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miércoles, 23 de enero de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 12 - Domingo III de Ordinario - Ciclo C


(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)


TERTULIA - Domingo III de Ordinario - Ciclo C

Julián
Este primer trozo que hemos leído me parece escandalosamente perverso. Es una clara muestra de la mentira que yo encuentro en la religión; en todas las religiones.
Víctor
¡Caramba! Hoy empiezas "fuerte", Julián. ¿Qué es eso que tanto te escandaliza?
Julián
El engaño premeditado. Fijaos: hemos leído la Introducción al EVANGELIO que escribió este señor a quien llamáis Lucas. Es una Introducción conceptualmente bien realizada, perfecta; podría servir de Introducción a cualquier libro de Historia actual. El autor dice que ha investigado minuciosamente los hechos ocurridos, y que quiere exponerlos ordenadamente para que el lector (un tal Teófilo) pueda saber toda la verdad y nada más que la verdad. Por tanto, se presenta el libro como una obra seria, científica, con hechos comprobados. Pero, según todo lo que llevamos leído estos días de Navidad pasados, resulta que está lleno de fábulas: ángeles que se aparecen, pastores que tienen visiones, niños puestos en comederos, … ¡Por favor! ¡¿Estos son los hechos "minuciosamente investigados"?!
Víctor
Me parece, Julián, que lo mezclas todo un poco, y que te dejas llevar por tus prejuicios. Para ti, todo lo que sea o parezca sobrenatural debe ser forzosamente mentira. Pero, ¿cómo sabes que no puede existir nada sobrenatural? ¿Por qué, sobre unos hechos de hace 2000 años, estás más seguro de tus pensamientos que de lo que escribió la gente de la época?
Julián
Pues, sencillamente: porque no se trata de hechos sino de fábulas. ¿Cómo lo "comprobó", este tal Lucas, que un ángel se apareció a María, y la conversación que tuvieron? ¿Cómo comprobó que Juan daba saltos de alegría dentro del vientre de su madre? ¡¿Cómo "verificó" que Jesús era hijo de una virgen?! Si era virgen, no había hijo, y si había hijo, ¡no había virgen! Esto es indiscutible …
Bet
En otras tertulias ya hemos visto que todo este lenguaje tenía otro sentido. Pero a mí me ha pasado un poco como a ti, Julián: cuando he leído esta Introducción, me ha parecido la Introducción a un libro actual de Historia. Me ha sorprendido.
Julián
Evidentemente, los Evangelios pueden decir lo que quieran. ¡Sólo faltaría! Lo que no me parece correcto es dar gato por liebre; afirmar como histórico lo que es otra cosa.
Magda
Me parece que estamos cometiendo un error importante: ponemos en boca de alguien algo que no dice, y luego le acusamos de mentiroso. Es un error muy frecuente. En este caso, damos por sentado que los evangelios son la biografía o la historia de Jesús, y luego los acusamos de explicar fábulas.
Julián
Pero, ¡esta Introducción dice claramente que se hablará de unos hechos minuciosamente investigados!
Magda
Pero no en la forma en que tú lo entiendes (y también mucha otra gente!). Mirándolo bien, Lucas no dice que quiera narrar una historia. A su época, la Historia en sentido moderno ni se había inventado ni interesaba.
Lo que quiere hacer Lucas (al igual que los otros evangelistas) es una "narración" o un "relato". Todos los pueblos antiguos cuentan relatos literarios donde se narran aquellos hechos reales, experiencias, sentimientos, ilusiones, esperanzas, victorias y derrotas, … que configuran su identidad. La verdad de estos relatos no es objetiva sino subjetiva. Son relatos de carácter sapiencial que permiten a las personas, individual y colectivamente, entender el mundo en que viven, sus orígenes y sus horizontes. Pensemos en relatos tan importantes como la Odisea, o la Eneida. La Biblia también está llena de relatos así, y contienen una gran sabiduría.
Bet
Pero estos relatos tienen carácter fabuloso, y todos ya sabemos que no son auténticos.
Magda
¡Aquí está el error! ¡Son auténticos! Tienen su verdad, que suele ser mucho más importante que las verdades meramente objetivas. En las Fábulas de Esopo los animales hablan. No son verdad si se aplican a los animales, pero contienen grandes verdades aplicadas a las personas.
Lucas no hace una investigación de los "hechos materiales" como haría un historiador moderno. Él investiga, escoge, interpreta, selecciona, ordena … experiencias de la gente de su tiempo provocadas por la presencia, acción, condena y muerte de Jesús de Nazaret, y busca construir un relato o narración que permita al lector descubrir el sentido y el significado que estas experiencias tienen a la hora de orientar la propia vida personal y comunitaria.
Bet
En estos relatos, según dices, se mezclarían verdades y mentiras …
Magda
No. La mentira se la ponemos nosotros, cuando no los interpretamos correctamente. Si yo os digo que Víctor (que es mi marido …) tiene un corazón de oro, ¿alguno de vosotros dirá que miento porque es imposible que alguien tenga un corazón de este metal pesado, frío y opaco? Y si te digo a ti, Bet, que tienes una mirada cálida, ¿pensará alguno de vosotros que quiero decir que tienes fiebre? Los relatos tienen su verdad. Somos nosotros que los convertimos en "falsos" cuando los interpretamos al pie de la letra. Pero si buscamos aquello que realmente queremos decir, descubriremos maravillas.
Víctor
O sea: que los Evangelios son relatos; pero son verdad, ¿cierto?
Magda
En mi opinión, son muy de verdad, pero tomándolos como relatos y no como biografías. Y por eso he comentado tantas veces que no entiendo como en la iglesia tratáis tan mal estos relatos, fragmentándolos y desordenándolos de tal forma que es imposible captar su sentido. El evangelio de hoy es un ejemplo claro: se juntan dos fragmentos que no tienen nada que ver el uno con el otro. ¡Así no se puede entender nada!
Julián
No sé si te entiendo. En todo caso, una cosa parece evidente: hoy, los relatos de los Evangelios están anticuados.
Magda
Yo pienso exactamente lo contrario. Estoy convencida de que la gran crisis de Occidente se debe, en buena parte, a haber perdido el mensaje de estos relatos. Y esto ha resultado catastrófico sobre todo para la Iglesia. Tengo la impresión de que la Iglesia (que se ha sentido propietaria de los Evangelios), tras romperlos y triturarlos, ha guardado celosamente todos los pedazos, pero ha perdido su contenido. Y diría más: este contenido está expresado en un lenguaje literario de gran calidad. Si la Cultura occidental lo perdiera, perdería un componente esencial y valioso. Por eso pienso que es necesario mantener el lenguaje, interpretándolo correctamente para reencontrar el contenido.
Julián
Pero el lenguaje de los Evangelios choca con el lenguaje científico y técnico actual.
Magda
De ninguna forma. Chocan, cuando los interpretamos mal. Entre ellos no pueden chocar porque corresponden a capacidades humanas que están en planos diferentes y complementarios. Un pájaro que vuela no choca contra el aire, y si le quitas el aire, no puede volar. ¿No fue Einstein quien dijo: La ciencia sin religión es coja, la religión sin ciencia es ciega?
Julián
¡Yo no necesito la religión para nada!
Magda
De acuerdo: aquí no hablamos de "religión" … Retiro la cita de Einstein. Aquí hablamos del lenguaje. ¡Y eso sí que lo usamos todos!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)