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jueves, 28 de febrero de 2013

Deja la cúria, Pedro.


Deja la curia, Pedro,
desmantela el sinedrio y la muralla,
ordena que se cambien todas las filacterias impecables
por palabras de vida, temblorosas.
Vamos al Huerto de las bananeras,
revestidos de noche, a todo riesgo,
que allí el Maestro suda la sangre de los Pobres.
La túnica inconsútil es esta humilde carne destrozada,
el llanto de los niños sin respuesta,
la memoria bordada de los muertos anónimos.
Legión de mercenarios acosan la frontera de la aurora naciente
y el César los bendice desde su prepotencia.
En la pulcra jofaina Pilatos se abluciona, legalista y cobarde.
El Pueblo es sólo un «resto»,
un resto de Esperanza.
No Lo dejemos sólo entre guardias y príncipes.
Es hora de sudar con Su agonía,
es hora de beber el cáliz de los Pobres
y erguir la Cruz, desnuda de certezas,
y quebrantar la losa—ley y sello— del sepulcro romano,
y amanecer de Pascua.
Diles, dinos a todos,
que siguen en vigencia indeclinable
la gruta de Belén,
las Bienaventuranzas
y el Juicio del amor dado en comida.
¡No nos conturbes más!
Como Lo amas,
ámanos,
simplemente,
de igual a igual, hermano.
Danos, con tus sonrisas, con tus lágrimas nuevas,
el pez de la Alegría,
el pan de la Palabra,
las rosas del rescoldo… …
la claridad del horizonte libre,
el Mar de Galilea ecuménicamente abierto al Mundo.


Pedro Casaldáliga

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 17 - Domingo III de Cuaresma - Ciclo C


(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)


