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miércoles, 29 de enero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Presentación del Señor

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Lucas 2, 22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel."

[Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.]



Entrevista



Evy
Sorprenden las palabras de Simeón cuando, hablando de ti, dice que serás motivo para que muchos en Israel caigan y muchos se levanten. No puedo imaginar que tú, el Hijo del hombre, puedas ser motivo de que muchos caigan. ¡¿No se dice en el relato que eres luz para todos?!
Fid'ho
¡Es el riesgo de la libertad! La luz es indispensable para quien quiere hacer el bien, pero la libertad le permite hacer el mal. Quién quiere hacer el mal necesita oscuridad, y odia la luz.
Evy
Yo pienso que, directamente, nadie quiere hacer el mal. Quien hace un mal es porque, de alguna manera, le parece bien.
Fid'ho
¡Las cosas no son tan simples! Cada hombre flota en un mar de ideas, valores, mentalidad, religión, costumbres, leyes, presupuestos, intereses, … que lo mueven a ser o actuar de una determinada manera. Pero, cuando nos encontramos ante una persona concreta, todo esto queda en cuarentena. ¡Y es aquí que nos la jugamos! Quien prefiere a la persona a cualquier otra cosa, buena o mala, actúa con justicia. Quien desprecia a la persona –por insignificante que parezca– dando preferencia a sus propias cosas, buenas o malas, es injusto. El encuentro con las personas reales y concretas se convierte en la ocasión para hacer el bien o en la trampa para hacer el mal.
Evy
¿Es por eso que tú, el Hijo del hombre, eres una "bandera", y "señal de contradicción"?
Fid'ho
Cuando alguien se hace presente ante nosotros, su presencia es como una espada que nos atraviesa, y pone de manifiesto nuestros auténticos sentimientos.
Evy
¿Es posible cambiar los sentimientos?
Fid'ho
¡Evidentemente que sí! Piensa que los humanos estamos "diseñados" para amar. Ante los demás, sobretodo ante los que sufren, sentimos constantemente la llamada del amor, y podemos seguirla. Igualmente, cuando se desprecia a alguien, se oye la voz del remordimiento: ¿qué has hecho de tu hermano? Y uno puede convertirse.
Evy
¿Hay algunos que no se convierten?
Fid'ho
¡Evy! ¡Esta pregunta es sólo una curiosidad de periodista! Pero te diré una cosa: como Hijo del hombre mi trabajo es invitar a todos a la conversión, respetando la libertad. Cada ser humano sólo se humaniza construyendo Humanidad.
Evy
Los Dictadores también quieren hacer (su) Humanidad …
Fid'ho
No desde el hombre sino desde sus gustos o prejuicios. Utilizan a los humanos, pero no construyen Humanidad. Hacen, o pretenden hacer, Imperios.
Evy
¿El Reino de Dios que tú predicas, no es también un Imperio?
Fid'ho
¡Es necesario estar alerta! ¡La tentación de construir un imperio no desaparece jamás del todo! ¡Es necesario estar muy atentos para no caer en la tentación! A pesar de ello, ¡los hay que caen!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)



Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


martes, 28 de enero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo IV de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.


