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lunes, 1 de octubre de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XXVII DE ORDINARIO. CICLO B.

DOMINGO XXVII DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo. Ciclo B.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 
¿El marido puede divorciarse de su mujer? …
Sería un grave error pensar que el evangelista Marcos escribió esta escena para solucionar un problema legal. La respuesta de Jesús preguntando a los fariseos sobre aquello que les mandó Moisés no quiere llamar la atención sobre la Ley sino sobre la ALIANZA DE DIOS con el PUEBLO DE ISRAEL. De hecho, resulta sorprendente esta referencia a Moisés si después se desautoriza "aquello que él permitió".
Pero precisamente esta referencia a lo que ordenó Moisés nos indica que la discusión de Jesús con los fariseos (y con los discípulos!) Tiene un doble nivel de significación: un nivel legal, que es utilizado como lenguaje para llevarnos a un otro nivel mucho más profundo, el teológico.
Nivel teológico:
Antes de lo que hemos leído hoy, se dice que Jesús, en su camino, fue al territorio de Judea, "al otro lado del Jordán". Todo el mundo sabía que Judea no está "al otro lado del Jordán" sino en este mismo lado. Por otra parte, no sirve de nada decir a qué lado del Jordán está Judea, a no ser que se quiera dar a esta expresión ("errónea" en sí misma) un significado especial. Y este es el caso. El río Jordán marcaba el límite simbólico para "entrar" en la Tierra Prometida (Judea). La Tierra Prometida debía ser un LUGAR DE LIBERTAD, por oposición al LUGAR DE ESCLAVITUD de donde Moisés había hecho salir ("Éxodo") al Pueblo de Israel. Este era el objetivo de la ALIANZA.
Pero Judea, de hecho, no era para los Israelitas una TIERRA DE LIBERTAD sino también un LUGAR DE ESCLAVITUD, de una esclavitud generada por la prepotencia del Templo y de sus Autoridades.
Así pues, los Israelitas, estando físicamente en Judea, no habían "entrado" aún en la Tierra Prometida. Por eso Jesús, junto con la multitud (Marcos 10,1), se sitúan al otro lado del Jordán, a un paso de completar el Éxodo. Pero el Éxodo de Jesús ya no termina cruzando el Jordán y entrando en Judea como destino final (Tierra Prometida) sino que el camino de Jesús continúa, pasa por Jerusalén, por la Muerte (vida que se entrega) y entra en la Nueva Vida (Resurrección), auténtica y definitiva "TIERRA PROMETIDA".
Las primeras Comunidades Cristianas, formadas mayoritariamente por judíos expulsados de las sinagogas, tenían un importante problema a la hora de entender su relación con Dios. ¿Cuál era, ahora, el PUEBLO ELEGIDO: Israel o los Cristianos? ¿Cómo quedaba Israel tras rechazar a Jesús y crucificarlo? ¿Cómo quedaba Israel tras proclamar, por boca de los sacerdotes: "Nosotros no tenemos más rey que el César"? (Juan 19,15).
La ALIANZA de Dios con el Pueblo Elegido era expresada con el lenguaje de la alianza matrimonial. Dios era el esposo; Israel era la esposa.
¿Había, Dios, "repudiado" a su esposa infiel, y la Iglesia se convertía ahora en su nueva esposa?
Esta era la cuestión de fondo, importante en los inicios del Cristianismo, y también hoy.
Por contraste con la Ley introducida por Moisés, Jesús apela a aquello que es "desde el principio". Al igual que la unión hombre-mujer es indisoluble, la alianza Dios-Israel es igualmente indisoluble.
"Y si una mujer se casa con un hombre ya casado, comete adulterio contra la primera". Esta posibilidad era absolutamente inimaginable en el plano legal y práctico, pero es una advertencia seria contra el peligro de pensar que Dios ha "repudiado" a Israel, y lo ha "sustituido" por la Iglesia.
De ninguna forma la Iglesia puede considerarse la nueva esposa de Dios, sustituyendo a la primera (Israel). Dios es fiel a Israel. Más aún: en Jesús, cien por cien israelita, la ALIANZA DE DIOS CON ISRAEL llega a su PLENITUD abriéndose a todo el mundo. La Iglesia es el "cuerpo de Cristo", y Cristo es "Israel en plenitud". A pesar de la infidelidad de las autoridades, una parte de Israel continuaba (y continúa) fiel a la ALIANZA CON DIOS.
La "nueva alianza", como es llamada alguna vez, no es nueva porque Dios haya cambiado de esposa sino porque la esposa de siempre deviene madre de todos los hijos (de todos los creyentes), como tan solemnemente declara Jesús desde la cruz: "Cuando Jesús vio a su madre y, junto a ella al discípulo que tanto amaba, dijo a su madre: -Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: -Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa" (Juan 19,26). María representa al Israel fiel, y el Discípulo amado representa a la Comunidad cristiana.
Nivel legal:
En este caso, el nivel legal también es importante y tiene entidad propia.
La permisión de Moisés de rechazar a la esposa fue hecha para acomodarse a la "dureza del corazón humano", pero iba contra la voluntad de Dios. La Ley no hace buena ni legal la dureza de corazón. Se trata de una ley mala, pero conveniente para disminuir los efectos perniciosos de la dureza de corazón. La dureza de corazón ha llevado a considerar a la mujer como un objeto que el marido puede adquirir o rechazar, pero la intención de Dios al crear al HOMBRE (hombre y mujer) no era, en ninguna forma, la misma. El vínculo HOMBRE-MUJER es tan fuerte que "ya no son dos". Es un vínculo más fuerte incluso que los vínculos de la sangre: "Por eso el hombre deja a su padre y a su madre". La expresión leída en la primera Lectura "porque ha sido tomada del esposo" no indica dependencia ni desigualdad sino igualdad y unicidad: "esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne".