TERTULIA - Domingo III de Cuaresma - Ciclo C

Bet
¡Venga, más carnaza! ¡Otra vez sangre y víscerasamenazascondenas …! Si tuviera que ser religiosa por obligación, me haría budista, que dicen que es una religión más "natural".
Julián
Si te haces budista, o de cualquier otra religión, ¡me divorcio! … Más o menos, todas las religiones son iguales. También el cristianismo está ligado a la naturaleza. Fíjate: ahora que viene la primavera, hacen la fiesta de Ramos. Y Pascua es también una fiesta de primavera. Pero tienes razón: siempre meten sangre y vísceras… sacrificios, tormentos, abstinencia, muerte, …
Perdona, Víctor: pero no me negarás que las religiones son algo triste.
Víctor
Son tristes y alegres; como la vida. Hay momentos de todo. Tampoco nos podemos hacer una religión a la carta. Si la religión tiene que ayudar a vivir, debe encajar con la vida, y la vida es así. Si la religión fuera sólo alegre, no serviría para momentos difíciles, que es cuando más se necesita.
Julián
¡Ahora lo has dicho! La religión se ha inventado para "solucionar" los momentos difíciles. El problema está en que es una mala solución, porque no quita los males. Quizás los hace más llevaderos … Pero, con ello, lo que se consigue es que duren más, o que no se luche lo suficiente en contra de ellos. Para mí, la propia religión ya es un mal.
Bet
Vamos, Julián: no empieces otra vez … Para ti y para mí, la religión no es buena, pero para Víctor, sí lo es. Pues, ¡mejor para él! En cambio para Magda, no es ni buena ni mala. Somos diferentes … Y no pasa nada.
Magda
Perdona, Bet, que te corrija un poco: no es que para mí la religión no sea ni buena ni mala. Al contrario: yo creo que para algunos, y en ciertas ocasiones, es buena, y para otros, en ciertas ocasiones, es mala. Para mí, la religión sería mala, al menos tal la entiende mucha gente, en cambio para Víctor, yo veo que es buena; y a través de él me beneficia también a mí.
Bet
Bueno … más o menos quería decir eso. De hecho, yo, de pequeña, era religiosa, y tampoco me hizo tanto daño … Después, eso que dices, tú: se me volvió mala.
Víctor
Quizá sería mejor no hablar de religiones sino de personas. En realidad, la religión no existe. No puedes ir a un supermercado a comprar tres kilos de religión … Lo que existe somos las personas, que podemos ser religiosas o no. Cuando somos religiosas, podemos utilizar la religión para el bien o para el mal. Pero también los demás pueden hacer el bien o el mal con su no-religión.
Julián
Estaría un poco de acuerdo contigo. Quizás se podría decir que ocurre como con los medicamentos: si los tomas porque los necesitas, te resultan buenos; pero hay mucha gente que los toma sin necesidad, y entonces pueden hacerles bastante daño.
Bet
Siguiendo este ejemplo que pones tú, yo diría que la religión se parece más bien a un medicamento caducado.
Magda
Vuelvo a estar en desacuerdo contigo. Si la religión no existe, tampoco puede "caducar". En todo caso "caducamos" nosotros, si no nos renovamos. Tú te renovaste dejando la religión. Víctor se va renovando sin dejarla. También, todos conocemos personas que se renuevan haciéndose más religiosas. El relato de hoy habla de una higuera que estaba en una viña. Para ella, renovarse significaba empezar a dar fruto. Llega un momento en que ya no basta con crecer y hacer hojas; hay que, además, dar fruto. Y cuando no damos fruto, ni es por culpa de la religión, ni la no–religión sirve de excusa.
Bet
Cuando yo era pequeña vivía en una masía que tenía toda una hilera de cipreses; pero no nos interesaban para nada sus frutos.
Julián
Servían para parar el viento. Eran para proteger los cultivos. En este caso, eso era su fruto.
Víctor
En el fondo, la "religión" y la "no-religión" son lenguajes. Los lenguajes son muy importantes, pero es más importante lo que transmiten. El lenguaje, en buena parte, lo recibimos de nuestro entorno. En cambio lo que transmitimos viene del corazón, y en el corazón pueden haber cosas buenas y cosas malas, que pueden "salir" tanto con lenguaje religioso como con lenguaje no religioso o antirreligioso.
Bet
Al menos en mí, las cosas no han sido así. Mi entorno me dio un lenguaje religioso; en cambio, después, yo lo abandoné del todo.
Magda
De acuerdo, Bet. ¿Pero estás segura de que tu nueva relación con la religión no tiene nada que ver con el entorno? No tenemos sólo el entorno de cuando éramos niños, siempre tenemos un entorno que influye en nosotros. Aunque también es verdad que todos podemos relacionarnos con nuestro entorno en sintonía o en contradicción. Pero esto nos llevaría ahora demasiado lejos …

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 27 de febrero de 2013

"¿PARA QUÉ VA A OCUPAR TERRENO EN BALDE?" - DOMINGO III DE CUARESMA. CICLO C.


