Traductor

miércoles, 5 de diciembre de 2012

REFLEXIONES DOMINICALES. ADVIENTO II. CICLO C.

Adviento II. Año C.
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 

NOTA.
Para preparar la Navidad, la Liturgia nos propone la figura de Juan Bautista, el precursor. Pero la misión de Juan como precursor se sitúa en la vida pública de Jesús. Esta mezcla de momentos (nacimiento – vida pública) puede crear una cierta confusión. Es uno de los inconvenientes de una lectura fragmentaria y desordenada de los diferentes evangelios.
Pero este inconveniente puede tener un efecto positivo: comprender mejor los llamados RELATOS DE LA INFANCIA, que se leen en las fiestas de Navidad.
…Toda hondonada será alzada y toda montaña será rebajada…
No se trata de la acción de las máquinas gigantes que destrozan nuestros paisajes sino de alzar a los "hombres–hondonada" y de rebajar a los "hombres–montaña".
Como los ordenadores que usamos cada día, también el cerebro humano, desde hace miles de años, ha creado mucha realidad virtual, pero en buena medida ha sido una realidad virtual "infectada" por el virus del dominio.
En la realidad real aparece claro que todos los humanos somos iguales en dignidad. Como suele decir una buena amiga mía, profesora de matemáticas, "de hombre a hombre va cero".
A pesar de ello, entre todos hemos ido creando una realidad virtual basada en relaciones de superioridad–inferioridad. De ahí que nuestra sociedad, de hecho, no pueda "funcionar" si prescindimos del dominio de unos sobre otros.
Cada Pueblo ha tenido sus profetas que han denunciado esta situación injusta. Pero estamos tan "poseídos" por el virus del dominio que ni siquiera se nos ha ocurrido erradicarlo sino que, como máximo, hemos intentado transformarlo (cosa que concuerda muchísimo con la naturaleza de los virus!).
  • Unos intentan invertirlo, pasando de dominados a dominadores.
  • Otros intentan compensar el dominio que sufren ejerciendo otro dominio sobre los más débiles.
  • Otros intentan contrarrestar el dominio que sufren creyendo en un Dios que destruirá a sus dominadores …
Pero nada de esto es válido. El "bautismo de conversión" que predica Juan contempla sólo una posibilidad válida: erradicarlo. ¡Erradicar el virus del dominio de nuestros ordenadores cerebrales!. Es decir: rebajar las montañas y alzar las hondonadas. Todo lo demás es pura trampa.
… La palabra de Dios en el desierto
Sorprende la "solemnidad" con la que Lucas nos presenta la predicación de Juan Bautista, el precursor, indicando con exactitud las circunstancias de tiempo y lugar. Esta solemnidad es una forma de remarcar un contraste. Los tiempos y los lugares venían determinados por los Poderosos de cada momento. No había calendarios domésticos (como actualmente) ni planos de los diferentes espacios. El "tiempo" se contaba según los años de reinado del propio emperador o del rey a quien cada uno estaba sometido, y el "lugar" venía señalado por la extensión de los dominios del amo de turno.
Pues bien: Después de hacernos una detallada y solemne presentación de los Poderosos, nos dice que la Palabra de Dios resuena precisamente en el desierto, donde los Poderosos no buscan nada (Todavía no se conocía el petróleo …), y va dirigida a un pobre hombrecillo, marginado de todos, que se ha asentado allí.
MENSAJE. 
El DESIERTO es un territorio, pero significa principalmente una situación del corazón y de la mente. En el desierto uno se encuentra cara a cara consigo mismo y con sus posibilidades y limitaciones. La carencia de todo da importancia a cualquier cosa: una fuente, una piedra, una brizna de hierba, un animal silvestre, una cueva, la sombra de un árbol, un compañero … Cualquier hallazgo puede ser sentido como un don de Dios o como una conquista propia. Por eso el desierto es también el "lugar de la prueba": Hay decidirse entre fidelidad y rebeldía; entre hermandad y alevosía; entre esperanza o desesperación; entre fe o soledad.
Todo ser humano que haya decidido vivir "fiel a la Vida" se encontrará en un momento u otro, y quizás en muchos momentos, en situación de desierto, y por tanto también en situación de prueba, y deberá decidir. Y a veces "decidir" puede convertirse en la prueba más difícil!
En el desierto, Juan ha vivido la experiencia de la generosidad de Dios, y ahora va por la región del Jordán (el límite del desierto) y lo ofrece a todos. "Todo el mundo verá la salvación de Dios" si acepta que se alcen las "hondonadas" y se rebajen las "montañas".
RESPUESTA. 
Hay que renunciar a ser "hombres–montaña" y "hombres–hondonada". También hay que ser conscientes de que no habría "hombres–montaña" si no fueran elevados por "hombres–hondonada"; ni habría "hombres–hondonada" si nadie aceptara ser convertido en "montaña". De hombre a hombre va cero. Sólo asumiendo esta ecuación matemática podemos ir preparando el nacimiento del HOMBRE EN PLENITUD.
Este aplanamiento es muy necesario y urgente en todos los campos, y sobre todo en la Economía, o en la Política, la cual ha vuelto a convertirse en la "religión del Poder" con sus ídolos y grandes sacerdotes, con sus fiestas sagradas y dogmas, y, desgraciadamente, también con sus víctimas.
Sin embargo, aquí nos toca fijarnos especialmente en nuestra Iglesia, porque actualmente (y ya hace tiempo) se da una gran contradicción: Mientras por un lado nos hace llegar el mensaje radicalmente "aplanador" de Juan (y de Jesús), por otro lado crea "montañas", y nos invita a ver "representantes de Dios", y fomenta las "hondonadas" y las interpreta como fruto de una buena actitud "de obediencia".
Es urgente detectar la dosis inmensa de falsa obediencia que ha aflorado y está aflorando en nuestra Iglesia. Una mala consecuencia de esta obediencia nefasta es, entre nosotros, la amortiguación de las Comunidades, convertidas a menudo en "hondonadas" sin dignidad ni iniciativa.
La "jerarquización" de la vida eclesial da por supuesto que la VIDA llega "de arriba". Pero esto se opone directamente al mensaje de la "encarnación". En las Comunidades, la VIDA se genera por la eficacia de la comunión interna. "Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo 18,20). Hay que respetar esta VIDA. Sólo respetando la dinámica de la comunión interna irá surgiendo la COMUNIÓN de todos con todos.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Dentro del ambiente de Navidad propio de estos días, ¿qué puede significar, en concreto, para vosotros, "hacer desierto"?
  2. Montaña, en el evangelio de hoy, quiere decir superioridad. ¿Qué superioridades os avasallan más en estas Navidades?
  3. ¿La forma en como están organizadas nuestras iglesias (bancos, mesa o altar, presbiterio, …) hace visible que se han alzado las "hondonadas" y rebajado las "montañas"?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)