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martes, 25 de febrero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo VIII de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 6, 24-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.
Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos. »



Entrevista



Evy
No me parece bien que contrapongas a Dios con las riquezas, como si las riquezas fueran algo malo. También las riquezas pueden ayudar a construir humanidad, que, según tú mismo, es la manera más correcta de dar culto a Dios. Basta pensar en las grandes y ricas construcciones al servicio de todos, como la Ópera de París, o el Liceo de Barcelona, o el tren Maharajas' Express de la India, o el Metropolitan museum de Nueva York, o tantísimas obras de arte como son la mayoría de las catedrales, que a la vez son una muestra de riqueza y de servicio.
Fid'ho
Cierto: las riquezas pueden se usadas para construir humanidad. El problema no está en las riquezas, sino en la servidumbre de los humanos hacia ellas. Mis palabras hablan de libertad. Servir a Dios, libera; servir a las Riquezas, esclaviza. Así de sencillo. Y la Comunidad humana sólo se va construyendo con personas que se atreven a ser libres.
Evy
Quizá. De alguna manera yo mismo experimento eso que dices. Servir a la empresa me hace ganar dinero, pero me siento poco libre. En cambio, servir a mis hijos y a mi mujer, me hace sentir libre, más libre cuanto más y mejor les puedo servir.
Pero cuando se trata de servir a Dios, no lo veo tan claro. A mucha gente, la religión no les hace más libres, sino lo contrario. De hecho, en la actualidad, ¡muchos abandonan la religión para sentirse más libres!
Fid'ho
A Dios no le ha visto nadie. Sólo podemos servirle sirviendo a los demás por amor. Está muy bien eso que dices sobre las personas que se liberan de la religión, porque son muchas las personas que se hacen una imagen equivocada de Dios, y la "sirven" de la misma forma en que servirían a las riquezas: con espíritu posesivo. Dios no se puede "poseer", sino acogerle como una apertura en nuestro horizonte. Las riquezas (poseídas) te llenan, te saturan y te subyugan. Sólo Dios (no poseído) ofrece espacios ilimitados a nuestra libertad.
Evy
¿Pero, si servir a Dios significa servir a los demás, ¡¿por qué no hablar directamente del servicio a los demás sin poner a Dios por medio?! ¡¿Por qué complicar tanto las cosas?!
Fid'ho
También el servicio puede acabar siendo posesivo. Para que el servicio a los demás sea auténtico hay que ir más allá de las necesidades concretas de cada persona. Hay que servir mirando la totalidad de la persona y su crecimiento. Sólo así se evita que nuestro "servicio" termine subyugando a las personas servidas.
Evy
Eso que dices me confirma una reflexión que a veces me he hecho: que en nuestra sociedad estamos cayendo en un error importante. En las familias, por ejemplo, está pasando lo que dices tú: los padres estamos tanto al "servicio inmediato" de los hijos, que los incapacitamos para convertirse en personas adultas y libres. Contemplando tanto a nuestros hijos, los hacemos de porcelana, y, ¡se "rompen" al primer golpecito que reciben! Algo parecido ocurre en otros aspectos, como la sanidad. Recuerdo a un compañero, gran colaborador de Cáritas, que me dijo algo sorprendente: "Cáritas me ha vuelto duro". Empiezo a entender que debe haber una cierta dureza en el amor. Si renunciamos, el amor se corrompe, y deja de ser humanizador.
Fid'ho
"Servir a Dios" significa que nuestro servicio a los demás sea "creador de Humanidad". Permite sentir la propia vida como una participación en la Vida del Universo: don de Dios y construcción nuestra. Pero no hay que engañarse: hay quien habla de Dios, pero sólo le utiliza. En cambio también hay quien no habla de Dios, pero le es del todo fiel sin nombrarle.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


lunes, 24 de febrero de 2014

REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO VIII DE ORDINARIO. CICLO A.

PROYECTO DE HOMILÍA. 