"¿PARA QUÉ VA A OCUPAR TERRENO EN BALDE?"
TERCER DOMINGO DE CUARESMA - Ciclo C - 3 de marzo de 2013

Primera Lectura (Exodo 3,1-8a.13-15)
DIOS NOS LLAMA A QUE DESPERTEMOS
  • El que había de ser Pueblo de Israel, vivía en una situación infrahumana, padeciendo la esclavitud y, lo peor de todo, era que carecía de ESPERANZA: aquello tenía que ser así, se quejaban, pero no pensaban hacer nada. Es Dios quien toma la iniciativa dándose a conocer a Moisés, y enviándole para salvar a su pueblo.
  • Hoy vivimos en una sociedad en proceso de deshumanización, dónde se ha perdido el concepto de la dignidad de la persona humana, se quiere eliminar a Dios y la ley moral de nuestras vidas, y se va haciendo cada vez más potente la dictadura del laicismo. El Estado, incluso, pretende adoctrinar a niños y adolescentes en esa ideología, con la asignatura obligatoria de "Educación para la Ciudadanía". En éste tiempo de Cuaresma quiere tomar el Señor la iniciativa, y nos llama a un encuentro con Él, como el que tuvo Moisés, pidiéndonos que nos quitemos las sandalias de nuestra tibieza y pasividad, escuchemos su llamada, y estemos dispuestos a lanzarnos al mundo para liberarle de tales amenazas.
Segunda Lectura (1 Corintios 10,1-6.10-12)
NO PODEMOS ESTAR SATISFECHOS DE NOSOTROS MISMOS
  • A la vista de cómo los enemigos del Reino de Dios van tomando en nuestra sociedad mayores posiciones, mediante los medios de comunicación y las leyes que va estableciendo el "dictador" Congreso, los cristianos tenemos el grave deber de tomar conciencia de la situación. No podemos pensar que ya estamos salvados por el hecho de haber recibido el Bautismo y pertenecer a la Iglesia Católica, sin más compromisos.
  • San Pablo nos habla claramente, en la segunda lectura, de cómo no bastó al Pueblo de Israel haber pasado por el Mar Rojo, haber comido el maná, y haber bebido el agua que brotó de la roca, para poder llegar a la Tierra Prometida, si luego, en su conducta, no trataron de agradar a Dios. No pensemos que todo está ya hecho con ir a Misa y recibir los sacramentos; es necesario que nos planteemos seriamente, delante de Dios, que es lo que Él espera de nosotros en el momento presente, a la vista de tantas amenazas, de las que es posible no tengamos conciencia. San Pablo nos advierte que lo ocurrido con aquellos que no entraron en la Tierra Prometida, fue un "ejemplo" para "escarmiento nuestro", a fin de que no caigamos en lo mismo, quedando excluidos de la felicidad.
Evangelio (Lucas 13,1-9)
APROVECHEMOS LAS OPORTUNIDADES QUE NOS DA EL SEÑOR
  • Continuamente vemos en la televisión y leernos en los periódicos hechos catastróficos, accidentes y acciones terroristas, a semejanza de lo que hoy nos narra el Evangelio. Quienes sufren tales cosas, no son mejores ni peores que los demás, pero hemos de ver en todo esto una continua advertencia del Señor a que despertemos, nos demos cuenta de que las cosas en las que de ordinario andamos preocupados son perecederas, habiendo de dejarlas en el momento menos pensado.
  • El Señor no deja de damos nuevas oportunidades, como en el caso de la higuera (Evangelio). El cristiano no puede estar ocupando un puesto inútil en la Iglesia, sin dar los frutos que el Señor espera de él, que han de ser frutos de santidad y de fidelidad en sus compromisos en la vida social y política. Es necesaria una sincera conversión, y un decisivo encuentro con el Señor en el sacramento de la Penitencia: EL SEÑOR ESTARÁ PRESENTE EN NUESTRO MUNDO PARA SALVARLO, SI NOSOTROS NOS HACEMOS PRESENTES EN EL CUMPLIMIENTO DE NUESTRAS OBLIGACIONES TEMPORALES.

Leunam

martes, 26 de febrero de 2013

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO III DE CUARESMA. CICLO C.

DOMINGO III DE CUARESMA
Por cerezo Barredo. Ciclo C.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 

