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martes, 10 de junio de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Santísima Trinidad - Ciclo A

Presentación
Continuando en el intento de buscar un lenguaje adecuado para ofrecer el mensaje evangélico, intentaré servirme del género literario entrevista. Como siempre seguiré los fragmentos del evangelio de los domingos, según el Misal Romano.
Entrevistas con Fid'ho toma forma de diálogo entre Fid'ho (abreviación de Hijo del Hombre (en catalán, recordemos que el autor escribe en esta lengua)) y Evy, periodista. El nombre Evy, por su parecido con Eva, quiere compensar el excesivo peso que entre nosotros tiene la palabra "hombre", tomada a menudo sólo en sentido de "varón". También, por su proximidad con evangelista, quiere destacar la semejanza entre los primeros evangelistas y los periodistas actuales cuando nos ayudan con "buenas noticias".
Soy consciente de cuán arriesgado es el uso de este género literario, sobre todo teniendo en cuenta la calidad del entrevistado. Intentaré que las palabras puestas en boca de Fid'ho sean tan ajustadas como sepa al mensaje que, hace dos mil años, intentaron transmitirnos cientos de escritores que inventaron el género literario "evangelio".
De los muchísimos evangelios que se escribieron, la comunidad cristiana, desde hace mucho tiempo, seleccionó sólo cuatro. Esta capacidad selectiva de la Comunidad cristiana me permite el atrevimiento de escribir Entrevistas con Fid'ho: si son útiles, lo habrán sido; si no, ¡directamente a la papelera!
Evy no expondrá sus ideas sino que hará aquellas preguntas o comentarios que harían los supuestos lectores o lectoras que estuvieran presentes. Así pues, Evy no actúa ni como creyente ni como increyente, ni religioso ni antirreligioso, ni progresista ni conservador,… Quiere ser simplemente "voz de los humanos" que hacen preguntas o exponen sentimientos como dudas, quejas, esperanzas y anhelos.

Evangelio

Juan 3, 16-18

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.


Entrevista




Entrevistas con Fid'ho
Santísima Trinidad – Ciclo A 

Podéis leer los apuntes de homilía pulsando aquí.
Evy
Casi siempre que se habla de la Trinidad se habla también de misterio. Como es un misterio, ya se da por supuesto que no se puede entender nada.
Y yo me pregunto: si no se puede entender nada, ¿por qué se habla de ello? Yo soy periodista y, si algo no lo entiendo, lo investigo hasta que lo entiendo; y si no lo consigo, no digo nada. En cambio he notado que en los ámbitos eclesiásticos muchos hablan de la Trinidad diciendo que es algo tan importante; pero que, como es un misterio, no se debe pretender querer entender.
Fid'ho
Como buen periodista que eres, tú sabes perfectamente que hay palabras que cambian de sentido. Tienes toda la razón: la palabra "misterio" que, en un principio servía para expresar una experiencia transformadora, ha acabado sirviendo de excusa para mentes perezosas.
Evy
Según tú, pues, cuando se dice que la Trinidad es un misterio, no se está diciendo que es algo imposible de entender sino una experiencia transformadora. ¿Exactamente, qué quieres decir?
Fid'ho
Podemos ver las formas y los colores de las cosas; podemos oír las palabras y la música; podemos acariciar una piel suave u oler un perfume agradable, … Son experiencias humanas comunes y habituales. Y, con la mente, podemos ir más allá y entender el mundo: su funcionamiento, sus orígenes, su evolución …
Pero en la vida de una persona hay momentos especialmente intensos. Hay momentos en que se diluyen las diferencias entre el mundo y nosotros, y nos sentimos "atrapados" en la Realidad Total. Una Realidad sentida como inmensa, e inmensamente bella, creativa, bienaventurada y maravillosa. Una Realidad que, a la vez, nos "toma" y nos "sobrepasa", transformando todo nuestro ser: los sentidos, la mente, la percepción, el conocimiento, las capacidades … Son momentos de plenitud desbordante; de vivencia del misterio.
Evy
¿Y la palabra "trinidad" sirve para expresar esta vivencia desbordante?
Fid'ho
¡Ninguna palabra puede expresar esta vivencia! En la misma experiencia ya descubrimos que es intransferible; y que se nos escapa si la queremos tomar o comprender. Quien la tiene, la entiende más allá de las palabras. Cuando no se tiene, todas las palabras del diccionario juntas no bastarían para sugerirla.
Si, a pesar de todo, intentamos hablar de ella, hay que corregir cada palabra con su contraria. Es una experiencia de unidad, pero no indiferenciada. En ella se percibe la dualidad entre el Yo y el Resto, pero sin desconexión mutua. La palabra "trinidad" puede resultar sugerente. Sugiere la conciencia de haber entrado en un circuito vital que no comienza ni termina en nosotros. Un circuito completo en sí mismo, y a la vez, abierto. Un circuito de amor entregado, recibido y correspondido, similar al circuito del agua que sale del mar, se hace lluvia esparciendo vida, y regresa a la mar.
Evy
El circuito del agua no es cerrado porque “se abre" haciendo nacer la vida en sus infinitas manifestaciones. ¿Podríamos decir que el circuito de la Trinidad "se abre" generando la Humanidad?
Fid'ho
En el lenguaje cultural de Occidente, se podría decir así, pero sin descuidar la gran diferencia que existe entre el circuito del agua y el circuito del amor. La vida nace del agua por simple transformación y evolución de sus elementos. En cambio, la Humanidad no nace del circuito del Amor por evolución o transformación sino como respuesta libre y generosa a un Don recibido, también libre y generoso. Por ello se puede hablar de misterio.


Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)