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jueves, 14 de marzo de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 19 - Domingo V de Cuaresma - Ciclo C


(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)


TERTULIA - Domingo V de Cuaresma - Ciclo C


Bet
No estoy de acuerdo con el comportamiento de Jesús, aquí. Me parece demasiado aséptico, indiferente. Había que defender con más fuerza a aquella pobre mujer.
Julián
¿Defender con más fuerza? Pero si ni siquiera la defiende, ¡sino que la acusa! A mi me parece inhumana la respuesta de Jesús, porque, de hecho, consiente que la puedan apedrear. No es suficiente poner como condición "quien esté limpio de culpa". ¿Y, si alguien hubiera comenzado a tirar piedras, qué?
Víctor
A mí me parece que Jesús, aquí, ni condena ni deja de condenar. Además, seguro que sabía (porque es hijo de Dios) que aquellos acusadores acabarían yéndose. El adulterio, para aquella gente, tenía que ser castigado. En cambio Jesús consigue que no se aplique ningún castigo.
Bet
Pero, ¡en eso está precisamente lo que me parece más injusto! ¡Para aquella gente el adulterio era pecado sólo para de mujer! ¡Sólo la mujer debía ser apedreada! ¡Esto es totalmente injusto! ¡No puedo aceptar que Jesús no lo denunciara!
Julián
Yo creo que aún hay que ir más allá. Tú, Magda, siempre dices que Jesús es una personificación de la Humanidad. Si es así, lo que yo esperaría de Jesús es que denunciara las leyes y la mentalidad que hacían malo el adulterio. ¿Quién lo inventó esto de que el adulterio es "pecado"? ¿Por qué? ¡Hay muchas clases de adulterio!
Bet
¡Ei! ¿Qué quieres decir, ahora tú, con eso? ¿Me quieres poner los cuernos? … Mira que si lo haces … ¡te aseguro que te mando al carajo! …
Julián
Y harías muy bien, porque se supone que tú tienes la misma libertad que yo.
Magda
Estoy de acuerdo con eso que decís. Hay que reconocer que antes (al igual que ahora para muchos …) el matrimonio hacía que la mujer se convirtiera en "propiedad privada" de su marido. En cambio el varón no era "adúltero" si le ponía los cuernos a su mujer sino sólo si lo hacía con una mujer "propiedad privada" de otro. Esto que dices tú, Julián, me parece muy importante: ninguna persona es propiedad privada de otra. Si el matrimonio fuera esto, sería perverso.
Víctor
Pero el matrimonio es un pacto de mutua donación. Y los pactos deben cumplirse. De alguna manera, yo soy, Magda, tu hombre, y tú eres mi mujer.
Julián
Estaría de acuerdo con eso que dices, pero con una condición: si hablo de "mi" mujer, tengo que tener siempre en cuenta que hablo de una mujer libre. Yo soy el marido de Bet, pero eso no me hace menos libre que antes, en todo caso, me hace más libre.
Bet
Todo esto por supuesto. Pero yo vuelvo al relato que hemos leído, y veo que no dice nada de estas cosas. Por eso no estoy de acuerdo con el comportamiento de Jesús.
Magda
De acuerdo, Bet. Pero un relato es un relato, y cada relato sirve para lo que sirve. A mí me parece que este relato no quiere hablarnos del matrimonio. Se destaca mucho la "indiferencia" de Jesús, como decías tú misma. Esta indiferencia debe querer decir algo. Seguramente esta mujer "sorprendida cometiendo adulterio" representa alguna discusión entre las primeras comunidades cristianas sobre la "fidelidad a Dios". En la discusión, cada parte intentaría poner a su favor la autoridad de Jesús. Y el relato serviría para mostrar precisamente la "indiferencia" de Jesús con relación a aquella discusión.
Víctor
Si es esto que dices, pienso que este relato sigue siendo de grandísima actualidad entre las comunidades cristianas e, incluso, en relación con las otras religiones. A veces he oído conversaciones, o tertulias, o conferencias … que dan pena: Que si los del Opus son no sé quéQue si los Progresistas no sé qué quierenQue si los conservadores intentan quién sabe quéQue si la Teología de la liberación descuida esto o aquello … Y podríamos seguir: que si los Católicos … Que si los Protestantes … Os soy sincero: si es como dices tú, Magda, me resulta muy gratificante la indiferencia que muestra Jesús.
Julián
Puestos en este plan, yo podría decir exactamente lo mismo en el campo de la política actual. Los diferentes partidos se han convertido en auténticas sectas, tanto o más que las sectas religiosas. Y pueden ser mucho más peligrosos, porque los partidos acaban mandando. De la Religión podemos prescindir, pero de la Política nadie se escapa. Resulta muy frustrante ver cómo, por culpa de la gestión sectaria de los partidos, muchos políticos gastan sus cualidades (¡y nuestro dinero!) Peleándose entre ellos, y deshaciendo Pueblo en vez de hacer Pueblo.
Magda
Es realmente muy sorprendente ver como muchos, que a menudo se las dan de anticlericales, están copiando los mismos defectos que critican con relación a las religiones. Por ejemplo, el dogmatismo. Yo, actualmente, veo mucho más dogmatismo en la política que en la religión. Y lo que tú dices: ¡los políticos mandan, y condicionan nuestras vidas!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)