Nos hallamos en el punto central de la Cuaresma, tiempo de conversión. Pero el evangelio de hoy nos habla de conversión en un lenguaje duro. El punto de partida son unos hechos desgraciados que produjeron demasiadas víctimas. Y las palabras de Jesús resultan incluso crueles: "Si no os convertís, todos pereceréis".
La dureza de las palabras de Jesús se corresponde con la dureza de la valoración que la gente hace de las víctimas. Ante la desgracia, tenemos tendencia a buscar culpables, y nuestra dureza es capaz de declarar culpables precisamente a las propias víctimas, considerando su desgracia como un castigo de Dios. Pensamos a veces: "Algún mal habrán hecho … que les haya ocurrido esto".
Jesús reacciona: “¿Pensáis que esos galileos fueron maltratados porque habían sido más pecadores que los demás galileos? Os digo que no: si no os convertís, todos pereceréis”. Con dureza Jesús denuncia la dureza, y exige de todos la conversión.
Convertirse.
Sigue una parábola en donde se continúa el lenguaje duro: "Córtala de una vez. ¿Para qué la tengo, si no hace más que ocuparme la tierra? "─ dice el propietario de la higuera.
Con la parábola de la higuera Jesús nos dice porqué hay qué convertirse, y así, de paso, nos explica también qué significa convertirse.
La viña es un símbolo del Pueblo Elegido, especialmente trabajado, protegido y mimado. En los viñedos siempre se plantaba una higuera, muy necesaria para que los trabajadores pudieran descansar a su sombra (las cepas tienen la sombra demasiado baja) y alimentarse con sus maravillosos frutos. Pero una higuera que no da fruto no sirve para nada, sólo estorba. "Córtala de una vez"!
Pero la parábola quiere resaltar la ternura del viñador. El viñador excusa a la higuera: "No es culpa suya; tal vez no la he trabajado suficiente; quizá le falta abono …".
¿Quién es este viñador?
Es una extensión del mismo propietario. En esta parábola se muestran a la vez la dureza y la ternura, la justicia y la bondad.
Justicia y ternura, en Dios, no son cosas opuestas. En realidad, hay que hablar de una justicia tierna y de una ternura justa. Son dos aspectos que se corresponden con los dos aspectos de nuestra realidad más profunda: somos "creaturas", pero hechos a imagen del "creador". Como criaturas, dependemos de la acción de Dios, y sería suicida querer deshacerse de ella. Como creadores, podríamos caer en el engaño de creernos que ya podemos funcionar sólo con nuestra creatividad.
Imaginemos una lámpara eléctrica: es capaz de dar luz y calor, pero no puede funcionar si no está conectada a la corriente eléctrica. Su capacidad de dar depende de su capacidad de recibir. Y por potente que sea, sería una fatal equivocación pretender arrojar luz prescindiendo de la fuente que la alimenta.
Cuando el hombre "descuida" su conexión con su Fuente, entra en una situación de grave riesgo.
La dureza de Dios pretende deshacer nuestra dureza de corazón cuando nos resistimos a recibir su ternura, que es lo único que nos permite existir, y disfrutar de la vida.
MENSAJE. 
Como se lee, también, en la Segunda Lectura, la dureza de Dios es con la intención de romper nuestra dureza de corazón, y que así estemos en disposición de recibir los dones que nos ofrece su ternura. La desgracia de las víctimas de la crueldad de Pilatos o del accidente de la Torre de Siloé no es peor que la "desgracia" de la higuera que no da fruto. El lenguaje es duro; el mensaje es tierno.
Como leeremos en la parábola del próximo domingo, es como si se nos dijera: "O aceptáis ser hijos o no tenéis cabida en la casa del Padre. No hay otra opción". Y si sois hijos en relación con Dios, entre vosotros sois hermanos, no jueces. (Hablaremos de ello el próximo domingo).
RESPUESTA. 
Evidentemente, la respuesta es convertirse. Y en este caso, "convertirse" significa dejarse "cuidar" por el viñador; dejarse amar. Como la higuera: dejarse cavar y abonar. El "fruto" ya vendrá por sí sólo. En realidad, el "fruto" somos nosotros mismos en la medida en que aceptamos ser hijos.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Si sois padres, ¿recordáis situaciones en las que habéis tenido que mostrar con dureza vuestra ternura hacia vuestros hijos?
  2. Las desgracias siempre son desgracias, y hay que hacer lo que sea para evitarlas. Y, si esto no es posible, hay que solidarizarse con las víctimas. Pero, ¿habéis experimentado situaciones en las que una desgracia haya tenido también aspectos o resultados positivos?
  3. En las desgracias, ¿tenéis más tendencia a preguntaros "¿dónde estaba Dios?", o a preguntaros "¿donde os situáis, vosotros?"?. Dicho de otro modo: ante las desgracias, ¿os dedicáis todo a buscar culpables o buscar soluciones?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 20 de febrero de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 16 - Domingo II de Cuaresma - Ciclo C


(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)