Entrevista



Evy
¡Las Bienaventuranzas! ¡Es célebre, este texto! Por su estructura literaria, ya se ve que el evangelista Mateo construye el texto fundamental del Reino de los cielos. Pero, debo serte sincero: estas Bienaventuranzas, yo no las entiendo. Son demasiado contradictorias. Además: es muy fácil prometer cosas para un futuro que no sabemos cuando vendrá. A mí, estas Bienaventuranzas me llevan a pensar en los discursos populistas que hacen tantos políticos para que la gente les vote. Y aún otra cosa: ¡son peligrosas! Si los pobres y marginados son felices, ¡no es necesario que luchen contra la injusticia de la cual son víctimas!
Fid'ho
¡¿Por qué te empeñas en quedarte a medio camino?! La justicia es necesaria, y es en lo que debe contribuir cada hombre. Pero la felicidad va mucho más allá, y es un don de Dios.
Evy
En las Bienaventuranzas hablas mucho de felicidad, pero ¿por qué la condicionas en cosas que hacen infeliz al hombre, como la pobreza, el luto, la humillación o el desprecio? Si Dios nos quiere hacer felices, ¿por qué no lo hace directamente? Si la felicidad es un don, porque hace pagar un precio tan alto?
Fid'ho
¡No hay ningún precio por la felicidad! Los pobres, los humildes, los perseguidos … son felices no porque paguen un precio sino porque no ponen obstáculo al don de Dios. No son felices porque son pobres sino porque tienen una actitud de apertura y de investigación. Y quien busca, encuentra.
Evy
También los ricos buscan la felicidad. ¡Todo el mundo quiere ser feliz!
Fid'ho
Cierto. Y, en cierto modo, la encuentran. ¡Y esta es su desgracia! Encuentran una ridícula e injusta felicidad en su riqueza exhibida, en su dominio sobre los débiles, o en su la pretendida superioridad, … y así se vuelven incapaces de valorar y buscar la única verdadera felicidad, aquella que conecta con la Felicidad de Dios.
Evy
¿Las riquezas son malas?
Fid'ho
¡No! Dios nos las da para que aprendamos a compartir, y este es la primera gran alegría que ofrecen. Pero cuando las riquezas de unos son la causa de que otras personas no tengan lo que necesitan, entonces son injustas, y nos hacen daño.
Evy
Hay muchas clases de riqueza que no se puede compartir, por ejemplo la salud, la prudencia, la sensibilidad, el optimismo, …
Fid'ho

Tú sabes muy bien que, en realidad, lo que compartimos es la vida. Las diferentes riquezas son sólo la anécdota. Lo importante es la vida. La vida nos dice en cada momento qué y cómo podemos compartir.

REFLEXIONES DOMINICALES. PRESENTACIÓN DEL SEÑOR. CICLO A.

Presentación del Señor.
PROYECTO DE HOMILÍA. 

