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jueves, 26 de septiembre de 2013

PLEGARIAS DE LOS FIELES - Domingo XXVI del tiempo ordinario - Ciclo C.






PLEGARIAS DE LOS FIELES

Domingo XXVI del tiempo ordinario. C.

PRESIDENTE. - Presentamos ahora nuestras peticiones al Padre, hoy especialmente por intercesión de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE

  1. San Pablo le decía a su discípulo Timoteo: «... te recomiendo que guardes irreprensible y sin falta el mandato recibido.» ... 
    Recordemos cuál es: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado» ...  Graba, este mandamiento Señor, en el corazón de todos los miembros de la Iglesia, especialmente al del Papa Francisco, al de nuestro Obispo n / ......, al de todos los obispos, sacerdotes, diáconos y laicos …
    OREMOS
  2. En el Evangelio de hoy Jesús concluye haciéndole decir a Abraham: «Si no hacen caso de Moisés y de los profetas, ni que resucitara alguien de entre los muertos no se dejarían convencer» ... 
    Señor, envía tu espíritu Santo, por medio de sus santos arcángeles, para que todos los seres humanos abramos los ojos a la realidad que Jesús nos anunció… 
    OREMOS
  3. Por los misioneros y misioneras, y por todos los demás hombres y mujeres consagrados al servicio de los demás ... 
    Ayúdales en su tarea, Señor … 
    OREMOS
  4. Por los jóvenes, y no tan jóvenes, que viven en la inseguridad de no encontrar trabajo estable; por las parejas que no pueden casarse por problemas económicos, por todos aquellos que lo pasan mal por culpa de la mala distribución de la riqueza …
    OREMOS
  5. Por los que se encuentran con problemas de salud, por los que están solos, por los moribundos ... 
    Que encuentren consuelo... 
    OREMOS
  6. Por nosotros, por nuestras familias, por nuestros amigos, y por toda la gente que conocemos… 
    OREMOS
Escucha, Padre, la oración de tus hijos, y haznos generosos en compartir nuestros bienes para que así seamos dignos del banquete del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 48 - DOMINGO XXVI DE ORDINARIO - Ciclo C


