunque sea sólo la ropa que lleva, no será su impureza legal que contagiará Jesús, sino que será la salud de Jesús que llegará también a ella.
Esta es la novedad de Jesús: no da leyes que declaran puro o impuro, sino que nos hace descubrir la fuerza de la Vida. "Hija, tu fe te ha salvado. Queda libre de tu enfermedad y vete en paz".
Jesús nota que ha salido de él una energía hacia la mujer, pero declara que es la fe de la mujer la que la ha salvado. Muchos otros, de entre la multitud apelotonada en torno a Jesús, le están "tocando", y no sucede nada. No tienen suficiente fe.
No se trata de un "milagro" sino de fe, la cual ha permitido a la mujer ser atrevida. El contacto físico, símbolo de comunión, prohibido por la Ley, la ha salvado. Como en el caso del leproso (Marcos 1,41), el contacto físico (comunión) salva.  
De la niña se dice que se puso a caminar. A la mujer adulta se le dice que se vaya en paz". El Éxodo hacia la Libertad no se detiene en la Ley. Hay que ir más allá: hasta el Amor. Sólo allí está la PLENITUD DE LA VIDA.
MENSAJE. 
En las dos escenas no se trata de "milagros" (en el sentido actual) sino de la fuerza de la vida que camina hacia la VIDA.La Ley puede ser el impulso inicial para que nos pongamos en marcha, pero no es eltérmino.Eltérminoes la comunión, desde la libertad y la generosidad.Es la consecuencia de aquello que ya nos dice muy claramente la 1ª Lectura:Dios no creó al Hombre (hombre y mujer) para la muerte sino para la Vida.
RESPUESTA. 
Tenemos tendencia a "mantenernos en la Ley"; a permanecer en actitudes religiosamente infantiles.Parece más seguro.
De hecho, comenzamos en la infancia.Sea cual sea laTradición religiosaohumanísticaen que hayamos empezado, siempre comenzamos "alimentados" por laLey.Pero, sea cual sea laTradicióna la que pertenecemos, siempre llega el momento de los "12 años"; de "dejarde ser niña y convertirse enmujer", es decir: de pasar de laLeyal Amor.
A nivel de Iglesia, el Concilio Vaticano II no desmontó el "transatlántico"(usando ellenguajedel pasado domingo XII) pero botólasbarcas, no desmontó la "torredemarfil", pero abriópuertas y ventanas.Nos repitió las palabras de Jesús a Jairo: "Confíay no tengas miedo".¿Nos reiremos del Concilio, como se rieron de Jesús, cuando nos dice que nuestra sociedad no está espiritualmentemuerta sino que duerme?¿Seremos capaces de reconocer que eladormecimientode nuestra sociedad puede ser debido en buena parte a que no le hemos dado elalimentoadecuadopara unavida adulta?
La necesidad de buscar un alimento más sólido se está mostrando en muchísimas personas.Incluso algunas, decepcionadas delalimentoque han recibido en la Iglesia, buscan en otrasTradiciones Religiosas.Es importante esta actitud de búsqueda, y ojalá encuentren lo que buscan, sea donde sea.Es lo que hicieron Jairo,Jefe deSinagoga, y la Mujer conpérdidas de sangre("mujer adulta"): a pesar de que Jesús fue rechazado por los dirigentes de la Sinagoga (Marcos 3,6), ellos rompen los dictámenes de la su Religión y acuden a Jesús; acuden al “Hombre”.Aceptan y ejercen su "adultez" tomando la iniciativa de buscar por sí mismos el alimento que necesitan.Y es que, además de llegar a los "12 años", para ser realmente adultos, también hay que decidirlo.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Pensando en vosotros mismos y en las personas que conocéis, el mensaje que habéis recibido en la Iglesia, ¿os resulta suficiente para alimentar vuestra vidaadulta?Más directamente: ¿os sentís adultos, como miembros de la Iglesia?
  2. Hay personas detradición cristianaque encuentran sualimentoen otrastradiciones religiosas.¿Qué opináis de este hecho?
  3. Encontrar el alimento adecuado para una vida adulta, ¿depende sólo delmensajepropio de cada religión, o también de la actitud profunda de cada uno?
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)