Este relato, exclusivo del Evangelio de Lucas y muy elaborado, nos presenta a dos nuevos personajes que no volverán a aparecer en todo el Evangelio. Dos personajes ancianos que marcan el cumplimiento de la misión del pueblo elegido (Israel) de mantener la esperanza en la llegada del Hombre maduro y preparar su acogida. Son Simeón, un hombre y Ana, una mujer, para que su representatividad sea completa. Los dos –con su presencia en el Templo– constituyen una clara inclusión con los dos personajes con los que comienza el Evangelio de Lucas: Zacarías e Isabel, también ancianos y padres del Precursor. Esta inclusión sitúa todos los pasajes incluidos dentro del marco de la ley.
De Simeón, no se dice explícitamente que sea sacerdote del Templo, pero se sugiere cuando acoge a José y María que llevan a su hijo para que sea presentado a Dios, tal como mandaba la Ley del Señor. Pero en este caso, Simeón no va al templo para cumplir con su trabajo sacerdotal sino que va impulsado por el Espíritu Santo. Y no ofrece a Dios al niño que le presentan José y María sino que lo recibe (toma en brazos) como un don de Dios a los hombres. En cierto modo se invierten los papeles: no es el sacerdote quien ofrece al niño a Dios sino que es Dios quien ofrece al niño a la Humanidad, que es acogido por el anciano Simeón. Por eso Simeón bendice a Dios por el don recibido, y bendice a los padres a través de los cuales es recibido.
Y no sólo eso. Recibido el don de Dios, el Templo y los sacerdotes han acabado su misión, que era precisamente preparar esta acogida: «Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz, como le habías prometido. Mis ojos han visto al Salvador que has presentado ante todos los pueblos.» Con la llegada de Jesús se completa y finaliza la misión para la que había sido elegido el pueblo de Israel. Templo y sacerdotes desaparecen. El pueblo elegido queda incorporado, con honor, a TODOS LOS PUEBLOS, ahora también iluminados.
Sorprende la insistencia del relato sobre el cumplimiento de la ley. Como judío, Jesús nace bajo la Ley, pero, como hombre, ha nacido del Espíritu (como Adán), y va más allá de la Ley, porque la Ley es incapaz de llevar al Hombre a su plenitud.
Esta insuficiencia de la Ley queda visualizada en la vida–historia de Anna, que por eso es llamada profetisa. A pesar de haber estado casada durante siete años, ha vivido la mayor parte de su vida como viuda. Ana es una alegoría del pueblo elegido: Durante los años de desierto, hizo la experiencia de la protección de Dios ("los años de matrimonio"). Llegado a la Tierra Prometida, el Templo no ha sido capaz de representar la presencia protectora de Dios. Aunque "Ana" no se apartaba del templo, dedicada noche y día al culto de Dios con ayunos y oraciones, vive como viuda. (El evangelio de Juan dirá lo mismo con otro lenguaje: en las bodas de Caná "no tienen vino". Joan 2:3). La mujer viuda era, en la mentalidad judía, la expresión de la infecundidad, de la debilidad, de la inseguridad e, incluso, del desprecio. "Hasta los ochenta y cuatro años". Ochenta y cuatro es el resultado de multiplicar doce por siete. Doce es la cifra de Israel (por aquello de las 12 tribus). Siete es el número que indica la totalidad de una acción o actividad (Los siete días de la Creación).
Esta triste situación de Anna cambia de repente: … daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban el tiempo en que Jerusalén sería redimida.
Pero este "niño" no será alegría para todos. En la Humanidad, no todo el mundo acepta el paso (pascua) de la Ley al Espíritu. Al contrario: Con la excusa de la Ley, los poderosos intentan matar el Espíritu que nos hace libres. Simeón es lúcido, y anuncia que "este niño" será una bandera, y una señal de contradicción. En el fondo, sólo hay dos clases de seres humanos: los que están a favor de la Humanidad y ayudan a construir en libertad, y los que luchan contra la libertad de la Humanidad, utilizando como excusa las exigencias de la Ley. Simeón anuncia la sentencia que los sacerdotes y maestros de la Ley dictarán contra Jesús: "Nosotros tenemos una ley, y según esa ley, este hombre debe morir" (Juan 19:7). El Hombre es la bandera. La humanización es la espada que traspasa a la Humanidad (aquí personificada en María) que pone en claro los "pensamientos escondidos" que hay en el corazón de muchos.
MENSAJE. 
Todos nacemos bajo la ley, sea la que sea. También todos estamos llamados a ir más allá de la Ley, sea la que sea. La Ley debe ser como un maestro que nos prepara para la Madurez, donde ya no es necesaria la ley. Pero en la Madurez sólo se llega por el Espíritu, que nos mueve a construir Humanidad. Y cada uno de nosotros debe decidir si lo acoge o se cierra.
RESPUESTA. 
En la Iglesia, el matrimonio entre Religión e Imperio, ya en los inicios del siglo IV, provocó la primacía de la Ley sobre el Espíritu. El resultado ha sido fatal: en la Iglesia se han reproducido los vicios en que ya había caído la Sinagoga, la Sinagoga que, en nombre de la Ley, había condenado a muerte al Hijo del Hombre. Con el Concilio Vaticano II, la conversión urgente e indispensable dio un paso adelante importante. Pero esta conversión debe continuar superando las "formas legales" que aún persisten. El Espíritu lleva a la comunión, y la comunión se concreta en comunidades, reunidas en el nombre de Jesús (del Hombre). En medio de una sociedad que ha sacralizado al máximo las relaciones de Poder, la Iglesia debe ser el testigo visible de la posibilidad y de la bondad de las relaciones de Comunión. Las Comunidades cristianas tienen hoy el gran reto de denunciar la corrupción que han sufrido las Democracias existentes, y colaborar en el surgimiento de una democracia real, justa y universal, no como forma de Poder sino como forma de convivencia.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. ¿Qué cambios habría que hacer en nuestras vidas y en la sociedad para que la "bandera" (el criterio de valoración) no fuera el Dinero sino el Hombre?
  2. ¿Permitís, a nivel personal y comunitario, que "la espada" que discierne los pensamientos escondidos os penetre el alma?
  3. ¿La misa es para vosotros un encuentro con el Templo (y el sacerdote) o un encuentro de hermandad para celebrar, vivir y difundir relaciones de comunión?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

lunes, 27 de enero de 2014

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO IV DE ORDINARIO. CICLO A.

Domingo IV de Ordinario.
Ciclo A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA. 