TERTULIA - Domingo II de Cuaresma - Ciclo C

Julián
¡Menudo lio! Nunca había leído nada tan irracional y tan complicado. ¿Queréis decir que estaba bien de la cabeza ese tal Lucas? Me parece que lo único sensato es cuando dice que no sabía lo que decía …
Bet
Pues, mira: ya somos dos. En casa, antes de venir, ¡me lo he leído tres veces! Y cada vez se me hacía más complicado. Pero es que, incluso, me es imposible imaginarlo. No sé cómo imaginarme a estos tres discípulos que se encuentran envueltos en la situación … ¿Y eso de la nube? ¿Una nube que habla? …
Magda
Yo lo veo como vosotros, pero me produce la impresión contraria. Ya sabéis que considero a Lucas un escritor extraordinario, y eso que comentáis me lo acaba de confirmar. Sólo un buen escritor es capaz de crear en el lector unos sentimientos como los que acabáis de expresar. Y creo que es precisamente lo que Lucas intenta. Es un relato de ritmo trepidante, desconcertante. Produce en nosotros el mismo estado de ánimo que deberían tener esos tres pobres discípulos que necesitaban una experiencia fuerte para poder entender algo … Con este relato, Lucas intenta crear en el lector este "trastorno" del que habláis.
Julián
A mí no me ha trastornado en absoluto. Al contrario: lo que yo digo es que esto no tiene ningún sentido.
Bet
A mí tampoco me ha trastornado, pero tengo que reconocer que me siento muy reflejada en estos tres pobres discípulos de quienes habla. Ellos, en menos de cinco minutos, pasan de la despreocupación más absoluta ("dormían") a la preocupación de hacerse un mundo aparte de los problemas de cada día ("instalándose allí arriba, en la montaña"), y a sentirse atrapados por una nube terrorífica que les deja mudos. Esto me ha ocurrido a mí también algunas ocasiones. ¿Te acuerdas, Julián, de aquella discusión con la Pequeña casa? ¡Fue terrible! Yo estaba. Quería irme, pero no podía porque, aunque la discusión era entre vosotros dos, me afectaba directamente. No podía irme ni desentenderme de ella. Tampoco podía intervenir. Si lo hubiera hecho, habría desequilibrado la "lucha": habrían sido dos contra uno, y la situación se habría roto. Esto habría provocado una tragedia familiar. Era absolutamente necesario que en esa lucha no hubiera ni vencidos ni vencedores. Yo quería fundirme. Me sentía atrapada en una situación que me afectaba terriblemente, y no podía decir ni hacer nada que pudiera parecer que estaba de la parte de alguien. Ni una sonrisa, ni unos mirada de complicidad …
Julián
Me acuerdo perfectamente. Fue una discusión muy dura, y muy extraña.
Bet
Recuerdas cuando dijo gritando tanto como podía: "¡Estoy segura de que no me habéis parido para que sea vuestra sombra! Pues, ¿por qué no me dejáis vivir mi vida". Sólo tenía 14 años …
Julián
Fue un choque de amores; de dos amores muy fuertes. Pero no hubo rotura … O, tal vez, sí; tal vez se rompieron muchas cáscaras que habíamos pensado que nos protegían, cuando, en realidad, nos ahogaban. ¡Nunca hubiera imaginado que el amor pudiera ser tan violento!… 
… Quizá se refiere a esto, el relato de hoy cuando dice que "hablaban de su traspaso que debía suceder". Reconozco que aquella discusión tuvo algo de traspaso. Allí, algo "murió" para siempre. Pero estoy seguro de que, si no la hubiéramos tenido, nos habríamos perdido lo mejor de nuestra hija. Y ella se habría perdido lo mejor que nosotros  le podemos dar …
Víctor
O sea: que este relato no te había trastornado en absoluto, ¿verdad Julián? …
Julián
¡Eh, tú! ¡Ahora tú no te aproveches! …
¿No habláis de "resurrección", en misa? Pues, mira: aquí tienes un ejemplo muy concreto. Y con pasión y muerte incluidas …
Magda
La verdad es que, cuando nos habláis de vuestras hijas, nos dais mucha envidia.
Bet
Es sorprendente: con la Mayor nunca hemos tenido ningún problema especial. Es una maravilla. Pero ha tenido que ser precisamente la Pequeña, la rebelde, quien ha transformado todas las relaciones. Afortunadamente ha terminado bien, y ha sido maravilloso. Realmente hemos tenido suerte. Claro que lo vemos como "padres" … Vosotros podríais decir lo mismo de los vuestros.
Víctor
Los muchachos son diferentes … Además: son aún muy pequeños. Sus rebeldías no pasan de ser rabietas para obtener algo. Y como a veces lo consiguen …
Magda
Vuestra Pequeña es dinamita pura. Os pensabais que este era su gran defecto, y ella misma os ha demostrado que es la cualidad que la hace extraordinaria. ¡Enhorabuena: para ella y para vosotros!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 19 de febrero de 2013

