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jueves, 24 de julio de 2014

ENTREVISTAS CON FID'HO - Domingo XVII de Ordinario - Ciclo A

Evangelio

Mateo 13, 44-52

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.
El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.
El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos le contestaron:
-«Sí.»
Él les dijo:
-«Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»


Entrevista


Entrevistas con Fid'ho
Domingo XVII de Ordinario – Ciclo A 

Podéis leer los apuntes de homilía pulsando aquí.
Evy
Parábolas y más parábolas …
Perdona, Fid'ho: me parece que, con tantas parábolas, acabamos todos agobiados. Cada una de las parábolas debe tener su significado, pero todas juntas son demasiado. Después de tantas parábolas, yo todavía me pregunto: ¿Exactamente, qué es esto del reino de los cielos?
Seré más concreto: imagina que yo quiero apuntarme a este tu reino. ¿Qué debo hacer, en concreto? ¿Tengo que dejar de ser periodista para hacerme cura? ¿He de dejar a mi mujer y mis nietos para hacerme monje de un monasterio? O quizás, ¿debo abandonar todo lo que tengo e ir a las Misiones a convertir gente?
Fid'ho
Amado, Evy: no busques fuera lo que llevas dentro. El reino de los cielos está dentro de ti. Es una forma de hablar de la plenitud de la persona; una plenitud que se consigue participando de la plenitud de la Humanidad de la que somos parte y que, conjuntamente, vamos construyendo.
Evy
Pero tú dices que, para entrar en el reino, hay que renunciar a todo. También las dos primeras parábolas de hoy hablan de venderlo todo para comprar la perla o el tesoro encontrados!
Fid'ho
Cierto. Nadie llega a la plenitud sin renunciar a todo aquello que se opone. Sobre todo hay que renunciar a toda actitud posesiva hacia los demás, y también con relación a las cosas. No hay que "dejar" a la mujer, ni a los hijos, ni a los abuelos, … Lo que hay que "dejar" es todo sentimiento posesivo hacia ellos.
Evy
Lo de mi mujer y los hijos lo entiendo perfectamente porque he tenido que hacer este "aprendizaje". Y he de confesarte que me costó! Aunque ahora mi mujer, alguna vez, me debe recordar que ser mi mujer no significa ser de mi propiedad.
Pero con relación a las cosas no lo veo tan claro. ¡Necesitamos tener cosas en propiedad para poder vivir y desarrollarnos!
Fid'ho
Hay muchas maneras de poseer. Podrías ir a las Misiones a convertir gente sintiéndote poseedor de la verdad. Entonces harías más mal que bien. Como periodista, podrías sentirte tan ligado a tu Periódico que te sintieras poseedor o poseído. Entonces harías a todos un mal servicio. Si te sientes "dueño" de tus artículos, deberás enfrentarte con mucha gente que los interpretará a su manera.
Evy
¡Pones unos ejemplos! … Yo me refiero a cosas más concretas. Por ejemplo: me gusta ser dueño de la casa donde vivo.
Fid'ho
De acuerdo, de acuerdo: Evy! … No seré yo quien te prive de tus ganas de poseer … Pero quisiera liberarte de las muchas preocupaciones que nacen de esto; liberarte de la ceguera generada por los sentimientos posesivos; de las injusticias que, sin darte cuenta, cometerás …
Evy
¡¿Injusticias?!
Fid'ho
Sí, Evy. ¡Injusticias!
Las cosas no son para ser poseídas sino para aprender a compartir. Cuando posees, te conviertes más en "poseído" que en "poseedor". Y como poseído, experimentas pronto la creciente tiranía a la que te someten las propiedades. Cada vez será más difícil el bien que querrías hacer, y estarás más empujado a cometer las injusticias que "demandan" las posesiones. ¿No te has dado cuenta aún?


Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)