Se entiende fácilmente que no podamos servir a dos señores a la vez. Quizás también se entiende que no podamos servir a Dios y a las Riquezas, aunque sea Dios quien nos ha ofrecido los bienes del Universo. En cambio, deducir de ello que no debamos inquietarnos por la vida porque nuestro Padre celestial sabe muy bien las necesidades que tenemos, parece un poco exagerado. Y más cuando los hechos demuestran lo contrario. ¿No nos dicen los informativos que diariamente mueren de hambre miles de personas? ¿Cómo se puede decir "no os preocupéis pensando qué comer, o qué beber, o con qué os vais a vestir" si cientos de niños están muriendo a causa del hambre o de catástrofes naturales? ¿Tan poco atento está, Jesús, al fracaso de tantas vidas?
La contradicción entre la propuesta de Jesús y la experiencia de cada día es tan evidente y trágica, que bien podemos pensar que todo esto debe tener algún otro significado. De hecho, el mismo evangelio expresa esta contradicción en la persona de Jesús en la Cruz clamando: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mateo 27,46).
¿Qué nos trata de decir el evangelio de Mateo cuando pone en boca de Jesús unas primeras palabras que serán luego contradichas tan crudamente por otras?
Los evangelios Sinópticos nos presentan a Jesús experimentando el hambre ya desde el comienzo de su vida pública, después de cuarenta días de ayuno en el desierto. Ante esta situación, el diablo le hace la propuesta más lógica y sensata: Convierte estas piedras en panes" (Mateo 4,3).
Esto es precisamente lo que hacemos cada día los humanos con nuestro trabajo: de las piedras hacer panes. La propia Biblia nos lo impone como una sentencia: "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente", es decir: trabajando la tierra (Génesis 3,19).
Pero el evangelista pone en boca de Jesús una respuesta sorprendente a esta propuesta del diablo: "El hombre no vive sólo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". ¿Qué significa esto? ¿De qué "vivir" nos está hablando? ¿La "palabra de Dios" se puede considerar realmente un alimento para nuestro hambre?
Reflexionemos un poco en ello.
Los humanos no podemos simplemente "vivir". Sentimos la vida como fuerza, capacidad, acción, creatividad … Por eso, para los humanos, vivir significa "vivir para". Sólo "vivir", nos provocaría un aburrimiento mortal. Vivir de verdad es vivir para. Esto hace que nuestra vida no sea un simple don recibido sino también una creación propia.
¿Para qué podemos vivir?
La respuesta más primaria e instintiva a esta pregunta es: vivir para vivir. Es decir: dedicar la vida a "ganarse la vida".
Pero la experiencia de cada día nos dice que vivir para vivir es un círculo cerrado que, además, siempre acaba rompiéndose. "Nadie es capaz de alargar, ni un minuto, el tiempo de su vida". Quizás sí que podemos manipular un poco nuestra fecha de caducidad desconocida, pero nunca podemos controlarla del todo o evitarla …
Ante este hecho, el evangelio nos hace otra propuesta: Vivir para el Reino.
¿Es buena, una propuesta como esta? ¿No convierte nuestra vida en un simple medio? ¿No va contra nuestra dignidad? ¿La vida, no es lo más valioso, tanto que no debe estar al servicio de nada, sino al contrario, todo debe estar al servicio de la vida?
Cierto: la vida es la cosa más valiosa, y no debe ser un medio para nada. Ella es un fin en sí misma. Pero nuestra vida no comienza en plenitud. Empezamos débiles, pequeños y desvalidos. La vida en plenitud nos queda en el horizonte. Es una llamada, una invitación, y también una búsqueda.
El Reino es el camino hacia la Plenitud; un Reino que no es exterior a nosotros sino que lo logramos en la medida que lo construimos. En la medida en que construimos el Reino se va convirtiendo en el ámbito vital donde nuestra vida particular puede "vivir" y vivir en plenitud. "Vivir para el Reino" es como construir la casa donde viviremos.
Vivir para el Reino tiene dos consecuencias importantes:
  1. Nos libera de la desazón que conllevaría vivir para vivir, entendiendo esto como el esfuerzo por superar la pequeñez y la inseguridad iniciales, confiando sólo en nosotros mismos.
  2. En el Reino, nuestra vida individual se incorpora a la vida en plenitud, que tiene forma de comunidad. Pasando del Yo al Nosotros, no se pierde el Yo. Al contrario: el Yo encuentra su plenitud en el Nosotros, como cada uno de nuestros huesos sólo puede vivir dentro del conjunto del cuerpo.
MENSAJE. 
No hay desconocimiento de la realidad en las palabras de Jesús. Al contrario: sus palabras son y quieren ser una buena noticia precisamente para todos aquellos que, como el propio Jesús, "pierden" o "han perdido" la propia vida por el Reino. En el Reino encuentran su apoyo pleno y seguro. Descubren que la suya, no es una vida perdida sino entregada, y que la vida entregada vive en la VIDA. Entregarse es la manera normal y espontánea de vivir. Sólo un rechazo explícito a entregarse puede situarnos "al margen de la VIDA" que a todos se nos ofrece. Esto quiere decir que también la vida de los que no han llegado a la capacidad de decidir sobre ellos mismos, no se ha separado nunca de la Fuente de la Vida, y, por tanto, de ninguna manera quedan fuera de la PLENITUD.
RESPUESTA. 
Vivir para el Reino conlleva no preocuparse por la propia vida sino por la Vida, que se nos hace encontradiza, sobretodo en la vida de los demás. Podría parecer que sólo se sustituye una inquietud por otra. Pero se trata de dos "preocupaciones" totalmente diferentes:
  • La inquietud por la propia vida nace del miedo y de la inseguridad, y de la constatación creciente de que mantener nuestra vida no está en nuestras manos.
  • La inquietud por los demás nace del amor hacia los demás y hacia la Vida. Incluye la Paz que nace de la certeza del Proyecto de Dios. El clamor de Jesús en la cruz "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" Proviene de su sintonía con todos los oprimidos. Jesús hace suyo el clamor de los oprimidos, y lo presenta al Padre como una oración que tiene efectos inmediatos: … El centurión, viendo todo lo que había pasado, decía: realmente éste era hijo de Dios (Mateo 27,54).
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. ¿Vivís inquietos? ¿Habéis examinado alguna vez la verdadera causa de vuestras preocupaciones? ¿Realmente tienen importancia?
  2. Si habéis repetido alguna vez el grito de Jesús en la cruz ("Dios mío, por qué me has abandonado"), ¿lo habéis hecho como una plegaria confiada o como una acusación?
  3. ¿Recordáis alguna ocasión concreta en que, en vuestra opinión, hayáis sentido la presencia amorosa de Dios? ¿Habéis pensado en ello alguna vez?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 19 de febrero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo VII de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 5, 38-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»



