Traductor

miércoles, 30 de octubre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 53 - DOMINGO XXXI DE ORDINARIO - Ciclo C

Tertulia en espiral




TERTULIA – DOMINGO XXXI DE ORDINARIO – Ciclo C 

Bet
Tú, Magda, siempre dices que Lucas es muy buen escritor, pero yo creo que en este relato de hoy se ha pasado, porque nos habla de este tal Zaqueo de una manera que nos lo hace simpático, cuando en realidad debía ser un caradura.
Magda
Sólo conocemos a Zaqueo por esto que nos dice Lucas en este relato. Y es verdad: este relato está hecho de tal manera que este Zaqueo, que era un caradura, nos resulta simpático. Pero creo que esto está hecho a propósito. Por eso me pregunto: ¿por qué Lucas nos presenta a este caradura de forma que nos caiga simpático?
Víctor
Supongo que Lucas, de esta manera, quiere recalcar la importancia de convertirse. Zaqueo resulta simpático por su chiquillada de subirse a un árbol, pero lo más importante es que se convierte. Al comienzo del relato habla de su pequeñez de estatura, seguramente para destacar su pequeñez moral. Moral y social, porque los publicanos eran la gente más despreciada. Y con razón: se aprovechaba del dominio que los Romanos ejercían sobre el pueblo. Pero al final, cuando ha acogido a Jesús en su casa, se convierte. El relato dice que se puso en pie. Así se manifiesta la grandeza de este hombre menudo que nos resulta simpático.
Julián
No sé si este Zaqueo me resulta tan simpático como decís. Yo he hecho otra reflexión. En este relato, además de Zaqueo y Jesús, hay otro protagonista: la multitud. El relato dice que Zaqueo no puede ver a Jesús debido a la multitud. Tú, Magda, siempre nos has dicho que, en los evangelios, Jesús personifica al Hombre. Según esto, aquí se nos dice que la multitud impide ver al Hombre. Cuando Zaqueo consigue ver quién es el Hombre, deja de ser un caradura. No sé si se convierte o no, pero todo parte del hecho de que este pobre hombrecillo "quería saber quién era el Hombre".
Yo leo este relato en clave política, y pienso: si los políticos abandonaran (abandonáramos) las ideas preconcebidas, y quisieran ver realmente quiénes son los humanos, qué piensan, qué quieren los ciudadanos … ¡la política sería el servicio más bonito y noble que se haya inventado nunca! Pero no: en el partido me consideran por un indeciso porque siempre encuentro pegas a los programas electorales. La mayoría busca programas que obtengan votos, aunque después no se puedan cumplir … "Ver al Hombre". ¡Esa es la cuestión!
Magda
Encuentro interesantísimo esto que acabas de decir. Aquí la multitud también es protagonista, y muy negativamente: primero impide ver al Hombre, luego critica a Jesús porque se ha hospedado en casa de un pecador. Podemos hacer mucho daño sin darnos ni cuenta …
Bet
La multitud somos todos. La multitud es el Pueblo. En democracia, ¡la multitud siempre tiene razón!
Víctor
Hay multitudes y multitudes. Un rebaño de ovejas pueden ser tanta multitud como quieras, pero sólo dicen béeee. En cambio un enjambre de abejas también es multitud, pero cada una tiene y cumple con su responsabilidad. "La multitud siempre tiene razón". Por eso hay tantos aprovechados que quieren manipularla. Y, desgraciadamente, a menudo lo consiguen.
Magda
Según los evangelios, Jesús se encuentra a menudo con la multitud. Pero su objetivo es que no se quede en simple multitud sino que se convierta en comunidad. Hay una gran diferencia entre una simple multitud y una multitud–comunidad. La comunidad es activa, creativa. La simple multitud es pasiva, y fácilmente manipulada por los líderes de turno. A veces es necesario "subirse a un árbol" para poder ver la realidad humana. Hay que ser críticos.
Julián
Me parece que fue Churchill quien dijo, más o menos, aquello de que la democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los sistemas anteriores. O sea: que la democracia no es buena, pero es la forma de gobierno menos mala.
Víctor
Yo prefiero decirlo de otra manera (y que me perdone el Sr. Churchill): la democracia es buena; pero en manos de individuos no democráticos, se hace perversa y es lo peor de todo. ¡Es por esto que estamos como estamos!
Bet
Sí. Yo también lo creo. Creo que la democracia, antes que nada es una virtud; una cuestión de justicia. Sin esta virtud, la democracia política es un fracaso. Pero sigue siendo el mal menor.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)