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miércoles, 20 de marzo de 2013

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO DE RAMOS. CICLO C.

DOMINGO DE RAMOS
Por cerezo Barredo. Ciclo C.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/

PROYECTO DE HOMILÍA. 

Nota.
Sobre la fiesta de Ramos y los diferentes relatos de la pasión puede leer los APUNTES correspondientes al AÑO B .
Por otra parte, la longitud del evangelio de hoy, la Pasión según San Lucas, hace que analizar todo el lenguaje supere las pretensiones de estos APUNTES, y también mi capacidad. Por eso comentaré sólo algunos aspectos.

El relato de la pasión según San Lucas sigue muy de cerca el del Evangelio de Marcos. Sin embargo, encontramos toda una serie de pinceladas propias y llenas de significado.
En primer Lugar, cabe destacar la fuerte presencia del pueblo en todo el camino de Jesús hasta Jerusalén primero, y hasta el Calvario después. La presencia del Pueblo quiere poner de relieve a Jesús como guía de un nuevo éxodo. Sin embargo, hay un gran punto de inflexión: hasta Pilatos, el Pueblo acompaña a Jesús e, incluso le "protege" de los poderosos que ya han decidido matarle. En varias ocasiones se afirma que los sumos sacerdotes y los notables no se apoderan de Jesús por miedo a la reacción del Pueblo que le escuchaba gustosamente (Lucas 19,48).
Sorprendentemente, cuando los sumos sacerdotes y notables del Pueblo, de noche y con alevosía, ya se han apoderado de Jesús, le han condenado, y le han llevado al Poder romano para hacerlo ejecutar, el Pueblo pide su muerte . Y, a pesar de la sorprendente insistencia de Pilatos en declararle inocente, el Pueblo grita: "¡Mátale! ¡Déjanos Barrabás!" (Lucas 23,18). A partir de ahí, el Pueblo continúa acompañando a Jesús, pero ahora para llevarle al Calvario, a la muerte.
Esta sorprendente proclama del Pueblo tiene un gran significado teológico. Israel es el pueblo elegido por Dios para mantener en la Humanidad el deseo y la esperanza de la libertad. En un primer momento, este proyecto de Libertad hace "diferente" a Israel entre los demás pueblos. Hace un "pueblo único". Muchos israelitas incluso confundían lo que era una misión con un privilegio. Ahora, la proclama solemne ante Pilatos de no querer al Mesías como rey, "provoca" que "la elección" divina, hasta ahora centrada en Israel, se universalice.
Dios ha sido fiel a las promesas hechas a Israel de enviarles al libertador verdadero y definitivo. Pero el Pueblo le ha negado "como a rey propio" y le ha entregado a los paganos, es decir: a todos.
En la cruz, Jesús muere como "rey de los judíos" y comienza a reinar como "primogénito de la Nueva Humanidad". En la Cruz, Jesús es humillado como "mesías sin Poder" y es exaltado como "Hombremuestra", "Hombre–vida–que–se–entrega", "Hombre–hijo–de–Dios".
El relato de la Pasión de Lucas expone con fuerza la dialéctica contradictoria entre Poder que mata y Amor que vivifica. Ya desde el comienzo, la acción de Amor que hace Jesús con sus discípulos es correspondida por éstos con una discusión sobre cuál de ellos sería el más importante o poderoso. Ellos siguen viendo a Jesús como su caudillo con Poder. Ahora que habla de que será traicionado, se preguntan quién de entre ellos quiere y puede "sustituirle" arrebatándole el Poder. Y no sale el nombre de "Judas" porque, de hecho, es cosa de todos.
En el relato de Lucas hay como un "juego de palabras" entre el hombre que se entrega por Amor (Jesús), y el hombre que le entrega por Poder (el traidor). Por eso Lucas traslada aquí la enseñanza de Jesús sobre "quienes dominan las naciones, y que se hacen llamar bienhechores…", y dice claramente a sus discípulos: "Entre vosotros no debe ser así".
Es muy comprensible que Lucas, como ocurre también en el Evangelio de Juan, nos presente el evento del Calvario como un gran "espectáculo" que todo el mundo, el Pueblo incluido, contempla.
Es el espectáculo del hombre nuevo que emerge como superación del Poder de una manera similar a como la luz, en la Creación inicial, emergió de las Tinieblas. Este es el simbolismo de la oscuridad que se extiende por toda la tierra. "Hacia el mediodía se extendió por toda la tierra una oscuridad hasta media tarde: el sol se había eclipsado". Esta "oscuridad" evoca las tinieblas iniciales, cuando aún la palabra de Dios no había dicho "Que exista la Luz" (Génesis 1,1). Ahora, el gran grito de Jesús es la palabra que "grita" y manifiesta al hombre nuevo. "Jesús gritó con toda la fuerza:«Padre, encomiendo mi espíritu en tus manos.»". En Lucas, diferentemente que en Marcos, este "gran grito" de Jesús son unas palabras que corrigen la gran equivocación de Adán y Eva (es decir, de la Humanidad) que pretendieron ser como dioses en competencia con Dios, malentendido como Poder. (Génesis 3,22).
Pero, en el Calvario, las tinieblas toman un nuevo significado. Las Tinieblas iniciales eran por falta de luz, la cual aún no había sido creada. En cambio, las tinieblas del Calvario son la consecuencia del rechazo de los Humanos a la Vida–que–entrega. Pero, como se afirma explícitamente en el Evangelio de Juan, "las Tinieblas no han podido ahogar la Luz" (Juan 1,5). De forma similar, el hombre–Poder no ha podido ahogar al hombre–Amor. Será precisamente en plena "hora de las tinieblas" que aparecerá el espectáculo del Hombre–Amor.