NotaEste año 2014, este domingo cae el 2 de febrero, Fiesta de la Presentación de Jesús en el templo. Esta Fiesta tiene preferencia sobre el domingo.
Nota IILas Bienaventuranzas son también leídas en la fiesta de Todos los Santos. Allí podéis encontrar más comentarios.
Litúrgicamente estamos en el año A, que tiene como evangelista preferente Mateo.
El evangelio de Mateo, según los expertos, fue escrito en el ámbito de unas comunidades cristianas formadas sobre todo por judíos. Quizás por ello, la figura de Jesús es presentada como un nuevo Moisés, el promotor (en nombre de Dios) de Israel como Pueblo Elegido.
El evangelio de hoy es el de las Bienaventuranzas, que son preámbulo del sermón de la montaña.
En el evangelio de Mateo las Bienaventuranzas ocupan el mismo lugar que ocupaban los 10 Mandamientos que promulgó Moisés para el pueblo de Israel. Como Moisés, también Jesús "sube a la montaña", la cual representa el "lugar de encuentro con Dios".
Hay, sin embargo, importantes diferencias entre Moisés y Jesús:
  • Moisés sube sólo a la montaña para recibir de Dios las "tablas de la Ley" (Éxodo 19,20 y 20,18); en cambio Jesús sube a la montaña "y los discípulos se le acercaron".
  • Moisés "baja de la montaña" tras recibir la Ley para dársela al pueblo que esperaba abajo; en cambio Jesús "se sienta en la montaña" y da su Mensaje a la multitud que, se supone, está también en la montaña.
  • Sobretodo cambia el lenguaje: ya no se trata de "mandamientos" sino de "bienaventuranzas".
Hay que reconocer que las Bienaventuranzas utilizan un lenguaje contradictorio ya que en el fondo vienen a decir: "Felices los infelices".
Sin embargo, esta contradicción es la respuesta a otra contradicción; y si, en matemáticas, "dos negaciones, afirman", también podemos decir que "dos contradicciones, se complementan". En este contexto, su uso es para anunciar una buena noticia.
El mensaje de Jesús no va dirigido a una sociedad neutra, sino a una sociedad contradictoria: está hecha de pobres y de ricos; de esclavos y de dominadores; de personas dignas y de personas indignas; buenos y malos; … Y la contradicción está en que, a pesar de haber riquezas para todos, hay pobres porque hay ricos demasiado ricos. Aunque la libertad es para todos, algunos utilizan su libertad para esclavizar a sus compañeros. Aunque la dignidad pertenece a todos los seres humanos, los hay que son declarados indignos por que establecen criterios injustos de valoración.
Es en este mundo contradictorio que Jesús declara que Dios se muestra sólo entre los desfavorecidos.
Y, claro, con el peso de Dios en el platillo de los insignificantes, la balanza se invierte. Como nos dice San Pablo en la segunda Lectura: Dios "ha escogido a los que el mundo tiene por débiles y los que, a los ojos del mundo, son gente de clase baja, gente de la que nadie hace caso; para destituir a quienes son alguna cosa …". También María ya lo había proclamado: "Derriba a los poderosos de sus tronos y exalta a los humildes" (Lucas 1,52).
Y esta es la "buena noticia" de Jesús. Es así como "funciona" el Reino que anuncia y manifiesta.
A las bienaventuranzas contradictorias, Mateo añade tres normales (que no se encuentran en el texto paralelo de Lucas, 6,20): Bienaventurados los misericordiosos … Bienaventurados los limpios de corazón … Bienaventurados los que trabajan por la paz … Posiblemente se intente así que el número de las Bienaventuranzas sugiera mejor el paralelismo buscado con los 10 Mandamientos.
Dichosos los pobres de espíritu …
La expresión "pobres de espíritu" se presta a interpretaciones diversas. Quizás aquí Mateo quiere dar un toque de realismo: en un mundo dividido entre pobres y ricos, puede ocurrir que uno pertenezca a la clase de los pobres, pero deseando ser rico. Serían pobres "con espíritu de ricos". En estos casos, no se puede sentir la felicidad que Jesús proclama.
MENSAJE. 
El mensaje se podría resumir en una frase más o menos así: Felices los infelices, porque, si le aceptan, tienen a Dios de su parte.

RESPUESTA. 
Acoger un mensaje como este no es fácil, ya que contradice directamente nuestras tendencias más primarias. Sin embargo, nos abre horizontes alentadores una vez hemos descubierto los proyectos de Dios sobre la Humanidad. Es imposible comportarse como hijo cuando todavía uno tiene espíritu de sirviente. Pero cuando se ha descubierto y aceptado el don de la filiación, ya no se puede vivir como sirviente, y es fácil y gozoso ser hijos en el Hijo, aunque conlleve ser felices en un mundo contradictorio. "Ser feliz y esparcir felicidad" es la respuesta lógica al hecho de participar en la felicidad de Dios.

PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. ¿Vivís felizmente, de acuerdo con vuestra participación de la Felicidad de Dios?
  2. Bien mirado, ¿hay realmente algo que nos pueda impedir de verdad ser felices y esparcir felicidad? ¿Qué cosa? ¿Por qué?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

martes, 21 de enero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo III de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 4, 12-23

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:
«País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.»
Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
-«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.
Les dijo:
-«Venid y siguidme, y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes. con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.


Entrevista



Evy
Según lo que hemos leído, empezaste tus predicaciones diciendo que "El reino de los cielos está próximo". Pero, dos mil años después, este tu reino no se ve por ninguna parte…
Fid'ho
Hay quien lo ve, y quién no lo ve. Te olvidas de una palabra importante: "Convertíos". Convertirse y ver el reino se inducen mutuamente: convertirse ayuda a ver el reino, y ver el reino ayuda a convertirse. Ocurre como en el amor: si amas a la persona que te ama, ves su amor, y ver su amor te lleva a quererla más.
Evy
Pero, ¿"convertirse" a qué?, ¿O a quién? ¿Debemos convertirnos a la religión? Pero, ¡hay muchas religiones! ¿Convertirnos a Dios? Pero, ¡A Dios no le ha visto nadie! ¿Convertir a los demás? ¡Son mucha gente, los demás!
Fid'ho
¡Vamos, Evy! ¡No te escabullas buscando tres pies al gato! A ver: tú, como periodista, ¿estás convertido?
Evy
  • Sí. Estoy convertido a mis lectores.
Fid'ho
¿Lo ves, Evy? Siempre hay personas concretas que, de una manera u otra, tenemos ante nosotros. ¿Cómo estás convertido a tus lectores?
Evy
Pienso en ellos cuando escribo: ¿qué buscan?, ¿qué les interesa?, ¿qué les gusta?…
Fid'ho
Imagino que también procuras no engañarles, no utilizarles, no someterles a los tus posibles logros,… Cada persona tiene sus lectores, y tiene que pensar en ellos. Nuestras vidas siempre son como un lenguaje para los demás. Convertirse al reino de los cielos es pensar en nuestros "lectores"…
Evy
De acuerdo. ¡De acuerdo! Pero hay otra cosa que no puedo creer de ninguna manera. Es cuando el relato dice que "ibas por toda Galilea… curando a la gente de toda enfermedad". Esto, evidentemente, debe ser exageración, ¡¿no?! Si fuera verdad, no hubieras acabado como acabaste…
Fid'ho
¡No hay nada de exagerado, aquí! No soy ni médico ni curandero. Yo soy el hijo del hombre, y como hijo del hombre hago asequible la salvación.
Mira, Evy: al principio, la mayoría de los humanos caminan a oscuras, sin saber dónde están ni a dónde van. Se hacen preguntas, pero no tienen respuestas. Esta ceguera genera toda clase de enfermedades: parálisis, depresión, miedo, pesimismo, ataques epilépticos,… Algunos terminan no haciéndose ni preguntas, otros intentan encontrar la manera de matar el tiempo! Pero, cuando llega el hijo del Hombre, aparece la luz. Quien se abre a la Humanidad, se libera de las enfermedades que provienen de la ceguera, y puede vivir la vida. Cuando se vive la vida, cualquier otra enfermedad queda como engullida.
Evy
Si te arrolla un coche y te quedas en silla de ruedas, ¿esto también queda engullido por la vida?…
Fid'ho
Tú eres periodista: pregunta a quienes se encuentran en esa situación…
Evy
Me interesa tu respuesta.
Fid'ho
Recuerda que yo soy el crucificado. Como resucitado, conservo las heridas que me provocaron la muerte. Gracias a ellas puedo hablar como te hablo. Créeme, Evy: cuando alguien conecta con la vida, las enfermedades cambian totalmente de significado. La curación que genera la fe en mí abarca a toda la persona, incluso con enfermedades.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO III DE ORDINARIO. CICLO A.