Entrevista



Evy
Si lo he entendido bien, este reino de Dios que tú predicas es para todos. Pero las condiciones que pones no pueden ser para todos. La Justicia es para todos. Y la Justicia dice: quien hace un mal debe responder del daño que ha hecho. Quien produce un bien debe ser compensado correctamente. Por tanto: Ojo por ojo; diente por diente. Y también: favor por favor.
Tú, en cambio, pides Generosidad. La Generosidad debe ser voluntaria. No se puede pedir a todo el mundo.
Fid'ho
Créeme, Evy: nadie que busque sólo la justicia evitará caer en la injusticia. Quien busca sólo ser justo, caerá en la violencia, y ya sabes que la violencia es una espiral creciente.
Evy
Quizá tengas razón, pero por eso la Justicia no se la debe hacer uno mismo sino a través de instituciones adecuadas.
Fid'ho
No te digo que no, aunque también te diré otra cosa: la sociedad funciona y se mantiene gracias a todos aquellos que van más allá de la simple justicia. Una sociedad donde la mayoría de sus miembros no superara la justicia, caería de inmediato en la opresión de los más débiles, como de hecho está ocurriendo en la mayoría de los Estados.
Evy
La justicia se puede exigir, la generosidad, no.
Fid'ho
¿Tienes algo que no hayas recibido? La vida misma es siempre fruto de la generosidad. Es por ello que, para cada persona, la generosidad es una respuesta de justicia, aunque los demás no la puedan exigir.
Evy
¿Quieres decir que la generosidad tiene dos caras: para la propia persona es justicia, y para los demás es generosidad?
Fid'ho
La vida nace de la generosidad. La generosidad es ese plus que desequilibra la vida hacia adelante y la hace progresar. Sin generosidad, la vida sería como el agua que no corre: se pudre y genera corrupción.
Evy
¡La generosidad que tú pides es absurda! Poner la otra mejilla cuando te han pegado en una, es consentir y fomentar la violencia de los violentos. ¿No es necesario corregir a los violentos?
Fid'ho
No se corrige un mal con otro mal. El mal sólo se corrige contraponiéndole el bien, del mismo modo que sólo se puede anular la oscuridad contraponiéndole luz.
Evy
Si esta es la condición para entrar en el reino de Dios, la conclusión que saco es que está destinado sólo a minorías muy selectas
Fid'ho
En el reino de Dios no se entra ni se sale. Existe en forma de semilla dentro cada ser humano. La generosidad es el clima en que crece y se manifiesta. No es posible una vida humana sin destellos de generosidad. A mayor generosidad, más capacidad para ser y disfrutar del Reino. Nadie es excluido. Sólo quien se aparta para luchar en su contra queda fuera por propia decisión.
Evy
¿Luchar en su contra?
Fid'ho
En el corazón humano están también las semillas sembradas por el orgullo. Cada uno debe elegir qué cultiva. Quien abona el orgullo, ahoga la generosidad; quien cultiva la generosidad, se libera del orgullo. No hay una tercera vía. El orgulloso no tolera la generosidad, y, si tiene poder, hace leyes para declarar la ilegal.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO VII DE ORDINARIO. CICLO A.

