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miércoles, 28 de enero de 2015

Domingo IV de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Poseído".

DOMINGO IV DE ORDINARIO. CICLO B.




Palabras y palabrejas

"Poseído".

21. Poseído. (… Había un hombre que tenía un espíritu inmundo …)
De igual forma que Moisés, recibida la misión de liberar a su Pueblo, se presentó al poderoso faraón para comunicarle el proyecto liberador de Dios, también Jesús se presenta en la Sinagoga de Cafarnaún, la más poderosa de la región. Y de igual forma que Moisés topó con la reacción contraria del faraón, también Jesús topa con la reacción contraria de la Sinagoga, que replica por boca del hombre que tenía un espíritu inmundo: “¿Has venido a destruirnos?". El choque es directo. Pero, como ya había anunciado Juan Bautista, Jesús es el más fuerte, como también lo era Moisés con relación al faraón. El Pueblo de Israel, gracias la "fuerza" de Moisés (la Palabra de Dios), salió efectivamente del País donde era esclavo; y el Poseído de un espíritu inmundo es liberado por Jesús.
¿Qué significa "estar poseído de un espíritu inmundo"?
No debemos imaginar como si pululasen por el espacio espíritus o fantasmas que pudieran meterse en nuestro interior cuando respiramos o abrimos la boca … Se trata de la escenificación de una situación en que la persona no es exactamente ella misma , sino que está dominada por alguna fuerza interiorizada que no sabe controlar, o por alguna debilidad aceptada que no sabe superar.
Lo explicaré con un ejemplo (que es sólo aproximado):
Con motivo de la concesión del balón de oro a un jugador del Bar-ça, un compañero me comentó: Esto es muy peligroso, porque puede hundir a un jugador. Y me confió una vivencia suya. Me dijo: Yo de pequeño, en el patio de la escuela, jugaba mucho al fútbol. Los equipos se hacían indicando a los dos mejores que eligieran alternativamente a los jugadores que querían. Así salían dos equipos bastante equilibrados. Un día me dijeron que eligiese yo, porque era el mejor. Lo hice, claro. Pero ese día no marqué ningún gol. En el patio de la escuela, con pelota pequeña de goma, se podían marcar 3 ó 4 goles! … Pues ese día no hice ninguno. Recuerdo mi incomodidad: era como si no fuera yo quien jugaba … Cuando tenía la pelota la pasaba enseguida porque no estaba seguro de jugarla "como el mejor". Perdí la espontaneidad del juego. Se ve que no tengo madera de líder … No soportaba el "peso" que me habían puesto encima.
Por eso encuentro peligroso esto de dar balones de oro, sobre todo si se trata de jugadores jóvenes.
El espíritu posesivo es algo parecido a esto que le pasó a mi amigo. Sus compañeros, sin querer y sin ser conscientes de ello, habían activado en él unas limitaciones que "dormían" en su interior: inseguridad, miedo a decepcionar, timidez …
En el relato que hemos leído, ¿qué es aquello que "posee" al hombre de la Sinagoga?
La contraposición entre la forma de enseñar de los maestros de la Ley y la de Jesús, sugiere que se trata de la Ley. Una Ley que debió ser humanizadora, pero que se había convertido en posesiva, activando el miedo y la inseguridad de los fieles. Por eso el Poseído no soporta la acción liberadora de Jesús (del Hombre).
La solución que "impone" Jesús es muy simple: ¡Sal!
Esta palabra va dirigida al poseedor, pero es para el hombre poseído. Es a él quien se le dice: ¡Sal! Sal del ámbito de la Ley.
¡Cuán actual, es este relato! ¡Cuánta Ley poseedora! ¡Cuánto espíritu inmundo generado en nosotros para asumir tanta Ley o tantas leyes de todo tipo: religiosas, políticas, económicas, culturales, identitarias, ideológicas, …! ¡Cuánta "posesión" está sufriendo la Humanidad, aquí, allá y más allá!
En la Historia humana, nuestra progresiva Humanización está siendo retrasada por excesivas obediencias y por demasiado pocas desobediencias.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)