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martes, 25 de junio de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 34 - DOMINGO XIII DE ORDINARIO - Ciclo C



Tertulia en espiral



TERTULIA – DOMINGO XIII DE ORDINARIO – Ciclo C 

Bet
El evangelio de hoy dice tantas cosas, que no sé por dónde empezar. Quizá lo que me ha llamado más la atención es, al final, que nos presenta un Jesús muy exigente e, incluso, duro. "Deja que los muertos entierren a sus muertos". ¡Jesús se pasa mucho, aquí! – ¿No os parece?
Víctor
Sí. Quizás nos hemos hecho de Jesús una imagen demasiado de color de rosa, y no siempre es así. De todos modos, estaría de acuerdo contigo que aquí Jesús es muy exigente con los que quieren seguirle. ¡Por eso son tan pocos, al menos hoy día!
Magda
¿Qué quieres decir que son pocos? Yo no lo veo así.
Víctor
Actualmente no hay vocaciones religiosas … Casi nadie quiere ser cura, ni monja, ni fraile … Yo supongo que Jesús se refería a ellos.
Bet
Yo no creo que curas y monjas sean los mejores seguidores de Jesús. Debe haber de todo: hay que sí, que lo han dejado todo para seguirle, pero otros … Aunque a mí no me parece que se deba dejar todo. La gente normal también podemos ser buenas personas.
Víctor
Claro que sí. Pero aquí no se habla de ser buena persona sino de seguir a Jesús. De todas formas, estoy de acuerdo en que lo más importante es ser buena persona, y de buenas personas hay muchas.
Julián
Y, cuando uno es buena persona, ¡¿qué añadido aporta esto de seguir a Jesús?! Yo pienso que hay más que suficiente con ser buena persona, que no es poco. Todo lo que pasa de aquí son manías o fanatismo. Y diría más: pienso que si alguien es buena persona porque sigue a Jesús, en realidad no lo debe de ser de buena persona. Quien es bueno, lo es porque quiere ser bueno, sin otras motivaciones. A ver, tú Magda: has insinuado que te consideras seguidora de Jesús. Pues bien: ¿eres buena persona porque lo has decidido tú, o porque te lo dice ese Jesús?
Magda
Caray, Julián: ¡¡¡Qué directa!!! De entrada te respondería que ni lo uno ni lo otro. No tengo ninguna seguridad de ser buena persona, como supones tú. Pero, además, esta forma de plantear todo esto, no encaja con mi manera de pensar actualmente.
Es verdad: que yo recuerde, siempre he intentado ser buena persona; pero también es verdad que a menudo me he encontrado con que no lo había sido tanto. ¿Sabes lo que ocurre? … Que no se es buena persona así en abstracto. Eres bueno cuando eres bueno para alguien. Pero a veces te encuentras que has hecho daño. Entonces no te queda más remedio que pedir perdón, y cambiar. No existe la "bondad". Existen personas, y es con ellas que eres bueno o malo. Y esto lo he descubierto precisamente leyendo los evangelios. Por mí, sentirme seguidora de Jesús no significa seguir a un maestro, o creer en una doctrina, o cumplir una moral … Para mí significa ir descubriendo que el primer valor son las personas reales y concretas. Nótese que el evangelio no dice en ninguna parte: amad a todos, sino: amad al próximo, que es quien tienes delante, quien te encuentras por el camino. Ser bueno no es un obsequio a la Bondad sino a las personas presentes en tu vida. En el fondo, es lo que decías tú Julián, el otro día: "No hay enfermos sino personas".
Víctor
Pero el evangelio de hoy no habla de amar a los demás sino de seguir a Jesús, ¡abandonando, incluso, la propia familia! Y, ¡¿quien más próximo que la familia?!
Bet
La familia es tan "cercana" que puede convertirse en una prisión. "Deja que los muertos entierren a sus muertos". Intuyo que estas palabras expresan algo muy profundo … Cuando estábamos enfrentados con nuestra Pequeña, ¡aprendimos tantas cosas! ¿Te acuerdas, Julián? ¿Recuerdas aquella vez que se puso a gritar: "Si tanto me queréis, ¿por qué me estáis ahogando?" Había tanta rabia en aquellas palabras. No las olvidaré jamás.
Julián
"Deja que los muertos entierren a sus muertos". Es una situación inexplicable que yo, a veces en el hospital, he vivido en alguna manera. Hay familiares y amigos que "cuidan" tanto de sus enfermos que no les permiten otra cosa que ser enfermos.
Bet
O sea: que esto de seguir a Jesús también podría significar romper la cáscara de la familia para poder encontrarse más libremente con los demás. Sería como salir del huevo y no añorar la cáscara. "Nadie que mira hacia atrás cuando tiene la mano en el arado no es apto para el reino de Dios". Ya me parecía a mí que estas palabras querían decir algo interesante!
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)