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martes, 7 de enero de 2014

REFLEXIONES DOMINICALES. BAUTISMO DE JESÚS. CICLO A.

Bautismo de Jesús.
Ciclo A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA. 

Los tres evangelios sinópticos hacen empezar la vida de pública de Jesús con el relato de su bautismo. La escena que describen es similar, pero cada uno de ellos tiene algún detalle propio y exclusivo. (ver publicaciones sobre el Ciclo B y el Ciclo C)
Mateo es el único evangelista que expresa la negativa de Juan a bautizar a Jesús: "Soy yo quien necesito que tú me bautices. ¿Cómo tú vienes a mí?", Y la respuesta de Jesús: "Accede ahora …".
Juan y Jesús se han encontrado. Pero el evangelista quiere poner de relieve el contraste entre los dos. Ya antes, Juan había expresado este contraste: Yo os bautizo con agua … pero el que viene después de mí … os bautizará en Espíritu Santo y fuego (Mateo 3,11). El bautismo (que significa baño) con agua es puramente externo; el bautismo con Espíritu nos cambia por dentro. El bautismo de agua significa recibir una Ley que externamente nos indica el camino de la bondad; el bautismo del Espíritu nos hace buenos por dentro.
Conviene que cumplamos …
¿Qué es eso que conviene que cumplan Juan y Jesús? Por parte de Jesús, seguramente no se trata del hecho material de ser bautizado sino de la solidaridad con todos aquellos que hacen cola para ser bautizados confesando sus pecados. Y es precisamente esta solidaridad lo que pone de manifiesto el no–pecado de Jesús (que haría innecesario su"bautismo con agua"). Esta situación se visualiza diciendo que el cielo se abrió y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y venía hacia él. La solidaridad plena con los humanos quita la "bóveda" que separa la tierra del cielo y deja el paso libre para que nos llegue el Espíritu de Dios.
El Espíritu de Dios bajaba …
¿Qué es este Espíritu de Dios? San Mateo ya nos hablo antes  de Él cuando nos dijo que José vio que María había concebido por obra del Espíritu Santo (Mateo 1, 18). En los Evangelios, el Espíritu es la fuerza creadora–generadora de Dios. A Dios no le podemos ver, pero podemos"sentir" su acción creadora porque nosotros mismos somos el fruto. Ya Adán, personalización de la génesis de la Humanidad, fue vivificado por el Espíritu (aliento) de Dios (Génesis 2,7).
Tu eres mi Hijo …
Es necesario entender bien esta expresión. Jesús, por su solidaridad con todos los humanos, se ha convertido en el primogénito de un nueva Humanidad, en la que todos estamos representados en la medida de nuestra propia solidaridad. En Él, es a todos a quienes se dice: tú eres mi Hijo, mi amado. Evidentemente, no se trata de una filiación"biológica" sino de la naturaleza misma del amor. El Amor genera amor, como la Luz genera luz, si hay ojos para verla.
MENSAJE. 
A todas y a cada una de las hojas llega la savia de un árbol, pero con la condición de que estén unidas a él. Las hojas que se han separado, tanto si vuelan por los aires impulsadas por el viento como si están en contacto directo con la madre–tierra, están muertas.
Así también, a todos los humanos se nos dice"tu eres mi hijo”; pero la vida de Dios sólo nos llega por el camino de la solidaridad con todos los hombres, y con todos los vivientes. Somos hojas del gran Árbol de la Vida.
RESPUESTA. 
Por ignorancia, por orgullo o porque alguien nos destaca, tenemos el peligro de considerarse de alguna manera separados del resto de los humanos: por encima, por debajo o al margen. La única respuesta válida es la que Jesús da a Juan Bautista:"Accede por ahora a bautizarme (Literalmente "Déjame hacer ahora"). Conviene que cumplamos todo lo que es bueno hacer". Y lo que es bueno hacer es ponerse a la cola con todo el mundo.
PREGUNTAS para el diálogo. 
¿Practicáis hacia alguien aquello del "culto a la personalidad", como intenta hacer Juan hacia Jesús? O, al revés: ¿aceptáis de alguien alguna clase de culto a vuestra persona?
¿Pensáis que en nuestra sociedad o en nuestra Iglesia hay situaciones aceptadas de culto a la personalidad?
Si las palabras "Tú eres mi Hijo" son dichas a todos, ¿Significa esto que Dios tiene muchos hijos, o debe entenderse de otra manera? ¿De cual?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)