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lunes, 30 de diciembre de 2013

ENTREVISTAS CON FID'HO - Santa María, Madre de Dios

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Lucas 2,16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.
Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.


Entrevista



Evy
La liturgia de estas fiestas de Navidad resulta revuelta. Hace ocho días leíamos el relato de tu nacimiento, en Belén. El pasado domingo leíamos como tu padre te llevó a Egipto para protegerte del cruel Herodes. Hoy volvemos a Belén, el día de tu nacimiento, y de tu circuncisión ocho días después. Todo ello, ¿no te parece demasiado complicado?
Fid'ho
Es posible que la mezcla de dos relatos tan diferentes como son los Evangelios de Mateo y de Lucas puedan agobiar un poco, sobre todo si estos relatos se entienden como si fueran biográficos. Porque yo no tengo "biografía" sino "historia".
Evy
Aunque no tengas biografía, ¿cómo es que los relatos de tu historia sean tan diferentes? ¿No son una dificultad para entenderte?
Fid'ho
Al revés. Si los relatos fueran iguales o muy similares, podrían ser entendidos de una forma biográfica. Y eso sí que impediría una correcta comprensión mia. Es importante que sean bien diferentes porque así queda claro que no se refieren directamente a una persona individual y concreta. Con estas grandes diferencias se sugiere claramente que, cuando se habla de mí como Hijo del hombre, se está hablando de la Humanidad y de su "historia" que camina hacia la plenitud; una plenitud que ya se puede ver anticipada en mi "historia" relatada en singular.
Evy
Me cuesta mucho entender lo que dices: que tú seas a la vez una parábola de la Humanidad y que tengas también una vida individual.
Fid'ho
Toda persona tiene esta doble dimensión: individual y global. Todo el mundo es un individuo y, como individuo, puede optar a favor, al margen o en contra de la Humanidad. Pero sea cual sea la opción de cada uno, toda vida individual nace de la humanidad y genera humanidad. Tomar conciencia de este hecho ilumina la vida de cada persona. Maria –mi madre– nos da un buen ejemplo de ello, ya que ella conservaba esos recuerdos en su corazón y los meditaba.
Evy
Si la vida de toda persona tiene esta doble dimensión, ¿qué tienes tú, de especial para que seas llamado el Hijo del hombre?
Fid'ho
La resurrección. O, si prefieres, la Plenitud.
Evy
¿La resurrección? ¡Ningún periodista ha visto jamás tu resurrección! Y los Evangelistas hablan de ella, ¡pero ninguno dice que la haya visto!
Fid'ho
La resurrección no se ve con los ojos sino con el corazón. ¿Tú –que estás casado–, has visto alguna vez el amor de tu mujer?
Evy
Lo "veo" en su manera de comportarse.
Fid'ho
¿Si tú no la amaras, su manera de comportarse te haría visible su amor? ¿No es cierto que si tú no la amaras, tampoco verías su amor, y su comportamiento se te haría insoportable? Igualmente: sólo puede "ver" la resurrección del Hijo del hombre quien tiene el corazón abierto. El problema no está en la resurrección sino en la forma de mirar a la Humanidad.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)