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martes, 31 de julio de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XVIII DE ORDINARIO. CICLO B.

 

DOMINGO XVIII DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo. Ciclo B.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA. 
 
El relato evangélico de hoy se parece unpoco al juego de los disparates: la gente hace preguntas extrañas, y Jesús responde otras cosas.Pero, en buena parte, este es el estilo del evangelio de Juan: a través de un diálogo incoherente nos presenta laINCOHERENCIAentre nuestras pequeñas esperanzas y la magnitud de las promesas de Dios.Por eso se suele decir que, en este evangelio, ellenguajetiene dos niveles de significación: uno directo, normal, casi vulgar, y otro profundo que podemos intuir en la medida que vamos asumiendo su mensaje.
Situémonos.La multitud que ha seguido a Jesús en latravesía del "mar"de Galilea ha interpretado al revés la acción de Jesús, por eso "querían hacerle rey".Jesús se ha escapado y ha regresado solo a la montaña.Los discípulos, decepcionados, abandonan a Jesús y"deshacen" la travesíacogiendo la barca pararegresaral lugar de partida: Cafarnaún.Pero no tienen éxito,porque el viento les era contrario.Para los discípulos es "la noche".En plena noche, Jesús vuelve hacia ellos, y, gracias a él, puedenregresara donde antes se encontraban.Es decir: han anulado suéxodo.(Esta 2ª parte no está recogida en el Misal.)
El diálogo-discusión que sigue a estaescenificacióntiene lugar, como si dijéramos,en campo contrarioa Jesús; el evangelista lo ubica en lasinagoga de Cafarnaún.
Procurando mantener un respeto total alsignificadodel texto evangélico, intentaré reescribir esteDIÁLOGOentreJesúsy laGentede forma que queden más explícitas lasincoherenciasy sea más fácil intuir laconclusióna la que nos quiere llevar el evangelista con este largo "diálogo-discusión", que la liturgia nos propone, de manera fraccionada e incompleta, para los próximos cuatro domingos.
Diálogo re-escrito ...
Gente    Maestro: nos extraña que estéis aquí.No hemos visto que "deshicieseis" la travesía, como han hecho vuestros discípulos… ¿Cuando habéis venido?
Jesús     No os debe extrañar tanto como decís porque, de hecho, para encontrarme habéis venido aquí.Por lo tanto, ya suponíais que me encontrarías… Habéis supuesto bien, ¡no podía abandonar amis discípulos!Pero, dejemos de lado el por qué he venido y preguntaos más bien por qué me buscáis vosotros.Porque la verdad es que vosotros no me buscáis porque hayáis entendido el significado del encuentro de ayer en lamontaña, sino porque os habéishartadode pan y ahora ya volvéis a tener hambre.Pues permitidme que insista: ¡No es este el alimento que deberíais buscar!Ya lo veis: Este alimento sólo da vida por unas horas.Vosotros deberíais buscar ese alimento que se conserva siempre dando vida permanentemente.Este alimento lo encontraréis en el Hombre.Así lo ha querido Dios, el Padre.
Gente     Sí, claro.Los predicadores siempre nos decís lo mismo: Que tenemos que hacerlo que Dios quiere;que la "Ley de Dios" es elalimentoverdadero… Pero, ¡hay tantas leyes!A ver: Exactamente, ¿qué debemos hacer para obrar como Dios quiere?
Jesús      No, no me refiero a lasnormasde la Ley.Se trata de otra cosa.Dios no se dedica a dar leyes.Lo que Dios está haciendo esal Hombre.¿No os dais cuenta?Todos somos "obra de Dios".Y lo que Dios ahoranecesitaes quecreáisprecisamente eso: Que somos obra suya.Así Él puede ircompletandosu proyecto.Con relación a nosotros, suproyectoincluye nuestralibre respuesta.¿No os acordáis que la Escritura dice que Dios nos quiere a "su imageny semejanza"?
Gente     ¡Esto que dices sería un cambio muy grande!¿Quién eres tú, para hablar así?¿Quéseñalpuedes hacer que nos convenza de que eso que dices viene de Dios?Porque lo que hemos hecho hasta ahora nos lo ordenó Moisés, y él sí que dio una señal clara, ya que dio a nuestros padres el maná, que es un alimentoque viene del cielo.
Jesús     ¡Esta sí que es buena!Os hartasteis todo lo que quisisteis en la montaña,y ahora, ¿me pedís una señal?Lo de lamontañaos sirvió de "señal" para intentar hacerme "rey" y, en cambio, ¡¿no os sirve para daros cuenta de lo que Dios quiere?!Y, encima, ¡me venís con esto delmanádel desierto!Mirad: si el alimento que os dio Moisés viniera realmentedel cielo,vuestros padres no habrían muerto.No, ¡Moisés no os dio el alimento celestial!Ya os lo he dicho: es el Padre quien os da continuamente "pan del cielo".Insisto: este "pan del cielo" es el Hombre; él es laOBRA DE DIOS.
