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martes, 21 de enero de 2014

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO III DE ORDINARIO. CICLO A.

Domingo III de Ordinario.
Ciclo A
Por cerezo Barredo
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA. 

El evangelio de hoy tiene dos partes bien diferenciadas (El Misal da opción a leer sólo la primera o ambas ).
La PRIMERA PARTE constituye el final de la presentación que Mateo hace de Jesús. La identidad de Jesús viene señalada por su misión, y esa misión–identidad se expresa sobretodo con el lenguaje de los lugares. Se nos desvela quién es Jesús diciendo que nació en Belén, que fue llamado de Egipto, que se instaló en Nazaret, que fue al Jordán y al desierto de Judea. También en el relato de hoy son varias las referencias a lugares, y siempre con un comentario parecido a "para que se cumpliera lo que anunciaba el profeta…".
Este lenguaje de los lugares sirve para presentar a un Jesús íntimamente vinculado a la vida y a la historia de su pueblo y de la Humanidad. Es una manera muy elocuente de presentar a Jesús como personificación de la Humanidad ("hijo del Hombre").
Las referencias locales de esta primera parte resultan extrañas geográficamente hablando. Primero se nos dice que, a pesar de volver a Galilea, Jesús no se instala en su pueblo, Nazaret, sino en Cafarnaún porque estaba "cerca del lago" (literalmente "a la orilla del mar"). El "rebrote" ("nazareno") abandona el ámbito de cultivo donde había crecido y se trasplanta junto al mar. Aquí "mar" significa horizonte abierto. Jesús se instala en los límites: entre el Pueblo elegido y la ancha Humanidad del otro lado del Jordán. El río Jordán se utiliza para significar el límite entre Judíos y Paganos. Es significativa la referencia al País de Zabulón y Neftalí, que geográficamente se encontraban a este lado del Jordán, pero teológicamente estaban al otro lado, porque son regiones fronterizas paganizadas ("Galilea de los Paganos"). Jesús, entre Judíos y Paganos, será para todos luz que resplandece…
Convertíos…
"Convertíos, porque el Reino de los cielos está próximo". Estas palabras coinciden con las que proclamaba Juan Bautista (Mateo 3,2). Las palabras son las mismas, pero el lugar es diferente. Joan las proclamaba en Judea, para los Judíos; Jesús las proclama en los límites, junto al mar abierto, para todos.
Cuando Juan hubo sido encarcelado…
Mateo "juega" con la palabra encarcelado. "Cuando Juan había sido encarcelado" indica el momento en que la Religión fundamentada en el Templo de Jerusalén queda ella misma prisionera, y convertida en prisión para sus fieles, reproduciendo la esclavitud que el pueblo había sufrido en el antiguo Egipto. Por eso Mateo nos presenta a Jesús como un nuevo Moisés que inicia un nuevo Éxodo. Los "beneficiarios" de este nuevo Éxodo ya no será un pueblo concreto que sale del país donde era esclavo, sino todos los oprimidos que buscan la libertad.
La SEGUNDA PARTE del evangelio de hoy nos presenta el primer núcleo que hará visible el Reino que llega. Son "pescadores" llamados a ser pescadores de hombres. Dos parejas de hermanos. Mateo vuelve a jugar con las palabras para indicar que el nuevo Reino está constituido por "hermanos".
Posiblemente también se quiere una hacer pensar en el número "5" (4 discípulos + Jesús), que es la cifra del Espíritu y de la Universalidad, en contraste con el "12", cifra de Israel, Pueblo elegido particular. Con todo, este "Pueblo particular" más tarde también será reconstituido, porque el nuevo Reino universal no excluye de ninguna manera al reino preparatorio (Mateo 10,2).
Pescadores de hombres…
Esta expresión resulta sospechosa en la actualidad: ¡son tantos los grupos que intentan pescar clientes y fidelizarlos! Pero en el evangelio esta expresión tiene un significado totalmente diferente e incluso contrario. En realidad "pescar hombres" significa liberarlos del mar de servidumbres donde se ahogan tantos y tantos seres humanos: servidumbres religiosas, sociales, económicas, familiares, burocráticas, de protocolo, etc.,… El significado de "pescar hombres" viene indicado por lo que sigue: (Jesús) iba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas, predicando la buena nueva del Reino y curando entre la gente toda enfermedad.