PROYECTO DE HOMILÍA. 

Se dijo: Ojo por ojo …
Con la expresión "espiral de la violencia" se quiere indicar que la agresividad tiende a responder a la violencia con una violencia mayor. Esto termina haciendo imposible la convivencia. "Ojo por ojo" sería una norma aparentemente justa, y buena para poner medida en la respuesta a las agresiones.
Pero, en la práctica, ni siquiera esta norma suele ser respetada porque los poderosos se han reservado el monopolio de la violencia, y a menudo la ejercen sin ningún tipo de control ni medida. Nuestra historia humana, desde este punto de vista, es extremadamente inhumana, y vergonzante comparada con otras especies animales.
Pero yo os digo …
La propuesta de Jesús también parece inhumana, pero por el otro extremo. Proponer que si te pegan en una mejilla pongas también la otra, o que si alguien te quiere robar el traje le des también el manto, es realmente pedir demasiado. Es inhumano por exceso. Los humanos tenemos que vivir "humanamente".
Pero, pensamos en ello un poco más.
Para vivir "humanamente" primero hay que preguntarse ¿qué es el hombre?
Es aquí cuando nos llega la gran revelación buena noticia de Jesús de Nazaret.
Ya desde los comienzos, la Biblia nos dice que el Hombre (hombre y mujer) fue hecho a imagen de Dios. Con la plenitud de los tiempos, los Evangelios nos desvelan que Dios nos invita a ser sus hijos, y nos muestran a Jesús de Nazaret como el ejemplo perfecto de Hombre–Hijo de Dios.
Esto que nos propone el Evangelio es ciertamente "sobrehumano", o sobrenatural, si usamos el lenguaje clásico. Pero no es "inhumano", porque forma parte de la naturaleza humana crecer y superarse. Es un don que se nos ofrece.
Desde siempre Dios, que es Amor, nos ha llamado a ser hijos. Pero esto sólo lo vamos descubriendo poco a poco.
Pasa igual que en la vida natural: nacemos pequeños, débiles e ignorantes, y mientras no hemos crecido debidamente, no descubrimos qué significa realmente ser hijos de nuestros padres.
¡Es admirable la sabiduría de la naturaleza haciéndonos nacer pequeños! Sólo así podemos crecer de una forma que nos permite ser, en buena parte, autores de nuestra vida. Así podemos llegar a ser personas. Si nuestros padres nos engendraran "adultos", podríamos ser muy perfectos, pero seríamos robots. Naciendo pequeños nos podemos hacer a nosotros mismos, y experimentar y responder al amor de aquellos que decidieron vivir para nosotros haciéndose progenitores nuestros.
MENSAJE. 
Somos una historia. Empezamos pequeños, pero estamos llamados a ser hijos de Dios. No estamos anclados en una naturaleza humana fija. No hay "inhumanidad" por defecto o por acceso. Es inhumano no crecer o impedir el crecimiento de alguien o de la humanidad, pero lo extremadamente inhumano es la violencia que destruye vida humana. El amor no puede ser nunca inhumano. Al contrario: el amor es lo único que nos hace crecer humanamente: crece el que ama, y crecen los amados.
RESPUESTA. 
Sed buenos del todo, como lo es el Padre celestial. Esto implica querer a todos, incluso a los enemigos.
Amar a los enemigos conlleva perdonar sus ofensas y, por tanto, dejar de considerarles enemigos.
Esto no siempre impide que ellos sigan considerandos enemigos suyos y usen violencia contra vosotros. El amor hacia ellos puede llevar a asumir esta violencia como una forma de neutralizarla. "Las bombas que han estallado son bombas vencidas". Otras veces, el amor hacia ellos y hacia los demás inspirará otras formas de reaccionar, que pueden ser muy variadas según las circunstancias.
PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. La violencia puede ser física o psicológica. Una simple palabra puede hacer más daño que diez bofetadas. ¿Notáis si progresivamente habéis ido superando lo del "Ojo por ojo"? ¿Lo habéis intentado?
  2. Suponiendo que ya no veáis a nadie como enemigo, ¿progresáis en el amor hacia aquellos que os consideran enemigos suyos? ¿Cómo les mostráis este amor?
  3. A menudo se dan noticias o chismes que generan violencia en el corazón. ¿Cómo tratar estas noticias? ¿Las repetís, ayudando así a generar más violencia?
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 12 de febrero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo VI de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 5, 17-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley.
El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado.
Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil', tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.
Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior.
Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno.
Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno.
Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio. "
Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor".
Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»



