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jueves, 21 de marzo de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 20 - Domingo de Ramos - Ciclo C


(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)


TERTULIA – Domingo de Ramos – Ciclo C

Julián
Antes de comenzar esta TERTULIA, quisiera felicitarte a ti, Víctor, porque ya tenéis un nuevo jefe.
Víctor
¡Ah! Gracias.
Pero eso de jefe … Quizá sí se puede decir que el Papa es el jefe de la Iglesia en general, pero no es directamente jefe de nadie, porque cada uno es iglesia libremente. Yo diría que es como un de Jefe "adoptado". Si quieres, le haces caso; si no quieres, no le haces caso. Él sólo tiene el poder que cada uno le da.
Bet
¡Hombre! Pero, ¡eso es hacer trampa! ¡Si uno es dice católico, ha de serlo a las duras y a las maduras!
Víctor
¿Qué quieres que te diga? … A mí me parece que, en la Iglesia, las cosas no van así. Para mí, la autoridad del papa es como la autoridad del Barça para los culés: no es una cuestión jurídica sino de sentimiento. Suponiendo que el papa mande algo, yo siempre soy libre de hacerlo, no hacerlo, o criticarlo … Repito: es una cuestión de sentimiento. No es como en la política que, si se desobedece, te pueden poner una multa o llevarte la policía … Los sentimientos siempre son libres.
Bet
¡Pues yo no lo tenía entendido así! Yo lo encuentro aún peor que en la política, porque el Papa pretende dirigir la conciencia, y, si no obedeces, ¡dicen que te envían a asarte al infierno por toda la eternidad!…
Víctor
¡Bet! ¿Pero, de qué hablas? ¿Quieres decir que hay gente que da más valor a las normas que a su conciencia? En este caso, el problema estaría en ellos. Son personas que no han crecido. A todos, cuando éramos pequeños, nos decían cosas raras para hacernos creer … Pero todos crecemos.
Julián
Bueno, chicos: ¡Quizás que empezáramos la faena! …
Esta vez, Víctor, nos has liado, porque el evangelio de hoy es muy largo …
Víctor
Hay una versión corta …
Julián
No, no. Los pactos son pactos … Te aseguro que me lo he leído todo. Me resulta un relato extraño, difícil de catalogar. Se mezclan demasiadas cosas … Tan pronto parece la crónica de una sentencia a muerte, como te encuentras detalles de los más extraños.
Bet
A mí me ha dejado muy perpleja. No lo sé: yo diría que habla de cosas que sucedieron, pero, por otra parte, lo deja todo muy colgado: unos hechos que parecerían importantes, los narra como si no fueran importantes, y, cuando esperas algo más sobre un hecho, sale con otras cosas que no tienen nada que ver. No te deja hacer base. Parece que exista la voluntad de no permitir que el lector se pare o se fije en los hechos tan dramáticos que expone. Por ejemplo: cuando dice que crucificaron a Jesús, enseguida te "distrae" con palabras del propio Jesús que rompen todo el dramatismo de la escena, o bien te habla del destino de sus vestidos. Igualmente en el momento de la muerte: en seguida "distrae" hablando del velo del templo. Y, ¡¿qué importaba, en aquella situación, el velo del templo?!
Víctor
Cada año había escuchado la lectura de la Pasión, y llevo muchos años oyéndola, pero he de reconocer que, cuando la he leído hoy por mi cuenta, me parecía un poco como si fuera la primera vez. Y es verdad eso que dices tú, Bet: es una narración demasiado sobria, y da poca información sobre los momentos cruciales. Y en cambio explica muchos detalles que no tienen ninguna importancia.
Julián
Imagino que los cristianos consideráis que este relato es del todo real.
Víctor
¡Hombre! Si la Pasión no fuera real, ¡para nosotros se hunde todo!
Magda
Al parecer, los relatos de la Pasión están en el origen de cada uno de los evangelios. Algunos estudiosos dicen que cada evangelio es un relato de la Pasión con una larga introducción. Es decir: todo lo que hay escrito en los evangelios es para preparar o explicitar el relato de la Pasión que termina con la resurrección.
A pesar de todo, yo creo que se debe mantener el criterio de no leer este relato como una crónica de la muerte de Jesús. No es ninguna crónica, a pesar de hablar, en parte, de hechos reales.
Víctor
Sin embargo, ¡¿los hechos de la Pasión sucedieron de verdad, no?!
Magda
En cierto modo sí, pero los hechos no son lo más importante. La gente ya conocía de sobra los hechos reales, o los podía imaginar perfectamente, porque, desgraciadamente, la crucifixión era un suplicio demasiado habitual. Los evangelios no quieren hacer la crónica de uno de estos suplicios inhumanos, convertidos siempre en espectáculo para atemorizar a cualquiera que discutiera el "poder" romano.
El relato de la Pasión se va tejiendo con dos hilos: el "hilo de los hechos" y el "hilo de la interpretación" de estos hechos desde la fe.
  • Los hechos figuran sólo como soporte indispensable para la interpretación. Esta interpretación se refiere no solamente a los hechos concretos que se narran, sino también a todos los hechos que la crueldad y la injusticia del Poder generan en la Humanidad, provocando miles y miles de víctimas, a menudo en nombre de Dios o de la Ley. "Nosotros tenemos una ley, y según esa ley, este hombre debe morir" (Juan 19,7). Pero repito: el "hilo de los hechos" está sólo como soporte del "hilo de la interpretación".
  • El "hilo de la interpretación" es lo importante. Son estos "detalles" de los que hablabas tú, Víctor, o estas "distracciones" que comentabas tú, Bet. Todo esto quiere provocar en el lector lo mismo que se afirma explícitamente del centurión que presidió la ejecución de la sentencia: "después de ver lo que había ocurrido (detalles), decía: Verdaderamente este hombre era justo". Y eso no se dice como una defensa de Jesús sino de todas las víctimas del Poder. Más aún: es la deslegitimación de todos los que juzgan, condenan o matan en nombre de Dios o lo que sea.
Julián
Pero esta deslegitimación, de hecho, no sirve para nada: los Poderosos de todo tipo continúan juzgando, condenando y matando. E incluso dentro de la Iglesia.
Magda
Cierto. En la Iglesia, es una absoluta incoherencia. Pero esta deslegitimación no es sólo una cuestión jurídica o moral. El relato termina de una forma totalmente imprevisible: la resurrección. Hoy no lo hemos leído, porque el Misal lo deja para el próximo domingo, aunque a mí me parece que no se debería separar nunca, porque, separándolo, se pierde todo su mensaje.
La resurrección lo cambia todo. El proceso de la Pasión, en Jesús o en cualquier otra persona, es del todo diferente si lleva o no a la resurrección.
Bet
Pero esto de la resurrección resulta aún mucho más problemático …

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)