Tertulia en espiral




TERTULIA – DOMINGO XXVI DE ORDINARIO – Ciclo C 

Julián
¡Realmente este vuestro Jesús –o quizá Lucas, que es quien escribe el Evangelio– tenía una imaginación exuberante! Nunca había leído un relato tan extraño donde los muertos hacen tratos después de enterrados …
Bet
Yo había oído hablar de este Lázaro que era muy pobre, pero este relato de hoy es totalmente nuevo para mí. He tratado de aplicar aquello del paralelismo … pero ni así. Veo paralelismos, pero sigo sin entender nada.
Víctor
Yo sí lo había oído algunas veces, pero nunca me había parado a pensar qué quería decir. Lo escuchaba, esperaba que el cura lo explicara, y ya tenía suficiente. Pero hoy, leyéndolo por mi cuenta, me he dado cuenta de que tampoco entiendo nada.
Magda
¡Anda, chicos! ¡Me tiráis por tierra toda mi teoría! Yo creo que Lucas tiene las dos virtudes de los grandes escritores: tener algo importante que decir, y saber decirlo de forma que todo el mundo lo entienda. ¿Seguro que no os dice nada, este relato?
Julián
Hombre: una cosa parece clara: habla de un pobre y de un rico a quien, después de muertos, se les invierte la situación: el rico pasa a ser un desgraciado, y el pobre se encuentra perfectamente.
Magda
Pues, será eso lo que quiere decir. Otra cosa es estar de acuerdo o no.
Víctor
Y, ¿por qué mete todo esto de la fosa que no se puede traspasar? ¿De donde sale, esta misteriosa fosa?
Magda
¡Muy buena pregunta! ¿De donde sale, esta fosa? ¿Se la inventa el escritor, o representa algo real?
Bet
En cierto modo, el ricachón este que no tiene nombre había colocado una fosa entre él y el pobre que tenía tumbado delante de su puerta …
Víctor
¡Ah! ¡Es cierto! La fosa de la segunda situación debe hacer referencia a la fosa de la primera parte entre el rico y el pobre. Aunque no se ve, es muy real … Me parece que comienzo a entender …
Magda
Y, ¿os habéis fijado en el detalle de los perros?
Julián
Reconozco que, literariamente, esta escena de los perros lamiendo las heridas del pobre, tiene un dramatismo extraordinario. Como contrapunto del rico, la acción de los perros es muy elocuente.
Bet
En el fondo, nos viene a decir que los perros pueden ser más humanos que según qué personas …
Magda
¿Qué personas, en concreto?
Bet
Bien: aquí habla de un rico …
Julián
¡Caramba! ¡Ahora veo que este evangelio resulta más radical que los más radicales de mi partido! En el Partido hay quienes parecen tener manía a todos los ricos sin distinción … A mí me parece que hay ricos nobles y buenas personas.
Magda
A mí también me lo parece. Pero tengo que reconocer que Lucas es mucho más radical que yo.
Según Lucas, Jesús dijo esta parábola hablando a los fariseos. Este detalle es importante, porque los fariseos pensaban, y predicaban, que las riquezas son una bendición de Dios para los buenos cumplidores de la ley. Y al contrario: la miseria sería un castigo por algún pecado propio o de los antepasados. Pero, con esta y con otras parábolas, Lucas nos dice claramente que el mensaje de Jesús va en otra dirección. No sería malo ser rico si no hubiera pobres; porque efectivamente las riquezas son un don de Dios a la Humanidad. Esto quiere decir que las riquezas son para compartir. El mal del rico no es que sea rico sino la "fosa" que ha puesto entre él y el pobre que tiene acostado en su puerta.
Bet
Esta fosa terrible, ¡es tan real! …
Y el Abraham este, ¿quién es y qué pinta aquí?
Víctor
Abraham es el antepasado de los judíos. "Abraham" significa "amigo de Dios", y todos los judíos se consideran descendientes suyos.
Julián
En el relato sorprende mucho que el rico se dirija a él diciéndole "padre", y que Abraham responda diciéndole "hijo mío". En realidad, según este relato extraño, el verdadero "hijo" es el pobre que es acogido en su regazo: una expresión muy extraña, pero muy gráfica.
Víctor
¡Ay, caray! De repente este relato me parece clarísimo. ¡Pero es muy exigente! Quizá por eso no lo entendía …
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 24 de septiembre de 2013

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO XXVI DE ORDINARIO. CICLO C.

DOMINGO XXVI DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo. Ciclo C.

PROYECTO DE HOMILÍA. 

