Traductor

miércoles, 17 de abril de 2013

"MIS OVEJAS ESCUCHAN MI VOZ … Y ELLAS ME SIGUEN" - DOMINGO IV DE PASCUA - Ciclo C


"MIS OVEJAS ESCUCHAN MI VOZ … Y ELLAS ME SIGUEN"
DOMINGO IV DE PASCUA – Ciclo C – 21 de abril de 2013

"LAS OVEJAS DEL BUEN PASTOR NO SON AUTOSUFICIENTES" 
Para ser verdadera oveja del Buen Pastor hace falta una cualidad esencial: el no ser AUTOSUFICIENTE, es decir, considerarse a sí misma como "OVEJA SIN PASTOR". Esta actitud atrae sobre ella todas las atenciones y cuidados del Buen Pastor. La "oveja sin pastor" es humilde; se siente desvalida y necesitada de los cuidados del pastor, ya que, sin él, no sabe a donde ir, ni donde podrá encontrar agua o pasto; y sabe que se encuentra expuesta a muchos peligros; pero que, con el pastor, "nada le puede faltar".
Cristo es el Buen Pastor en el que podemos poner toda nuestra confianza: CONOCE a cada una de sus ovejas, es decir, mira a cada una con un AMOR particular (único e irrepetible); SE VUELCA con sus dones en aquellas que ESPERAN y CONFIAN en ÉL, saliendo al paso en todas sus necesidades y sufrimientos; y NUNCA LAS SUELTA de su mano, sujetándolas también de la mano del Padre.
"LOS QUE SE CONSIDERAN ‘OVEJAS SIN PASTOR’, LE ESCUCHAN Y LE SIGUEN" 
Los judíos que rechazaron a Pablo ya Bernabé, no se consideraban como "ovejas sin pastor", sino que estaban muy seguros de sí mismos, y no necesitaban recibir lecciones de nadie (1ª lectura). Esa AUTOSUFICIENCIA es la que realmente ha hecho que muchos se hayan apartado y alejado de Cristo, el Buen Pastor. Cada uno considera tener "SU VERDAD", y no necesita que nadie le enseñe cuál debe ser su conducta: cada uno tiene "SU CONCIENCIA"; y tratamos de convencernos a nosotros mismos de que "todo lo hacemos bien": ¡No tenemos pecados que confesar!
Por el contrario, los gentiles, que se consideraban como "ovejas sin pastor", han sabido escuchar la LLAMADA AMOROSA del Buen Pastor, llenos de alegría han abierto el corazón a la FE, y han experimentado como el Espíritu Santo ha colmado en ellos todas sus aspiraciones, quedando "llenos de alegría". Temamos no nos ocurra a los pueblos de vieja "tradición cristiana" lo mismo que al pueblo judío, pues ya vemos que, faltando entre nosotros vocaciones sacerdotales y religiosas, las hay abundantemente en las comunidades cristianas de las Misiones.
"LAS OVEJAS DEL BUEN PASTOR CAMINAN SEGURAS Y SIN TEMOR" 
Aunque el CAMINO de los que siguen al Buen Pastor no está exento de dificultades y sufrimientos, ya que las ovejas que están en el cielo (2ª lectura) han venido "de la gran tribulación", que es para todos la existencia terrena, y, de modo particular, para los que han estado dispuestos a correr la misma suerte del Pastor; con todo, han caminado SEGUROS y SIN TEMOR, ya que nada ni nadie –ni la misma MUERTE– las había podido arrebatar de la MANO del Pastor, ni de la MANO del Padre.

Aquellas OVEJAS del CIELO, de las que Cristo –el CORDERO– sigue siendo su pastor, son también las que "han lavado y blanqueado sus mantos en la sangre del Cordero". Esto nos debe recordar que estamos en TIEMPO PASCUAL, en el que la Iglesia nos llama a acercamos a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía, en los que somos purificados y santificados en la SANGRE del CORDERO, debiéndolo hacer, no por un simple "CUMPLIMIENTO", sino con el deseo de EMPEZAR de NUEVO en el seguimiento del Buen Pastor.

Leunam