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jueves, 4 de octubre de 2012

Nueva Evangelización? - Religiosidad popular y Evangelización.



Aquí tomo la expresión "religiosidad popular" como el conjunto de símbolos religiosos compartidos y celebrados por la mayoría de personas de un pueblo. Puede incluir una gran variedad de sentimientos, ritos, lenguajes, temores y esperanzas, ilusiones y frustraciones. 
Como afirman casi todos los antropólogos, la religiosidad forma parte, en una forma u otra, de todas las personas. Toda persona tiene necesidad de oxigenar su vida con creencias, convicciones, dogmas, horizontes, promesas, intuiciones … fuera de sí mismo. Con más o menos "racionalidad", todo ser humano siente la necesidad de "conectar" con una realidad (real o imaginada) que sea mayor que él mismo. Desde este punto de vista, no hay demasiada diferencia entre quien se afirma "religioso" y quien se afirma "no-religioso". Ambos se autocomprenden en relación con una realidad exterior, afirmada o negada. Igualmente cuando alguien dice "no creo en nada", seguramente está manifestando que se autocomprende por oposición a los que él llama "creyentes". "No creer en nada" puede ser también una forma de religión que puede deformarse y llegar a ser tan irracional y dogmática como cualquier otra religión.
El hecho de que unas formas religiosas se hayan convertido en "populares" las hace extraordinariamente importantes, porque, por ellas y con ellas, los ciudadanos hacen "pueblo" y se sienten "pueblo". Ser y sentirse pueblo suele ser el primer paso para sentirse Humanidad, y hacer Humanidad.
La realidad "Pueblo" (en sus diferentes niveles: pueblo, comarca, país, … No hablo de los "Estados", que a menudo son sobre todo áreas de Poder) puede convertirse perfectamente en un ámbito de comunión. Por lo tanto, se encuentra de lleno en el horizonte de la Evangelización.
Pero, una cosa es la religiosidad popular, y otra son las personas. La Evangelización, directamente, se dirige a las personas y no a la religión. Toda persona, sea cual sea su religión o no religión, puede abrirse a la Evangelización; puede abrirse a la buena noticia del mensaje de Jesús. Incluso las personas antirreligiosas pueden acoger con plenitud la Evangelización. De hecho, en nuestra sociedad, son varias las personas que, convencidas por razones históricas de que la religión es deshumanizadora, se proclaman antirreligiosas por amor a la Humanidad. Y es que "Religión" y "Evangelio" pueden ir juntos (cuando la religión es humanizadora), pero pueden excluirse mutuamente (cuando la religión es deshumanizadora). Más aún: en la medida en que el Evangelio va liberando a una persona, la religión se le va haciendo estrecha, encasillada, asfixiante, … En realidad, la religión es un lenguaje, y éste va volviéndose incapaz de expresar la experiencia liberadora del Evangelio cuando ésta va creciendo. Entonces será bueno saber usar las posibilidades que la religión ofrece, pero sin dejar que ahogue las capacidades que van más allá.
También puede ocurrir que se pretenda "evangelizar" a otros Pueblos imponiéndoles una "religión colonizadora", destructora de su propia religiosidad popular. Evidentemente, una "evangelización colonizadora" es injusta y antievangélica.
La evangelización puede encontrar en la religiosidad popular un camino para encarnarse, pero sin perder de vista que el horizonte de la evangelización no es la religión sino las personas. Estas decidirán si, evangelizadas, hacen o deshacen o cambian sus creencias populares o sus comportamientos religiosos.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)