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miércoles, 19 de junio de 2013

"TU ERES EL MESIAS DE DIOS" - Domingo XII del Tiempo Ordinario - Ciclo C

 "TU ERES EL MESIAS DE DIOS"
Domingo duodécimo del Tiempo Ordinario – Ciclo C – 23 de Junio de 2013
¿QUIÉN DICE LA GENTE QUE SOY YO? 
Hoy se niega con frecuencia la existencia de la VERDAD, y socialmente se ha establecido, como dice Benedicto XVI, la "dictadura del relativismo": cada uno tiene "su verdad". En el Evangelio de hoy vemos que, a la pregunta de Jesús, se dan respuestas para todos los gustos y lógicamente, las distintas RESPUESTAS no son "distintas verdades", sino el resumen de las "IGNORANCIAS" de la gente. Solo era VERDAD la respuesta de Pedro, que no la daba por ser más listo que los demás, sino porque, como dice San Mateo (16, 17), se lo había revelado el "Padre que está en los cielos".
La VERDAD es aquello que corresponde a la REALlDAD de las cosas; por tanto, si lo que yo pienso o digo no corresponde a la realidad, yo no tendré "mi verdad", sino "mi ignorancia". La VERDAD acerca de Dios, del hombre y del mundo sólo puede estar en Dios, que es quien se conoce a Sí mismo, y conoce todo cuánto ha creado, de qué modo debe "funcionar", y para qué lo ha creado. Jesús, como Hijo de Dios, puede afirmar: "Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la VERDAD" (Jn 18, 37)
"LES PROHIBIÓ TERMINANTEMENTE DECÍRSELO A NADIE" 
Pedro, inspirado por Dios, había definido con dos palabras quién era Jesús: "el Mesías de Dios", es decir, aquel descendiente del rey David que vendría a establecer un reino Universal. Pero bien sabía el Señor que ni los Apóstoles ni el pueblo eran capaces de comprender en qué consistiría ese reino ni ese Rey Mesías, pues consideraban que se trataba de un reino político, que dominaría a todos los otros reinos. Por eso, les prohíbe que lo digan a los demás, evitando así un levantamiento popular.
Sólo después de su muerte y resurrección, cuando viniera el Espíritu Santo, comprenderían que el Mesías anunciado por los profetas se identificaba con el Siervo de Yahveh de Isaías; con el hombre justo, doliente y perseguido, del salmo 22; y con aquel "a quien traspasaron", refiriéndose al Crucificado, de quien nos habla Zacarías en la primera lectura.
TAMBlÉN HOY NOS CUESTA ENTENDER LO QUE ES EL REINO DE DIOS 
No son pocos los que hoy entienden el reino de Dios como un mero BIENESTAR temporal, materialista y consumista, con el que los deseos de FELICIDAD y SEGURIDAD van a quedar satisfechos con sólo esos bienes; y en donde poder gozar de una LIBERTAD, consistente en poder usar de todos esos bienes a capricho. La experiencia demuestra que la LIBERTAD así entendida, lo que conduce es a multitud de ESCLAVITUDES ("dependencias") y egoísmos, fuente de muchos males y sufrimientos.
El reino de Dios, en el que el hombre puede alcanzar su FELICIDAD y SEGURIDAD, es el que Cristo nos ofrece con el DON del Espíritu Santo, que puede CAMBIAR nuestro CORAZON, "revistiéndolo" de la santidad y virtudes de Cristo (2ª lectura), pudiendo así AMAR y SEGUIR al Señor; pero que EXIGE "NEGARSE a sí mismo", para no ser arrastrados por los DESEOS de PLACER; y "cargar con la CRUZ de cada día", por AMOR A Dios y a los demás, siendo FIELES en el cumplimiento de todos nuestros deberes y responsabilidades.

Leunam