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miércoles, 6 de mayo de 2015

Domingo VI de Pascua. Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “AMIGOS".

DOMINGO VI DE PASCUA. CICLO B.


Palabras y palabrejas

“AMIGOS". 
38. "Amigos". (A vosotros os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre.)
En el Evangelio de Juan, la relación de Jesús, como persona individual, con sus discípulos, se expresa con palabras que manifiestan diferentes grados de intimidad. Hoy se contraponen dos palabras: "siervos" y "amigos". Ya no os llamo siervos … a vosotros os he llamado amigos …
De entrada, los discípulos llaman a Jesús maestro, caudillo, líder, señor… Todas estas palabras expresan algún tipo de dependencia. Pero la misión de Jesús no es hacer súbditos. En el proyecto de Dios, los humanos, a pesar de ser criaturas, estamos invitados a participar en la vida divina, no como súbditos sino como amigos y colaboradores. Ya no os llamo siervos … a vosotros os he llamado amigos.
Entre las muchas diferencias que puede haber entre sirvientes y amigos se destaca el conocimiento de las "intenciones" de Dios, el Padre. Este hecho es importante porque este conocimiento conlleva también la colaboración. Significa que el proyecto Hombre no es sólo un proyecto de Dios sino también de los mismos hombres–discípulo. Estamos invitados a participar en el diseño y en la realización de nuestra propia realidad. No somos un simple "producto" sino que estamos llamados a ser "personas".
Sin embargo, la palabra "amigos" aún no marca la cumbre de la relación entre Jesús y los discípulos. Todavía es posible un grado más. Cuando Jesús resucitado se encuentra con María Magdalena, la palabra con la que designa a los discípulos es "hermanos". «Jesús le dijo: Ve a mis hermanos y diles: "Subo a mi Padre, que es vuestro Padre, a mi Dios, que es vuestro Dios."» (Juan 20,17).
En el primer encuentro de Jesús resucitado con los discípulos se destaca la figura de Tomás, y se hace notar que este nombre significa "gemelo". Y la expresión está construida de tal manera que "Tomás" se puede entender tanto como gemelo de Jesús o como gemelo de cada uno de los futuros discípulos que crean en Jesús sin haberle visto (Juan 20:29). Esta ambivalencia seguramente es intencionada; y sirve para expresar la hermandad (gemelos) del Resucitado con el discípulos y de los discípulos entre sí.
Para los discípulos, Jesús, antes de resucitar, ha sido el "maestro y señor" (Juan 13:13). Una vez resucitado, es el Primogénito de la Nueva Humanidad (Lucas 2: 7).
Todo esto pone en evidencia que lo que identifica a los discípulos de Jesús es la hermandad: hermanos del Primogénito, hermanos entre nosotros. Toda otra relación que no incluya la hermandad, no realiza en plenitud el proyecto de Dios en relación al Hombre.
La servidumbre puede ser un punto de partida. La amistad es un vínculo importante. Pero es la fraternidad lo que caracteriza a los discípulos de Jesús; y evoca, a la vez, la fuente y el fundamento de esta relación: Dios como Padre de todos.


Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)