Entrevista



Evy
Este largo evangelio que hemos leído consta de dos partes que, en mi opinión, son contradictorias, porque primero dices que hay que respetar la Ley hasta en los detalles más pequeños, pero luego lo cambias todo, contraponiendo lo que dice la Ley con lo que dices tú. ¿En qué quedamos: se debe cumplir la Ley tal está como escrita o cambiarla?
Fid'ho
Interpretas mal la palabra–clave de todo esto: "Completar". Yo no vengo ni a cambiar ni a desautorizar la Ley sino a completarla. La Ley tiene forma de promesa. No tiene valor por sí misma sino que sirve para mover al Hombre hacia la plenitud. La Ley es como la escuela. Los niños no van a la escuela para quedarse. La escuela les ayuda a crecer y hacerse adultos. Una vez son adultos, están más allá de las normas escolares.
Evy
¡Pero tú cambias las normas de la escuela por otras más exigentes!
Fid'ho
El cambio no está en las normas sino en las personas. Mientras el hijo es pequeño, recibe normas y leyes para ayudarle a crecer. Una vez ha llegado a la madurez, él mismo se impone esas "normas" que la generosidad le sugiere. Las leyes de la infancia tenían la función de hacerle desear la Libertad. Cuando se alcanza y se acepta la Libertad, la propia Libertad se convierte en la única "norma".
Evy
¿La Libertad es más exigente que la Obediencia?
Fid'ho
¡¿Y tú me lo preguntas?! ¿A ti qué te resulta más exigente: las órdenes de tu director, en el trabajo, o las normas que "te imponen" tu libertad y tu amor a la esposa y a los hijos? Y sin embargo, ¿qué te hace más feliz?
Evy
¡Ahora comprendo el cambio que propones! La Ley dice: No matarás. O también: Respeta los derechos de los demás. En cambio, cuando amas, el Amor dice: No hagas nada que rompa la armonía. O: Haz todo aquello que es agradable al prójimo. O también: Dedícale toda tu vida. El Amor es mucho más exigente, pero es Vida. Las normas que se imponen quizás sean necesarias para construir una sociedad. Pero para construir comunión, es decir: para vivir, son indispensables las "normas" que inspiran la Libertad y el Amor.
Pero me queda una pregunta: ¿qué sucede si alguien no da el paso de las "normas de la sociedad" a la "vivencia de la comunión"?
Fid'ho
¿Qué ocurre si un niño no crece? Los hay que ya han sido incorporados a la plenitud de la comunión. No los vemos crecer, pero crecen con la Comunidad. Hay otros que no crecen porque no quieren crecer. En estos casos, no te puedo dar ninguna respuesta. Yo he venido para quienes quieren crecer.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


REFLEXIONES DOMINICALES. DOMINGO VI DE ORDINARIO. CICLO A.