La parábola de hoy tiene dos partes bien diferenciadas.
En la primera se nos describe a la pareja: rico y pobre. Espontáneamente sentimos simpatía por Lázaro, un pobre tan pobre que no tiene otra compañía que los perros que corren por la calle, tan pobres como él.
Por el contrario, sentimos rabia hacia este ricachón que exhibe su riqueza sin compadecerse en absoluto del pobre, tumbado junto a su portal. ¡Qué caradura, este ricachón, pensamos!
Pero en la segunda parte, el rico, ya difunto, nos aparece como un pobre rico, y despierta en nosotros una cierta compasión, sobretodo frente a la dureza que hacia él muestra el padre–Abraham negándole el menor consuelo. Diríamos que en la segunda parte se repite la situación de la primera, pero invertida: el rico como pobre, y Lázaro, con  el padre–Abraham, como rico.
Quizás, ante las respuestas del padre–Abraham, pensamos: nosotros no seríamos tan duros … Más aún: de alguna manera la dureza del padre–Abraham es la manifestación de una dureza que proviene de Dios. Y esto nos sorprende porque no encaja con la imagen que de Dios nos da Jesús en los Evangelios.
Incluso parece que esta segunda parte haya sido escrita para presentarnos el rico como buena persona (Recordemos que esta parábola fue dirigida a los fariseos, considerados por todos como buenas personas), ya que, en medio de los propios males, él se preocupa de sus cinco hermanos por la situación peligrosa en la que se encuentran. Y esta bondad del rico contrasta con la dureza de la respuesta que recibe: "Tienen a Moisés y a los profetas: que les escuchen". El contraste bondad–dureza parece expresamente buscado.
Ciertamente cuesta entender esta dureza hacia alguien que suplica humildemente la ayuda de su padre.
Es muy cierto que los Evangelios nos presentan a Jesús como a la manifestación de la bondad de Dios, pero esta bondad tiene una excepción: cuando un ser humano se comporta duramente con otros seres humanos.
Repetidamente y de diversas formas se nos dice que Dios usará con nosotros la misma medida que nosotros habremos usado con los demás. (Lucas 6, 37 s; Mateo 6, 15; 7, 1; 25, 41).
Sobre este punto los textos de los evangelios son implacables, y, además, van acompañados de una terrible declaración: "Os aseguro que todo aquello que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo aquello que desatéis en la tierra quedará desatado el cielo" (Mateo 18, 18). Es decir: la vida del más allá queda decidida en la forma de vivir aquí. La muerte no introduce otra vida. Existe una sola vida, con un primer tiempo para "decidirla", y con una continuación de aquello que hayamos decidido. Ocurre como con la cerámica: cada objeto, antes de ser puesto en el horno, se puede moldear y cambiar, pero, una vez puesto en el horno, ya nada puede cambiar. Semejante a los humanos: (visto desde la situación actual) tenemos la vida de ahora para cambiar y transformarnos, pero con la muerte se acaba el tiempo de construcción y seremos lo que hayamos decidido ser.
He de confesar que me resulta difícil entender esta "fijación" a través de la muerte. Aunque los evangelios nos lo presentan como plenitud, me cuesta ver cómo esta plenitud se puede compaginar con la libertad. Y en todo caso, una plenitud sin libertad no sería plenitud.
Seguramente la libertad propia de la situación de plenitud será tan diferente y tan superior a la de ahora, que es imposible imaginársela. De hecho, la libertad de ahora es tan imperfecta que implica poder elegir entre amor y desamor, pero no parece muy razonable que el desamor sea fruto de libertad. Ciertamente, para amar necesitamos libertad, pero para no–amar, basta la cobardía o la indolencia.
… hay una fosa inmensa …
Abraham habla de una fosa inmensa que separa los lugares de cada uno: del rico y del pobre. ¿Quién ha puesto esta fosa aquí? Nadie. Es la propia fosa que, en vida, ha establecido el rico entre él y el pobre. ¡Tan cerca y tan lejos! Tan fácil de encontrarse y tan inaccesibles. ¡Al pobre no le llegan ni las migajas que caen de la mesa del rico! A partir de aquí: ¡"Lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo"! "Porque tuve hambre y no me disteis de comer; …" (Mateo 25, 42).
Quizás ahora empezamos a entender la dureza de Dios. Se parece a la dureza del profesor preocupado por el alumno que no estudia, y al que advierte: Si continúas así, tienes el curso suspendido. No es el profesor quien provoca el suspenso sino la holgazanería del alumno. El trabajo del profesor es ayudar al alumno a superar sus limitaciones cognitivas, pero no puede hacer nada frente a su holgazanería. Sólo puede advertirle seriamente. Cada camino tiene su destino.
Moisés y los profetas …
La parábola es una advertencia, y una advertencia seria, sobretodo cuando nos dice: "Tienen a Moisés y a los profetas: que les escuchen".