"PONGÁMONOS EN CAMINO HACIA LA PASCUA" - DOMINGO II DE CUARESMA. CICLO C.


"PONGÁMONOS EN CAMINO HACIA LA PASCUA"
SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA - Ciclo C - 24 de febrero de 2013

Primera Lectura (Génesis 15,5-12;17-18)
ABRAHAM CAMINÓ EN LA FE, CONFIANDO EN LAS PROMESAS DEL SEÑOR
  • Abraham era un hombre insatisfecho, cuyas aspiraciones consideraba que nunca se verían cumplidas: tener unas tierras propias, y formar un clan familiar, es decir, tener una numerosa descendencia. Donde vivía era un extranjero, sin posibilidad de tener propiedades; y él y su mujer eran ya ancianos, además.su mujer era estéril.
  • Pero Dios le promete que, si cree en El, podrá ver satisfechas todas las aspiraciones de su corazón. En la primera lectura vemos como Dios hace alianza con Abraham, prometiéndole que tendría una descendencia más numerosa que las estrellas del cielo, y que le daría aquellas tierras. Abraham se puso en camino, confiando siempre en las promesas del Señor, que se irían cumpliendo, no sólo en su descendencia carnal, que fue el Pueblo de Israel, sino también en toda la HUMANIDAD CREYENTE, pues, como dice San Pablo, "tened entendido que los que viven de la FE, esos son los hijos de Abraham"(Gal 3,7).
Segunda Lectura (Filipenses 3,17-21; 4,1)
IMITEMOS LA FE DE ABRAHAM, Y NO SEAMOS "ENEMIGOS DE LA CRUZ DE CRISTO"
  • San Pablo se lamenta de que muchos de los que se llamaban cristianos, vivían sin otra esperanza que el disfrute de los bienes de éste mundo, y entregados a todos los deseos de placer; y los calificaba como "enemigos de la Cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Solo aspiran a cosas terrenas".
  • Este puede ser también el juicio de nuestro mundo secularizado y materialista, conforme a lo que nuestros Obispos manifestaban en sus "Orientaciones Morales": "Se diría que se pretende construir artificialmente una sociedad sin referencias religiosas, exclusivamente terrena, sin culto a Dios ni aspiración ninguna a la vida eterna, fundada únicamente en nuestros propios recursos y orientada casi exclusivamente hacia el mero goce de los bienes de la tierra" (23 de noviembre de 2006 - nº 13).
Evangelio (Lucas 9,28-36)
"SOMOS CIUDADANOS DEL CIELO"
  • Nosotros, como Abraham, tenemos en las promesas de Cristo un sólido fundamento para caminar en la FE. Cristo nos promete satisfacer todas las aspiraciones del corazón humano: "El que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás" (Jn 4,14). A la vez, el Padre nos exhorta en el Tabor a que le escuchemos y creamos en Él: "Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle" (Evangelio).
  • Jesús, en su transfiguración, no sólo ofrece a los Apóstoles un SIGNO de su divinidad y de su futura resurrección, sino que también nos revela cuál es el destino del hombre, creado por Dios: está destinado a una patria definitiva en el cielo: "Somos ciudadanos del cielo"; a poseer un "cuerpo glorioso", como el de Cristo, en la eternidad: "El transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa"; y, ya en esta vida, la promesa de una feliz transformación interior, gracias a "esa energía que posee" el Espíritu Santo, que habita en nosotros, si perdemos el miedo a tomar la cruz, movidos por el AMOR y la ESPERANZA en las promesas del Señor, que es a lo que ahora nos invita la CUARESMA.