El "matrimonio", como institución legal, no puede añadir nada a la unidad HOMBRE-MUJER. Sólo la "dureza de corazón" puede hacer conveniente "intervenir".
MENSAJE. 
Sentido teológico:
Dios es fiel a Israel, y con Israel, es fiel a toda la Humanidad.
La fidelidad de la Iglesia para con Dios incluye la fidelidad también hacia Israel. De ninguna manera la Iglesia "desplaza" a Israel, sino que es su corona.
Sentido legal:
En la relación HOMBRE-MUJER, la Ley de Moisés no es buena porque, a pesar de ser útil para evitar males mayores, mantiene la dureza de corazón. La intención de Dios es que HOMBRE-MUJER lleguen a formar un solo ser, en comunión, a semejanza del propio Dios (Génesis 1,27).
Haber deducido de las palabras de Jesús la necesidad de una Legislación eclesiástica sobre el Matrimonio ha sido seguramente una de las grandes equivocaciones de la Jerarquía Eclesiástica. Jesús no es un "legislador". Él se sitúa en aquello que es desde el principio, "antes de la Ley", de una Ley que Él desautoriza porque proviene de la dureza de corazón. Creando un "Derecho Matrimonial" propio, la Iglesia se ha metido en buques; unos buques de abejas, de las que pican(Lo lamento, no se como traducir mejor esta expresión catalana, pero creo que se entiende el sentido) Las contradicciones y el sufrimiento que el Derecho Matrimonial Eclesiástico ha provocado en muchos fieles han sido realmente grandes. Hay que reconocerlo, y corregirlo.
RESPUESTA. 
Sentido teológico:
Cada uno de los cristianos, como persona individual y como miembros de la Iglesia, debemos revisar nuestras ideas sobre el Judaísmo (y las demás Religiones). ¡No somos los guapos de la película! Todos los humanos somos "guapos", si no hemos optado por ser "feos". Todos los humanos, con nuestras Religiones y con nuestras Culturas, somos escogidos y amados por Dios.
Y en nuestra respuesta no podemos prescindir, para pedir su perdón y para compensarlo en lo posible, del secular antisemitismo de tantos cristianos y de la misma Iglesia: seguramente la mancha más grave y repugnante de las que afectan a nuestra Historia.
Sentido legal:
Desde que el virus del Poder infectó a la Iglesia, las Autoridades religiosas han caído en la tentación de legislar sobre la unión HOMBRE-MUJER. Vista la experiencia, no se puede decir que las leyes de la iglesia sobre este punto sean mejores que las de Moisés. También responden a la dureza de corazón.
Quizás cuando estábamos en SITUACIÓN DE CRISTIANDAD las LEYES DE LA IGLESIA sobre el Matrimonio eran más o menos convenientes, pero actualmente no pasan de ser una complicación añadida a la vida de muchos fieles. Este es uno de esos ámbitos en los que tiene aplicación la denuncia de Jesús: "Vosotros abandonáis los mandamientos de Dios para mantener las tradiciones de los hombres" (Marc. 7,8).
La unión HOMBRE-MUJER es algo mucho más sagrado y originario que las Leyes que pretenden consagrarla, legitimarla, validarla o invalidarla. La unión HOMBRE-MUJER forma parte de la responsabilidad creativa de cada ser humano. Dios no terminó la creación del Hombre ya que le llamó a una VIDA DE COMUNIÓN similar a la de Suya, y la "comunión" no se puede "crear" ya que es un obsequio del corazón. Dios hace el corazón del Hombre capaz de comunión. Cuando el hombre opta generosamente por la COMUNIÓN con otro u otros, termina en sí mismo la OBRA DE DIOS. Es la vocación y la responsabilidad de cada uno. "Aquello que Dios ha unido, el hombre no lo puede separar". Tampoco la Iglesia.
Durante cientos de años, en la Iglesia, no existió esto que ahora llamamos "Matrimonio Canónico". Los Cristianos se casaban siguiendo las costumbres de sus pueblos. Es cierto que en estas costumbres debía tener también mucha influencia la dureza de corazón, extendida por todas partes. Pero esta dureza no está tampoco ausente en las formas que la Iglesia ha asumido y, a veces, impuesto.
La misión de la Iglesia no es legislar sobre DERECHO MATRIMONIAL sino ser testigo de la fidelidad de Dios, la cual, por contraste, pone en evidencia y denuncia la dureza del corazón humano presente también allí donde todo debería ser ternura: la SAGRADA UNIÓN que nace de unos corazones abiertos a la comunión.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Parece claro que la dureza de corazón incluye, entre otras muchas cosas, el machismo. Pero el machismo no está limitado al ámbito de la pareja. ¿Se manifiesta también en el ámbito eclesial?
  2. El sentido teológico del evangelio de hoy nos lleva a replantearnos la forma en que entendemos el Judaísmo, y también las otras Religiones. ¿Qué puntos, os parece, deberíamos replantearnos?
  3. La "Moral matrimonial" de la Iglesia se sitúa dentro del marco más amplio de la "Moral sexual". En la medida en que conocéis esta Moral, ¿Os parece que proviene básicamente del Evangelio? 

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)