Moisés, aquí, representa lo que nos dice la Religión, la Ética o la Moral que todos, más o menos, hemos podido aprender.
Los profetas son todos y cada uno de los pobres que nos encontramos en el camino de la vida. No importa que nos consideramos cristianos, creyentes, ateos, agnósticos o indiferentes. Cada pobre es un profeta que nos habla directamente con un lenguaje siempre comprensible. Y sólo hay dos posibilidades: "Tenía hambre y me disteis de comer" o "Tenía hambre y no me disteis de comer". Es aquí dónde nos lo jugamos todo. El resto son truenos.
La referencia a los cinco hermanos posiblemente quiera ser una referencia directa a la comunidad cristiana, los miembros se llamaban entre ellos hermanos. A pesar de llamarse hermanos, entre ellos se establecía también a veces la "gran fosa" entre ricos y pobres (1ª Corintios 11, 20 ss).
El número cinco quizá quiere sugerir la idea de universalidad. Con Moisés o sin, todo el mundo dispone de unos profetas que le hablan directamente a él.
El pobre no sabe que es profeta para alguien. Él sólo sabe que está "tumbado junto a su portal, cubierto de llagas, esperando satisfacer su hambre". Pero su mera presencia en la puerta del rico le convierte en un "profeta" para este: una invitación directa y personal a la solidaridad. No es pobre porque es profeta sino que es profeta porque es pobre ante un rico.
No es malo ser rico … ¡si no hay pobres!
MENSAJE. 
Sólo hay una vida, en la que nos lo jugamos todo: la capacidad o la incapacidad de comunión. El resto sigue por sí mismo.
¿Qué es este resto? Los evangelios nos pintan con colores vivos aquello que significa la comunión, pero la no–comunión nos es descrita sólo en forma de posibilidad amenazadora. No forma parte del "proyecto de Dios"; sólo puede ser consecuencia de la mala decisión de cada uno.
¿Qué comporta la no–comunión? No lo sé. Seguramente no lo sabe nadie, ni falta que hace. Como no hace ninguna falta a un estudiante saber qué conlleva el suspenso. Para un "estudiante", el único horizonte, para él y para el profesor, es aprender. Igualmente, para los seres humanos el único horizonte es la comunión. Menospreciarlo, es quedarse sin horizonte.
RESPUESTA. 
Hacer caso de Moisés y de los profetas.
"Moisés" (quien sea para cada uno) casi siempre predica un cierto humanismo, con elementos muy positivos.
Pero aquello definitivo son los profetas. Los profetas son los pobres que cada uno encuentra en su camino. Ellos nos hablan directamente a cada uno de nosotros. A menudo sin palabras, y si usan palabras, pueden ser no–verdaderas. Ellos hablan con su presencia. Están (estamos) aquí, y es esta presencia concreta lo que nos pide una respuesta concreta. Podemos atenderla o rehuirla, pero es imposible ignorarla.
El rico de la parábola sabía que Lázaro estaba en su portal. El relato hace notar expresamente su nombre. "Lázaro" significa "Dios ayuda". Según el relato, no se puede decir que sea el propio Lázaro el ayudado por Dios, sino que Lázaro es el profeta particular que Dios ha enviado para ayudar al rico. ¿Qué más podía hacer?
En la segunda parte del relato, el rico pide a Abraham que envíe a Lázaro a sus cinco hermanos, pero no como "pobre" sino como "muerto", para que sea como un "milagro". Así le harán caso, piensa. No ha entendido absolutamente nada. La conversión no se decide por la fuerza amenazadora de un "muerto" que habla del infierno. No es el miedo lo que salva. Sólo salva la solidaridad. Lázaro fue profeta para el rico precisamente porque era pobre: su sola presencia de pobre era una invitación inexcusable a la solidaridad. Los otros cinco hermanos también tienen a sus pobres–profetas. Pueden escucharles o no. Y aquí se lo juegan todo.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. El cambio que Jesús provoca en el mundo religioso, siguiendo la línea de los profetas, es tan importante que en la Carta de Santiago podemos leer: "La religión pura y sin mancha delante de Dios Padre consiste en esto: ayudar a los huérfanos y las viudas en sus necesidades y guardarse limpio de la malicia del mundo" (Santiago 1, 27). ¿Qué pensáis de esto, teniendo en cuenta a la iglesia actual?
  2. Ser rico es una buena cosa, excepto si existen pobres. Pero, al parecer, siempre habrá pobres. Más aún: hoy, entre nosotros, hay quien ha decidido ganarse la vida haciendo el oficio de "pobre" (¡que puede ser muy rentable!). ¿Qué interrogantes os sugiere todo esto? ¿Cómo compartir correctamente las riquezas?
  3. La mayoría de nosotros somos ricos si nos comparamos con los más pobres, y somos pobres si nos comparamos con los más ricos. ¿Como vivís esta realidad?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 23 de septiembre de 2013