Leunam

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO II DE CUARESMA. CICLO C.

DOMINGO II DE CUARESMA
Por cerezo Barredo. Ciclo C.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 

Uno de los problemas de la liturgia católica es el desorden que tiene en la lectura de los Evangelios. Los Evangelios no son una recopilación desordenada de relatos sino un gran relato compuesto de diferentes relatos más breves, pero ordenados por el evangelista de tal forma que den una visión bien definida de la figura de Jesús como don de Dios a la Humanidad. Pero las Lecturas del Misal nos hacen ir de un lado a otro, rompiendo el hilo de exposición que ha hecho cada evangelista.
Para este segundo domingo de Cuaresma, la liturgia nos propone el relato de la transfiguración. No se trata de la crónica de una experiencia personal de tres discípulos "privilegiados", sino de la escenificación de un problema importante que tenían algunos discípulos a la hora de entender y seguir al Maestro.
Antes del relato de hoy, el evangelista ha expuesto un malentendido entre los discípulos y Jesús. Los discípulos, por boca de Pedro, han confesado que Jesús es el Mesías; pero él les ha prohibido severamente decírselo a nadie (Lucas 9, 21). Así pues, la respuesta de Pedro no era válida para presentar a Jesús.
¿Cuál era la respuesta válida? Lucas la pone en boca del propio Dios; y, para enmarcarla bien y ponerla de relieve, construye la escenificación que hemos leído. Hay siete "actores", y hay que fijarse bien en el papel que representa cada uno. El telón de fondo sigue siendo la pregunta de Jesús: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?"
La escena comienza con Jesús que se va a la montaña y se lleva con él a Pedro, a Juan y a Santiago. Se trata de unos discípulos que "necesitan clases particulares" para poder superar su dureza mental (Pedro = piedra, cabeza dura).
Como ya sabemos, la montaña representa el ámbito de Dios. Jesús sube a ella a rezar. En el ámbito de Dios todo es glorioso y resplandeciente. Jesús se encuentra con Moisés y Elías, también gloriosos.
Sorprende la conversación que tienen: "hablaban del traspaso de él, que se iba a consumar en Jerusalén". "Traspaso" significa éxodo y también muerte. El primer Éxodo protagonizado por Moisés tenía como destino la Tierra Prometida, representada aquí por Jerusalén. Pero Jerusalén, que debía de ser un lugar de libertad, se había convertido en Tierra de opresión. Jesús deberá iniciar un nuevo éxodo hacia la Libertad. La presencia de Moisés y Elías es muy significativa si se tiene en cuenta que la opresión que genera "Jerusalén" se hace precisamente en nombre de la ley de Moisés y siguiendo la actitud intolerante de Elías. Así pues, no es sin motivo que en el relato de hoy aparecen para hablar con Jesús sobre este tema, y que los discípulos se den cuenta. Con todo, Moisés y Elías desaparecen antes del momento más importante: cuando se forma la nube.
Durante la oración de Jesús los tres discípulos estaban profundamente dormidos. No sintonizaban. Pero la presencia de sus "líderes" les desvela. Les gusta ver juntos a los tres "caudillos", pero lo interpretan mal: mientras los tres personajes hablan del éxodo de Jesús, ellos están pensando en instalarse allí. Y cuando se dan cuenta de que "sus" Moisés y Elías se van, Pedro intenta pararlos: "Maestro (literalmente "caudillo"), ¡qué bien estamos, aquí arriba! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Con ironía comenta Lucas: "Hablaba sin sentido".
Y entra en escena la nube, símbolo de la presencia soberana de Dios. Durante todo el Éxodo del pueblo Judío, la presencia de Dios en forma de nube sobre el Arca de la Alianza les acompañaba. La nube cubre a Jesús y también a los discípulos. Estos se asustan: quedan "atrapados" por la nube y, tarde o temprano, acompañarán a Jesús en su "éxodo/traspaso".