Gente      Esto no lo acabamos de entender.Pero, en fin: danos siempre "pan" de éste.
Jesús      Este "pan" no se puede dar como quien da algo desde fuera sino que se genera dentro de vosotros mismos.Es, como ya os he dicho,creer en el Hombre, obra de Dios.Y ya que habéis venido a buscarme a mí, os lo diré de otra forma: "Yo,el hijo del hombre,soy elpanque da la vida: los que vienen a mí nunca más tendrán hambre; los quecreenen mí nunca más tendránsed".
MENSAJE. 
ElMENSAJEde fondo de todo este capítulo sexto del evangelio de Juan, podría ser este: más allá de nuestras necesidades físicas (alimento), Dios nos ofrece participar de su propia Vida.Somos "obra de Dios".Mejor: somos hijos en el Hijo.Y la forma de acoger estaVIDAes hacer de ella también un don (alimento) para los demás.Pasa como con las lámparas eléctricas: no son nada si no reciben electricidad y si no esparcen hacia los demás su luz.Las dos cosas son indispensables.¿Os imagináis una lámpara que guardara para sí misma su luz?No "tendría vida", no sería nada.Lo que la hacevivaes estarconectaday esparcir su luz.Así ocurre con los humanos:vivimossi estamosconectadosa la Vida, y con la vidarecibidanos hacemosalimentopara los demás.
RESPUESTA. 
LaRESPUESTAque se nos pide viene ya indicada por las mismas palabras que el evangelista pone en boca de Jesús: "Lo que Dios quiere es quecreáisen el que Él ha enviado".Es decir:creeren el Hombre que Dios va construyendo (va "enviando").Aquí "creer" tiene un sentido pleno: Aceptar el don de Dios y corresponderle desde nuestra libertad.
Quisiera poner de relieve la singularidad actual de esta respuesta.
Actualmente, en Occidente, la gransequíadelMATERIALISMOnos hace sentir tantohambre de espiritualidadque a menudo nosalimentamoscon cosas que sirven sobre todo para "matar el hambre", pero que no alimentan realmente.En una sociedadlaicacomo la nuestra, es sorprendente el resurgimiento que está teniendo lacosa religiosa,aunque al margen de lasreligiones instaladas.Lareligiónse está convirtiendo en unbien de consumo,en unproductodestinado a su propia realización, relax, liberación, equilibrio, sintonía con el universo, etc. … A menudo se trata de una "religión sin Dios", o con un "dios "hecho a medida de nuestras necesidades ("ídolo").
No es difícil experimentar los buenos efectos que tienen estos comportamientos religiosos o parareligiosos.Como he dicho antes, es una forma deengañar el hambre,y elhambredesaparece realmente.Pero aquí está también su peligro.Se podrían aplicar las palabras de Jesús: "Osaseguro que el pan que os dio ‘Moisés’ (queos da la ‘Religión-consumo’)no era de verdad el pan del cielo, pero mi Padre sí que os da el verdadero pan del cielo".
Los humanos somos muy capaces de crear unHUMANISMO RELIGIOSOque tenga, de entrada, efectos positivos, pero el ser humano está invitado a unaVIDAmuy superior.Como ya comenté en losAPUNTESdel domingo 14 , punto 6:El Cristianismo no es un Humanismo.
Que elCristianismo no sea un Humanismo,no quiere decir que secontrapongan.Al contrario.Quizás sería más exacto decir que elcristianismo es humanismocon unadimensiónañadida.Elcristianoes cien por cien humano, con una nueva dimensión.Por poner un ejemplo aproximado, podríamos decir que pasa como con la música.Lamúsicaes cien por cien ruido; un ruido que se convierte enmúsica(nuevadimensiónsin dejar de ser ruido) cuando alguien la escucha con placer.También elcristianoes y se mantiene cien por ciento humano, pero en presencia de Alguien que le ama, y le invita.Es estapresencia amorosalo que pone en nuestra vida,cien por cien humana,una nueva dimensión.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Comentad cómo habéis experimentado en vuestras vidas esto de "hacerse alimento" para los demás.¿Habéis notado como os alimentaba "haceros alimento"?
  2. En la misa, la "vida hecha alimento" toma forma ritual.¿Este "ritual" os ayuda a vivir su significado, o os parece demasiado desconectado de la realidad?
  3. ¿Que pensáis delreavivamiento religiosoactual?Al responder no olvidéis que lacondenade Jesús se inició desde elcampo religioso.
 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)