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martes, 4 de junio de 2013

REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO X DE ORDINARIO. CICLO C.


PROYECTO DE HOMILÍA. 

Una vez subí al monte al Pedraforca desde Gósol. Llegado a la cresta vi una cima ante mí. Me animé pensando que pronto llegaría. Pero, una vez sobre aquella cima, vi ante mí otro pico más alto. Era evidente que todavía no había llegado. Tuve que atravesar el valle que me separaba del monte de enfrente, que tenía que ser, por fuerza, el “Palleró Gros” del Pedraforca. Pero no: subido al nuevo monte, descubrí que se alzaba ante mí otro pico aún más alto: el auténtico Pedraforca que yo buscaba. No tuve más remedio que volver a bajar y subir, cansado como estaba, si quería conseguir mi meta. Por su proximidad, cada monte me había tapado la visión de lo que estaba detrás, a pesar de ser más alto.
En el proceso de Humanización ocurre algo parecido. En ciertos momentos podemos tener la sensación de haber llegado ya a la cima de nuestro crecimiento. Pero, justo entonces, descubrimos que "estamos llamados" a seguir creciendo.
Los Evangelios nos presentan a Jesús de Nazaret como el hijo del hombre, o simplemente como el Hombre. Es en él que los humanos descubrimos el último pico al que estamos llamados. El descubrimiento de Jesucristo nos hace ver que las cumbres conquistadas antes no eran las definitivos. Más aún: el encuentro con la VIDA de Jesús nos hace entender que la situación anterior no era propiamente "vida" sino que estábamos aún en los dominios de la muerte (entendida no como lo contrario a la vida, sino como un todavía no vida) .
En el evangelio de Lucas, el relato que hemos leído forma pareja con el relato anterior, que deberíamos leído el domingo pasado si no hubiera sido la fiesta del Corpus. Estos dos relatos nos presentan la realidad humana, pero vista ya desde la experiencia vital cristiana; desde la última cima. El relato correspondiente al domingo anterior nos habría presentado al criado del centurión romano que estaba a punto de morir. Se pretende representar la situación del paganismo, el cual encuentra en Jesús la solución a su enfermedad mortal.
El relato de hoy nos presenta la situación del pueblo elegido, visto también desde la perspectiva cristiana. Tiene forma de cadáver. Es tétrica la figura de esta madre viuda acompañando, junto con todo el pueblo, a su hijo único "muerto". Pero el relato hace que se encuentren las dos comitivas: la comitiva alrededor del chico–cadáver y la comitiva alrededor de Jesús, el (nuevo) rebrote ("el nazareno") de la vieja cepa. Jesús se acerca, toca el féretro y pronuncia la palabra vivificadora: "Joven, levántate". Nuevo nivel de vida para la vieja cepa.
Los dos gestos son muy significativos. Se trata de un joven, pero cadáver porque la "cepa" a la que está unido ya no le puede dar la calidad de vida que un joven necesita. Jesús le "toca" para comunicarle la nueva vida. La Ley judaica prohibía tocar a un cadáver. Quien lo hacía, quedaba impuro. En el judaísmo–ley este joven no tiene solución posible, es un cadáver. Pero Jesús, rebrote "primogénito" de la antigua cepa, abre, para el judaísmo, nuevos horizontes. Jesús toca el cadáver, y ya no es la impureza del cadáver que contamina a Jesús, sino que es la vida de Jesús que vivifica la vieja cepa y a su hijo.
En los evangelios se habla a menudo de esta acción de Jesús. El tacto es el más íntimo de sentidos, el más próximo, el más apto para trasvasar fuerza, vitalidad, salud. "Joven, levántate". La comitiva funeraria descubre los nuevos horizontes, más allá de la ley. "Ha aparecido entre nosotros un gran profeta". "Dios ha visitado a su pueblo". Jesús aparece como la nueva cima.
Nota: Para Lucas, este mensaje es tan importante que lo expresa también en versión femenina en el relato de la Hija de Jairo. El Misal no recoge este relato en la versión de Lucas sino en la versión de Marcos, y podéis leer el comentario correspondiente, en el domingo 13 del Año B.
MENSAJE. 
En el crecimiento hacia la plena humanización, se van abriendo progresivamente nuevos horizontes. En la situación inicial, la Ley aporta una cierta luz. Pero, por perfecta que fuera (a pesar de ser entendida como Ley de Dios), la Ley no era la plenitud. En Jesús descubrimos que estamos llamados a participar de la propia VIDA de Dios en calidad de hijos. Hijos en el Hijo. Tampoco la tan celebrada "Paz Romana" del Paganismo era una situación definitiva ya que las relaciones humanas no pueden quedarse en un buen entendimiento entre criados y señores. Estamos invitados a lograr la hermandad.
RESPUESTA. 
Casi de repente nos hemos dado cuenta de que la democracia que, con gran optimismo, instituimos hace unos años, no es de ninguna manera la situación definitiva. La Constitución que una cierta mayoría de votantes aprobó como solución a muchos problemas, ahora se ha convertido en una importante fuente de problemas. Igualmente, la Economía que a muchos había enriquecido, ahora empobrece a muchos más. También la vieja Europa, tan satisfecha de sí misma, ha dejado de ser un modelo a imitar. Y es que han aparecido nuevos horizontes, desde los que vemos la situación precedente cargada de esclavitudes.
Por eso, ahora hay que repensar las viejas categorías de Democracia, Legalidad, Economía, Justicia, Libertad, Pueblo … y hay que construir un nuevo orden social mundial.
También como Iglesia debemos repensar nuestro encaje en el mundo. La Iglesia no existe para sí misma sino para el mundo. Es necesario "tocar el cadáver y darlo a su madre". Ha pasado ya la época de la Cristiandad. Ya no hay dos sociedades, la civil y la religiosa, sino una única sociedad que entre todos debemos construir: plural, libre, justa, humana, con horizontes abiertos.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. ¿Cuáles son, en vuestra opinión, los horizontes que la fe en Jesús abre a las comunidades cristianas de hoy?
  2. ¿Qué pueden aportar, estos horizontes, en la construcción de la Sociedad Humana?
  3. ¿Cómo debe ser la presencia de las comunidades cristianas en la Sociedad actual:
  • explícita, y socialmente reconocida?
  • efectiva desde las mismas instituciones sociales?
  • sumergida y encubierta para no generar rechazo?
  • … 

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)