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martes, 3 de junio de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo de Pentecostés - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.
1ª Lectura

Hechos 2, 1-11

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.

Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos, preguntaban:

-- ¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.


Evangelio

Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
-«Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
-«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. »
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
-«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»


Entrevista




Entrevistas con Fid'ho
Domingo de Pentecostés – Ciclo A 

Podéis leer los apuntes de homilía pulsando aquí.
Evy
Leyendo el relato de Lucas sobre Pentecostés, he tenido que cambiar algunas ideas que me había hecho al respecto. A partir de pinturas que había visto en libros de Arte o en museos, yo imaginaba que las curiosas lenguas de fuego se habían puesto sólo sobre los 12 Apóstoles, presididos y acompañados por María, tu madre. Pero el relato habla de mucha más gente, y dice que todos ellos quedaron llenos del Espíritu Santo. Si me permites una broma, diría que, ¡allí dentro debió ser como una fragua!
Fid'ho
¿Una fragua? … ¡Me gusta esta imagen! Es una imagen adecuada para expresar la gran transformación de que habla este relato.
Evy
Yo lo decía por el calor que debería hacer con tantas llamas de fuego
Fid'ho
Pues yo lo digo por la quema que se produce en las fraguas. Para ser realmente humanos, hay que quemar toda esa ganga que esconde la belleza y la dignidad de cada persona. El ser humano nace débil e inseguro, y eso le lleva a rodearse de muchas cosas (ganga) que cree que le darán fuerza y seguridad. Pentecostés es la fragua donde todo esto quema, y permite que aparezcan el brillo y la belleza del oro puro.
Evy
Yo imaginaba que, para los fieles, la jerarquía de la Iglesia eran aquellas personas que, de alguna manera, habían recibido sobre si la llama del Espíritu Santo. Pero si estas llamas y lenguas llegan a todos, … ¡¿de dónde sale eso de la "jerarquía"?!
Fid'ho
¡¿Y tú, un observador conspicuo de la sociedad, me lo preguntas?! Quemada la ganga, la comunidad toma la forma de comunión mutua, donde cada uno, movido por el amor, se convierte en servidor de los demás. No hay jerarquía (poder sagrado) de ninguna clase, sino, ¡sólo servicio!
Evy
Si no hay jerarquía, ¿se podría decir que la Iglesia es una democracia?
Fid'ho
Democracia es una palabra bonita, pero no sirve para la Iglesia. La democracia todavía habla de Poder. En cambio, si la Iglesia toma forma externa, debe ser precisamente para mostrar a todos que es posible vivir en comunión, excluida de toda forma de Poder.
Evy
No sé imaginarme la Iglesia, sobre todo la Católica, sin una jerarquía central fuerte y eficaz.
Fid'ho
Tú eres periodista, y te fijas sobre todo en la apariencias; en lo que se ve. En cambio yo, que soy el hijo del hombre, veo la realidad profunda de la Humanidad, que a menudo queda oculta. Pentecostés es el estallido de una Humanidad madura. Todo el mundo, sea de la religión que sea, puede apuntarse. En ella todos se entienden, hablen la lengua que hablen y sean de la religión que sean. Hay que ir más allá de las iglesias confesionales, que son las que se ven. La Iglesia de Pentecostés es la Humanidad. Y se va construyendo día a día, cada vez que alguien, abandonando el Poder, decide abrirse al resto de los humanos para construir Humanidad.
Evy
La palabra "iglesia" significa "asamblea". ¿Pentecostés sería la asamblea de los Pueblos, sin exclusiones?
Fid'ho
Lo has dicho muy bien. Una asamblea permanente y permanentemente creciente, que entre todos vamos construyendo.


Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)