En el Calvario, con Jesús, rey de los judíos, Israel cumple su misión de hacer brotar la Libertad en el Mundo. Ahora la elección de Israel se convierte en elección universal. La cortina del Templo propio y exclusivo de Israel, se rasga por la mitad. El acceso a Dios queda abierto a todos los que sigan el camino de la vida–que–se–entrega.
En el espectáculo del calvario, unos se burlan del Hombre sin poder; otros le increpan porque no hace uso de su supuesto "poder" para salvarse a sí mismo y salvar el resto de los crucificados. Pero otros entienden la Nueva Creación, y le acogen. La petición del Ladrón Bueno y la respuesta que recibe de Jesús evidencia el gran dilema ante el cual cada uno deberá decidir.
El espectáculo del Calvario escenifica los infinitos "calvarios" de todos los tiempos y por toda la humanidad. Se exhibe la fuerza homicida del Poder y la fuerza humanizadora del Amor (Vida–que–se–entrega). Todo el mundo lo ve, y todo el mundo tiene que escoger.
El Centurión y el Ladrón Bueno ya han elegido. Los demás, de momento, se lo miran
La decisión que tome cada uno no es neutra. En el camino de Jerusalén al Calvario, hay una escena solemne y trágica a la vez. "Seguía una gran multitud del pueblo, y también muchas mujeres enlutadas, que le lamentaban. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Mujeres de Jerusalén, no lloréis por mí: llorad por vosotras y por vuestros hijos. Porque vendrán días en que la gente dirá: "Felices los que no tienen hijos, las entrañas que no han puesto a nadie en el mundo y los pechos que no han criado." Entonces dirán a las montañas: "Caed sobre nosotros", y a las colinas: "Cubridnos". Porque si a un árbol verde hacen esto, ¿qué será del árbol seco?».
Las mujeres son aquella parte de la humanidad más directamente activa en la génesis y crecimiento de la Vida. Son las "servidoras de la Vida" por excelencia. Por contraste, los hombres, con nuestra manía de buscar el Poder, demasiado a menudo hemos sido "servidores de  la Muerte".
Camino del Calvario, Jesús se para y se gira hacia las mujeres para decirles: «No lloréis por mí: llorad por vosotras y por vuestros hijos. … Porque si a un árbol verde hacen esto, ¿qué será del árbol seco?».
Esta sentencia posiblemente hace referencia a lo que ocurre con el fuego: las ramas verdes no arden, mientras las ramas secas arden rápidamente y acrecientan el fuego. Jesús, es el árbol verde (literalmente la rama verde). Su paso por el fuego (la muerte) no comportará su destrucción. Jerusalén es el árbol viejo (cepa vieja) que "rebatirán por tierra, a ti y a tus hijos, y no dejarán piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el momento en que Dios te visitaba" (Lucas 19,44) .
Triste destino el de las mujeres que dan al Pueblo hijos destinados, de hecho, a matar y a ser muertos! San Lucas evoca aquí con lenguaje profético la tragedia de Jerusalén y de toda Palestina el año 70, cuando fue arrasada por las tropas romanas. Jerusalén evoca los horrores y la destrucción de tantísimas ciudades del mundo entero y de todos los tiempos. Es el "fruto natural" de la opción por "Barrabás, un homicida".
MENSAJE. 
Todo el relato de la Pasión respira "paso" (pascua) desde una Humanidad vieja presidida por el Poder que juzga, condena, humilla y mata a una Humanidad nueva presidida por el Amor que vivifica, exalta y "entroniza". "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso".
El espectáculo del Calvario, de los innumerables calvarios de todo el mundo, se hace frente a todos, y nos mueve a todos, seamos del Pueblo o de la Religión que seamos, a convertirnos. "Toda la gente que estaba presente en ese espectáculo, después de contemplar todo lo que había sucedido, regresaba dándose golpes en el pecho". Darse golpes en el pecho no es todavía la conversión, pero manifiesta arrepentimiento.
RESPUESTA. 
Comenzamos un año más la Semana Santa. Hace un tiempo, cuando estábamos en situación de cristiandad, todo nos invitaba a "celebrarla". Ahora vivimos una situación socialmente laica, y lo que queda de la "Semana Santa" suele tener un significado sobre todo folclórico. Pero todo nos va recordando que siempre tenemos un paso a dar, una conversión a realizar, sea o no "Semana Santa".
Es posible dedicar la Semana Santa a estar de vacaciones. Convivimos con otras personas y no hay que ser impertinentes debido a nuestras prácticas religiosas. La respuesta que se nos pide es para ir haciéndola realidad cada día y en cada situación: pasar de una "vida-mantenida" (fruto falaz del Poder) a una "vida–que–se–entrega" (Amor), y experimentar así, en la propia carne, la resurrección ya inaugurada en Jesús de Nazaret.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Estamos en un mundo en el que somos a la vez espectadores y actores. Hay "Santas Cenas" (actores) y hay "Calvarios" (espectadores). ¿Cómo nos situamos?
  2. Poder y Amor son totalmente contrarios, pero tienen en común una cosa: se pueden ejercer de cien mil formas distintas. Esto hace que los podamos confundir. ¿xamináis de vez en cuando vuestros comportamientos para ver si son de Amor o de Poder?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)