Traductor

miércoles, 15 de enero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo II de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Juan 1, 29-34

En aquel tiempo; al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: -«Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo." Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel.»
Y Juan dio testimonio diciendo:
-«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
"Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo. " 
Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.» 


Entrevista



Evy
¿Por qué, en la Religión cristiana, se habla tanto de pecado? Y qué quiere decir eso de "pecado del mundo"? ¡¿No es, el pecado, una cuestión estrictamente personal?! El pecado es de quien lo comete. ¡¿Cómo se puede hablar de pecado del mundo?!
Fid'ho
Simplificas demasiado las cosas. "Pecado del mundo" no significa que el mundo sea malo o que cometa pecado sino que sufre desde dentro cualquier pecado cometido por los humanos. Todo está ligado y unido. ¿No dicen algunos científicos que el vuelo de una mariposa, en África, puede acabar provocando un tornado en el Caribe? Todo está relacionado. Cuando alguien peca, es todo el mundo que sufre las consecuencias, de la misma manera que cuando alguien hace el bien, es todo el mundo que se humaniza.
Evy
Por lo tanto, para ti, ¿el mundo no es malo?
Fid'ho
Dios ha creado un mundo bueno; pero, para que pueda ser bueno del todo, es necesario que el hombre sea libre. El hombre libre puede ser justo y bueno, pero puede ser también injusto y malo. El bien o el mal que hace una persona no queda sólo en sí misma sino que afecta al resto del mundo.
Evy
De hecho, cuando miramos al mundo, vemos muchas injusticias. Más aún: las injusticias han creado unas estructuras mundanas realmente nefastas. Esto es visible sobretodo en los Estados, verdaderos ídolos a los que se atribuye un poder absoluto sobre personas y pueblos, capaces de provocar guerras, matanzas, violaciones, torturas … Y no sólo a los Estados. Muchísimos humanos, si se les presenta la ocasión, caen en la tentación de querer dominar a los demás. En nombre de la religión se dominan las conciencias, en nombre de la Familia se imponen formas de vida, en nombre de la Cultura se imponen costumbres alienantes, en nombre del Servicio se manipulan a las personas más débiles; … El mal que hay en el mundo es realmente inmenso.
Fid'ho
Si miras el mal, verás mucho mal. Si miras el bien, quedarás admirado de la grandísima bondad de tantísimas personas. El bien y el mal están mezclados en el mundo y en cada una de las personas. Pero sólo el bien puede acabar triunfando porque es lo único que viene de la Fuente de toda realidad.
Evy
No entiendo la manera en como Juan Bautista te presenta: "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". ¿Eres una especie de chivo expiatorio, como creían algunas antiguas religiones? ¿O serías una víctima propiciatoria exigida por la Justicia Divina para compensar las injusticias humanas?
Fid'ho
No soy ningún chivo expiatorio, ni soy ninguna víctima para aplacar la Justicia de Dios. Y siento que puedas pensar que Dios, que es Padre, exija víctimas. Como hijo del Hombre, yo soy el cordero de Dios a semejanza del cordero pascual, que se hizo alimento para los que querían emprender su Éxodo: su camino hacia la Libertad. Y es así que se quita el pecado del mundo.
Evy
Sigo sin entenderlo. ¿Hacerse alimento significa quitar el pecado?
Fid'ho
La luz y la oscuridad son cosas opuestas. Allí donde llega la luz, desaparece la oscuridad. Igualmente, el dominio sobre los demás y el servicio generoso son cosas opuestas: el pecado del primero se anula con la práctica del segundo. Más aún: todo el que hace de su vida un alimento para los demás, queda libre de la acción perversa de los dominadores, aunque estos no se den cuenta. En mi caso, los dominadores creían que me quitaban la vida, el caso es que era yo quien entregaba generosamente mi vida. Nadie me la quitó; fui yo que di voluntariamente. Por eso soy el Resucitado: vivo dando la vida.
Evy
Según esto, sólo vivimos de verdad cuando nos ofrecemos como alimento para los demás. Si alguien nos quita la vida, simplemente hace efectiva nuestra donación. ¡Esto cambia completamente la forma habitual de entender las cosas!

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)