Y si continuáramos leyendo, las palabras que siguen son aún más explícitas: "Su fama se extendió por toda Siria. Le traían a todos los que estaban enfermos, los afectados por diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él les curaba. Y le siguió mucha gente de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán". Estos son los "hombres pescados". Y han sido "pescados" para ser "bautizados".
Hay una gran inclusión invertida entre las primeras palabras que Jesús dirige a sus discípulos y las últimas al final del evangelio. Las primeras hablan de "pescar" (sacar del mar de servidumbres). Las últimas hablan de "bautizar" (literalmente "sumergir"). Sumergir a todos los pueblos en el nombre (en la Vida) del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28,20).
Veamos más claramente los dos extremos de esta inclusión invertida:
Primeras palabras de Jesús a los discípulos:
    a) Venid conmigo,
    b) y os haré pescadores de hombres ".
Últimas palabras de Jesús a los discípulos:
    b) Id a todos los pueblos… bautizándolos
    a) Yo estoy con vosotros…
Haciendo un juego de palabras, diríamos: Somos "pescados" de un mar de esclavitudes para ser "inmersos" en el mar de la Vida divina.
Inmediatamente abandonaron las redes
Sorprende la prontitud de la respuesta de los cuatro primeros "pescados". Es para poner de manifiesto el anhelo de ser pescados que había en tiempos de Jesús (y siempre). ¡Son tantas las servidumbres que ahogan nuestra vida! Ante la oferta de Jesús, la primera pareja de hermanos abandona inmediatamente las redes en el mar, y sigue a Jesús.
También la segunda pareja de hermanos. De ellos se nos dice que estaban reparando las redes. Por eso no las abandonan. Estas redes alegóricamente son "reparadas" y preparadas para la nueva pesca. En cambio, abandonan la barca con su padre. Aquí "el padre en la barca" representa la vinculación con el pasado, con la Tradición inhibidora del propio Pueblo. El Reino que formarán los que se dejen "pescar" será una realidad nueva, una nueva Humanidad con Dios mismo por "padre". Y una nueva barca donde quepa todo el mundo.
MENSAJE. 
El mensaje viene directamente expresado por las palabras de Jesús: "El Reino de los cielos está próximo". El Reino de los cielos se acerca cuando la religión institucional se nos convierte en prisión. El encarcelamiento de Juan provoca que Jesús comience a actuar. Juan anunciaba la acción de Jesús, pero también la retrasaba, como el paternalismo retrasa la emancipación.
Parece que hoy hay una situación bastante parecida a la del tiempo de Jesús. Se respira en el ambiente el anhelo de un Reino Nuevo. Las Religiones (y otras instituciones clásicas) se nos han hecho pequeñas y nos oprimen como un traje que se ha encogido. La sociedad, a pesar de su gran capacidad para ofrecer toda clase de bienes, se está convirtiendo para muchos en un mar que nos marea y esclaviza, de la que queremos ser liberados. ¡Tantas libertades, y tan poca Libertad! ¡Tantas posibilidades de vivir bien, y tantas agresiones a la convivencia!
RESPUESTA. 
También la respuesta nos viene directamente indicada en el mensaje de Jesús: "¡Convertíos!".
¿Convertirnos? Y eso, ¿qué significa en la práctica?
Cada uno deberá ir descubriéndolo. Pero, de una manera u otra, conlleva pasar del "tiempo de Juan" al "tiempo de Jesús". O dicho de otro modo: de una religión centrada en la Ley a una fe centrada en la Libertad que hace posible el amor. Posiblemente esto nos obligue a repasar las redes que tenemos tiradas y abandonar la barca con el padre, que se nos ha quedado pequeña.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Aplicada a nuestro ambiente, ¿qué incluye y qué excluye la frase de Jesús: "Os haré pescadores de hombres"?
  2. ¿Cómo actualizaríais la respuesta de los discípulos: "Ellos abandonaron la barca y a su padre, y siguieron a Jesús"?
  3. De Jesús se dice que "curaba toda enfermedad". ¿Qué explicación de las siguientes os parece más acertada?
  • Era un médico extraordinario.
  • Tenía poder sobre las personas y sus enfermedades.
  • Convencía a los enfermos de que ya estaban curados (sugestión).
  • Iluminaba la vida. Así los "males", dentro del conjunto de la vida, ya no eran males.
  • Otra explicación.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)