Domingo III de Ordinario.
Ciclo A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA. 

El evangelio de hoy tiene dos partes bien diferenciadas (El Misal da opción a leer sólo la primera o ambas ).
La PRIMERA PARTE constituye el final de la presentación que Mateo hace de Jesús. La identidad de Jesús viene señalada por su misión, y esa misión–identidad se expresa sobretodo con el lenguaje de los lugares. Se nos desvela quién es Jesús diciendo que nació en Belén, que fue llamado de Egipto, que se instaló en Nazaret, que fue al Jordán y al desierto de Judea. También en el relato de hoy son varias las referencias a lugares, y siempre con un comentario parecido a "para que se cumpliera lo que anunciaba el profeta…".
Este lenguaje de los lugares sirve para presentar a un Jesús íntimamente vinculado a la vida y a la historia de su pueblo y de la Humanidad. Es una manera muy elocuente de presentar a Jesús como personificación de la Humanidad ("hijo del Hombre").
Las referencias locales de esta primera parte resultan extrañas geográficamente hablando. Primero se nos dice que, a pesar de volver a Galilea, Jesús no se instala en su pueblo, Nazaret, sino en Cafarnaún porque estaba "cerca del lago" (literalmente "a la orilla del mar"). El "rebrote" ("nazareno") abandona el ámbito de cultivo donde había crecido y se trasplanta junto al mar. Aquí "mar" significa horizonte abierto. Jesús se instala en los límites: entre el Pueblo elegido y la ancha Humanidad del otro lado del Jordán. El río Jordán se utiliza para significar el límite entre Judíos y Paganos. Es significativa la referencia al País de Zabulón y Neftalí, que geográficamente se encontraban a este lado del Jordán, pero teológicamente estaban al otro lado, porque son regiones fronterizas paganizadas ("Galilea de los Paganos"). Jesús, entre Judíos y Paganos, será para todos luz que resplandece…
Convertíos…
"Convertíos, porque el Reino de los cielos está próximo". Estas palabras coinciden con las que proclamaba Juan Bautista (Mateo 3,2). Las palabras son las mismas, pero el lugar es diferente. Joan las proclamaba en Judea, para los Judíos; Jesús las proclama en los límites, junto al mar abierto, para todos.
Cuando Juan hubo sido encarcelado…
Mateo "juega" con la palabra encarcelado. "Cuando Juan había sido encarcelado" indica el momento en que la Religión fundamentada en el Templo de Jerusalén queda ella misma prisionera, y convertida en prisión para sus fieles, reproduciendo la esclavitud que el pueblo había sufrido en el antiguo Egipto. Por eso Mateo nos presenta a Jesús como un nuevo Moisés que inicia un nuevo Éxodo. Los "beneficiarios" de este nuevo Éxodo ya no será un pueblo concreto que sale del país donde era esclavo, sino todos los oprimidos que buscan la libertad.
La SEGUNDA PARTE del evangelio de hoy nos presenta el primer núcleo que hará visible el Reino que llega. Son "pescadores" llamados a ser pescadores de hombres. Dos parejas de hermanos. Mateo vuelve a jugar con las palabras para indicar que el nuevo Reino está constituido por "hermanos".
Posiblemente también se quiere una hacer pensar en el número "5" (4 discípulos + Jesús), que es la cifra del Espíritu y de la Universalidad, en contraste con el "12", cifra de Israel, Pueblo elegido particular. Con todo, este "Pueblo particular" más tarde también será reconstituido, porque el nuevo Reino universal no excluye de ninguna manera al reino preparatorio (Mateo 10,2).
Pescadores de hombres…
Esta expresión resulta sospechosa en la actualidad: ¡son tantos los grupos que intentan pescar clientes y fidelizarlos! Pero en el evangelio esta expresión tiene un significado totalmente diferente e incluso contrario. En realidad "pescar hombres" significa liberarlos del mar de servidumbres donde se ahogan tantos y tantos seres humanos: servidumbres religiosas, sociales, económicas, familiares, burocráticas, de protocolo, etc.,… El significado de "pescar hombres" viene indicado por lo que sigue: (Jesús) iba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas, predicando la buena nueva del Reino y curando entre la gente toda enfermedad.