PROYECTO DE HOMILÍA. 

"Completar" o "Desempeñar" … 
Nota del traductor: en Catalán la frase sería “completar o acomplir”. El autor juega com las dos palabras “complir” y “acomplir”. La primera se traduciría por cumplir mientras la segunda se traduciría por desempeñar.
"No penséis que yo voy a desautorizar los libros de la Ley y los Profetas. No vengo a desautorizarlos, sino a completarlos".
"Completar la Ley". Seguramente la traducción que nos ofrece el Misal es correcta, pero lo entenderíamos mal si pensáramos que la Ley y los Profetas son incompletos, de manera que Jesús habría venido a completarlos, añadiéndoles más preceptos o exigencias.
Lo que Mateo quiere decir, con las palabras que pone en boca de Jesús, es que la Ley (cualquier ley) es sólo un instrumento, y no un valor en sí misma, por eso no se termina en sí misma.
Tenemos un ejemplo de esto en las leyes que los padres imponen a sus hijos pequeños. Con sus normas, los padres no pretenden que el niño sea obediente sino que crezca y se haga adulto hasta poder decidir por sí mismo sin necesitar normas de los padres. Igualmente ocurre con las normas que el maestro o la escuela dan a sus alumnos: tienen por finalidad que los alumnos maduren y puedan convivir en libertad fuera de la escuela.
Así, en la Biblia, la Ley es entendida también como promesa. El cumplimiento de la Ley tiene por finalidad hacer llegar a una situación más allá de la Ley. Por ello quizás sería más exacto utilizar la palabra "desempeñar", en vez de "completar". Jesús lleva la Ley a su desempeño. Más aún: Él visualiza en sí mismo el desempeño de la Ley, ya que es el hombre adulto y libre. En él se desempeñan las promesas hechas por Dios en forma de Ley.
De siervos a hijos.
En el evangelio de Mateo, cuando Juan Bautista se resiste a bautizar a Jesús, éste le responde: "Accede por ahora a bautizarme. Conviene que cumplamos así todo lo que es bueno de hacer.” Este cumplimiento de la Ley provoca su desempeño: el cielo se abre y Jesús es declarado “Hijo amado(Mateo 3,17). En el bautismo de Jesús se visualiza lo que nos dice el evangelio de hoy: el desempeño de la Ley.
Cumplir la Ley nos permite pasar de la conciencia de siervos a la conciencia de hijos, no por la eficacia de la Ley, sino porque Dios nos adopta como hijos.
Hay que reconocer que ser hijos resulta mucho más exigente que ser simplemente siervos. Pero esto sólo es así cuando se mira desde la conciencia de siervos. Visto desde la situación de hijos, las exigencias son Vida.
Jesús, el nuevo Moisés, nos llama a pasar de siervos a hijos, y esto conlleva unos cambios importantes en la forma de relacionarnos con el Padre y con los hermanos. "Ya sabéis que los antiguos les mandaron … Pero yo os digo …". Aquí "antiguos" significa todos y cada uno de nosotros antes de sentirnos hijos.
En el evangelio de hoy se repite cuatro veces esta expresión. El próximo domingo se repetirá aún dos veces más. Se señala la diferencia entre la situación de servidumbre y la situación de filiación.
"No mates". Pero yo os digo …
Entre conciudadanos, como mínimo está prohibido matar. Pero, ser hijos del Padre nos convierte en hermanos, y entre hermanos el mínimo es no insultarse. El lenguaje está sacado del ámbito de las "leyes para la convivencia", pero el contenido nos habla de la vivencia de la hermandad.
"No cometas adulterio". Pero yo os digo …
Las relaciones hombre–mujer a menudo se han regulado con criterios de posesión o de "propiedad privada". Esto ha dado lugar a abusos tan malos que las diferentes culturas han tenido que crear normas para limitarlos de alguna manera: contratos, certificados, expedientes, dotes, inscripciones, anillos, … En la Ley de Moisés (y en muchas otras) el adulterio está prohibido porque va contra la propiedad privada. Normalmente es la mujer la que es considerada propiedad del hombre. El adúltero obra mal porque "roba la mujer" a su propietario. La adúltera es condenada porque, dándose a otro, va contra la propiedad exclusiva que el marido tiene sobre ella.
