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miércoles, 9 de octubre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 50 - DOMINGO XXVIII DE ORDINARIO - Ciclo C


Tertulia en espiral



TERTULIA – DOMINGO XXVIII DE ORDINARIO – Ciclo C 

Julián
Me parece que aquí Jesús se queja sin razón: se queja de los nueve leprosos que van al encuentro de los sacerdotes –exactamente como él les había indicado– y en cambio felicita el único que no va, y que regresa a él. ¿En qué quedamos? …
Víctor
Y, además, encuentro muy sorprendente que Jesús les diga que vayan a ver a los sacerdotes, porque precisamente estos son sus enemigos que, una vez llegado a Jerusalén, ¡le condenarán y le harán matar!
Bet
Quizás intentaba congraciarse con ellos …
Magda
No lo creo. A mí me parece que este contraste es para mostrar la diferencia entre la "curación" que podían certificar los sacerdotes, y la "salvación" que ofrece Jesús.
Bet
Pero, ¿quién cura realmente a los leprosos: Jesús o los sacerdotes?
Víctor
Mujer: ¡es evidente que los cura Jesús!
Bet
¡El relato no lo dice!
Magda
Según el relato, se curan por el simple hecho de ponerse en camino hacia los sacerdotes. Aquí –me parece– la lepra es utilizada como símbolo de la marginación, ya que los leprosos, por ley, tenían que vivir separados de la gente. Pero, más allá de la lepra real, hay otras formas de marginación autoinducidas.
Bet
¿Cómo?
Magda
Piensa en nuestra sociedad. ¿Todos los marginados son marginados por la sociedad? ¿No hay muchos marginados que se han marginado ellos mismos porque –sobretodo en una sociedad estructurada como la nuestra– la marginación puede tener sus ventajas?
Los leprosos, cuando ven a Jesús, le piden que se apiade de ellos. Han visto en él a un posible cabecilla que se encamina a Jerusalén. Jerusalén es la capital. Lo que le piden es que encabece su movimiento de protesta; que haga de su automarginación una bandera para cambiar la sociedad según sus ideales. Pero los ideales de los leprosos no son los de Jesús. Por eso Jesús les despacha diciéndoles que vayan a encontrar a los sacerdotes, que representan a la sociedad establecida. Esto les "cura" de la marginación, pero, salvo el samaritano, no saben descubrir nada más en la persona de Jesús. Sólo el samaritano, que es un marginado de verdad, descubre, en la curación del grupo, la novedad de Jesús, y regresa a él.
Víctor
Me parece muy rebuscada, esta explicación.
Julián
No sé si es "rebuscada", pero expresa una gran verdad. Esto de los automarginados que buscan un líder, me hace entender muchas cosas que suceden hoy.
Pero, si como dices, Jesús rechaza convertirse en líder, ¡¿cómo es que los cristianos hablan siempre de él como de un gran líder?!
Víctor
Este es un punto que se me ha vuelto problemático por "culpa" de estas tertulias que hacemos. Porque, es verdad: en las homilías y sermones siempre nos hablan de Jesús como si fuera nuestro líder, el modelo a seguir, el maestro a quien  se debe escuchar … Pero de hecho, ¿dónde puedes encontrar realmente a este líder? ¿Dónde puedes verle, escucharle o hacerle consultas? … En la práctica, Jesús no tiene absolutamente nada de líder. Los líderes, en todo caso, serían los curas, o el Papa, …
Magda
Yo creo que esta es la gran novedad de Jesús. Al samaritano que vuelve a él le dice tres cosas muy significativas:
1ª. ¡Levántate!
Jesús no quiere gente postrada ante él. No es el líder que hay que venerar y obedecer. Él es el Hombre, y el encuentro con él nos hace humanos. Queda excluido convertirse en súbditos.
2ª. Ves.
No le dice quédate conmigo, sígueme, sé de los mios"Ves". Tienes, como yo, un camino a hacer que es el
tuyo. Hazlo.
3ª. Tu fe te ha salvado.
No te he salvado yo porque soy el líder, o un superhombre, o un enviado de Dios …
Tu fe, viendo en mí el proyecto de Dios sobre los humanos, te ha salvado. Te ha salvado no sólo de la lepra sino, sobretodo, de la necesidad de tener líderes, o de reconocerles.
Víctor
Creo que empiezo a entender. Como líder, o Mesías, o rey, o maestro, … Jesús fue llevado a la Cruz, y no pasó de allí. El escándalo de la Cruz es mucho más que un escándalo; ¡es el vuelco de la dinámica "normal" de la sociedad! Buscamos líderes para identificarnos (alienarnos) con ellos; los hacemos necesarios para poder proyectar en ellos aquellas esperanzas por las que no queremos luchar directamente, o para acusarles de las frustraciones que no queremos superar. Hemos convertido a Jesús en un superhombre para ahorrarnos la tarea de hacernos realmente humanos. "Tu fe te ha salvado". ¡¡¡Al revés de como yo pensaba!!!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)