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miércoles, 18 de septiembre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 47 - DOMINGO XXV DE ORDINARIO - Ciclo C


Tertulia en espiral





TERTULIA – DOMINGO XXV DE ORDINARIO – Ciclo C 

Julián
Aquí parece que Jesús enseñe a hacer trampas, porque encuentra bien que un administrador corrupto, ¡solucione su situación con más corrupción!
Víctor
Quizás en aquel tiempo, las relaciones entre propietarios y administradores eran diferentes a las actuales. Porque me parece muy extraño que este dueño del que habla permita tan fácilmente a su mal administrador desenvolverse como lo hace.
Bet
Esto del dueño y de su administrador, yo no lo acabo de entender. Pero aún entiendo menos lo que dice al final: "No podéis servir a Dios y las riquezas". No lo entiendo porque se supone (visto desde la Religión) que las riquezas las da Dios, y las da para que se hagan rendir. No sé cómo os lo podéis montar, los creyentes, para servir a Dios sin utilizar las riquezas que Dios os ha dado. ¡¿O es que los creyentes debéis ser pobres absolutos?!
Víctor
Lo que dices me da que pensar. De hecho, en otras parábolas, Jesús dice esto mismo que dices tú: hay que servir a Dios administrando bien (utilizando) las riquezas que nos ha dado. Yo supongo que aquí la diferencia no está tanto en servir a Dios o a las riquezas sino en utilizar las riquezas sólo para mí o también para los demás. Cuando administramos las riquezas pensando en los demás, en realidad no "servimos" a las riquezas sino a Dios, que se hace presente en los demás. Yo lo entiendo así …
Magda
Lo entiendes así, y lo practicas así. El otro día encontré a un compañero tuyo de trabajo, y me contó las mil y una excelencias sobre ti. Como ya me habías hablado de los problemas de la empresa, yo le pregunté cómo lo veía él, todo esto de la crisis. Me respondió directamente: mientras esté Víctor, todo irá bien; pero si él se fuera, la empresa se hundiría. Ahora la empresa es él. Los jefes confían en él, y nosotros también.
Víctor
Es cierto. Los jefes son ya mayores, y pensaban cerrar. Pero tenían un problema con las indemnizaciones. Yo les sugerí que hicieran una cooperativa, pero se negaron porque habían tenido una muy desagradable experiencia anterior. Pero me dijeron que, si yo me comprometía, estaban dispuestos a dejar la empresa en mis manos. Hablé con otros compañeros, y respondieron positivamente. Ahora, de hecho, funcionamos como una cooperativa. Y nos va bien.
Magda
Seguramente cuando se escribieron los Evangelios, también ocurría algo así. Había dueños que ponían sus riquezas en manos de un administrador. Si las riquezas crecían, era un buen administrador, si no, se le despedía. Debería pasar algo similar a lo que ocurre con los entrenadores de fútbol: son, de hecho, los dueños del equipo. Si el equipo gana, son buenos entrenadores, si el equipo pierde, son malos entrenadores, y se les despacha.
Bet
Pero aquí se habla de riqueza engañosa. ¿Qué diferencia hay entre engañosa o verdadera? ¡¿O es que, para Jesús, toda riqueza que no sea "espiritual" ya es engañosa?! Todo esto de las riquezas, en los evangelios, queda muy confuso. Y si, además, piensas en las riquezas de la Iglesia…
Julián
Yo ya he dicho otras veces que este Jesús es un soñador. Él se sitúa en otro mundo, un mundo irreal. Para él, todo lo que no esté encarado directamente a su mundo irreal, es equivocado o pecaminoso.
Víctor
El mundo de Jesús es irreal porque todavía no se ha terminado de construir. Nuestro mundo de hoy es real, pero un día u otro desaparecerá porque es evidente que está mal montado …
Julián
De acuerdo: desaparecerá. Y nosotros primero que él. Todo desaparecerá, porque todo ello no es más que un juego, hasta que acabe en una gran explosión…
Magda
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero añadiría una cosa: cuando todo desaparezca será porque otra cosa aparecerá. No sé qué ni sé cómo, pero creo que nada desaparece sin más. Jesús fue un soñador. De acuerdo. Por eso me gusta. A mí, los sueños me ayudan a estar despierta, y a dar sentido a mi vida. Y no me negarás que también vosotros tenéis sueños. Porque si no fuera así, ni tú intentarías curar enfermos, ni habríais tenido dos hijas, ni nosotros nos volveríamos locos por unos gemelos traviesos, pero que son como dos grandes ventanas para nuestra vida.
Bet
De hecho, sin sueños, nuestra vida sería como la de los animalotes… ¡Qué triste! ¿No? Sin sueños, todo sería un engaño: las riquezas, el trabajo, la política, la religión … ¡Incluso, la pareja! Quizás esto de ganarse amigos con la riqueza engañosa es más profundo de lo que pueda parecer …

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)