De la nube sale una voz que se dirige precisamente a ellos: "Este es mi Hijo, mi elegido". Y la voz contiene una orden explícita: "Escuchadle". Como si dijera: Moisés y Elías ya han pasado. Ahora es la hora de Jesús. Escuchadle a él, superando de una vez vuestra fijación con Moisés (la Ley) y con Elías (la intolerancia).
MENSAJE. 
Pedro, junto con sus compañeros, se empeña en entender a Jesús como un caudillo religioso, en paralelo con Moisés y Elías. Como caudillo religioso pertenecería a la esfera divina, separada del resto de los humanos.
Pero la nube les cubre también a ellos, y ya no están ni Moisés ni Elías. Ahora sólo están con Jesús, y es a él a quien deben escuchar. Y Jesús les había hablado no de sus victorias sino de su muerte y resurrección (Lucas 9,22).
La escena recuerda el Bautismo de Jesús: el cielo se ha abierto y el Espíritu de Dios descendió para hacer nido entre los humanos (Lucas 3,22).
El mesianismo de Jesús no lo traslada a un "ámbito divino", haciendo un superhombre que, con fuerza y poder, restablecerá Israel. Jesús es el hombre elegido ("el hombre muestra") a través del que los humanos podemos aprender a ser "hombres"; hombres, según el proyecto de Dios. Y este proyecto no incluye un liderazgo de poder, como el que los discípulos quieren atribuir a Jesús. Al revés: el liderazgo de Jesús se realiza en forma de vida que se entrega. "Quien quiera salvar su vida, la perderá, pero el que la pierda por mí, la salvará" (Lucas 9,24).
RESPUESTA. 
Para los tres discípulos de mentalidad dura, la "clase particular" que han recibido debería haber sido aún más dura … Comenta el evangelista: "Ellos guardaron silencio y por entonces no contaron a nadie nada de lo que habían visto".
"Guardar el secreto" del verdadero mesianismo de Jesús, parece que ha sido una actitud permanente de muchos discípulos.
Durante su larga historia, la Iglesia, o ha sido perseguida (época de las Catacumbas) o se ha encontrado en connivencia con los poderosos (situación de Cristiandad). Hoy no estamos ni en una situación ni en la otra. Por eso hoy muchos se preguntan: ¿En la situación actual, qué significa "Escuchar a Jesús"?
Las circunstancias de cada discípulo son muy diversas, y cada uno deberá tomarse esa libertad que le permita "ser fiel". Pero el evangelio de hoy nos indica lo que no es el camino: "Hacer tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Esta es una "respuesta" excluida.
En una sociedad laica (donde las Religiones no forman parte de la estructura social) y plural (donde conviven varias religiones) aparece la tentación de montar la propia cabaña: crearnos ámbitos de espiritualidad donde podamos decirnos : "¡Qué bien que estamos, aquí arriba!".
Pero la vivencia espiritual que Jesús provoca en nosotros no es nunca para "quedarnos allí arriba" sino para reforzar nuestra encarnación en la realidad humana en la que todos vivimos y que entre todos vamos haciendo (o deshaciendo). Jesús no hace su éxodo para irse de la vida real de las personas sino para salir de un ámbito religioso "privilegiado" que algunos habían creado, el cual, además, se había convertido en deshumanizador. "Id mar adentro y echad las redes para pescar", había dicho Jesús a los tres mismos discípulos que aparecen en la escena de hoy (Lucas 5,4).
Espiritualidad y Encarnación, juntas. Nunca la una sin la otra.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. La "religión" en "ámbito de refugio" es un tema frecuente. El evangelio de hoy parece excluirlo. Otros evangelios parecen proponerlo (Mateo 11,28. Marcos 6,31). ¿Cómo lo veis vosotros? ¿Qué experiencias tenéis?
  2. A menudo se habla de Jesús como fundador de una (nueva) Religión. Pero, de acuerdo con los Evangelios, parece más correcto entenderlo como iniciador ("primogénito") de una Humanidad renovada. ¿Cómo lo veis? ¿Quién es Jesús para vosotros?
  3. ¿Habéis experimentado en vosotros, o en alguien conocido, alguna "transfiguración" más o menos parecida a la del evangelio de hoy?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)