El Cristianismo en pocas palabras

¿Que és el cristianismo?… ¿Quién se apunta?… Leonardo Boff sublime… 

Extraído de http://leonardoboff.wordpress.com/

Leonardo Boff

No son pocos, cristianos o no, los que se preguntan: ¿qué quiere en definitiva el cristianismo? Cristo, de donde viene «cristianismo», ¿qué pretendió cuando pasó entre nosotros, hace ya más de dos mil años?
La respuesta debe, por un momento, olvidar todo el aparato doctrinario creado a lo largo de la historia e ir directamente a lo esencial. Y esto esencial debe poder expresarse de forma que el hombre de la calle pueda entenderlo.
Jesús no comenzó anunciándose a sí mismo o a la Iglesia. Anunció el Reino de Dios, que significa el sueño de una revolución absoluta que se propone transformar todas las relaciones que se encuentran deturpadas, en lo personal, en lo social, en lo cósmico y especialmente con referencia a Dios. Este Reino empieza cuando las personas se adhieren a este anuncio esperanzador y asumen la ética del Reino: el amor incondicional, la misericordia, la fraternidad sin fronteras, la aceptación humilde de Dios vivido como Padre de infinita bondad.
Además de proclamar el Reino de Dios, ¿cuál es la intención original de Jesús? Los apóstoles hicieron esta pregunta directamente a Jesús usando un rodeo lingüístico típico de aquel tiempo: «Señor, enséñanos a orar» (Lucas 11,1). Esto es lo mismo que pedir: «Danos un resumen de tu mensaje, ¿cuál es tu propuesta?». Jesús contesta con el Padrenuestro. Es la ipsissima vox Jesu: la palabra que salió indudablemente de la boca del Jesús histórico.
En esta oración está lo mínimo de lo mínimo del mensaje de Jesús: Dios-Abba y su Reino, el ser humano y sus necesidades. Más resumidamente: se trata del Padre nuestro y del pan nuestro en el arco del sueño del Reino de Dios. Aquí se encuentran los dos movimientos: uno hacia al cielo, y ahí encuentra a Dios comoAbba, Padre nuestro querido y su proyecto de rescate de toda la creación (el Reino); otro hacia la tierra, y ahí encuentra el pan nuestro sin el cual no podemos vivir. Obsérvese que no se dice «mi Padre» sino «Padre nuestro»; ni «mi pan» sino «nuestro pan de cada día».
Solamente podemos decir amén si unimos los dos polos: el Padre con el pan. El cristianismo se realiza en esta dialéctica: anunciar a un Dios bueno porque es Padre querido que tiene un proyecto de total liberación y, al mismo tiempo, y a la luz de esta experiencia, construir colectivamente el pan como medio de vida para todos.
Sabemos de la tragedia ocurrida con Jesús. El Reino fue rechazado y su anunciador ejecutado en la cruz. Pero Dios tomó partido por Jesús: lo resucitó. La resurrección no es la reanimación de un cadáver sino la emergencia del «nuevo Adán» (l Corintios 15,45). La resurrección es la realización del sueño del Reino en la persona de Jesús como anticipación de lo que va a ocurrir con todos y con el universo entero.
La ejecución de Jesús y su resurrección abrieron un espacio para que surgiesen el movimiento de Jesús, las primeras comunidades a nivel familiar y local y, por fin, la Iglesia como comunidad de fieles y comunidad de comunidades.
Cristianismo. Lo mínimo de lo mínimo hace un recorrido de lo que significó el cristianismo en la historia, en sus momentos de sombras y de luces, hasta llegar al día de hoy con el desafío de encontrar su lugar en el proceso de mundialización de la humanidad. Esta se descubre viviendo en una única Casa Común, el planeta Tierra, ahora gravemente amenazado por una crisis ecológica generalizada que puede poner en riesgo el futuro de nuestra civilización, hasta la supervivencia de la especie humana.
El cristianismo puede aportar elementos salvadores porque Dios, según las Escrituras judeocristianas, es «el soberano amante de la vida» (Sabiduría 11,24) y no va a permitir que la vida y el mundo, asumidos por el Verbo, desaparezcan de la historia.

jueves, 19 de septiembre de 2013

PLEGARIAS DE LOS FIELES - Domingo XXV del tiempo ordinario - Ciclo C.






