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jueves, 11 de abril de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 23 - Domingo III de Pascua - Ciclo C



(Ver Capítulo 0 presentación de los tertulianos)





TERTULIA – Domingo III de Pascua – Ciclo C 

Julián
Este relato me parece muy complicado. Espero que tú, Magda, nos lo aclares un poco. Pero, de entrada debo decir que me sorprende el lenguaje entre Jesús y Simón–Pedro. Parece que sean de la serie B … Yo siempre había entendido que la homosexualidad era mal vista en la iglesia. Pero las preguntas que Jesús hace a este Simón Pedro no se pueden entender de otra manera.
Bet
A mí, esto del lenguaje que tú dices, no me había llamado la atención, quizás porque es un relato que ya lo había oído otras veces. En cambio, lo que me subleva por dentro es todo esto de las "ovejas". Se supone que los curas serían los "pastores" y los demás deberíamos ser las "ovejas". ¡No lo puedo aceptar de ninguna manera! Es humillante e injusto. ¡Todos somos iguales!
Víctor
Veo que hoy todos tenemos dificultades con este evangelio, aunque sea por motivos diferentes. Esto que dices, tú Julián, del lenguaje entre Jesús y Pedro … quizás sí. Antes no lo había pensado nunca, quizás porque –como has dicho tú también Bet– estaba acostumbrado. De todos modos, todo esto está cambiando mucho en la Iglesia. No creo que hoy, para la mayoría de cristianos, la homosexualidad sea ningún problema, es demasiado evidente que se trata de una cuestión biológica.
Al respecto de las "ovejas" … Quizá tienes razón, Bet: hoy no parece un lenguaje muy adecuado; aunque, a mí, la imagen de Jesús Buen Pastor me resulta simpática. También, quizás, porque estoy acostumbrado. En cambio, lo que a mí me resulta del todo incomprensible es que los discípulos no reconozcan a Jesús, sobre todo teniendo en cuenta que ya le habían visto y reconocido antes, como leíamos el pasado domingo. ¡¿Cómo puede ser que ahora le vuelvan a ver y no le reconozcan?!
Magda
… ¡¡¡Sois unos tranquilos!!! Exponéis vuestros problemas y ahora me estáis mirando como diciéndome: tú, que estás tan enamorada de los evangelios, ¡a ver cómo sales airosa, hoy! ¡Me gustaría dejaros con la boca abierta! … Pero no puedo, porque la verdad es que este relato me encanta, y me pasaría horas saboreándolo. ¡Cuanto más lo pienso, más extraordinario me parece! Es un lenguaje muy, muy elaborado, y difícil de entender desde fuera (como todo el Evangelio de Juan). Encuentro extraño que también tú, Víctor, que estás dentro, tengas problemas.
Si me lo permitís, quisiera decir dos cosas, que nos pueden ayudar:
1ª. Hay que tener en cuenta que Jesús murió de verdad, y que su resurrección no fue un volver atrás o volver a la vida anterior. Por tanto, el Jesús de antes de la muerte ya no existe, como no existe el niño que todos fuimos hace años. Una espiga de trigo es la misma vida del grano que había sido, pero no es el grano de antes; éste ha desaparecido absorbido por la tierra.
En la vida podemos pasar por dos situaciones: "antes de la resurrección" y la "resurrección en sí misma".
2ª. Jesús "alecciona" a Simón–Pedro sobre estas dos situaciones. Cuando eras joven, te ceñías tú mismo e ibas adonde querías, pero a tu vejez, extenderás las manos y otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras. Simón–Pedro era discípulo de Jesús, pero no lo seguía correctamente porque, mientras Jesús entregaba la vida, Pedro intentaba imponerla. Pedro siguió a Jesús hasta la casa de Anás, pero cuando una criada le identifica como discípulo del hombre éste, él niega rotundamente ("tres veces") conocer al Hombre. En el relato de hoy, por tres veces Jesús le pregunta si ama al Hombre. A cada respuesta de Pedro, Jesús le expone sus efectos: apacienta mis ovejas. Aquí "apacentar" no significa dirigir las ovejas sino "amamantarlas" con la propia vida, "hacerse su alimento". Pedro acepta y Jesús, finalmente, puede decirle lo que ya había dicho a los demás discípulos: "ven conmigo", es decir: sé como yo: vida entregada. Jesús hace a Pedro un examen de humanidad, y le hace notar que amar al Hombre significa dedicarle la propia vida.
Bet
Pero ¿por qué habla de ovejas?
Magda
No lo sé, pero me parece bien. Esto de hacer de la propia vida un alimento para los demás sonaría a canibalismo si se dijera con lenguaje directo. Decisiones tan profundas se expresan mejor con lenguaje simbólico. La figura del pastor que da la vida por las ovejas era muy cercana a la gente, sobretodo porque habían muchos lobos. Recordemos que los evangelios fueron escritos en tiempos de persecución.
Víctor
Y, ¿por qué los discípulos no reconocen a Jesús cuando le ven?
Magda
No se puede ver al Resucitado si no se ve al Hombre. Ellos habían seguido a Jesús viendo a un maestro, un líder, el mesías, … Todo ello "ha muerto" en el Calvario. Ahora Jesús (sólo) es el HOMBRE. Ellos le ven, pero le consideran un forastero. Será el discípulo a quien Jesús amaba, el único que había estado en el Calvario, quien dará cuenta de que ese forastero es el Hombre.
Julián
O sea: que sobre aquello que decía yo del lenguaje homosexual … ¿nada de nada?
Magda
En el evangelio de Juan, muy explícitamente, Jesús es el Hombre en el sentido de ser humano, tanto hombre como mujer. Y la pregunta que Jesús hace a Pedro la hace a la Humanidad. Preguntara a cada uno de los humanos: "¿Me amas más que a estos?" Es decir: ¿amas construir humanidad más que construir sectarismo? (Pienso que la traducción que hace el misal [misal catalán] es poco clara cuando dice: ¿Me amas más que éstos? En vez de decir: ¿Me amas más que a estos? "Estos" aquí seguramente se refiere a los compañeros de Pedro entendidos como seguidores de un líder con perspectivas de imponer al mundo el "reino de Israel"–que ellos consideraban "reino de Dios".

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)