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martes, 25 de febrero de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo VIII de Ordinario - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Mateo 6, 24-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.
Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos. »



Entrevista



Evy
No me parece bien que contrapongas a Dios con las riquezas, como si las riquezas fueran algo malo. También las riquezas pueden ayudar a construir humanidad, que, según tú mismo, es la manera más correcta de dar culto a Dios. Basta pensar en las grandes y ricas construcciones al servicio de todos, como la Ópera de París, o el Liceo de Barcelona, o el tren Maharajas' Express de la India, o el Metropolitan museum de Nueva York, o tantísimas obras de arte como son la mayoría de las catedrales, que a la vez son una muestra de riqueza y de servicio.
Fid'ho
Cierto: las riquezas pueden se usadas para construir humanidad. El problema no está en las riquezas, sino en la servidumbre de los humanos hacia ellas. Mis palabras hablan de libertad. Servir a Dios, libera; servir a las Riquezas, esclaviza. Así de sencillo. Y la Comunidad humana sólo se va construyendo con personas que se atreven a ser libres.
Evy
Quizá. De alguna manera yo mismo experimento eso que dices. Servir a la empresa me hace ganar dinero, pero me siento poco libre. En cambio, servir a mis hijos y a mi mujer, me hace sentir libre, más libre cuanto más y mejor les puedo servir.
Pero cuando se trata de servir a Dios, no lo veo tan claro. A mucha gente, la religión no les hace más libres, sino lo contrario. De hecho, en la actualidad, ¡muchos abandonan la religión para sentirse más libres!
Fid'ho
A Dios no le ha visto nadie. Sólo podemos servirle sirviendo a los demás por amor. Está muy bien eso que dices sobre las personas que se liberan de la religión, porque son muchas las personas que se hacen una imagen equivocada de Dios, y la "sirven" de la misma forma en que servirían a las riquezas: con espíritu posesivo. Dios no se puede "poseer", sino acogerle como una apertura en nuestro horizonte. Las riquezas (poseídas) te llenan, te saturan y te subyugan. Sólo Dios (no poseído) ofrece espacios ilimitados a nuestra libertad.
Evy
¿Pero, si servir a Dios significa servir a los demás, ¡¿por qué no hablar directamente del servicio a los demás sin poner a Dios por medio?! ¡¿Por qué complicar tanto las cosas?!
Fid'ho
También el servicio puede acabar siendo posesivo. Para que el servicio a los demás sea auténtico hay que ir más allá de las necesidades concretas de cada persona. Hay que servir mirando la totalidad de la persona y su crecimiento. Sólo así se evita que nuestro "servicio" termine subyugando a las personas servidas.
Evy
Eso que dices me confirma una reflexión que a veces me he hecho: que en nuestra sociedad estamos cayendo en un error importante. En las familias, por ejemplo, está pasando lo que dices tú: los padres estamos tanto al "servicio inmediato" de los hijos, que los incapacitamos para convertirse en personas adultas y libres. Contemplando tanto a nuestros hijos, los hacemos de porcelana, y, ¡se "rompen" al primer golpecito que reciben! Algo parecido ocurre en otros aspectos, como la sanidad. Recuerdo a un compañero, gran colaborador de Cáritas, que me dijo algo sorprendente: "Cáritas me ha vuelto duro". Empiezo a entender que debe haber una cierta dureza en el amor. Si renunciamos, el amor se corrompe, y deja de ser humanizador.
Fid'ho
"Servir a Dios" significa que nuestro servicio a los demás sea "creador de Humanidad". Permite sentir la propia vida como una participación en la Vida del Universo: don de Dios y construcción nuestra. Pero no hay que engañarse: hay quien habla de Dios, pero sólo le utiliza. En cambio también hay quien no habla de Dios, pero le es del todo fiel sin nombrarle.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)