PLEGARIAS DE LOS FIELES

Domingo XXV del tiempo ordinario. C.

PRESIDENTE. -  Nosotros no buscamos por encima de todo nuestro propio interés, como el administrador del evangelio, sino que queremos estar atentos al bien de todos. Por eso en nuestra oración nos abrimos a toda la humanidad y decimos: ESCÚCHANOS, PADRE

  1. Siguiendo el consejo que en la segunda lectura nos hacía San Pablo: «...haced a Dios  plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que tienen autoridad, para que podamos llevar una vida tranquila y serena, con toda piedad y honestidad»..
    Por la Iglesia, por el Papa Francisco, por nuestro Obispo n/ ......, por todo el pueblo de Dios…
    OREMOS
  2. En el Evangelio Jesús concluía: «No podéis servir a Dios y al dinero.» …
    Haz, Señor, que tus fieles no nos dejemos deslumbrar por las cosas de este mundo: el dinero, el poder, etc. …; que Dios infunda en los corazones de todos un firme espíritu de justicia y de fraternidad; que seamos en el mundo un testimonio de servicio a los pobres; que nos alejemos siempre del ídolo de la riqueza … 
    OREMOS
  3. Por los niños y jóvenes que en este curso participarán de la catequesis: …
    Que crezcan cada día más en el conocimiento y el amor de Jesucristo … 
    OREMOS
  4. Por los países que viven sometidos a la pobreza y al hambre: …
    Que su dolor arraigue en el corazón de nuestros países ricos…
    OREMOS
  5. Por quienes están en prisión: …
    Que encuentren quien les ayude a iniciar una vida más humana y más digna... 
    OREMOS
  6. Por todos nosotros, tus los servidores … 
    Que el comer la carne de Jesús nos haga vivir más próximos a su Evangelio… 
    OREMOS
Escucha, Padre, la oración que hace tu pueblo, y concédenos los dones de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


¿La Curia Romana es reformable? por Leonardo Boff

   La Curia romana se compone de todas las organizaciones que ayudan al Papa para gobernar la Iglesia en las 44 hectáreas que rodean la basílica de San Pedro. Son un poco más de tres mil funcionarios. Ella nació en el pequeño siglo XII, pero fue convertida en un órgano de expertos en 1588 por el Papa Sixto V, pensando sobretodo en satisfacer a los reformadores, Lutero, Calvino y otros. Pablo VI en 1967 y el Papa Juan Pablo II en 1998 trataron sin éxito de reformarla.

   Se considera una de las administraciones más conservadores del mundo y tan poderosa que ha casi retrasado, archivado y cancelado los cambios introducidos por los dos Papas anteriores y bloqueado la línea progresista del Concilio Vaticano II (1962-1965). Se mantiene sin cambios, ya que no trabajaba para la época, sino para la eternidad. Sin embargo, los escándalos morales y financieros que se dieron en sus zonas eran de tal magnitud que surgió el grito, de toda la Iglesia, a la reforma como una de las misiones que debía llevar a cabo el nuevo Papa Francisco. Como escribió el príncipe del Vaticano, lamentablemente ya fallecido, Giancarlo Zizola (al Papa en 1977): "cuatro siglos de contrarreforma casi han extinguido los orígenes revolucionarios del cristianismo, la Iglesia se ha estabilizado como un órgano contra-revolucionario" (p. 278) y niega que todo lo que se ve como nuevo. En un discurso ante los miembros de la Curia el 22 de febrero 1975, el Papa Pablo VI reconoció que la Curia había tomado "una actitud de superioridad y orgullo por encima del colegio episcopal y el pueblo."