Y si continuáramos leyendo, las palabras que siguen son aún más explícitas: "Su fama se extendió por toda Siria. Le traían a todos los que estaban enfermos, los afectados por diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él les curaba. Y le siguió mucha gente de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán". Estos son los "hombres pescados". Y han sido "pescados" para ser "bautizados".
Hay una gran inclusión invertida entre las primeras palabras que Jesús dirige a sus discípulos y las últimas al final del evangelio. Las primeras hablan de "pescar" (sacar del mar de servidumbres). Las últimas hablan de "bautizar" (literalmente "sumergir"). Sumergir a todos los pueblos en el nombre (en la Vida) del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28,20).
Veamos más claramente los dos extremos de esta inclusión invertida:
Primeras palabras de Jesús a los discípulos:
    a) Venid conmigo,
    b) y os haré pescadores de hombres ".
Últimas palabras de Jesús a los discípulos:
    b) Id a todos los pueblos… bautizándolos
    a) Yo estoy con vosotros…
Haciendo un juego de palabras, diríamos: Somos "pescados" de un mar de esclavitudes para ser "inmersos" en el mar de la Vida divina.
Inmediatamente abandonaron las redes
Sorprende la prontitud de la respuesta de los cuatro primeros "pescados". Es para poner de manifiesto el anhelo de ser pescados que había en tiempos de Jesús (y siempre). ¡Son tantas las servidumbres que ahogan nuestra vida! Ante la oferta de Jesús, la primera pareja de hermanos abandona inmediatamente las redes en el mar, y sigue a Jesús.
También la segunda pareja de hermanos. De ellos se nos dice que estaban reparando las redes. Por eso no las abandonan. Estas redes alegóricamente son "reparadas" y preparadas para la nueva pesca. En cambio, abandonan la barca con su padre. Aquí "el padre en la barca" representa la vinculación con el pasado, con la Tradición inhibidora del propio Pueblo. El Reino que formarán los que se dejen "pescar" será una realidad nueva, una nueva Humanidad con Dios mismo por "padre". Y una nueva barca donde quepa todo el mundo.
MENSAJE. 
El mensaje viene directamente expresado por las palabras de Jesús: "El Reino de los cielos está próximo". El Reino de los cielos se acerca cuando la religión institucional se nos convierte en prisión. El encarcelamiento de Juan provoca que Jesús comience a actuar. Juan anunciaba la acción de Jesús, pero también la retrasaba, como el paternalismo retrasa la emancipación.
Parece que hoy hay una situación bastante parecida a la del tiempo de Jesús. Se respira en el ambiente el anhelo de un Reino Nuevo. Las Religiones (y otras instituciones clásicas) se nos han hecho pequeñas y nos oprimen como un traje que se ha encogido. La sociedad, a pesar de su gran capacidad para ofrecer toda clase de bienes, se está convirtiendo para muchos en un mar que nos marea y esclaviza, de la que queremos ser liberados. ¡Tantas libertades, y tan poca Libertad! ¡Tantas posibilidades de vivir bien, y tantas agresiones a la convivencia!
RESPUESTA. 
También la respuesta nos viene directamente indicada en el mensaje de Jesús: "¡Convertíos!".
¿Convertirnos? Y eso, ¿qué significa en la práctica?
Cada uno deberá ir descubriéndolo. Pero, de una manera u otra, conlleva pasar del "tiempo de Juan" al "tiempo de Jesús". O dicho de otro modo: de una religión centrada en la Ley a una fe centrada en la Libertad que hace posible el amor. Posiblemente esto nos obligue a repasar las redes que tenemos tiradas y abandonar la barca con el padre, que se nos ha quedado pequeña.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Aplicada a nuestro ambiente, ¿qué incluye y qué excluye la frase de Jesús: "Os haré pescadores de hombres"?
  2. ¿Cómo actualizaríais la respuesta de los discípulos: "Ellos abandonaron la barca y a su padre, y siguieron a Jesús"?
  3. De Jesús se dice que "curaba toda enfermedad". ¿Qué explicación de las siguientes os parece más acertada?
  • Era un médico extraordinario.
  • Tenía poder sobre las personas y sus enfermedades.
  • Convencía a los enfermos de que ya estaban curados (sugestión).
  • Iluminaba la vida. Así los "males", dentro del conjunto de la vida, ya no eran males.
  • Otra explicación.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)