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martes, 6 de mayo de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo IV de Pascua - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
Evangelio

Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, dijo Jesús:
-«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
-«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y, salir, Y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»


Entrevista




Podéis leer los apuntes de homilía pulsando aquí.
Evy
Ya sé que, para hablar de la Vida, el lenguaje normal se queda corto, y hay que enriquecerlo con símbolos. Pero en este relato de hoy me pierdo por exceso de símbolos. Primero dices que eres la puerta de las ovejas, y enseguida das a entender que eres el pastor. ¿En qué quedamos? ¿Eres puerta o eres pastor?
Fid'ho
No tendrás ningún problema para entender todo esto si tienes en cuenta que soy el hijo del hombre. Todo lo que pertenece a la Humanidad se puede decir de mí. Vivimos conviviendo. Cuando se convive en comunión, cada ser humano es para los demás puerta, y pastor, y oveja, e, incluso, pastoreo. Las relaciones humanas son ricas: a veces eres algo para unos, y otra cosa para otros. En la comunidad, las diferencias se convierten en servicios, y los servicios son tan variados como las necesidades de cada uno y de cada momento.
Evy
En el relato dices que todos los que vinieron antes de ti eran ladrones o bandoleros. ¡¿Esto es muy duro, no te parece?!
Fid'ho
El hielo, visto desde el agua, es frío, opaco, rígido, duro, inhóspito. El agua, vista desde el vapor, es esclava, pesada, rastrera, peligrosa, poco expansiva. Así también: vista desde la comunión, la vida de antes es cruel, injusta, opaca, opresiva.
Evy
Quizá tienes razón. Según los entendidos, la vida humana nace por convivencia. Pero las primeras formas de convivencia estaban marcadas por relaciones de dominio–sujeción. La agresividad ha producido progreso. Los inventos más importantes se han hecho para hacer la guerra. Pero, ¡cuánto sufrimiento en las relaciones humanas! ¡Y cuánta injusticia! De acuerdo: la comunión no proviene de los orígenes sino que es una conquista humana, y muy difícil.
Fid'ho
El "progreso" provocado por la agresividad ha sido al precio de innumerables víctimas. Esta clase de progreso, por sí solo, llevaría finalmente al colapso de la vida. Pero el hombre está llamado a la generosidad. Por eso el mismo posible colapso despierta en los humanos reacciones de mayor generosidad.
Evy
El pez grande se come al pequeño; el hombre fuerte se impone al débil; el truhán "triunfa" sobre el de buena fe …
 A menudo pienso que lo que progresa no es la vida sino la agresividad. No estoy demasiado seguro de que la agresividad, por reacción, pueda despertar y conducir a la generosidad. Los manuales de Historia no parecen apoyar esta hipótesis.
Fid'ho
La generosidad es fruto de la libertad. No se puede prever, porque cada humano la decide libremente en todo momento. Pero la generosidad es bella, y "atrae" al corazón humano. En nuestro mundo, cuanta más generosidad, más belleza. Y cuanta más belleza, más corazones humanos se sienten atraídos hacia la generosidad. No lo dicen los manuales de Historia, pero lo dice mi experiencia, como hijo del hombre: cuanto más dura es la agresividad en unos, más fuerte la atracción de la generosidad en otros. La agresividad se exhibe; la generosidad no necesita exhibirse. Actúa en los corazones, y va cambiado el mundo desde el fondo de los corazones.
Evy
Te veo muy optimista …
Fid'ho
Nadie puede predecir el futuro de la Humanidad. Pero conviene no descuidar que la Humanidad nace de un proyecto generoso continuado. Para el Autor de este proyecto, mil años son como un día, y un millar de corazones endurecidos son como un cubito de hielo caído en la caldera. Sólo la generosidad tiene futuro.


Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)