   Combinando la sensibilidad franciscana con el rigor jesuita, ¿Conseguirá el Papa Francisco darle otra forma? Está rodeado por ocho cardenales sabiamente expertos de todos los continentes, para acompañarle y para lograr esta gran empresa con las correcciones que necesariamente se tienen que hacer.
   Detrás de todo esto hay un problema histórico-teológico que dificulta en gran medida la reforma de la Curia. Se expresa por dos puntos de vista opuestos. El primero es el hecho de que, después de la proclamación de la infalibilidad papal en 1870, con la romanización y la uniformidad de toda la Iglesia posterior, hubo una concentración máxima a la cabeza de la pirámide, con el poder del Papado "supremo, peino, inmediato" (canon 331). Esto implica que concentra todas las decisiones, la carga de las cuales es prácticamente imposible ser realizada por una sola persona, incluso con el poder monárquico absolutista. Este poder no podía sufrir la descentralización, ya que esto significaría una disminución en el poder supremo del Papa. La Curia se cierra en torno al Papa, quien se convierte en su prisionero, a veces se congelan iniciativas desagradables por su conservadurismo tradicional o simplemente se aparcar los proyectos hasta que se olvidan.
   El otro punto, reconoce el peso del papado monárquico y trata de dar vida al Sínodo de los Obispos, un organismo creado por el Concilio Vaticano II para ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia universal. Pero sucedió que Juan Pablo II y Benedicto XVI, presionados por la Curia, que lo consideraba como una forma de romper la centralización del poder romano, la convirtieron en un cuerpo deliberativo y no consultivo. Se celebra cada dos o tres años, pero sin un impacto real en la Iglesia.
   Todo hace pensar que el Papa Francisco, al llamar a estos ocho cardenales para llevar con él y bajo su dirección, la reforma de la Curia, piensa en la creación de un órgano colegiado, con el que presidir la Iglesia. Tal vez podríamos extender esta representación colegiada no sólo a la jerarquía, sino a todo el pueblo de Dios, incluso las mujeres que son la mayoría de la Iglesia. Este paso no debería parecer imposible.
   La mejor manera de reformar la Curia, en opinión de los expertos en las cosas Vaticanas e incluso de algunos miembros de la jerarquía, sería una gran descentralización de sus funciones. Estamos en la era de la globalización y la comunicación de información en tiempo real. Si la Iglesia Católica quiere adaptarse a esta nueva etapa de la humanidad, nada mejor que hacer una revolución organizativa. ¿Porqué el departamento para la evangelización de los pueblos no puede ser transferido a África? ¿El del diálogo interreligioso a Asia? ¿O el de paz y justicia a América Latina? ¿Y la promoción de la unidad cristiana a Ginebra, junto al Consejo Mundial de las Iglesias? Algunos, los de las cosas más inmediatas, se mantendría en el Vaticano. A través de la videoconferencia, las tecnologías de comunicación, Skype y otros, se puede mantener un contacto instantáneo. Por lo tanto, sería posible evitar la creación de un anti-poder, del cual la Curia es un gran experto. Esto haría que la Iglesia Católica fuera realmente universal y no occidental.
   Así como el Papa Francisco siempre pide que oren por él, también tenemos que rezar para hacer este deseo realidad.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 47 - DOMINGO XXV DE ORDINARIO - Ciclo C