Ser hijos de Dios y, consecuentemente hermanos, comporta una forma de relación hombre–mujer dentro de un ámbito privilegiado de comunión. "Ya no son dos, sino una sola carne" (Mateo 19,16).
La comunión mutuamente nos hace personas, y personas libres, respetadas, independientes, nobles. En cambio, la posesión nos hace cosas, objetos, instrumentos … La "Ley" nace de la necesidad de frenar los abusos del deseo de poseer al otro. Este deseo es especialmente perverso en la relación hombre–mujer porque están hechos para vivir en comunión mutua, y no en dependencia.
Notemos que el "deseo de posesión" o el "sentimiento de propiedad" también puede ser especialmente grave, por los mismos motivos, con relación a los hijos pequeños o a los ancianos.
Nadie es propiedad de nadie. La propiedad sobre las personas es deshumanizadora, aunque fuera aceptada por la persona "poseída".
Si alguien se divorcia …
El sentimiento de posesión o de propiedad puede tomar forma de contrato. Y los contratos se hacen y se deshacen.
Jesús nos lleva más allá de esta casuística. No acepta como válido ningún nivel de posesión, se llame como se llame. Todo lo que incluya "posesión", en las relaciones humanas es "porneia". Esta es la palabra griega que usa el Evangelio, y no hay que buscarle significados técnicos o jurídicos especiales. La traducción que se hace aquí "unión ilegal" no resulta muy clara. Se refiere a cualquier clase de unión "deshumanizadora" (aunque fuera legal!).
Los humanos estamos diseñados para realizarnos con relaciones mutuas de comunión. Esto es anterior a cualquier "Ley", incluidas las leyes religiosas o cristianas (Mateo 19,8). Toda relación posesiva (se llame como se llame) rompe la comunión interpersonal, es inhumana y no se debe mantener.
"No rompas los juramentos". Pero yo os digo …
En nuestro afán posesivo, podemos caer en la pretensión de hacernos "nuestro" incluso el nombre de Dios, y utilizarlo como garante de nuestras afirmaciones. El juramento es un intento de utilizar a Dios. No vale. "Decid sencillamente sí cuando es sí, y no cuando es no. Todo lo que decís de más, proviene del Maligno".
MENSAJE. 
Varios son los mensajes del largo evangelio de hoy. Quizás se podrían resumir así: La Ley sirve para ayudarnos a llegar a la plenitud, en donde la vida se hace comunión. En la comunión, la comunicación es normal y espontánea: sí, cuando es sí; no, cuando es no. Incluso el culto está sometido a esta exigencia. "A punto de presentar la ofrenda, si allí te acuerdas de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda, y vete primero a reconciliarte con él".
RESPUESTA. 
En una familia puede haber padres, niños, adolescentes, abuelos… Las vidas de cada uno son muy diferentes entre sí, pero entre todos crean un espacio donde los pequeños pueden crecer, los adolescentes pueden afianzarse, los padres pueden entregarse, los abuelos pueden destilarse con dulzor, …
Parece que así debería ser también en la Iglesia, con pequeños que necesitan leyes, con adultos que las hayan ya superado en muchos aspectos, con ancianos que exhalan el perfume de la libertad,…
Desde este punto de vista, es urgente un cambio: no entender la Iglesia de acuerdo con los sacerdotes o de los religiosos sino conforme a la vida de las comunidades y de su gran variedad. Las comunidades concretas, grandes o pequeñas, simples o complejas, deben poder ser ámbitos de vida, y no tanto ámbitos de prácticas religiosas. En nuestra sociedad laica se han casi extinguido las vocaciones a ser cura, en cambio, son muchísimas y variadísimas las vocaciones a servir a la vida. Esto puede facilitar las reformas necesarias y urgentes en nuestra Iglesia, si lo sabemos aprovechar.

PREGUNTAS para el diálogo. 
  1. Repasando el proceso de vuestra fe, ¿podéis decir que ya habéis pasado de siervos a hijos? ¿Os parece más difícil ser hijo que ser siervo? ¿Preferiríais volver atrás?
  2. En vuestras relaciones más próximas (pareja, familia, trabajo, parroquia …), ¿qué tiene más fuerza: las leyes o la comunión?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)