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miércoles, 6 de noviembre de 2013

TERTULIA EN ESPIRAL - Capítulo 53 - DOMINGO XXXII DE ORDINARIO - Ciclo C

Tertulia en espiral




TERTULIA – DOMINGO XXXII DE ORDINARIO – Ciclo C 

Julián
Yo soy como estos saduceos de los que habla el Evangelio: no creo en la resurrección. Además: ¡ni siquiera creo que fuera una buena cosa! ¿Te imaginas volver a encontrarte con toda la gente a quien has conocido? Sus manías, fobias, impertinencias… La muerte está muy bien: ¡"soluciona" todos los problemas!
Bet
No sé. Es cierto que lo soluciona todo. Pero hay situaciones y situaciones… Además: si todo termina en la muerte… la vida me parecería una broma de mal gusto.
Pero tampoco veo soportable una vida que durara para siempre. ¡Vivir para siempre sería terrible! ¡A mí, la eternidad me causa terror!
Víctor
Yo no tengo suficientes argumentos ni a favor ni en contra. Siempre me han enseñado que resucitaremos, y me parece lo más normal, porque, si no, ¿qué caramba significaría vivir? Ahora: no me preguntéis ni cuándo ni de qué manera. Cuando llegue, ya veremos. Entretanto vivo, y trato de vivir lo mejor sé.
Julián
Lo que está claro es que nadie ha vuelto del otro lado. ¡Se debe vivir muy bien allí!… ¿O es que no hay absolutamente nada en el otro lado? Como dices tú, ya lo veremos cuando llegue. Y mientras tanto, ¡tranquilos! Carpe diem, que decían los antiguos.
Magda
Estoy bastante de acuerdo con lo que decís. Pero los evangelios ofrecen algo más. Los evangelios nacen de la creencia en la resurrección de Jesús. Y no hablan de él como de alguien que "ha regresado" sino de alguien que "ha pasado" (Pascua) a otra situación. Una fuente no recupera nunca el agua que ha dado, y no por ello niega la realidad al mar.
No me gusta la palabra resurrección porque sugiere eso de "regresar". Yo pienso que la Vida "fluye". Y no puedo dejar de creerlo, porque la siento, la experimento como algo que recibo siempre nueva, y que entrego continuamente.
Bet
Los muertos no reciben ni dan absolutamente nada…
Magda
No sé… Quizás no somos nosotros quienes recibimos o damos. Quizás es la Vida que viene y sale en nosotros. No es la fuente quien hace al agua, es el agua quien hace a la fuente. El agua fluye, se esparce, baña los lugares… Crea fuentes, ríos, estanques o mares; puede tomar una infinidad de formas, pero no desaparece nunca. No sé imaginarme una persona realmente "muerta". Las últimas palabras del evangelio de hoy deben tener algún sentido, aunque no lo sepamos imaginar: "Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven".
Bet
Y, ¿no te da miedo, la eternidad?
Magda
No me imagino la eternidad como algo que dura siempre… No sé imaginarla. Quizás es algo que no cansa
Bet
Todo aquello que dura demasiado acaba cansando, por placentero que sea…
Julián
Hay situaciones que no "duran" porque es como si estuvieras fuera del tiempo. ¿Te acuerdas de aquella vez que dormí dos días seguidos? Ni me di cuenta. Fuiste tú quien me lo dijiste… Si la eternidad de la que habláis fuera como estar fuera del tiempo, a la mejor me apunto…
Bet
¡Ahora no te rías, tú! Ya te he dicho otras veces que lo de la eternidad me da mucho miedo. De todos modos… si fuera eso de estar fuera del tiempo… Pero, ¿qué significa estar fuera del tiempo?
Víctor
"Fuera del tiempo". Esta frase me inspira… A veces el tiempo pasa tan despacio que no acaba de pasar nunca. Otras veces va tan deprisa que pasa volando. ¡El tiempo! ¡Es una cosa rara!
Magda
Yo no sé imaginarme eso de "fuera del tiempo". Pero lo que has dicho demuestra que el tiempo es algo que depende de nosotros. Las piedras, no "tienen" tiempo. Seguramente la resurrección de la que hablan los evangelios sea "vivir en plenitud fuera del tiempo". La "Vida eterna" no debe ser una vida como la de ahora y "que dura siempre". "Vida" y "Tiempo" no tienen porqué estar necesariamente unidos. Son iguales que los ángeles, dice el relato. Los místicos hablan de los momentos de "éxtasis" como si fuera la plenitud en un instante
Julián
Algunos accidentados que habían estado a punto de morir explican que, en un segundo, se les había habían visto toda su vida… Como una película de sesenta años vista toda en un segundo. No me lo sé imaginar; pero así lo explican…
Bet
El poeta Costa Llobera, en una poesía utiliza una expresión que me resultó chocante. Él describe la felicidad como un "trago de eternidad". Está bien, ¿verdad? Un trago de eternidad

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)