Tertulia en espiral





TERTULIA – DOMINGO XXV DE ORDINARIO – Ciclo C 

Julián
Aquí parece que Jesús enseñe a hacer trampas, porque encuentra bien que un administrador corrupto, ¡solucione su situación con más corrupción!
Víctor
Quizás en aquel tiempo, las relaciones entre propietarios y administradores eran diferentes a las actuales. Porque me parece muy extraño que este dueño del que habla permita tan fácilmente a su mal administrador desenvolverse como lo hace.
Bet
Esto del dueño y de su administrador, yo no lo acabo de entender. Pero aún entiendo menos lo que dice al final: "No podéis servir a Dios y las riquezas". No lo entiendo porque se supone (visto desde la Religión) que las riquezas las da Dios, y las da para que se hagan rendir. No sé cómo os lo podéis montar, los creyentes, para servir a Dios sin utilizar las riquezas que Dios os ha dado. ¡¿O es que los creyentes debéis ser pobres absolutos?!
Víctor
Lo que dices me da que pensar. De hecho, en otras parábolas, Jesús dice esto mismo que dices tú: hay que servir a Dios administrando bien (utilizando) las riquezas que nos ha dado. Yo supongo que aquí la diferencia no está tanto en servir a Dios o a las riquezas sino en utilizar las riquezas sólo para mí o también para los demás. Cuando administramos las riquezas pensando en los demás, en realidad no "servimos" a las riquezas sino a Dios, que se hace presente en los demás. Yo lo entiendo así …
Magda
Lo entiendes así, y lo practicas así. El otro día encontré a un compañero tuyo de trabajo, y me contó las mil y una excelencias sobre ti. Como ya me habías hablado de los problemas de la empresa, yo le pregunté cómo lo veía él, todo esto de la crisis. Me respondió directamente: mientras esté Víctor, todo irá bien; pero si él se fuera, la empresa se hundiría. Ahora la empresa es él. Los jefes confían en él, y nosotros también.
Víctor
Es cierto. Los jefes son ya mayores, y pensaban cerrar. Pero tenían un problema con las indemnizaciones. Yo les sugerí que hicieran una cooperativa, pero se negaron porque habían tenido una muy desagradable experiencia anterior. Pero me dijeron que, si yo me comprometía, estaban dispuestos a dejar la empresa en mis manos. Hablé con otros compañeros, y respondieron positivamente. Ahora, de hecho, funcionamos como una cooperativa. Y nos va bien.
Magda
Seguramente cuando se escribieron los Evangelios, también ocurría algo así. Había dueños que ponían sus riquezas en manos de un administrador. Si las riquezas crecían, era un buen administrador, si no, se le despedía. Debería pasar algo similar a lo que ocurre con los entrenadores de fútbol: son, de hecho, los dueños del equipo. Si el equipo gana, son buenos entrenadores, si el equipo pierde, son malos entrenadores, y se les despacha.
Bet
Pero aquí se habla de riqueza engañosa. ¿Qué diferencia hay entre engañosa o verdadera? ¡¿O es que, para Jesús, toda riqueza que no sea "espiritual" ya es engañosa?! Todo esto de las riquezas, en los evangelios, queda muy confuso. Y si, además, piensas en las riquezas de la Iglesia…
Julián
Yo ya he dicho otras veces que este Jesús es un soñador. Él se sitúa en otro mundo, un mundo irreal. Para él, todo lo que no esté encarado directamente a su mundo irreal, es equivocado o pecaminoso.
Víctor
El mundo de Jesús es irreal porque todavía no se ha terminado de construir. Nuestro mundo de hoy es real, pero un día u otro desaparecerá porque es evidente que está mal montado …
Julián
De acuerdo: desaparecerá. Y nosotros primero que él. Todo desaparecerá, porque todo ello no es más que un juego, hasta que acabe en una gran explosión…
Magda
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero añadiría una cosa: cuando todo desaparezca será porque otra cosa aparecerá. No sé qué ni sé cómo, pero creo que nada desaparece sin más. Jesús fue un soñador. De acuerdo. Por eso me gusta. A mí, los sueños me ayudan a estar despierta, y a dar sentido a mi vida. Y no me negarás que también vosotros tenéis sueños. Porque si no fuera así, ni tú intentarías curar enfermos, ni habríais tenido dos hijas, ni nosotros nos volveríamos locos por unos gemelos traviesos, pero que son como dos grandes ventanas para nuestra vida.
Bet
De hecho, sin sueños, nuestra vida sería como la de los animalotes… ¡Qué triste! ¿No? Sin sueños, todo sería un engaño: las riquezas, el trabajo, la política, la religión … ¡Incluso, la pareja! Quizás esto de ganarse amigos con la riqueza engañosa es más profundo de lo que pueda parecer …

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)